agradar a los demás

QUERER AGRADAR A LOS DEMÁS TE ESTÁ GENERANDO CONFLICTOS INTERNOS. ¿QUIERES CONOCER 9 CLAVES PARA SOLUCIONARLO?

Has creído durante mucho tiempo que para ser aceptada y feliz tenías que agradar a los demás a toda costa. A mí también me pasaba…

Pero también has aprendido a fingir que tú vas a tu aire y que no necesitas la aprobación de nadie. A mí también me pasaba.

  • Eras una hija complaciente pero rebelde cuando algo te irritaba mucho
  • Una hermana complaciente pero tus hermanas no se daban cuenta
  • Una amiga complaciente aunque te mostrases independiente
  • Una trabajadora complaciente aunque te encantaba tu trabajo

Eras la persona que creías que le gustaría a todo el mundo.

Al principio te funcionaba y conseguías tus objetivos: ser aprobada, alabada y querida. Hasta que te diste cuenta de que habías pasado por alto tus verdaderas necesidades y como no las manifestabas y nadie las conocía, esas personas a las que tú complacías, se volvían egoístas.

Se acostumbraron a que siempre dijeses a todo que sí y ya no había forma de que pudieses ponerte en tu sitio.

Además, ¿cómo iban a saber esas personas lo que tú querías si de lo único que te preocupabas era de lo que querían ellas?

Estabas más pendiente de sus problemas que de los tuyos, que también están ahí.

No conozco a nadie a quien no le guste agradar a los demás.

– ¿Quién no quiere que los demás estén contentos con sus decisiones?

– ¿Quién no quiere que le den su aprobación a todo lo que hace?

– ¿A qué persona no le gustaría complacer a todo el mundo en todo momento?

Como ser social que eres, tienes la necesidad de estar en contaco y llevarte bien con aquellas personas con quienes te relacionas.

El problema viene cuando esto se convierte en una obsesión que hace que te olvides de ti misma y pongas por delante las preferencias de l@s demás frente a las tuyas propias, sin sentido y por inercia.

Con el tiempo, te vas dando cuenta de que te estás traicionando a ti misma y de que es imposible complacer siempre a todo el mundo.

 

 

 

Ahora, cada vez que antepones las necesidades de otras personas a las tuyas propias, te sientes mal, se te hace un nudo en el estómago e incluso te cuesta respirar. Estás comprobando que ese no es el camino que te conducirá a la paz mental.

Tienes tal necesidad de agradar a otr@s que no sólo estás hasta la coronilla sino que es posible que explotes en algún momento y se líe parda.

¿Y cómo vas a permitirte eso? Si tienes una salida de tono no podrás agradar con la misma facilidad, por lo que aguantas un poquito más…

Al fin y al cabo tampoco es tan malo complacer a la gente…

Así tendrás amor incondicional de todo el que te rodea. Si continúas comportándote de esa manera, agradando y complaciendo, nunca te faltará el cariño de nadie.

¿Eso crees?

No, ya no lo crees. ¡Eso creías antes!

Ahora más bien te parece que te estás defraudando a ti misma continuamente y que por mucho que intentes agradar siempre habrá alguien, siempre, para quien no sea suficiente.

Conozco esa sensación perfectamente. Conozco el sentimiento de frustración que se siente cuando, aunque es algo que no resuena contigo, haces cosas para agradar y encima no lo consigues. 

Y aún peor, haces algo para agradar a los demás y lo consigues, pero te sientes tan mal que preferirías haberte arrancado los pelillos de la nariz con las pinzas porque lo que has hecho no va para nada con lo que tú sientes realmente.

¿Dónde te lleva esto?

¿Quieres seguir así?

¿Cuánto crees que aguantarás a costa de tu propia felicidad?

 

 

CUÁL ES EL ORIGEN DE LA NECESIDAD DE AGRADAR A L@S DEMÁS

Esa necesidad de agradar a los demás que tienes nace en la infancia.

  • Si buscas aprobación y no te la dan, malo. Pasarás la vida buscando y buscando y no podrás construirte una autoestima sana que te aleje de esa necesidad.
  • Si, por el contrario, cuando eres niña te dan la aprobación que buscas, te engancharás a esa sensación que puede llegar a ser muy adictiva.

Y así, no llegas a saber qué quieres en la vida, ni qué te hace feliz a ti, porque estás demasiado ocupada en hacer “felices” a los demás.

Por suerte, vas creciendo y haciéndote consciente de con qué cosas te sientes mejor e intentas conseguirlas. Si le gustan a l@s demás es perfecto, pero si esas personas no están de acuerdo con lo que tú quieres, vuelta a empezar:

¿L@s demás o yo? ¿Quién va primero?

 

 

MOTIVOS POR LOS QUE NECESITAS AGRADAR A LOS DEMÁS

Es normal que quieras agradar a todo el mundo. Los seres humanos necesitamos la aprobación para sentirnos parte del grupo social. Está demostrado que la gente más social presenta mayores índices de felicidad.

Estudios como este lo corroboran: a las personas que se apoyan en las relaciones con l@s demás, les va mucho mejor y son más felices.

Por lo tanto, si relacionarse bien con la gente da felicidad, crees que complaciendo en todo a esa gente con la que te quieres relacionar dichas relaciones serán más fructíferas.

Todo lo contrario.

No sé a ti, pero a mí las personas que se traicionan así mismas para agradar a otras me producen más sentimiento de compasión que otra cosa.

Sin embargo, las personas auténticas que no tienen miedo a ir en contra de opiniones diferentes y manifiestan sus deseos con asertividad, me merecen mucho más respeto y confianza. Por mal que suene decirlo.

 

 

ORIGEN DE LA NECESIDAD DE AGRADAR A LOS DEMÁS

En este artículo se explica muy bien de dónde viene esa necesidad de aprobación. Las causas son diversas y no tienen por qué darse de la misma manera en todas las personas.

Algunos de los motivos son los siguientes:

No recibiste halagos en su momento.

La niña que eras creció sin sentir la aprobación que le hubiese gustado y por ello aún la sigue buscando.

Cuando los padres son demasiado críticos o no te dan la atención “suficiente”, puedes sentir que hay algo malo en ti. La sensación de abandono y el miedo al ridículo se desarrollan y hacen que escondas lo que eres.

A unas mujeres les da por manifestar esa sensación de sentirse insuficientes y a otras, como tú y como yo, les da por esconderse detrás de una máscara aparentemente preciosa y resistente. 

 

Quieres ser aceptada a toda costa.

Has desarrollado unos mecanismos de supervivencia para prevenir la sensación de abandono.

Te preocupa mucho ser rechazada y piensas, muy erróneamente, que si vas en contra de lo que quieren los demás estas personas no te aceptarán. Piensas que mostrarte como eres puede alejarte de mucha gente.

Tienes tal obsesión por ser aceptada que se ha convertido en algo que haces en piloto automático, sin darte cuenta.

 

Falta de autoestima.

El hecho de no haber conseguido reforzar tu autoestima correctamente hace que te apoyes en lo que se llama heteroestima (percepción que tienes de lo que te aprecian los demás).

Así que cuantas más valoraciones positivas te lleguen, más crees que vales y en eso fundamentas un aparente amor propio.

Te apoyas en un sentimiento de falsa autoestima, de forma inconsciente, que repercute en todas las áreas de tu vida.

 

 

EN QUÉ MOMENTO AGRADAR A L@S DEMÁS SE CONVIERTE EN ALGO PERJUDICIAL PARA TI

Agradar es muy bonito, y muy positivo, cuando no se convierte en una obsesión que conduce tu comportamiento. Si te identificas con varias de estas conductas puede que tengas que hacer algunos cambios.

 

– No sabes decir «no».

Estás por y para todo el mundo, antes que para ti misma. Quieres decir “no” pero eres incapaz, si eso implica hacer algo que la otra persona no espera de ti.

Pones por delante hacer favores a l@s demás antes que satisfacer tus propias necesidades.

 

– Tus emociones dependen de lo que opinan otras personas.

Si te alaban te sientes alegre y feliz, pero si te desaprueban, te sientes triste y frustrada.

 

– Intentas pasar desapercibida o llamar demasiado la atención, te vas a los extremos. 

Quizá esto de pasar desapercibida no te preocupe siempre pero sabes que, a veces, lo haces con tal de evitar las críticas que podrían derivarse de comportarte con naturalidad, tal y como tú eres.

En otras ocasiones, haces ver tu originalidad si así piensas que vas a gustar más.

 

– Te preocupas demasiado por la imagen.

No te permites estar mal arreglada en público. Para mostrarte ante los demás necesitas tener una imagen “adecuada” por si alguien pudiese ver realmente cómo eres.

Está genial arreglarse y querer tener buena imagen, pero si es una necesidad que te obsesiona, tienes un problema. Y sé muy bien de lo que hablo.

Las mujeres que no tienen la necesidad de aprobación constante no tienen inconveniente en mostrarse con la cara lavada y sin arreglar, con toda naturalidad.

 

– Tienes opiniones diferentes pero no te atreves a expresarlas por si molestas a alguien.

Prefieres adecuarte a lo que piense esa persona antes que dejar clara tu posición y que dicha persona se pueda ofender.

 

– Vives en un estado de angustia intentando ajustarte en todo momento a lo que otras personas esperan de ti.

Ya sabes que es imposible agradar a todo el mundo, así que la ansiedad hace aparición a menudo para recordártelo.

Porque, aunque lo sabes, no soportas caerle mal a alguien, aunque a ti ese alguien te importe un pimiento.

 

 

CONSECUENCIAS DE QUERER AGRADAR A LOS DEMÁS SIEMPRE

Todo lo que haces en la vida tiene sus consecuencias. Si tu rol principal pasa por querer complacer siempre  obtendrás resultados, como estos, que a veces no serán los deseados:

 

– La gente se acostumbra a que les quieras agradar y lo aceptarán como si fuese tu obligación. De esta manera, cuando te salgas de lo que esas personas piensan que deberías hacer, no lo aceptarán y exigirán ser complacidos, puesto que es a lo que les has acostumbrado.

Si cada lunes le llevas flores a una amiga, el lunes que no lo hagas serás juzgada.

 

– Generarás malestar. Hay mucha gente a la que les gustará que intentes agradarles constantemente y otra mucha gente a las que eso les parezca un suplicio.

El halago permanente, el sí a todo, el no tener una opinión objetiva y el decir lo que crees que esa persona quiere escuchar, te resta credibilidad.

Ya, ya sé que no lo haces a menudo, solo cuando tienes muchas ganas de agradar a esa persona. Pero lo haces.

Acabarán dándose cuenta que todo lo que haces y dices no tiene validez porque lo haces y dices simplemente para complacer. Te perderán el respeto y no les interesará tu opinión.

 

– Serás manipulada y abusarán de ti. Puesto que sólo buscas complacer y no sabes manifestar tus deseos, abusarán de tu buena voluntad y te manipularán para que acabes haciendo lo que otras personas quieren.

Sé que pareces fuerte y segura, con las cosas claras, con una buena autoestima.

Sé que en realidad esas personas a las que intentas agradar no tienen ni idea de que lo haces.

Sé también que no te manipulan ni abusan de ti con la intención de fastidiarte, simplemente usan las herramientas que tienen para sobrevivir a su propia vida.

Pero cuando se dan cuenta de que contigo es fácil usar el chantaje emocional, lo seguirán utilizando.

Y aunque te muestres fuerte y segura, también saben que eres de buen corazón y que intentarás hacer lo que sea para que ell@s estén bien.

No se trata de mandarles a la mierda, que a veces no está de más, sino de que tú misma te respetes para que nadie abuse de ti, consciente o inconscientemente.

 

Con esta necesidad patológica, te olvidas inevitablemente de ti y esto será lo que te traerá las peores consecuencias. Actúas siempre para agradar a l@s demás, y en muchos casos no tendrá nada que ver con lo que tú quieres.

De esa manera, te sentirás tan mal contigo misma que tu autoestima, lejos de aumentar, decrece por momentos porque empiezas a sentirte insatisfecha con tus actuaciones, ya que haces cosas que realmente no quieres hacer.

 

– La angustia, la ansiedad y la frustración, irán haciendo mella en ti hasta que empieces a escucharte.

Estas tácticas para agradar te han estado funcionando mucho tiempo, hasta que el vacío que sientes se ha hecho palpable.

Ahora ya no te vale con agradar, ahora quieres sentirte en paz contigo misma y establecer prioridades. Solo así llegarás donde quieres.

 

– Perderás de vista lo que quieres, cómo lo quieres y no serás capaz de ver con claridad quién eres. Te desconectas de tu propia alma y te olvidas de ti. Todo esto no hace más que obstaculizar tu propio crecimiento personal en todas las áreas de tu vida.

Así que como ya te has dado cuenta, es el momento de hacer algo, ¿no?

 

 

9 CLAVES PARA SUPERAR LA NECESIDAD DE AGRADAR A L@S DEMÁS

Cuando la necesidad de agradar te genera malestar, no te queda otro camino que frenar esa conducta para no sentirte mal contigo misma.

Ya, qué fácil suena y qué complicado es hacerlo…lo sé, he pasado por muchas de estas conductas. Pero estoy segura de que poniendo un poco de atención conseguiremos mejorar juntas.

Estas son las 9 claves que te recomiendo para ponerle fin a esto:

 

1. OBSÉRVATE.

Imagina que estuvieras viendo la película de tu vida. Observa estos comportamientos, cuando los tengas, y analízalos. ¿Qué sientes? ¿Por qué lo haces? ¿Qué necesidad está intentando cubrir tu comportamiento?

 

2. PÁRATE A PENSAR antes de tomar cualquier decisión.

Cuando alguien te plantee alguna cuestión que requiera de tu participación, no actúes por inercia y tómate un tiempo para pensarlo.

Así podrás reafirmarte en lo que tú quieres con mayor seguridad.

 

3. ESCUCHA A TU CORAZÓN

Cuando observes los comportamientos de los que hablamos y te pares a tomar una decisión, piensa primero qué es lo que opinas y lo que quieres tú.

Ya hemos hablado de escuchar al corazón en otras ocasiones. Olvídate por un momento de lo que necesiten l@s demás. Cuando hayas conseguido averiguar qué es lo que quieres tú, puedes pensar si está en sintonía o no con lo que quieren esas personas y, en función de eso, tomar una decisión.

 

4. APRENDE A MANIFESTAR TUS OPINIONES Y DESEOS CON ASERTIVIDAD

Que quieras algo diferente a lo que se espera de ti no significa que tenga que haber un conflicto.

Si lo que quieren l@s demás y lo que quieres tú va en la misma línea, genial, todo el mundo contento. Pero si lo que tú quieres no es lo que quiere esa otra persona, manifiesta tu opinión con todo tu amor, sin confrontación, sin imposiciones.

 

5. ACEPTA QUE NO VAS A PODER GUSTARLE A TODO EL MUNDO

Que sepas manifestar tus deseos con amor y asertividad no significa que l@s demás tengan que estar de acuerdo contigo.

Asume que no siempre gustarás, que no siempre te aprobarán y no te lo tomes como algo personal. No es algo contra ti, es algo contra la opinión o la actuación que estás teniendo.

Eso no te hace menos valiosa, sino exactamente lo contrario.

 

6. MANTENTE FIRME

Cuando tienes claro lo que quieres y cómo lo quieres y, además, no haces ningún mal a nadie con ello, no te dejes manipular. Sé fuerte, sé coherente y sostén la frustración que te va a generar esa desaprobación al principio.

Después pasará a convertirse en respeto por ti misma y hará crecer tu autoestima.

 

7. BUSCA EL EQUILIBRIO

No se trata de que pases de ser la “niña buena” a la bruja del cuento. Se trata de que cambies las cosas que haces sólo por agradar y que te hacen daño a ti.

A veces se podrán llegar a acercar posturas y que quede un “ni pa ti ni pa mi” y otras veces habrá que posicionarse con más agudeza para luchar por lo que tú quieres.

 

8. COMENTA TU NECESIDAD DE CAMBIAR con las personas con las que tienes estos comportamientos.

Puedes explicarles, si así lo consideras, cómo te sientes y por qué a partir de ahora vas a empezar a mirar más por ti. Y hazte cargo también de que la reacción de estas personas no sea la que te gustaría.

No se acaba el mundo, no pasa nada. Tú puedes responsabilizarte de lo que tú sientes pero no de lo que sientan ellas.

 

9. QUIÉRETE, ACÉPTATE Y RESPÉTATE COMO ERES porque es la única manera de que los demás puedan hacer lo mismo.

Si tú valoras tus deseos y tus opiniones, habrá a quien le guste y a quien no, pero establecerás relaciones más verdaderas y te sentirás más en coherencia contigo misma. Y eso, querida amiga, no tiene precio.

 

 

 

CONCLUSIONES

A estas alturas de la película ya sabrás que tu felicidad depende única y exclusivamente de ti. Si las personas con las que te relacionas te dan o no su aprobación, puedes ser igual de feliz.

También tendrás claro que para tener la vida que deseas, tienes que ser capaz de defender tus derechos. Pensar sólo en los derechos de l@s demás, olvidándote de los tuyos propios, no es la mejor manera de tener la vida auténtica que estás buscando.

Agradar a l@s demás está muy bien y es muy bonito. Querer que el resto del mundo esté contento y poder cubrir necesidades de personas a las que tenemos aprecio llena el alma. Pero cuando es a costa de tu propia alma el precio es demasiado alto.

Encontrar el equilibrio entre las necesidades de los demás y las tuyas propias sería lo ideal. Pero está claro que encontrar, y mantener, el equilibrio en todo es una tarea muy difícil.

Sólo pensando un poco más en ti y haciendo sólo las cosas que te hacen sentir bien, estarás más cerca de la vida que quieres. Si, por el camino, además eres capaz de complacer a otr@s, seguro que eso te da aún mayor felicidad.

Es precioso ayudar a la gente y hacerla un poco más feliz. Pero lo primero, siempre y cuando no hagas daño a nadie, eres tú.

En RevolucionaT, usamos el Coaching y el Minimalismo para que las mujeres como tú tengan claras sus prioridades, sus verdaderos poderes, y los utilicen para sanar esa autoestima que les llevará justo donde quieren estar: a la paz interior.

Si estás dispuesta a dar el paso, te espero dentro.

 

Un abrazo enorme

Y GRACIAS A LA AMIGA QUE ME PIDIÓ QUE ESCRIBIERA SOBRE ESTO

Espero que con tu idea y mi artículo hayamos podido ayudar a muchas personas.

 

Y tú, ¿cuántas cosas has hecho por agradar a l@s demás, sin tener nada que ver con lo que tú querías?

¡Me encanta «escucharte»!

 

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Acerca de la autora

Tania Carrasco Cesteros

Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

Interacciones del lector

Comments

  1. Hola Tania,
    qué buen artículo y qué necesario porque hay tanta gente, en especial del género femenino que en algún momento de nuestras vidas nos hemos visto atrapadas en esa espiral.
    Durante el tiempo que llevo acompañando a personas en su proceso de cambio de estilo de vida, me he dado cuenta de que este es uno de los mayores problemas a la hora de fracasar porque la motivación no es correcta. Ante la pregunta ¿para qué quieres cambiar? la mayoría de mujeres responde: «para gustarle a tal», «para parecerme a cual», «para que me acepten», etc. En definitiva, una falta de amor propio y autoestima brutal. Todas se olvidan, como tu bien dices, que «lo primero eres tu».
    Muchas gracias por recordárnoslo!
    Abrazos
    KIKI

    • Gracias a ti Kiki por escribirme y participar. Estoy muy de acuerdo contigo. Normalmente cambiamos para satisfacer a los demás, cuando ya llevamos intentándolo toda la vida y no ha funcionado. Sólo cuando empezamos a conocernos, a trabajar nuestra autoestima y a identificar estos patrones, somos capaces de ponerle remedio y evolucionar.
      Es verdad que esto es mucho del género femenino. A QUERERSE MUCHO CHICAS! Lo de que te quieran los demás viene después!
      UN ABRAZO GRANDE COMPAÑERA

  2. Holitas primor! La enseñanza de esta semana es de lo más clarificadora… en mi caso, después de arrastrar la no-aceptación desde la infancia por parte de los demás y de la mía propia, y de tener una lucha continua con «mi cerebrito» intentando que todo lo que pasaba a mi alrededor fuese perfecto para que las personas que siempre me han importado fuesen felices y así yo lo fuera también, (con lo cual nunca le he dejado tregua para que dejase de pensar escenarios hipotéticos para cualquier chorrada) y ver que al final, como bien dices, siempre hay alguien que no está conforme con tus decisiones y tus elecciones por muy buena intención que tuvieses en su momento, pues me convertí en la bruja del norte, así que ciertamente no suelo caer nada bien en la primera impresión, más que nada porque ya supongo que las canas y el cansancio han hecho mella en mí y como que me resbala todo en general y bastante ( aunque al final acabo preocupándome por todo?) Dios que desastre de cabeza que tengo! ? Espero centrarme en algún momento de mi vida y preocuparme un poquito más por mi. Besitos guapa y gracias por estar ahí!!

    • Hola cariño! Sabes una cosa que me encanta de ti: que podías estar jodida, hundida, de mal humor, cansada, o como fuese, que tu sonrisa se mantenía intacta. Me encantan las personas que saben sonreír a pesar de las circunstancias. Pero, a veces, necesitamos llorar y caer, para volver a reír después con más fuerza. Recuerda que no eres de hierro y tú también necesitas mimos. Sobre todo tuyos, jeje.
      Tienes las mismas pintas de bruja que yo de monja…ningunas! Pero si defenderte y quererte te hace parecer una bruja, ¡que vivan las brujas de los cuatro puntos cardinales!
      Que todo te resbale y preocuparte por todo no son compatibles, jejej. Sólo necesitas escucharte un poquito para saber si tus comportamientos te acercan a tu serenidad. Todo lo que no te acerque a tu paz mental, fuera!
      Ya sabes dónde estoy, para lo que sea! UN FUERTE ABRAZO A MI BRUJA DEL NORTE

  3. Este post amiga, es uno de los que más me reflejo.
    Como anteponer por no querer fallar, por no querer decepcionar. A veces te das cuenta que el dia son como tareas que tienes que cumplir, si no las haces parece que una se siente mal ( aunque no apetezcan).
    Gracias por tus consejos son siempre de gran ayuda.
    Mil besos para ambos.

    • Vaya que sí. A veces tenemos que hacer mil cosas y ninguna tiene que ver con nosotros o con aquello que necesitamos y nos apetece. Obligaciones y mil compromisos que hacemos por no «fallar» a los demás. Esto hay que cambiarlo, por lo menos un poquito. Tenemos que aprender a escucharnos más a nosotras mismas y no hacer tantas cosas por compromiso. AL final, eso no lleva a ningún lado. GRACIAS A TI POR SEGUIRME Y LEERME. Muchos abrazos de parte de los 2!

  4. Tengo 20 años, vivo sola desde hace un año y medio, me identifico con cada punto de ti post, evidentemente todo viene de mi infancia, mi madre y mi padre son personas perfeccionistas que no dejaban lugar a errores, intente siempre ser la mejor, a la edad de los 12 años simplemente dejo de importar, me tenido relaciones en las que simplemente doy todo y no busco esperar nada, mi actual pareja aún cuando solo tenemos 3 meses de relación ya se acostumbro a esto, ahora espera que siempre sea así, y cuando no estoy ahi para el siemplementr se disgusta, es un ciclo muy desgastante, es bueno saber que el cambio solo está en mí, mil gracias por tu post, lo voy seguido y crearme metas y un plan de acción.

    • Hola Jennifer!
      Si, la infancia nos marca y veo que en tu caso lo sabes muy bien.
      Creo sinceramente que nosotras tenemos toda la responsabilidad para cambiar todo aquello que no nos funciona, sólo necesitamos las herramientas. Sobre todo amarnos mucho para detectar cuando alguien no nos quiere bien.
      Creéme que tiene solución y que poco a poco te irás sintiendo liberada.
      Todo cambio es lento y suele ser duro, pero tendrás a muchas personas como yo que estamos cerquita por si necesitas más apoyo.
      ÁNIMO con alegría y amor por ti misma, que todo lo demás viene después.
      Y cuando haya que llorar se llora y cuando haya que gritar se grita, que no es todo rosa, pero muchas veces el color sólo depende de cómo queramos ver las cosas o de el color de pintura que nosotras mismas hemos elegido. Y eso se puede cambiar!
      UN ABRAZO FUERTE

    • Lo sé Rocky!

      De dónde deduces que está escrito solo para mujeres?

      Acaso es porque hablo en femenino?

      Porque nosotras llevamos toda la vida sintiéndonos incluidas cuando se habla en «género neutro» y no viene a ser otra cosa que masculino.

      Supongo que eres nuevo por aquí, pero en RevolucionaT no se habla en femenino, se habla en «género neutro» en función de la mayoría. Lo que a mí me parece el género neutro lógico, que debería predominar hasta que encontrásemos la forma de incluir a todo el mundo en las mismas expresiones.

      Así que este artículo, y todos los contenidos del blog, también están dirigidos hacia ti, solo hay que cambiar un poco la perspectiva 😉

      Espero que el artículo te haya ayudado.

      Muchas gracias por pasarte por mi «casita virtual», eres más que bienvenidO 🙂

      Un abrazo

  5. Hola Tania.
    En primer lugar, agradecer la claridad con la que expones tus ideas basadas siempre en buenos fundamentos. Es la primera vez que te leo y mentiría si te dijera que no andaba buscando alguna solución a lo que lleva tiempo tormentándome. Al leerte, . E ha venido a la cabeza lo que hace ya muchos años me dijo una amiga y es que no podía complacer ni caer bien a todo el mundo.¡Qué razón tenía y qué poco caso le hice entonces! Es cierto que noto un cambio de actitud en mi misma desde hace un tiempo, sin saber realmente porque… Parece que de cierta manera he perdido fuerzas, de demostrar, de preocuparme tanto por los demás… Sin embargo, sigo sin sentirme bien conmigo misma y mucho menos cuando se presenta la dichosa exigencia de reclamo de algunas personas… Leyendo tu artículo, estoy totalmente de acuerdo que todo comienza en la infancia, en la falta de seguridad, en la familia, la escuela… Pero, ¿cómo conseguir que desaparezca ese sentimiento de culpa y de no estar haciéndolo bien? Incluso cuando hablamos de exigencia personal…

    Muchas gracias! Xxx

    • Hola Tam!

      Como todo empieza por el principio, intenta empezar a sanar desde ahí…

      Investiga de dónde viene esa necesidad de agradar que tienes y perdona a quien te provocase eso y a ti misma por no haber sabido hacerlo mejor.

      Te pongo unos pasos que para mí son muy lógicos para responder a la pregunta que me haces al final:

      1. Acepta cómo eres, lo que pasase en el pasado que te hizo ser así. Acepta todo lo que haya ocurrido hasta ahora como la mejor manera que has tenido de evolucionar. Acéptalo de corazón.

      2. Perdónate por ser complaciente y por querer dejar de serlo. La culpa es mala consejera y las mujeres arrastramos de por sí mucha culpa de muchas generaciones atrás. Perdónate por no ser la mujer perfecta que te gustaría ser, y la mujer perfecta que los demás quieren que seas.

      3. Deja de pensar en términos de «hacerlo bien» o «hacerlo mal» porque son conceptos relativos que variarán dependiendo de a quién le preguntes. Piensa en términos de que lo haces lo mejor que puedes con las herramientas que tienes (igual que todo el mundo).

      Pero si ves que la situación te supera, ponte en manos de profesionales porque esa opción siempre trae consigo grandes aprendizajes que si tuvieses que aprenderlos sola te llevarían mucho más tiempo.

      Soy yo la que te agradece a ti tu comentario. Me tienes al otro lado para lo que necesites.

      Un fuerte abrazo

      Tania

  6. HOla buenas tardes
    siempre la soltera hasta los 40 años , desde mi punto de vista ayudando a mis hermanos siempre… me quedaba con mi sobrina cuando lo necesitaban , aún avisandome a última hora del día anterior ( suerte la mia tener turno de tarde …) de repente vino el amor y un hijo …. .por supuesto ya no tenía tanto tiempo para los demás … claro que al ppo lo intenté , intenté hacerme cargo de mi casa y de mi niña aun atendiendo a mis hermanos / ahijado .. hasta que decidí que no podía vivir con ese estrés y me relajé …. .como consecuencia comentario de familiar , » estás pasada de vueltas y pasas de todo » … que disgusto …. aún después de un año de esto me siento fatal como abandonada … ahora no me cuentan nada sino pregunto y me siento castigada con esa actitud ………

    • Hola Raquel!

      Muchas gracias por pasarte a hablarnos de tu situación.

      Lo que ocurre son las consecuencias de tu actitud anterior. Y no te lo digo a modo de reproche ni nada parecido sino todo lo contrario.

      Fuiste buena, comprensiva y estuviste disponible para todo el mundo, pero quizá en esa parte te olvidaste un poco de ti. Es normal que cuando acostumbras a las personas a estar siempre disponible para ellas y luego se produce algún cambio en tu actitud, a ellas también les cueste un tiempo adaptarse.

      Cuando tu actitud cambia, la actitud de los demás también, esto es así.

      Te pediría que no te tomases los comentarios o actitudes de tu familia como algo personal. Sus comentarios y actitudes son parte de su propio proceso.

      Ahora tus prioridades han cambiado, y eso no tiene por qué gustarle a ellos, pero si tienes claro que tu nueva actitud es la más beneficiosa para ti y tu familia, eso es lo que cuenta.

      Siempre que hagas las cosas desde el amor, las demás personas acabarán recibiéndolas con amor. No te llenes de rencor por no encontrar en ellas la respuesta que te gustaría. Incluso, si crees que sería adecuado hablar con estas personas y comentarles cómo te sientes, quizá esa conversación os ayudaría a acercar posturas.

      También tienes que hacerte cargo de lo que tú sientes: si te sientes abandonada y castigada, es una cosa tuya. Eso no significa que tu familia te quiera abandonar o castigar. Del mismo modo que tú no tienes la culpa de cómo ell@s puedan sentirse, ell@s no tienen la culpa de cómo te sientes tú.

      Lo único que estás haciendo es mirar por tu bienestar y el de las personas que más quieres y eso no es malo. Quien lo entienda bien, y quien no lo entienda tendrás que respetarlo. Igual que tú quieres que esas personas te respeten a ti.

      Perdónales por las actitudes que crees que te están haciendo daño y perdónate a ti misma por no poder hacerte cargo de ell@s como antes.

      Y, repito, yo hablaría del tema abiertamente con estas personas a ver qué ocurre…

      Un abrazo muy grande

      Tania

  7. Me ha servido muchísimo este artículo , todo lo que dice ahí es 100% real , solo quien lo vive o lo vivió lo puede entender

    • Hola Ana!!

      Muchísimas gracias por lo que dices. Me alegro infinito de que te haya servido.

      Es verdad que hasta que no vivimos las situaciones en primera persona no podemos entender lo que otras personas nos cuenten.

      Un abrazo muy grande, aquí tienes tu casa.

      Tania

  8. Que nutritivo ha sido este tema, estaba justo en ese trayecto de cambio, pero por necesidad y sin orientación alguna, me estaba dejando llevar por mi naturaleza y créeme que todo está saliendo a pie de la letra…
    Muchas gracias porque así has reforzado mi objetivo de ser YO antes que todos.
    Maravilloso el post.
    Besos

  9. me sirvio mucho el articulo tengo 50 años y veo q me pase la vida queriendo agradar poniendo primero a los demas desmedidamente y dejando de lado mis prioridades lo hice creo inconcientemente lo cierto es q me ocupe de todos y no de mi y hoy veo a esta edad cuanto perdi de hacer x mi .

    • Hola Alejandra!

      Pues estás en una edad maravillosa para recuperar el control de tu vida y sentirte orgullosa de todo lo que has hecho por los demás.

      Castigarte por lo que ya no tiene vuelta atrás no te va a servir.

      Enorgullécete de las decisiones que has tomado porque eran las mejores para ese momento, y en función de las herramientas que tenías.

      Ahora que tienes más conciencia y que te has dado cuenta de todo esto, siéntete libre para tomar las decisiones que te hagan sentir mejor a ti.

      La gente que te quiere de verdad estará encantada de que empieces a ponerte como prioridad. Y sino tampoco pasa nada, no se hace daño a nadie cuando las decisiones salen del amor y el respeto por una misma.

      Adelante Alejandra!!!

      Un abrazo

      Tania

  10. Gracias es justamente lo que e echo toda mi vida.
    Tenia un concepto equivocado de vida,pensaba que si me daba prioridad era egoista o mala persona por pensar en mi primero.
    Es curioso toda la vida pensando que era buenisima si con todo el mundo menos conmigo.
    Me encanta hacer felices a los que quiero pero me e dado cuenta que a costa de mi felicidad o esfuerzo no puede ser.
    Por que cai en un agotamiento profundo,ansiedad,fustracion,ira hacia esas personas que yo converti en egoistas como bien tu dices
    E empezado a cambiar la actitud yo valgo igual que los otros tambien se han enfadado conmigo por que no soy la buena complaciente ahora medio lo aceptan.A mi tambien ne han dejado de hablar me han echo sentir mala persona.
    Y aun siento culpa como si estuviera haciendo mal pero es imprescinble cambiar por que si no como bien dices dejas que se aprovechen de ti y encima encantada por que no te das cuenta que tienes una actitud sumisa.Es dificil pero lo has de hacer por ti.Me encanta ver felices a los demas pero no a mi costa y mi malestar.
    Yo estoy en el camino.
    Muchas gracias es un superarticulo.

    • Eso es Sara!

      Hay una confusión muy grande de ciertas personas que piensan que tener una autoestima sana y valorarse es ser egoístas.

      Y por supuesto, muchas personas que jugaran esa baza para hacerte sentir mal cuando no complazcas sus comportamientos egoístas.

      Además, cuando alguien te llame egoísta (o lo que sea) aquello tiene mucho más que ver con la persona que lo dice que contigo, somos espejos y se nos olvida.

      Por otro lado, es normal que aún sientas culpa. Por no hablar de que las mujeres, ya de por sí, llevamos el tema de la culpa muy instalado en nuestra programación mental.

      Para solucionar esto, identifica esos pensamientos que te hacen sentir culpa y cámbialos por otro de más compasión y aceptación hacia ti y las decisiones que estás tomando. Es un pequeño paso que marca una gran diferencia en tus sentimientos.

      Muchísimas gracias por tu comentario.

      Te mando un fuerte abrazo.

      Tania

  11. Estoy muy sorprendida, no esperaba encontrarme con esto (minutos antes estaba en Google buscando unas imágenes) lo que acabo de leer me ha llegado mucho, sin darme cuenta he estado viviendo de esta forma y últimamente tuve discusiones en mi familia por este motivo… tengo ese sentimiento de haber dado mucho pero paso el tiempo… ahora ya nadie lo valora. Intentar complacer y recibir falta de respeto y credibilidad, es un problema que tengo ya que esto desencadena en falta de respeto a mi misma que es lo peor. Me siento en este punto exactamente y la verdad es difícil hasta el punto de no sentir esa motivación para salir adelante. Me siento un poco varada y sin la fuerza suficiente para luchar por lo que verdaderamente quiero. De todas formas estoy muy agradecida por esto, tal vez el destino me hizo aterrizar en esta página, me hizo despabilar un buen y darme cuenta de lo que está pasando y lo mejor, que puedo solucionarlo. Si pudieras recomendarme algún libro… O lectura (Leer es uno de mis pasatiempos favoritos, que dejé atrás hace mucho tiempo) estaría muy agradecida. Mi nombre es Jhoselin, tengo 21 años y espero tu respuesta. Que tengas un excelente día!

    • Hola Jhoselin!

      Encantada de saludarte!

      Me alegro mucho de que siendo tan joven te des cuenta de estas cosas y quieras poner remedio.

      Ten en cuenta que lo que ves ahí fuera es un reflejo de lo que tú tienes dentro. Si tú te respetases y te valorases no te importaría que los demás no lo hiciesen.

      Así que sigue buscando la manera de avanzar porque vas a llegar muy lejos.

      En cuanto los libros…uf…hay muchos que podría recomendarte:

      – Cuando digo «no» me siento culpable (creo que leer algo sobre asertividad te ayudaría mucho), aunque no recuerdo el autor.
      – Cree en ti, de Ruth Nieves (este también te lo recomiendo de los primeros).
      – El Código de la Manifestación, de Raimon Samsó.
      – ¿Y tú qué crees?, de Eva Sandoval.

      Te mando un abrazo muy grande

      Tania

  12. De corazón agradezco por este blog, era justo lo que necesitaba, dejé de vivir mi vida por complacer a mi familia ,no me arrepiento de la buena formación que me dieron ni de respetar y honrar a mis padres, pero si de haber vivido para el agrado de ellos para no darles sufrimiento, cuando no valió de nada por que siempre sufrieron por mis demás familiares, se pasaron los años y siempre dejé de hacer mil cosas quizá que me hicieran sentir viva solo por andar con rectitud y por ser el orgullo para ellos, pero jamás notaron mis sacrificios mi entrega y el haberme negado a vivir mi propia vida!

    • Hola Adriana!

      Entiendo lo que sientes y te cuento que, casi siempre, con darle una pequeña vuelta a la percepción de lo ocurrido las situaciones pueden cambiar mucho.

      Piensa que lo que has vivido era necesario para que llegases a donde quieres llegar. Así no te sentirás tan frustrada, sino animada por el aprendizaje e impulsada a dejar de hacer las cosas como las hacías hasta ahora.

      Durante todo el tiempo has vivido tu propia vida, porque por mucha influencia que hayas tenido de tus padres las decisiones las has tomado tú. Pero ahora te toca vivir de otra manera, si la forma que tenías de hacerlo no te satisface.

      Pero recuerda que siempre has tenido el poder, y que desde el momento en que te decidas a utilizarlo todo empezarás a dar grandes pasos hacia tus verdaderos objetivos, hacia tu felicidad y hacia tu paz mental.

      Es tu momento preciosa!!!

      Un abrazo grande y mil gracias por tu comentario!

      Tania

  13. Estas palabras me describen a la perfección.
    Detallan como me siento y me ayudan a reflexionar hacia donde quiero ir.
    Gracias!
    Un abrazo
    Marta

    • Gracias a ti Marta!!!

      En realidad es algo que nos pasa, o nos pasaba, a muchas personas.

      Cuando lo vemos desde fuera queda más claro, pero ojo la de «tonterías» que hacemos hasta que nos damos cuenta 😉

      Me alegro mucho de que te haya servido.

      Un abrazo muy grande,

      Tania

  14. Hola buenas Tania, mi nombre es Andreu.
    Creo que ha sido una de las lecturas más transcendentales que he tenido en los últimos años. A nivel personal me ha tocado sufrir la aprobación de la que hablas. Siendo adolescente hice mis primeras reflexiones sobre mis actos, e incluso sabiendo en que me equivocaba era incapaz de cambiar, porque el sufrimiento y la frustración eran tan grandes que me era imposible ser firme en mis decisiones. Creo que las etapas tempranas (En mi caso la adolescencia) dificultan el cambio por esa búsqueda de un lugar en la sociedad , y más bien el paso de los años (la experiencia) y el sufrimiento generado por el auto-castigo (cada vez más intenso y más repetido en un transcurso de tiempo) te hacen decir un día «Ya basta!». En mi caso han sido necesarios varios años para darme cuenta de todo, e incluso a día de hoy necesito refrescarme con artículos como el tuyo para recordar donde empecé y donde quiero ir. A día de hoy he conseguido una mejor versión de mi mismo y, sobre todo, he sido capaz de perdonarme muchas cosas, siendo consciente que el auto-castigo debilitaba mi autoestima. Todavía sigo teniendo algunas crisis de personalidad o aprobación, pero el hecho de actuar en situaciones y luego pensar «Estoy muy orgulloso de mi, hace años no hubiera sido capaz», me ayudan a seguir queriendo avanzar. Llegados a este punto, y tras una reflexión interna, he sido más consciente de mi problema a día de hoy que hace años. Quizás en el pasado no entendía realmente que me pasaba, y con una autoestima falsa que desarrollé podía poner un parche durante algunos años años, pero en el fondo sabía que no era feliz, aunque lo intentara aparentar. Tras muchos cambios en mi vida soy capaz de reconocer los problemas de aprobación que tiene la gente, y vistos desde fuera me hacen ver la vulnerabilidad que yo transmitía. Buscar el silencio, la reflexión, el perdón a uno mismo, el aprender a escuchar, el transmitir mis pensamientos a los más queridos, reírme con los demás, no buscar ser el centro de atención, aprender a opinar, ser firme en mis decisiones, no buscar la mirada de nadie, alejarme de la gente que roba energía, hablar con seguridad mirando a los ojos, y, sobre todo, pasar más tiempo conmigo mismo, han sido vitales en todos estos años de cambio. Evidentemente el cambio no ha venido de un día a otro, ha sido un viaje largo que gracias a lecturas como la tuya me hacen recordar lo difícil que ha sido todo, pero con una vista desde el presente se que todo ha valido la pena. Toda mi transformación la lleve a cabo debido a horas y horas de reflexiones nocturnas (Cuando iba a dormir) en las que siempre buscaba respuestas, sin saber donde buscar información y que me pasaba. Hubiera sido un placer leerte en esos momentos, aunque viendo que el recorrido ha sido útil, estoy satisfecho.
    Quizás me había estancado y necesitaba un estímulo. Después de tantos años se que me queda mucho por aprender. Cada año que pasa observo mi versión anterior y siempre encuentro cosas que podría hacer mejor. Todavía tengo alguna que otra crisis de personalidad cuando tengo días de vulnerabilidad, pero la gestión del problema y la frustración he conseguido reducirlas bastante, y se que todavía puedo mejorar más.

    Muchas gracias por compartir tus pensamientos, me gusta hablar con personas que tienen las ideas tan claras.

    Espero tu respuesta.

    • Hola Andreu!

      Pues leerte a ti también ha sido muy importante para mí.

      Se nota que hablas desde la experiencia y la conciencia, fórmula de éxito en el camino del desarrollo personal.

      Puede incluso que, según hablas, hayamos vivido una adolescencia parecida, fingiendo ser la leche y creyéndonos realmente a nuestro personaje.

      Y, en realidad, visto en perspectiva, nos ayudó mucho y en ese momento ese era el comportamiento que nos tocaba para sobrevivir.

      La suerte que hemos tenido ha sido que hemos logrado darnos cuenta para aprender, dejar aquello atrás, y seguir avanzando poco a poco.

      Agradezco muchísimo tu comentario, a mí también me encanta hablar con personas como tú.

      Te mando un abrazo grande y ya sabes dónde encontrarme cuando quieras.

      Tania

  15. Wao, muchisimas gracias, soy hombre y tomé todos estos consejos en mi trabajo. Trabajo en la gerencia y una función principal de mi puesto está enfocada en la toma de desiciones, y de verdad que este artículo me ha ayudado a mejorar en un 75%.

    Gracias amiga.

    • Cuánto me alegro Yei!

      Y también me alegro mucho de que te hayas tomado la molestia de contármelo.

      Espero que siga todo genial y que mi contenido te siga ayudando, aunque seas hombre 😉

      Abrazo grande,

      Tania

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