que hacer cuando la gente te odia

MIS QUERIDAS «HATERS» O QUÉ HACER CUANDO LA GENTE TE ODIA

Seguro que en algún momento de tu vida te has sentido odiada y te hubiese gustado saber qué hacer cuando la gente te odia.

No es fácil, no te voy a engañar, pero lo que sí puedo asegurarte que hay un momento en el que hasta le coges el gustillo.

En el mundo online, a estos personajes que parece que te odian se les llama «haters». Te sonaba la palabreja?

Al hecho de tener «haters» también se le puede coger el gustillo, te lo aseguro.

Que cómo se le puede coger el gustillo a que la gente te odie??

Sencillo: comprendiendo el por qué de ese odio, entre otras cosas que te cuento enseguida.

Aunque primero me gustaría contarte por qué he decidido hablar de esto ahora…Y es porque llevo unas semanitas recibiendo comentarios bastante hirientes de gente que no conozco de nada, y eso me ha hecho reflexionar y aportarte algunas claves para cuando tú te encuentres con gente de estas características.

Prepárate para echarte unas risas 😉

 

 

 

 

 

QUÉ ES UN «HATER» Y QUÉ HACER CUANDO LA GENTE TE ODIA SIN MOTIVO

Como te contaba en la introducción, un hater es: «una persona que muestra sistemáticamente actitudes negativas u hostiles ante cualquier asunto».

Normalmente, ni siquiera saben de lo que hablan y simplemente reparten «cacota» por placer.

Y oye, si estas personas pueden repartir «cacota» y sentir placer, tú también puedes sentir placer negándote a comerte esa «cacota».

 

MIS QUERIDAS HATERS

Muy al principio de tener este negocio online, escuchaba a mis compis hablar de sus haters.

Por lo general, lo contaban con indignación y pena y se les veía muy afectados por ser blanco de críticas sin criterio alguno.

Yo lo entendía perfectamente porque siempre fui una niña bastante susceptible a las críticas, pero que lo disimulaba genial con mi máscara de Superwoman inquebrantable. 

Hubo un día, también muy al principio, que escuché a alguien decir que no eras nadie en el mundo online hasta que no tenías un (o una) hater.

Así que el primer día que recibí un comentario feo, negativo, lleno de crítica y maldad…casi monto una fiesta.

«Cariño, cariño, ya tengo mi primera hater», saltaba yo de alegría mientras le contaba a mi pareja.

Al mismo tiempo, mandaba audios a un grupo de whatsapp de amigos/compis del mundo online para contarles la buena noticia.

Las recomendaciones fueron las siguientes:

  • Bloquea a esta persona.
  • No hagas caso y no contestes.
  • Contesta y paga con la misma moneda.

Qué hice yo?

Ninguna de las 3 cosas…Contesté, claro que contesté, pero con una diplomacia y una templanza que hasta yo misma me sorprendí.

Qué agustísimo me quedé nena!

Desde aquel día, no había vuelto a recibir comentarios tan hirientes y feos hasta esta misma semana pasada.

Pareciese como si las haters que tengo se hubiesen puesto de acuerdo…

Pero cometieron un error: verter sus críticas en comentarios del blog, que tienen que pasar por mí antes de ser aprobados. «Ay, ingenuas!». Que soy diplomática pero no imbécil.

Normalmente lo publico todo, aunque sean comentarios que manifiestan el desacuerdo con mis opiniones. Me parece que la diferencia de opiniones enriquece el debate y se aprende muchísimo.

Pero, en esta ocasión, los comentarios iban más allá de la mera crítica constructiva o la manifestación de opiniones diferentes.

Para que te hagas una idea, uno de esos comentarios estaba escrito en un artículo que no tenía nada que ver con el feminismo, y aún así se decían cosas como:

  • «no dejéis que os hagan daño este tipo de posts feministas».
  • «no se dejen engañar por psicología barata feminista financiada por un sistema que quiere corromper a la mujer y hacerla creer en una falsa libertad».

Esta persona hacía uso de la provocación para desprestigiar un contenido que hablaba de otro temas. Aún así, estuve a punto de publicarlo porque la incoherencia era tan evidente que me hacía hasta gracia.

Finalmente decidí que no…No aportaba absolutamente nada al contenido del artículo, ni muchísimo menos enriquecía el debate.

Si lo hubiese publicado habría sido por ego, para ponerme por encima o contestar y entrar en el juego. En muchas ocasiones no merece la pena.

Estoy segura de que me habría divertido mucho contestando, de hecho tuve la conversación en mi mente previamente, pero ahí se ha quedado.

Así que voy a contarte cómo puedes lidiar tú misma con la gente que te odia o te quiere desprestigiar para que puedas decidir con conciencia cómo actuar ante ello.

 

TODO LO QUE PUEDES HACER (Y NO HACER) PARA NO COMERTE SU MIERDA

No sé a ti, pero a mí me cuesta mucho trabajo entender cómo alguien puede disfrutar intentando fastidiar a otras personas.

Cuando además, en muchos casos, son personas que ni siquiera te conocen.

Pero sí, estas cosas pasan, estas personas existen y es algo con lo que tienes que lidiar.

Saber qué hacer cuando la gente te odia puede convertirse en un auténtico don que te deja libre de culpa, bien tranquilita y te forja una personalidad estable y pacífica. 

Lo de devolverle la mierda para que se la coman ellas no me parece una solución, sino una perpetuación de la misma falta de ética.

Claro que, quién decide qué es la ética aquí?

Pues tú…Tú decides cuál es tu ética en función de lo que quieres recoger en la vida.

Está claro que estas personas van a recoger mierda por un tubo. Pero tú también quieres eso para ti???

Seguro que no, así que escucha atenta…

Cuando la gente te odie y no quieras seguir abonando ese sentimiento, puedes hacer lo siguiente:

 

1.RESPIRA Y PROCESA.

Maldita la gracia que te hace que alguien te critique, verdad?

Te sube un calorcillo por todo el cuerpo que parece que solo se va a calmar si te lías a puñetazos.

Está bien, está bien, deja que el calorcillo suba y pégale a la almohada si quieres. Cuando pase ese calorcillo, procesa la información de la siguiente manera:

  • Observa tu mente, estará repitiendo esas palabras feas que te han dicho una y otra vez.
  • Corta ese flujo de pensamientos y sustitúyelos por pensamientos o imágenes que te den paz (si te da paz imaginarte que le atizas a esa persona, cambia los pensamientos de nuevo). Eso sí, no pases a este punto sin haber dejado pasar el calorcillo antes. No se trata de cortar la emoción sino de dejarla pasar cuando llega, sin necesidad de perpetuarla después con los pensamientos automáticos.

 

2. RESPONDE SI CREES QUE PUEDES APORTAR ALGO POSITIVO.

Como te conté antes, al primer comentario de mi primera hater respondí con diplomacia. A los últimos comentarios no les he dado ni la más mínima importancia y simplemente no los he publicado y listo.

Responder para generar más mal rollo o más tensión, no tiene sentido. Si eres capaz de responder con asertividad, te quedarás muy a gusto y le darás una lección a esas personas odiosas.

Advertencia: Abstenerse de responder inmediatamente si quieres evitar el holocausto nuclear (recuerda el primer paso y respira antes).

Te voy a contar una novedad que también ha tenido lugar esta semana: he recibido una de esas críticas hirientes por email y desde una dirección de correo desde la que no se puede identificar a quien escribe.

Por supuesto esta persona ni se presentaba ni nada.

En esa crítica, se aludía a la entrevista con Sergi Torres que publiqué la semana pasada. Si no la has visto aún esta esta es tu oportunidad, está gustado mucho. 

En dicho email, se criticaba el mensaje de Sergi y además se decía que lo que él comparte es para imbéciles. Vamos que me llamaba «tonta del culo» por todo el morro.

En principio pensé borrarlo sin más pero, nuevamente, contesté con diplomacia y nunca más se supo.

Aunque lo cierto es que sigo sin entender el porqué de ese email…Si no te gusta Sergi o las cosas que comparto, te desuscribes de RevolucionaT y listo, no?

Debe ser masoca…

 

3. SI MANIFESTARTE NO VA A AYUDAR PERO NECESITAS EXPRESARTE, PONTE FRENTE AL ESPEJO Y SUELTA EL FUEGO QUE LLEVAS DENTRO.

Para tu cerebro:

  • lo mismo da si le cantas las 40 a esa persona
  • o si hablas sola frente al espejo.

Así que si necesitas expresarte sin generar más conflicto, ponte frente al espejo y dí todo lo que le dirías a esa persona que te está fastidiando.

Yo lo hago montones de veces y ayuda bastante, confirmado!

«Me ha gustado mucho saber que tienes una opinión respecto a este tema del que se nota que no tienes ni p… idea. Pero déjame decirte que si te metes la lengua en el culo y la mueves a un lado y a otro, el resultado va a ser el mismo que cuando hablas, «so pedazo de japuta con cuernos»».

Uy, perdona, está hablando la Tania de antes de ser Coach. Ahora que soy Coach y que se supone que tengo un nivel de conciencia más elevado, omitiría la palabra p… y culo. Lo de «so pedazo de japuta con cuernos» lo sigo manteniendo…

Que nooooooo, ahora en serio.

Te sorprendería ver lo diplomática que puedo llegar a ser en estos momentos tan críticos. De hecho, es una mezcla de diplomacia e ingenuidad en muchos casos…Pero poco a poco va ganando la diplomacia.

De hecho, te contaré una anécdota personal para que lo veas…

Iba yo, a mis 22 años aprox, por la calle donde vivía en Madrid, paseando a mi perrita. Había salido en chándal y con dos coletas a los lados de las orejas (tenía el pelo largo y las dos coletas eran un apaño que formaba parte del «look paseadora de perros mañanera»).

En ese momento, debía aparentar unos 15 años. O eso decían…

De repente, un coche se para a mi lado. Se baja la ventanilla y, desde dentro del coche, me hacen una seña para que me acerque.

Yo me acerco, obviamente, siempre fui muy confiada para ciertas cosas.

Dentro del coche había un hombre que me pregunta dónde quedaba Cuatro Caminos, así que empiezo a darle las indicaciones pertinentes.

Cuando termino, el hombre se despide y arranca de nuevo. Pero se para a pocos metros, vuelve a bajar la ventanilla y se pone a decirme guarradas…

Me quedé bloqueada, paralizada, y cuando me dio por abrir la boca para defenderme, le dije:

«Eres un…eres un…eres un…maleducado!!!!».

Ay Dios mío qué rabia!!!!

Después me empezaron a salir por la boca sapos y culebras, pero a él solo acerté a decirle «maleducado».

Maleducado!

En serio?

Ni cabrón, ni me cago en tó lo que se menea, ni pedazo de sinvergüenza…ni nada de nada…

Maleducado que le dije!

Llegué a casa con un cabreo monumental.

Tanto que estaba mi chico durmiendo y le desperté indignada para contárselo.

En fin…Deja de reírte y continuemos.

 

4. NO ACEPTES SUS REGALOS.

Cuando alguien te ofrece insultos, malas palabras, críticas destructivas, o agresiones verbales de cualquier tipo, son suyos. No los cojas.

Recuerda lo que te digo siempre del Minimalismo: quédate solo con lo esencial, con aquello que necesitas para realizarte como persona. Lo que sobra no tiene cabida en tu vida. Y está claro que las críticas feas y destructivas te están sobrando.

Qué haces cuando alguien te ofrece una bebida o una comida que no te gusta? La rechazas con educación, verdad?

Pues lo mismo: «Esto que me dices no lo quiero, así que te lo quedas para ti».

Normalmente, por no decir siempre, lo que decimos de los demás dice más de nosotras que de los demás.

Lo que decimos de l@s demás dice más de nosotras que de l@s demás. Clic para tuitear 

Del mismo modo, lo que otras personas digan de ti, dice mucho más de otras personas que de ti.

O acaso tenía sentido ese ejemplo que te he puesto de la hater que me desprestigia haciendo uso del feminismo cuando era un artículo que no tenía absolutamente nada que ver con el feminismo?

Pues es lo mismo.

Las críticas de otras personas, aunque en apariencia vayan contra ti, solo forman parte del odio que sienten por ellas mismas. Una persona que se ama y se respeta, ama y respeta al resto de personas y, por supuesto, no las critica de mala manera.

 

5. ALÉGRATE Y AGRADECE LA OPORTUNIDAD.

Ya sé que alegrarse cuando la gente te odia suena ridículo, cuanto menos.

Pero eso es porque no te has dado cuenta de la enorme oportunidad de crecimiento que te da la gente que te critica.

  • Con cada crítica, puedes hacerte más fuerte y asertiva.
  • Con cada crítica puedes practicar la diplomacia.
  • Con cada crítica, puedes aprender mucho de la gestión de las emociones.
  • Con cada crítica, tienes una oportunidad para conocerte y entender qué ocurre cuando tú misma te criticas.

Así que, visto de esta manera, es para alegrarse y agradecerlo. Está lleno de valiosos aprendizajes!

Y esto te lo dice una persona que era muy susceptible a las críticas y que ahora disfruta con ellas.

 

CONCLUSIONES

Es obvio que todo el mundo es susceptible de ser criticado.

En este caso, a las mujeres que tiene la autoestima un poco tocadilla y buscan la perfección a toda costa, les afecta muchísimo ser criticadas. 

Esto es justo lo que me pasaba a mí.

Cuando alguien me criticaba, me queda rumiando la crítica durante horas, incluso días, hasta que llegaba otro suceso más interesante a ocupar mis pensamientos. Probablemente otra crítica.

De esta manera, tu cerebro se alimenta solamente con la basura que otras personas han vertido sobre ti. Y esto no tiene ningún sentido.

Ten claro que vas a ser criticada ahora y siempre, pero si te haces consciente de todo lo que te cuento e intentas aprender de la situación, será lo mismo escuchar un piropo que una crítica. Ninguna de las dos cosas tienen que ver contigo sino con la persona que las manifiesta.

Ahora ya sabes qué hacer cuando la gente te odia:

Quítales el poder que tiene sobre ti y hazte con el mando de la situación.

No podrás evitar que te critiquen, pero sí podrás evitar que te afecte.

 

Ahora quiero escucharte a ti, cuéntame:

Qué tal llevas las críticas?

Has tenido «haters» en algún momento de tu vida?

Cómo sueles actuar ante ello?

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Acerca de la autora

Tania Carrasco Cesteros

Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

Interacciones del lector

Comments

  1. Criticamos donde nos vemos reflejados y nos duele ¿no? Me acuerdo que yo tb solía criticar a las personas metidas en el desarrollo personal, coaching, y eso… ¡y mira manolita! ¡Justo en el clavo!
    Un abrazote y gracias por esas risas, a esas personas hay que quererlas y aceptarlas igualmente 🙂

    • JAJAJAJJAJAJ

      Sí, siempre pasa…Mis amigas me decían frecuentemente: «No escupas para arriba que siempre te cae…», y así era.

      En cuanto a quererlas…bueno, con aceptarlas va bien 😉

      Un abrazo grande compi

      Tania

  2. Hola Tania
    Decirte primero que me gusto mucho tu entrevista con Sergi Torres.

    En cuanto a mi comentario del tema de hoy, tengo críticas, no haters, aún, quizás porque no tengo un blog, jajaja!!
    Te puedo decir que en mi momentos de auto indagación observo que cuando la crítica me zarandea es porque en mi hay un espacio no resulto que tiene que ver con esa crítica, quizás un miedo a sentirme culpable por el argumento de la crítica, o bien un sentimiento por haber incomodado a esa persona, o bien me hace ver lo crítica que soy conmigo misma.
    Eso sí, me permito sentir lo que esté sintiendo y si es enfado o lo que sea, bienvenido sea, porque está siendo en mi, a veces es con mucha intensidad, pero luego descubro que ese enfado guardaba un abrazo de mi que estaba esperando ser atendido, por mi, un abrazo de sentir la inocencia.

    En cuanto a la persona, depende si es allegada igual hay un dialogo, o no, lo dirá el instante en el que ocurre, pero ya desde un espacio en mi atendido. También ha fluido que esas personas se van de mi vida, porque no tiene nada que aportarme ya, o la invito a salir y como tú dices con diplomacia a lo que yo le llamo desde ese espacio donde ya me acompaña La Paz.

    Gracias Tania por poder expresar, es otra forma de descubrir nos.
    Te abrazo Tania y a todos los lectores.

    • Muchísimas gracias por este hermoso comentario Ana!

      Estoy muy de acuerdo contigo. Detrás de la gestión de las críticas también suele haber un espacio que no está siendo atendido.

      De la crítica se puede aprender muchísimo. Solo hay que escuchar, sin juicio y con mucho amor por una misma, y el asunto cambia muchísimo.

      Yo también te abrazo!

      Tania

  3. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ…espera que sigo jajajjajajaja.
    Buenísimo.Efectivamente, ahora que tienes hater, eres muy grande, aunque ya lo eras antes!!!!
    Gran aprendizaje de cómo sacarle partido a una incómoda situación.
    Hace tiempo aprendí que odiar a alguien es dedicarle demasiada energía, que mejor la gastas en querer.No solo es más gratificante sino que te aporta mucha paz.
    Gracias Tania.
    Te lofyuuuu ( pa´cuando un artículo de gestión de ailofyus???)

    • JAJAJAJAAJAJAJAJA

      Gestión de «ailofyus»…Interesante…Me lo pongo en la lista de artículos pendientes jejejje 😉

      Es verdad, si hay que gastar energía que sea en querer.

      Un telofyuuuu gigante

      Tania

  4. ¡Ay Tania! me has dejado pasmada!!! ¿Cómo pueden odiarte, publicarlo y decírtelo en tu correo??? No puedo creer que alguien a que no le interesa tu temática pierda tiempo en eso, que deje de seguirte y listo.
    Han de tener un gran complejo de inferioridad y necesitan demostrar que «saben mucho» sobre todo? Son muy poca cosa y me encantó lo de no responderles bajando a su pobre forma de expresarse.
    Lo tendré bien fresquito en mi memoria por si me sucede algo así.
    Va un beso con todo mi cariño, gracias por abrirme la cabeza y te felicito!

    • Hola Lilian!

      Eso creo yo, se deben de aburrir mucho para emplear su tiempo en esas cosas.

      Sería mucho más sencillo dejar de seguirme y listo.

      No nos damos cuenta de que las opiniones, las mías incluidas, son solo opiniones, nadie tiene la verdad absoluta. Si aceptásemos este hecho no perderíamos el tiempo en intentar convencer a nadie de que lo que decimos es la realidad.

      Entender esto también me ayudó muchísimo a liberarme de las críticas.

      Gracias por las felicitaciones linda!!!

      Todo mi cariño para ti también!

      Tania

  5. Que gran artículo, yo que recién lanzo mi blog, ahora quiero «Haters» para seguir creciendo!
    Como ex superwoman, creo que hace unos años atrás si recibía una critica no constructiva en mi blog lo cierro y me esfumo ja ja ja
    Como bien dices Tania, «lo que Juan dice de Pedro dice mas de Juan que de Pedro» , justo hoy se publico esa frase en mis rrss, sincronicidad y luego encuentro tu artículo! El universo me estará preparando? ja ja

    Gracias por escribir tan clara y amorosa!!

    PD: hoy voy a mi primer charla presencial de Sergi 🙂
    Un abrazo y sigue compartiendo magia! Noelia

    • No me digas que hoy vas a ver a Sergi a pleno rendimiento!!

      Disfrútalo mucho porque te va a encantar!

      Aunque a algunas personas les parezca contenido para imbéciles 😉 Yo también fui de esas y ya me he perdonado jejej.

      Me ha hecho mucha gracia eso de que si hubieses recibido una crítica antes directamente habrías cerrado el blog jajajajaj. Yo no lo habría cerrado nunca pero me hubiese costado un buen disgusto, eso seguro.

      Un abrazo muy grande y sigue trabajando con tanta ilusión!

      Tania

  6. Hay personas que deben estar muy a disgusto con su vida, para usar su tiempo en criticar a los demás.

    Aparte que es muy fácil desde una pantalla y sin dar la cara.

    A mi yo de antes le horrorizan las críticas, ahora mejor. De las constructivas sí que me estrujo la cabeza para evolucionar. Y de las destructivas paso, respiro y decido que no van conmigo. Aunque no he tenido apenas, a ver si cuando llegan celebro la fiesta del «hater»

    Me he reído mucho con las conversaciones mentales.
    Gracias y un abrazote!

    • «La fiesta del hater»…suena bien como concepto…Lo podríamos patentar…

      Es como todo, cuando te das cuenta de la parte positiva, de la parte que te beneficia, de todo sale una alegría 😉

      Eso creo yo, que la gente debe aburrirse mucho y además un poquito cobarde, para dedicarse a esto y sin dar la cara.

      Pero bueno, lo hacen lo mejor que pueden, supongo…

      Un abrazo grande Esther!

      Tania

  7. Hola Tania,

    Ay, cuanta razón! Yo siempre he sido muuy sumisa, muy tranquila, y he sido la diana de desahogo de mucha gente. Normalmente, cuando una persona de mi entorno necesitaba sentirse importante lo hacia a mi costa.
    Hasta que un dia me aparté. Y la persona en cuestión se dió un morrazo (figurado). No creas que haga mucho de ésto.

    Todavía tengo mucho trabajo por hacer pero ahora, cuando alguien critica o muerde sin justificación (porque todos alguna vez podemos tener un mal dia y descargar mal humor en alguien inocente), pienso… madre mia… qué te debe pasar por dentro para necesitar hacer ésto?

    Entonces pienso… pues oye, no estoy tan mal!

    Y aprovecho la ocasión para aprender un poco más.

    Saludos y abrazos!

    • Eres estupenda!

      Cada vez que me escribes lo tengo más claro!!

      Es cierto que yo no puedo considerarme, ni ahora ni antes, precisamente sumisa. Pero sí que es cierto que me las tragaba dobladas aunque no lo parecía.

      Ahora no, tengo la asertividad suficiente para contestar sin herir, y la inteligencia suficiente para no contestar cuando no merece la pena que malgaste mi energía.

      Otro abrazo preciosa,

      Tania

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