sanguijuela en la mano

NUESTROS PRIMEROS NUEVOS AMIGOS

Ya estábamos preocupados por si olíamos demasiado mal y por eso no hacíamos amigos…

Hoy es de esos días que dices que sólo te vas a dar una vuelta rápida y acabas volviendo a casa al día siguiente, como le pasa a mi amiga Araceli casi siempre.

Nos levantamos muy temprano y desayunamos frutita que habíamos comprado el día anterior.

Sobre las 9 de la mañana o así, cuando ya lo teníamos todo hecho, pensamos en dar un paseo, comprar ciertas cosas que necesitábamos y volver al albergue con la comida para no tener que salir ya en todo el día.

Se suponía que iba a llover a mares.

Así que siendo nuestra intención volver pronto a casa, nos ponemos las chanclas y dejamos en casa las botas, las gafas de sol y todo lo que llevamos cuando salimos por ahí a patear todo el día.

Estábamos paseando por los alrededores del templo donde se supone que tienen guardado un diente de Buda, cuando nos cruzamos con una parejita que parecía española.

Lo llevamos escrito en la frente.

Nosotros muy prudentes pasamos de largo, pero cuando nos adelantan les saludamos en español y al cabo de 10 segundos ya parecíamos amigos de toda la vida.

Ella (Pilar), una asturiana monísima y encantadora que no para de hablar, y él (Ángel), un tío súper divertido que no para de hacerte bormas.

Nos preguntan si tenemos pensado pasar a ver el diente…Por 1.500 rupias cada uno…

Mira, no pasé ni a ver al santo cuando llegué a la catedral de Santiago después de hacer el camino, no voy a pasar a ver un diente de «vete tú a saber quién»…¡y pagando!

Como están de acuerdo con nosotros, cambiamos esa visita tan turística por pasear alrededor del lago de Kandy, intercambiando impresiones y escuchando buenísimos consejos para viajar.

Ellos estaban ya en su octavo mes de viaje y van para un año. Han recorrido casi todos los continentes y visitado infinidad de países, así que sus consejos nos son de gran ayuda. 

¡Ah!, y no se han puesto malos ni una sola vez familia.

Cuando nos damos cuenta de que vamos a darle una segunda vuelta al lago, decidimos que igual es mejor sentarse a tomar un café, y eso hacemos.

Mantenemos una charla muy animada y después les llevamos a comer a un sitio que nos habían recomendado previamente a nosotros.

La verdad es que la comida es buena y barata y nos tratan muy bien, así que repetiremos.

Cuando acabamos la comida, nos recomiendan ir a ver un parque natural que hay en la misma ciudad, y allá que vamos. 

Intentamos colarnos, pero estos paisanos que parece que no se enteran de nada a veces, en lo que al dinero respecta no pierden una.

Mientras la señora topito que ve menos que Pepe Leches nos cobra la entrada, nos va explicando el recorrido que tenemos que hacer para verlo todo bien.

Al mismo tiempo que habla, nos lanza perdigones en forma de grano de arroz y ya sabemos lo que estaba haciendo antes de venir a cobrarnos.

Cuando conseguimos esquivar las balas y salir de allí sanos y salvos, nos damos un paseo por el bosquecito, ajenos a lo que nos iba a pasar. 

No llevábamos demasiado tiempo paseando cuando noto que algo fresquito se me pega a la pierna.

Pienso que me he salpicado a mí misma con algo, pero cuando voy a limpiarme…¡era una sanguijuela que se me había pegado al tobillo!

Me pongo algo nerviosa e intento quitármela con la mano, pero se me pega al dedo.

sanguijuela en la mano

Y después de varios movimientos brucos consigo deshacerme de ella.

Genial que este sitio esté plagado de sanguijuelas el único día que me pongo las chanclas para pasear…

Después de mi experiencia, cada hoja que nos rozaba o palito que no tocaba, nos hacía revolvernos en busca de los dichosos bichitos.

No tardaron mucho en subírsele a Ángel, con calcetines y todo. Y Manu, que también probó lo que es que una sanguijuela se te pegue al cuerpo, inauguró la creación de lo que Ángel denominó «el baile de la sanguijuela». 

Este baile se hace cuando un amigo cabroncete, al que acabas de conocer, te pica la pierna para que pienses que se te ha subido un bicho y tú reaccionas saltando y golpeándote la pantorrilla para espachurrarlo contra tí.

Pues sí, pues sí…muy bonito el bosquecito pero ya queremos salir de allí por patas, antes de volver a ser la merienda de estos animalejos.

Cuando nos disponemos a salir de allí, encontramos otra parejita en la siguiente situación: él dándole «pringles» a los monos (no ha debido de leer ninguno de los miles de blogs que hemos leído nosotros donde se recomienda no dar de comer a estos mamíferos) y ella escondida detrás, con más miedo que vergüenza (porque sí que había leído las recomendaciones de las que os hablaba antes).

De vuelta a la ciudad, paramos a tomar un zumito.

Después de tantas horas de paseo no nos quedan muchas ganas de hablar.

Bueno, a Pilar sí, jejejejej.

Nos dan los últimos consejos viajeros, intercambiamos los teléfonos y nos despedimos.

¡Qué subidón nos ha dado conocerles y qué grandes consejos nos llevamos!

Pero no podíamos demorarnos mucho más porque he reservado el último ratito (de 4 horas) del día para vosotros.

¡Me tenéis enganchada!

Lamento comunicaos que en estos momentos estamos en un retiro de meditación, donde no tengo claro que pueda escribir (esta entrada la dejé programada con antelación).

Se publicará alguna entrada programada más en otra categoría, para que tengáis algo para leer y no os olvidéis de mí. 

En unos pocos días vuelvo a estar de vuelta.

¡No sabéis las ganas que tengo de pasarme estos días meditando!

Casi las mismas ganas que de comer comida de mi madre…

NOS VEMOS MUY PRONTO

No os olvidéis de SONREÍR, AMAR, SOÑAR Y DISFRUTAR

 

 

 

 

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Acerca de la autora

Tania Carrasco Cesteros

Ayudo a las mujeres con síndrome de Superwoman a recuperar su energía y su peso ideal para tener el cuerpo poderoso que les permita hacer frente a todos sus retos, sin estrés y desde el amor por sí mismas.

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Araceli dice

    Me alegra tanto de que estéis tan bien!! Disfrutad de esa meditación, pero no más de 4 días que queremos leerte enseguida!! Un besazo enooorrrmeee

  2. Francisca dice

    M encanta….!!!M encanta q esa parejita no haya enfermadooooo!!!!Es mi única preocupación…y con respecto a la sanguijuela…Tanita!!!Todavía tengo el pelo de punta.. qué horror!!Pero habrá q acostumbrarse a esas situaciones…???

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