MINIMALISMO PARA HOMBRES: REVOLUCIÓN DE LOS HOMBRES QUE SIMPLIFICAN

Entiendo que es la primera vez que escuchas el término “minimalismo para hombres”…yo también.

Ha surgido de la necesidad de darle un espacio a ellos en este proyecto que “parece” solo para mujeres.

Hace años que entendí que el respeto de las diferencias era lo que nos hacía más fuertes y que, ellos, también llevan a sus espaldas muchas cargas que pasamos por alto.

Este artículo está escrito por un hombre con una sensibilidad especial, de esos que creemos a veces que se han extinguido.

Pero no es un artículo solo para hombres puesto que, para entendernos mejor, sería genial que pudiéramos ver el mundo desde el otro lado.

Quédate si eres mujer, verás qué interesante.

Quédate si eres hombre, seguro que las tripas se te van a remover.

Y ahora, te dejo con nuestro genial invitado.

 

 

 

Después de casi dos años se cierne una mudanza sobre mí. Debería estar inquieto, pero no lo estoy.

En los últimos años, entre viajes, cambios de residencia y culo inquieto que soy, he descubierto que mudarse es cada vez más sencillo.

Menos cajas y más liberación.

Todo empezó sin ser consciente que esa actitud de soltar lastre ya tenía nombre: Minimalismo. Así que hoy quiero hablarte de lo que supone este estilo de vida desde una perspectiva de género.

Hoy quiero hablarte del minimalismo para hombres.

 

¡Ay, pero ni siquiera me he presentado!

Mi nombre es Jose, de Plantarte.net, donde la comunicación es la protagonista y la solución para equilibrar y mejorar las relaciones personales y profesionales. E incluso la relación contigo.

Para mí, es un placer entrar en la casa virtual de Tania.

Todo empezó porque, en estos mundos digitales, quienes tratamos de encontrar nuestro espacio buscamos referentes y valores cercanos a los nuestros.

A veces nos cruzamos con personas con las que compartimos intereses y puntos de vista. En ese camino conoces gente muy interesante.  Y, muchas veces, solo de forma virtual. Pero a veces hay sintonía.

En este caso, la sensibilidad de Tania hacia temas sociales, desarrollo personal y comunicación ya me inquietó hace bastante tiempo. Así que es un placer para mí poder  compartir con sus lectoras puntos de vista desde otras orillas.

Aprovechando lo mucho que me gustaron sus reflexiones sobre el “minimalismo de la imagen”, no quería dejar pasar esta propuesta.

 

Empecé hablándote de mi mudanza. Tras unos cuantos cambios de ciudad y trasiego de aquí para allá, asumo esta mudanza como un proceso reflexivo, y como una oportunidad.

Es un proceso reflexivo porque me permite relativizar. Comprobar que, conforme pasan los años:

  • Todo se ha ido simplificando de una forma natural, sin forzar.
  • Despojándome de cosas que realmente no aportan nada. De cosas materiales pero también inmateriales.

También es una oportunidad.

Hay ciertos procesos vitales, como una mudanza, que suponen un filtro para elegir, para seleccionar qué quieres mantener en tu vida. Puedes pensar en objetos, ropa, libros…Pero también me refiero a personas y creencias.

 

Minimalismo para hombres: la necesidad de simplificar en una sociedad tan compleja

No es fácil ser persona en los tiempos que corren. Mejor dicho: no es fácil ser humano.

Todo nos impulsa a la complejidad, a la propiedad y a lo material.

Esa sensación de tener que formar parte de unos valores que no cuadran en tu cabeza es realmente incómoda. Es una sensación frustrante.

Esta idea de pertenencia se promueve en los medios de comunicación, en la escuela, en el trabajo, en todos los aspectos de la sociedad.

Y la forma de ver el mundo que te inculcan es especialmente difícil para determinados colectivos. Por ejemplo, las mujeres.

No podemos negar la evidencia, los valores patriarcales que siguen imperando, se extienden como tentáculos por cualquier resquicio. Hasta el rincón más profundo del planeta.

Pero esos mismos valores también condicionan a los hombres.

Generan unos parámetros y unas etiquetas a las que los hombres debemos ceñirnos:

  • Éxito profesional
  • Poder adquisitivo
  • Masculinidad, “fuerza”
  • Un mejor coche, un mejor móvil
  • Traje, zapatos
  • Elegancia
  • Ambición
  • Estatus

¿Y qué hacen, hacemos o haces para simplificar ese cúmulo de responsabilidades, expectativas y etiquetas que han volcado en cada persona que componemos esta sociedad?

Podríamos empezar por analizar de donde viene nuestro papel…

 

Origen de tu papel en toda esta “película”

Te recomiendo que eches un vistazo al blog de Erick Pesacador.

Este Sociólogo y sexólogo, en una entrevista en El País, dice que nuestros papeles empiezan incluso antes de nacer: “Llevo algunos años participando en clases de preparación al parto con madres y padres y, cuando lo que viene es un niño, las madres se dan golpecitos suaves en la tripa; sin embargo, si es una niña, se hacen caricias circulares”.

Después, en la escuela, te asignan una “máscara”. Y, en la tele, ya de adultos, te definen el papel. Tu personaje ya está asignado y definido.

Pero…¿y si no quiero mi careta?

Pues si no quieres tu careta, te tienes que bajar del escenario. Aunque si te sientas en tu butaca y observas la obra que se representa te das cuenta de que los papeles son todos muy parecidos. Casi idénticos.

Entonces te preguntas si, lo que observas, es una comedia o una tragedia.

Lo peor de todo es que casi ninguna persona está satisfecha con su papel en esta “obra” que nos toca representar. Pero todas hacen ver que se adaptan a la representación y que disfrutan de sus respectivos papeles.

Si este es tu caso, entonces ¿por qué no empiezas por bajarte del escenario?

¿Por qué no simplificas tu vida?

¿Por qué no empleas tu existencia para ser quien eres y no reproducir papeles que otras personas eligieron para ti?

el minimalismo para los hombres

Esto es lo que puede aportarnos el minimalismo y en lo que quiero hacer hincapié como hombre: lo saludable y beneficioso que es el minimalismo para los hombres.

 

Qué es el Minimalismo

Vayamos por partes.

El minimalismo, en sí, es un concepto que empieza a emplearse en la década de 1960, especialmente aplicado a conceptos artísticos o arquitectónicos. De hecho, el concepto “minimal” lo empleó, por primera vez, el filósofo inglés, Richard Wollheimen. Fue en el año 1965 y Wollheimen lo usó para referirse a los cuadros de Ad Reinhardt.

Sin embargo, el concepto “minimalismo” ha influido en diversas corriente artísticas, pero también en estilos de vida. En concreto, empezó a usarse para definir un estilo de vida ascético. Es decir, un estilo que busca vivir con el menor número de objetos y enseres materiales, y con la menor necesidad de ellos.

En realidad, la finalidad del ascetismo es la pureza espiritual al escapar de la necesidad de bienes terrenales o materiales. No voy a ser tan purista. Y voy a explicar porque creo en la necesidad y beneficios de asumir valores minimalistas para los hombres de una forma terrenal. Más práctica, vamos.

Por eso, vamos a descubrir las pautas comúnmente aceptadas de lo que supone ser minimalista.

El minimalismo es un estilo de vida que se fundamenta en varios conceptos:

–       Reducir la posesión de objetos mentales. Vivir con los objetos y enseres mínimos para tener una vida digna y equilibrada.

–       Reducir las necesidades de tener más bienes materiales. No solo es vivir con menos objetos sino simplificar tu vida de bienes materiales presentes y futuros. O lo que es lo mismo, concienciarte de que no necesitas consumir de forma compulsiva o por modas o tendencias. Ser consciente cuando compras algo de si realmente lo necesitas y lo vas a utilizar.

–       Asumir el desapego. Exige un trabajo de introspección y auto conocimiento para identificar que factores emocionales te “atan” o “vinculan” a determinados objetos materiales. Comprender cómo se han generado esos “lazos” puede ayudarte a deshacerlos.

–       La simplificación minimalista se extiende no solo al contenido (objetos, ropa, libros, enseres de cocina, baño, botiquín), también al continente. En este caso: tu casa, tu habitación, los espacios por los que te mueves habitualmente.

–       Esto supone claridad en tu entorno, simplificación y sencillez. Lo que a su vez lleva a un concepto aparejado…

–       Me refiero al minimalismo emocional. Un estilo de vida Minimalista no se refiere solo a cosas materiales. El Minimalismo implica también desapego a ciertos pensamientos, creencias e ideas que abundan en tu mente cotidiana.

Esos pensamientos que colapsan tu mente: preocupaciones económicas, laborales, familiares o sociales., se hace especialmente importante en la propuesta del minimalismo para hombres.

 

Qué no es el Minimalismo

Antes de empezar a explicar la propuesta del minimalismo para hombres, me gustaría puntualizar algunas confusiones o errores que nacen cuando se habla de minimalismo en general.

Tal vez sea una percepción errónea, pero ahora que el concepto de minimalismo empieza a tener cierta popularidad social, he detectado algunas asociaciones imprecisas o injustas.

El minimalismo:

–       No supone vivir desconectad@ del mundo real. Tu vida sigue pero más ligera, con menos equipaje.

–       No implica dormir con un colchón en el suelo y tener dos sillas y una mesa de camping en tu comedor. Implica no tener mil figuritas en tus muebles, doscientos libros y 27 cuadros en tus paredes. Es incluso salud visual.

–       No indica que estés a dieta. Tener una cocina despejada, organizada y con solo productos que comes de verdad es saludable e incluso higiénico.

–       No supone que te dé todo igual. Las personas que practican un estilo de vida minimalista suelen tener unos valores muy empáticos y sociales, tienen sus preocupaciones e inquietudes. Pero las agrupan y sintetizan (como los objetos) y piensan en ellas cuando es adecuado y necesario. No dejan que sus pensamientos aturullen sus cabezas de forma permanente. Es higiene mental.

 

Pues ahora que ya conocemos, un poco más que es el minimalismo, voy a proponerte cómo aplicarlo.

Voy a darte mi punto de vista sobre lo que es (o creo que debería ser) el minimalismo para hombres.

Y ya te adelanto que no es nada fácil ser un hombre minimalista, la mochila pesa…Y cuanto más pese la mochila, más cae tu autoestima y más difícil se te hace cuidarte, respetarte y quererte. Tú también te mereces eso.

 

¿Nos hemos vuelto locos?

En uno de los últimos artículos de RevolucionaT, Tania te hablaba del “Minimalismo de la Imagen”. Lo bueno del minimalismo es que se puede extrapolar a cualquier ámbito de nuestras vidas.

La imagen es un concepto al que se le da gran importancia en nuestra sociedad. Algunos lo ven como indicador de tu estatus, de tu estilo, de tu poder adquisitivo. Solemos juzgar a las personas por su aspecto pues, en una sociedad tan acelerada, es lo primero (y a veces casi lo único) que conocemos de otras personas.

Sin embargo, simplificar e introducir un estilo de imagen minimalista no implica ir desaliñado, sucio o descuidado.

  • Supone reducir elementos que recargan tu aspecto.
  • Es limitar accesorios o potingues innecesarios para seguir mostrándote tal y como eres
  • Es identificar aquellas “necesidades” que te imponen como “necesarias” para verte más elegante, atractivo y seguro de ti mismos. Y, una vez identificadas, cogerlas o abandonarlas.

estilo minimalista para hombres

En los últimos años parece haber un aumento en las preocupaciones e inquietudes masculinas acerca de moda, maquillaje y “cuidados”. Todo aquello que la sociedad impone a la mujer, empieza a ser también condición masculina.

 

El hombre minimalista no fracasa, reduce

Los hombres que visten de forma sencilla, sin grandes alardes estéticos o complejos peinados no se reflejan en los medios como personas exitosas. Entendiendo el éxito como lo que la sociedad considera éxito.

Como sucede con las mujeres que no cumplen ciertos cánones estéticos, no suelen ser protagonistas de películas, series o anuncios, no se perciben como referentes de éxito profesional o social.

Sin embargo, estos hombres que lucen una estética más sencilla son los que más parecen acercarse a los parámetros que establecería un minimalismo para los hombres.

Como hemos dicho antes, ser minimalista significa rebajar tus necesidades y pertenencias a una expresión reducida. Pero no de calidad sino de cantidad.

Un armario con siete trajes no es un armario minimalista. Un par de trajes, para cuestiones laborales por ejemplo, si se acerca más a ese concepto.

En la antítesis de lo que debiese ser un armario minimalista se encuentran esos armarios de hombres llenos de ropa muy similar, con prendas a las que ni siquiera les has quitado la etiqueta.

Comprar por impulso no es parte de un estilo de vida minimalista.

El minimalismo para hombres es tan complejo como para las mujeres, con la salvedad de que las mujeres llevan mucho más tiempo sufriendo una represión y unos condicionantes sociales.

Ser mujer y ser minimalista han sido conceptos socialmente incompatibles durante mucho más tiempo. Me atrevería a decir que aún lo siguen siendo.

A la mujer se le ha exigido determinada indumentaria: tacones, faldas, maquillajes y mejunjes. Y un sinfín de cosas a las que los hombres no nos sometíamos.

Ahora sí.

Tener cuatro vaqueros, cinco camisas lisas y tres jerséis, te hace pensar que casi no tienes ropa. Incluso, si repites vestimenta en dos reuniones muy cercanas en el tiempo parece una actitud reprochable. ¿Estamos locos?

Si al final sucede que, por más ropa que tengas, siempre acabas vistiendo no más de diez prendas, las que te hacen sentir cómodo. Eso sí se aproxima más a un concepto literal del minimalismo de hombres.

 

 

Ámbitos que abarca el minimalismo para los hombres

El minimalismo para hombres no se reduce solo a cuestiones estéticas. Despojarte de los lastres que suponen ser hombre es complejo, implica mucho más.

En esa carrera por sentirte hombre (y no macho) debes reducir y simplificar otros aspectos de ti que, socialmente, se te han atribuido o determinado como definitorios de tu masculinidad.

 

Cuando menos es más, también para los hombres

Existen infinidad de etiquetas que recibimos los hombres que son definitorias del sistema patriarcal en el que vivimos. No solo es tener una cantidad suficiente de calzado diferente para cada día de la semana. El minimalismo para hombres implica también reducir en otros aspectos de tu vida.

Por ejemplo:

Hoy en día, un indicador de lo bien que te va la vida son las posesiones materiales que van desde el móvil más moderno y con una cámara con más megapíxels, más capacidad y más de todo, hasta el coche con más accesorios o más veloz. Y cuanto más a menudo cambies de teléfono o de vehículo, mejor.

Así que, reducir todas estas pertenencias también es síntoma de un estilo de vida minimalista para los hombres.

Sucede, sin embargo, que en contextos donde hay exaltación de la masculinidad es habitual que se haga exhibición pública de teléfonos y coches. O, al menos, que surja el deseo o la necesidad de hacerlo.

Esto no parece algo muy minimalista.

A su vez, el minimalismo para los hombres también se puede aplicar a otros aspectos muy diversos.

Por ejemplo, el minimalismo en la alimentación. No significa comerse solo una cereza y una nuez, significa comer en función de tus necesidades reales.

Compartirás conmigo que todas y todos tenemos la percepción de que los hombres comemos más cantidad que las mujeres.

Pero más allá de nuestras necesidades biológicas, resulta bastante curioso ver a hombres que comen de forma exagerada como reto social. Parece que cuanto más comes más “hombretón” eres.

Por otra parte, y muy relacionado con el tema de nuestro aspecto físico, pero más vinculado a la salud: nuestros hábitos deportistas también se han exacerbado. El culto al cuerpo es otro de los estereotipos que vienen con las “caretas” que se reparten entre los hombres.

 

Nuestras emociones: asignatura pendiente

Y, finalmente, existe el minimalismo emocional, el más jorobado de los aspectos del minimalismo para el hombre.

El minimalismo emocional es como el minimalismo material, pero consiste en “librarte” de cosas que tienes en tu mente.

Antes te comentaba como, ya desde pequeño, se te atribuyen unas características y unas expectativas, en función de si eres hombre o mujer. Y eso va calando hondo.

Por ejemplo, en tu infancia, cuando jugando en la calle o en el parque sufrías una caída:

  • Si eras chico se te anima a levantarte con palabras animosas: “Tu eres muy fuerte, los chicos no lloran” (cuanto daño ha hecho la canción de Miguel Bosé) y cosas por el estilo.
  • Si la que se cae es una chica, las palabras de los padres son más de consuelo y condescendientes.

Roles distribuidos.

Y claro:

  • Como hombres aprendes a reprimir tus sentimientos
  • Aprendes que tienes que mostrarte fuerte, física y emocionalmente

Esos pensamientos te producen una gran carga que soportas toda la vida.

Son, precisamente, estas creencias y pensamientos de las que tienes que despojarte. Como esa figura de porcelana sobre las viejas televisiones, no te aportan nada.

Deshacerte de ese tipo de pensamiento es también una forma de minimizar tu carga emocional. Es una especie de detox emocional, es una conducta propia de un minimalismo para hombres.

Un minimalismo mental o emocional, dejar atrás aquellas cosas, pensamientos o valores que no necesitas para nada, te da una libertad inigualable.

Deshazte de tu capa de “super-héroe”, ¡es liberador, ya verás!

 

Máxima expresión del minimalismo emocional masculino

Así que aquí nos encontramos, con unos pensamientos que son una carga.

Los hombres tenemos que tener el mejor móvil, el mejor coche, el mejor sueldo. Unas expectativas que, en muchas ocasiones no se cumplen.

Y como resultado aparece la frustración que, en muchas ocasiones se transforma en estrés, ansiedad, depresión, o incluso violencia.

La solución no es sencilla, pero debería estar en despojarnos de esas creencias limitantes, de esos pensamientos que no te hacen ningún bien.

Puedes ser un super héroe si quieres, pero por decisión, no porque tienes “pilila” y te han dicho que con ella te regalan el disfraz.

También puedes ser solo “héroe”, sin el “super”. Héroe de lo cotidiano, lo sensible y lo sencillo. Minimizar tus ambiciones materiales y sociales y centrarte en minimizar tus ambiciones (impuestas) para dar paso a la sencillez de lo humano, más allá de tu género.

hombres minimalistas

 

Conclusiones

El minimalismo como estilo de vida, supone prescindir de todo aquello que no necesitas, ya sean elementos materiales o inmateriales.

Entre los materiales, puedes ceñirte al concepto ascético del minimalismo:

–       Descartar todas aquellas posesiones que no necesitas para ser una persona completa y equilibrada

–       Y prescindir no solo de esos bienes materiales sino también de la necesidad de tenerlos

–       Aprender a vivir con menos para tener una vida más plena y satisfactoria contigo y con quienes te rodean

Minimizar la carga en tu hogar y tus pertenencias en general, te aporta foco para descubrir quién eres o puedes llegar a ser. Y  además, te permite ser más consciente de tu realidad y de cada momento que vives siendo, simplemente, tú.

Pero como ya te he contado, no solo debes practicar el desapego de cosas u objetos, también debes ser capaz de ser selectivo y reducir tu caudal de pensamientos a aquellos que te aportan bienestar.

Muchos estamos ya hartos de cargar con ese rol de “macho”.

Queremos despojarnos de esa máscara y observar la función desde fuera, desde el patio de butacas.

Queremos encontrar el lugar para reconciliarnos con nosotros y, de paso, con las mujeres con las que compartimos la existencia. Un lugar donde por fin nos sintamos tranquilos y en paz.

Aprender a manifestar nuestras emociones, hacer las cosas que nos pide el alma, dejarnos ser y sentir, más allá de lo que nos han contado que tenemos que sentir.

Quizá ahí radique el mayor éxito y objetivo de un minimalismo para hombres que ya no quieren “cargar” con esa losa.

Es un objetivo que consiste, no en conquistar derechos y libertades, como han tenido (y continúan teniendo) que hacer las mujeres, sino en renunciar a ciertas atribuciones, expectativas e imposiciones sociales.

Y en esa renuncia está la clave del minimalismo para los hombres que buscamos reencontrarnos a nosotros mismos.

Reducir nuestros pensamientos tóxicos, o los roles impuestos, es la máxima expresión del minimalismo emocional para los hombres.

Así que podríamos concluir que la sensibilidad es el primer paso para alcanzar esa liberación.

Y sí, nosotros también lloramos, tenemos muchos motivos para hacerlo.

Pero también para sonreír, ¡cómo no! Todo en su justa medida.

Ya seas hombre o mujer, da igual, todas las personas debemos preocuparnos de la sensibilidad, de las inquietudes y la libertad de las demás.

De hecho, en lo que solemos “fallar” los hombres en expresar todo eso que llevamos dentro. Nadie nos ha enseñado. Por ello, me encantaría hacerte un regalo para ayudarte a expresarte libre y respetuosamente. Ello equilibrará tu vida y te aportará bienestar.

Un pasito más en tu evolución.

¡Ahora te toca a ti!

¿Eres hombre y te has sentido identificado con alguno de los puntos que comento?

¿Eres mujer y te gustaría dar tu opinión?

Tengo muchas ganas de “escucharte”.

Un fuerte abrazo

Jose

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2 comentarios en “MINIMALISMO PARA HOMBRES: REVOLUCIÓN DE LOS HOMBRES QUE SIMPLIFICAN”

  1. Jose: me dio gusto leer tu articulo. No se cual fue el motivo de que lo escribiste enfocado a los hombres, porque creo que se aplica Tambien a la mujer. En mi caso crei que lo habias escrito para mi, hasta pense Que me conoce? o me habla al tanteo(expression Mexicana para indicar que me adivinaste)
    Muy buen articulo y muy didactico: Breve, preciso y conciso (minimalista) Jajajaja.
    Muchas Gracias
    Sonia Castillejos de Guadalajara Jalisco Mexico

    • Muchas gracias Sonia!

      La verdad es que tienes razón, se podría haber aplicado a la mujer en muchísimas cosas. Pero hay otras muchas que son más propias de los hombres y que para nosotras son vistas de otra manera.

      En fin, que teníamos ganas de escribir algo para los hombres y cuando leí el artículo que Jose me planteó me pareció perfecto.

      Me alegra muchísimo saber que te ha servido aunque tengas vagina 😉

      Al final no somos tan diferentes como nos han hecho creer.

      Un abrazo grande

      Tania

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