¿NECESITAS UNAS NAVIDADES DIFERENTES? TE PRESTO UNA IDEA SENCILLA Y REVELADORA

Podría poner la mano en el fuego sin quemarme de que no eres tú la única persona que se plantea cómo tener unas navidades diferentes este año.

En realidad, quizá ya hace años que te planteas esta cuestión.

Confieso que no soy una persona especialmente navideña:

  • No me verás montando arbolito ni portal de Belén
  • Tampoco me verás volviéndome loca con los compromisos de cenas y comilonas
  • Hace tiempo que no me rompo la cabeza buscando modelazo para Nochevieja

Y así un largo etcétera de cosas que yo no hago por ser Navidad.

Tampoco soy la típica persona que reniega con vehemencia de estas fiestas consumistas.

Digamos que mi caso, esta vez, podría ser el equilibrio entre lo que “hay que hacer” y lo que “quiero hacer”.

Pero me consta que este no es el caso de la mayoría. Ni es mi caso en otras cuestiones 😉

No sé en qué lado de la balanza estarás tú pero, sea cual sea ese lado, seguro que te has planteado en algún momento de qué manera podrías tener unas navidades diferentes.

Y no te estoy hablando de hacerte un gran viaje o mandar a la mierda a tu familia. Que estaría genial si eso es lo que quieres.

Te voy a hablar de algo mucho más sencillo y que brilla por su ausencia en estas fechas.

Te voy a hablar de cómo tener unas navidades diferentes teniendo en cuenta los factores que siempre pasas por alto.

¡Cuidado! Que tampoco voy a decirte que no compres regalos, que no gastes dinero y que huyas de los grandes eventos. No van por ahí los tiros.

La cosa es más sencilla, pero también más profunda.

¿Quieres saber más? Pues acompáñame…

 

 

 

¿QUÉ SERÍA PARA TI TENER UNAS NAVIDADES DIFERENTES?

En este caso, da igual si eres una de esas personas que detestan la Navidad o una de esas personas que se emocionan cuando llegan estas fechas. Lo que te voy a contar es apto para todos los públicos.

Pero sí me gustaría que reflexionases conmigo sobre qué sería para ti, en el buen sentido de la palabra, tener unas navidades diferentes:

  • ¿Irte a una isla paradisíaca a hincharte de cócteles y tostarte al sol?
  • ¿Poder reunir a toda tu familia sin tener que dividirte?
  • ¿Alquilar una casa rural y fingir que eres más de campo que las amapolas?
  • ¿Hacer un retiro y alejarte del mundo?

¡Yo me pido la primera opción! Si la familia se quiere venir, perfecto 😉

unas navidades diferentes en la playa

 

PERO ¿CÓMO SON TUS NAVIDADES EN REALIDAD?

En mi casa y en mi familia las cosas no cambian demasiado de un año para otro. Solo que, como en todas las familias, unas personas faltan porque ya se han “marchado” y otras vienen porque les toca su turno en esta vida.

El caso es que, durante toda mi infancia y adolescencia:

  • La Nochebuena correspondía en casa de mis abuel@s paternos, con todos los tí@s, prim@s y abuel@s maternos incluidos. Mi abuela Urbana, que en paz descanse, siempre hacía cocido porque lo que más nos gustaba comer a sus niet@s era esa sopa rica que hacía cada año. Supongo que alguna “gambichuela” habría, pero solo recuerdo su riquísimo cocido.
  • Y la Nochevieja era algo más íntimo, en casa, porque mi madre no tenía más familia que sus padres. Ahí sí que el despliege de comida era más elaborado. Ya que éramos pocas personas había que llenar el ambiente con comida.

El caso es que mis padres nunca han sido demasiado navideños. A mi madre le ponen triste estas fechas y mi padre pasa de todo lo que le haga conectar con su emocionalidad. Así que nuestras Navidades siempre han sido un “seguir la corriente” de lo que tocaba en estas fechas.

Eso sí, si de algo disfrutábamos en mi casa era de la Noche de Reyes: el salón siempre amanecía repleto de regalos hasta arriba. ¡Qué emoción!

Unos días antes, yo me dedicaba a buscar los regalos por todas partes. Teniendo en cuenta que la casa de mis padres tiene unos 800 m2, me pasaba horas buscando los dichosos regalos.

No siempre los encontraba, pero más de una vez atiné y disimulé divinamente.

Solo recuerdo dos Navidades diferentes, y no han sido hace mucho.

  • Una que pasé en Brighton cuando mi hermana Irene vivía allí, hace unos 7 años
  • Y las Navidades que pasé con Manué en Tailandia durante nuestro viaje mochilero por Asia, en 2016

Aunque tener unas navidades diferentes puede ser algo que te apetezca mucho, cuando estás lejos de la familia suele ser inevitable tener cierta nostalgia.

¿Cómo son tus Navidades normalmente? ¿Las disfrutas?

 

MI PARTE FAVORITA

Si algo me gustaba especialmente de las Navidades era la Nochevieja.

En realidad, no por la cena, ni por la fiesta posterior, ni por las campanadas, ni por el atracón de uvas que se daban mis abuelos compitiendo por ver quién se las comía todas, antes de tiempo.

La Nochevieja siempre ha significado para mí un nuevo comiendo.

Cerrar una etapa para abrir otra mucho más interesante. Porque soy de esas personas que piensan que todos los cambios son para mejor.

Ese último día del año, solía reservarme un rato para mí sola. Durante ese rato, hacía balance de lo vivido y elaboraba propósitos para el año siguiente.

  • “¿Qué necesito conseguir para el año que viene?”
  • “¿Qué quiero que todavía no tengo?”
  • “¿Cómo puedo hacer para que mi vida sea más completa?”

Con el paso de los años y los aprendizajes, esas preguntas han cambiado.

Porque a veces no se trata de encontrar respuestas sino de hacer mejores preguntas.

A veces no se trata de encontrar respuestas sino de hacerse mejores preguntas. Clic para tuitear

Porque al final, a mí me pasaba como a ti…

Esa lista de propósitos para el año siguiente quedaba en eso: en una lista en un papel olvidado entre las páginas de algún libro que además dejé a medias (esto ha sonado muy poético y por eso lo he puesto, pero yo nunca dejo los libros a medias).

 

MI NUEVA PARTE FAVORITA

Poco a poco, he conseguido ir haciéndome mejores preguntas. Y es al final del año, coincidiendo con las Navidades por casualidad, cuando he empezado a aplicar nuevas y mejores cuestiones a mis mayores anhelos.

Ya no me pregunto qué más necesito, o qué más puedo conseguir, como preguntas principales.

Ahora mi pregunta principal es muuuuuy diferente.

Pero antes de revelarte mi nueva pregunta, me gustaría saber que preguntas te harías tú al final de año.

Piénsalo un momento.

Estás sola en tu habitación, la familia te ha dado un respiro. Aún quedan unas horas para las campanadas (para las personas que no sois de España, las campanadas son un acontecimiento típico del último día del año. Mientras suenan 12 campanadas, nos tomamos 12 uvas que según la superstición son las que nos darán la suerte para el año siguiente) y la familia te ha dado un respiro.

como tener unas navidades diferentes

Estás sentada en la cama, con tu cuaderno favorito y ese boli que escribe tan bien aunque es de publicidad.

¿Qué preguntas te harías de cara al nuevo año que va a comenzar?

¿Cuál sería tu balance del año?

¿Anotarías todas esas cosas que le faltan a tu vida y que te gustaría conseguir?

 

IDEA SENCILLA Y REVELADORA PARA QUE TENGAS UNAS NAVIDADES, Y UN AÑO, DIFERENTE

Las personas en general, y tú que me estás leyendo en particular, tendemos a gastar mucha energía en pensar en todo lo que no tenemos y queremos conseguir.

  • Cosas materiales
  • Inicio de proyectos
  • Nuevas relaciones
  • Nuevo trabajo
  • Hábitos que nos hagan más perfectas

Y muy pocas veces pensamos en el motivo real de por qué año tras año no consigues lo que te propones.

¡Tu vida está llena! No hay espacio para que entre nada nuevo. ¿Te habías dado cuenta?

¿Qué te parece si en lugar de pensar en todo lo que te falta, pensases en todo lo que te sobra?

Es una simple pregunta con el objetivo de tener unas navidades diferentes, pero cobra gran transcendencia si quieres que repercuta en la nueva etapa que se inicia con cada nuevo año.

Te pregunto de nuevo: ¿Qué sobra en tu vida?

  • ¿Cuántas cosas materiales tienes y que no utilizas, pero las guardas detrás del “por si acaso”?
  • ¿Cuántos proyectos has empezado, has dejado a medias, y el hecho de tenerlos a medias te supone un gran cargo de conciencia que no te deja avanzar?
  • ¿Cuántas relaciones arrastras que sabes que no te llevan a ningún sitio y que además te irritan profundamente?
  • ¿Cuántas horas desperdicias en un trabajo que sabes que no sirve para nada?
  • ¿Cuántos hábitos, de esos que ya tienes, no te hacen falta para conseguir la vida que quieres?

Lo más seguro es que no te identifiques con todas esas preguntas, quizá solo con algunas o con suerte solo con una.

Elige esas preguntas con las que te identificas y reflexiona.

¿Qué es lo que sobra?

Porque mientras haya cosas que sobran, te podrías ir a pasar unas navidades diferentes a una isla paradisíaca, pero a tu vuelta seguirán estando ahí. Seguirán ocupando espacio, suponiendo una carga, quitándote tiempo y energía.

Y si eso es así, si hay cosas materiales o inmateriales ocupando espacio, lo nuevo no puede entrar.

Cuando hay cosas, materiales o inmateriales, ocupando espacio, lo nuevo no puede entrar a tu vida. Clic para tuitear

Ya sabes que llevo mucho tiempo insistiendo con el tema del minimalismo. He hecho varias publicaciones al respecto, y pienso seguir haciéndolas, porque descubrir la esencia minimalista me está permitiendo tener una vida más sencilla y más completa al mismo tiempo.

Tener unas navidades diferentes es importante desde la perspectiva de que te sirvan para que a partir de ahí todo sea diferente.

Imagina ahora, ya que has reflexionado sobre las preguntas que te he propuesto, que eso que has identificado que sobra en tu vida no estuviese.

Tómate un par de minutos.

Sea lo que sea lo que hayas identificado que sobra, piensa en cómo sería tu vida si no existiese. Piensa en qué supondría para ti en todos los aspectos.

(Reflexiona unos minutos antes de seguir por favor).

 

Huele bien, ¿verdad?

  • ¡Qué maravillosa la vida si tus armarios no estuvieran repletos de idioteces!
  • ¡Qué maravillosa la vida si no tuvieses que verle la cara a esas personas que tanto te irritan!
  • ¡Qué maravillosa la vida si tu trabajo te gustase y no sintieses que estás perdiendo el tiempo!
  • ¡Qué maravillosa la vida si todas tus relaciones fuesen enriquecedoras!
  • ¡Qué maravillosa la vida si tus viejos hábitos, esos que te consumen, estuvieran fuera de tu vida!
  • ¡Qué maravillosa la vida si pudieses utilizar nuevas ideas para vivir en coherencia!

¡Qué maravillosa la vida lejos de creencias que aprisionan y aborregan!

unas navidades diferentes sin trastos

Así que por favor, utiliza estas fechas para hacer “limpieza”.

Si lo piensas ahora da pereza, pero te aseguro con un 100% de seguridad, que si consigues desprenderte solo de una cosa de esas que te sobran, te sentirás tan bien contigo misma que no querrás parar.

De hecho, no te recomiendo que te pongas a “limpiar” tu vida como una loca.

Empieza solo por una pequeña cosa, quizá por la más fácil. Aunque te parezca estúpido, el simple hecho de tirar a la basura ese jarrón horrible que te regalaron, te dará energía, te hará sentir bien, te empoderará.

Repito: empieza solo por una pequeña cosa.

Tampoco sería adecuado que quisieras poner “orden” en toda tu vida de un plumazo.

Ve poco a poco, con cosas sencillas y de una en una, y el éxito está garantizado.

Empezarás el año con firmeza y determinación, con las ideas más claras, rodeada de lo que realmente te ayuda a vivir mejor.

Eso sería para mí, en estos momentos de mi vida, tener unas navidades diferentes y más fructíferas.

 

CONCLUSIONES

Como verás, no te he hablado de consumismo, de comer comida ecológica en lugar de carabineros o de donar el dinero de los regalos a una ONG.

Que oye, estaría muy pero que muy bien.

Te he hablado de algo mucho más sencillo y realmente efectivo, no solo para estas fechas sino para el resto de tu vida.

El ser humano tiende a hacerse demasiadas “pajas mentales” y a complicar las cosas.

Si en lugar de seguir complicándolo todo, aprendes a simplificar y desprenderte de lo que no necesitas, toda tu vida se llenará solo de cosas, personas y creencias enriquecedoras y hermosas.

  • Nuevos aprendizajes
  • Nuevas relaciones
  • Más tiempo

¡Más espacio para la vida!

Porque, como me dijo un astrólogo con el que tuve la suerte de tener una consulta hace muy poco: “No hemos venido a ser felices, hemos venido a vivir”.

Y aunque suene quizá algo pesimista, entendí muy bien su mensaje. Porque en la vida, sabiendo vivirla, viene implícita la felicidad. Y para vivir la vida tienes que tener tiempo y espacio.

Te deseo unas navidades “diferentes”, como sea que quieras vivirlas, pero llenas de espacio para la vida. 

 

Y para despedirnos, me encantaría que me contases si has detectado algo que sobre en tu vida y de lo que podrías desprenderte para el año que viene…

¿Qué serían para ti unas navidades diferentes?

¿Crees que necesitas tiempo y espacio para que lleguen cosas nuevas o te parece una soberana gilipollez?

 

¡Te espero impaciente en los comentarios!

 

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Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

8 comentarios en “¿NECESITAS UNAS NAVIDADES DIFERENTES? TE PRESTO UNA IDEA SENCILLA Y REVELADORA”

    • Hola Montserrat!

      Desde luego no son hábitos precisamente saludables pero si te castigas demasiado por ello cada vez te será más difícil deshacerte de ellos.

      Inténtalo, como digo en el artículo, dando un pasito pequeñito. Por ejemplo, quitándote la coca cola.

      Por lo que cuentas, eres adicta al azúcar. Que es una adicción más común de lo que pensamos.

      Piensa que es fácil y que con pasitos pequeños lo conseguirás. Todo lo que le digas a tu mente será crucial para que lo consigas. Si le dices que es difícil y que nunca lo podrás conseguir, así será. Así que dile que tú tienes el control y que poco a poco lo conseguirás y te costará mucho menos.

      Ánimo linda!

      Un abrazo

      Tania

  1. El desanimo, empiezo algo y al ver que las cosas no se concretan me desánimo y me frustra el no ser perseverante, el a veces no tener la iniciativa. Porque he pasado situaciones muy difíciles y digo ¿por que? esto no lo sigo si es mi sueño es como un miedo y creo que al mismo tiempo es esa voz que durante mucho tiempo me dijo que no puedo. Como logro arrancarla completamente y de que manera cambiar.

    • Hola Ruth!

      Arrancar “esa vocecita” es imposible, pero se puede aprender a lidiar con ella y a tomar el control. Eso seguro.

      Como tú bien has detectado, no es otra cosa que miedo. Miedo a que las cosas no salgan como queremos.

      La perseverancia también se entrena, es como todo. Si quieres aprender a patinar y solo lo intentas un día, al cabo de unos meses cuando vuelvas a coger los patines no te acordarás y tendrás que volver a empezar. Te frustrarás porque el avance será lento.

      Por eso, si quieres perseverar en algo, inténtalo cada día, aunque sea muy poquito. Pequeñas cositas diarias te darán grandes resultados a largo plazo. Pero intentar hacer cosas grandes, de vez en cuando solo cuando la motivación está alta, no es tan efectivo.

      Y la motivación nace de tus pensamientos, ni más ni menos. El día que te levantas sin motivación es porque tus pensamientos están siendo limitantes. Vigila lo que te dices y pon a tu mente a trabajar para que juegue a tu favor.

      Mil gracias por tu testimonio.

      Un abrazo

      Tania

  2. Hola Tania. Me ha gustado mucho este artículo, sobre todo para reflexionar con las preguntas que propones y ampliar algunas tareas que quiero hacer (dentro de unos dias cuando esté sola) antes del nuevo año, relacionadas con la limpieza material y digital y mi organización anual (escribir aprendizajes, logros y agradecimientos del año, repasar sueños, objetivos, proyectos,…).
    Me parece una oportunidad para replantearse estas cosas y encontrar formas faciles de ponerlas en practica en el dia a dia.
    Gracias, un saludo.

    • Hola Verónica!

      Me alegro mucho que de que te haya gustado y me alegraré mucho más si además te sirve.

      Simplifica: elimina todo lo que puedas y estableces los objetivos y las metas justas, bien definidas, realistas.

      Que tengas una entrada de año fabulosa y la gratitud inunde tu 2019.

      Un abrazote

      Tania

  3. Hola Tania,

    Genial tu reflexión. No sé si por las fechas consciente o inconscientemente, esta semana he estado vaciando mi armario de prendas que no necesito.
    Y me he dado cuenta de que a varias les tengo un cierto apego, cuando solo son cosas materiales. Y que una vez recicladas, dadas o vendidas no vuelvo a pensar en ello.

    Yo este año me he propuesto ser más minimalista en mi estilo de vida. Para así poder ser más organizada y no perder tiempo en “tonterías”

    Un abrazo

    • Hola Esther!

      Es maravilloso cómo a veces sin ni siquiera pensarlo hacemos las cosas que realmente nos dan paz. Será nuestra sabiduría interna 😉

      Según me cuentas tenemos el mismo propósito, tener un estilo de vida más minimalista. Hablaré mucho de esto en esta nueva etapa de RevolucionaT.

      Ahora que estoy de mudanza me he dado cuenta de que aún arrastro muchas cosas materiales que no necesito para nada, así que iré gestionándolo para que acaben en las manos a las que más falta les haga.

      Desde luego, la tranquilidad que se experimenta cuando te deshaces de lastres es una maravilla.

      Muchas gracias por pasarte por los comentarios.

      Un fuerte abrazo

      Tania

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