EL PODER DE LA GRATITUD

La gratitud es una actitud vital, un compromiso de amor con aquello que recibimos.

Esto es algo de lo que tardé mucho en darme cuenta.

Cuando fui capaz de comprenderlo y practicarlo,

¡cambió mi vida!

Tendemos a darle mucha importancia a las cosas que no tenemos.

Nos quejamos de nuestro trabajo, nos quejamos de nuestra familia, de nuestra pareja…

Nos quedamos cuando tenemos pareja y cuando no la tenemos, también.

Nos quejamos de nuestro trabajo, y si estamos sin trabajo desearíamos tener el peor trabajo del mundo, pero tenerlo.

Renegamos de nuestros padres y cuando nos faltan es difícil llenar ese vacío.

Criticamos a nuestros amigos, a los vecinos, a los famosos…

Nuestro físico es fuente continua de quejas:

– Estoy gorda/estoy flaca.

– Tengo canas/se me cae el pelo.

– Soy demasiado alta/soy demasiado baja.

– Tengo la piel grasa/tengo la piel seca.

Observa todas las quejas que viertes contra todo y contra todos.

¡Apuntalas en un papel!

Eso te hará ser más consciente de lo que te estoy diciendo.

No te quedes corta.

Apunta todo aquello por lo que te quejas continuamente.

Lo peor del asunto es que contra quien más quejas viertes es contra ti.

Es así, ¿verdad?

Casi nada de lo que eres, tienes o piensas, te gusta.

Como consecuencia, casi nada de lo que otros son, tienen o piensan, te gusta tampoco.

¡Eres una queja con patas!

Te castigas, te culpas y te maltratas recordándote continuamente todo lo que no te gusta de ti y de tu entorno.

Prueba a hacer lo contrario.

A ver qué pasa…

https://lamenteesmaravillosa.com/el-poder-de-la-gratitud/

“Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos”, Daniel Defoe.

Eres tan afortunada por tantas cosas…

¿Cómo es posible que no te hayas dado cuenta?

El poder de la gratitud va a transformar tu vida.

Ya hay estudios que demuestran que aplicar el hábito de dar las gracias hace a las personas más felices.

https://ar.selecciones.com/contenido/a4502_el-poder-de-la-gratitud

Sólo tienes que hacer la prueba.  

Me gusta mucho hacer listas.

Poner las cosas por escrito te va a facilitar poder darte cuenta de todo lo que habías pasado por alto.

También te va a posibilitar que cuando quieras echar la vista atrás y releas lo que un día escribiste, reconozcas y alabes tus progresos.

Haz una lista con todo aquello por lo que sientas que deberías estar agradecida.

¡Sí, ahora!

Cuando sientas que estás perdiendo demasiado tiempo y que la lista es muy larga, ¡estás en el buen camino!

Si por el contrario, te ha salido una lista realmente pequeña, es que tu problema es más grave de lo que pensaba.

Voy a hacer la lista contigo:

Gracias por mi familia:

Da igual la situación familiar que tengas. Si tienes familia, por poca que sea, ya tienes un motivo gigante para dar las gracias.

Gracias por mi cuerpo:

¿No creerás que todo el mundo tiene un cuerpo como el tuyo?

Y no es que me esté agarrando a lo de “mal de muchos consuelo e tontos”. Para nada.

Me estoy agarrando al hecho de que pienses que por traer ciertas cosas de serie no son motivo para expresar gratitud.

Tus piernas, brazos, ojos, cerebro, pulmones…

¡Todo eso también merece tu gratiud!

Y sino..piensa en qué pasaría, no si tuvieras unas piernas más bonitas, sino en si no las tuvieras.

Pero es que aunque no las tuvieras, tendrías otro medio millón de cosas por las que sentirte agradecida.

Sigamos…

Gracias por mi trabajo:

Tanto si tienes un trabajo que odias como si no tienes trabajo, ambas situaciones son dignas de agradecer.

¿Por qué?

Porque al sentirte agradecida por eso que te gustaría cambiar, ¡ya estás más cerca de cambiarlo!

Recuerda la ley de la atracción…

Gracias por este día:

¡No tienes otro¡ Date cuenta de que ¡no tienes otro!

Este día es maravilloso porque es único.

Una nueva oportunidad para vivir y soñar. Para amarnos y amar a los demás.

¡Un regalo que la vida te está dando, otra vez!

¿Acaso eres de las que no agradecen los regalos?

Me atrevería a afirmar que no,  ¡tú no eres de esas!

Como ves, la lista es interminable.

Podría darte mil motivos para estar agradecida y mil explicaciones que corroboren lo que te estoy intentando explicar.

Pero creo que es mucho mejor que lo compruebes por ti misma.

Piensa en lo que te pasa a ti cuando alguien te da las gracias por algo.

Te sientes muy bien ¿verdad?

Aunque te salga la falsa modestia de, “no hace falta que me des las gracias, si yo no he hecho nada especial…”.

Pero en el fondo, y no tan en el fondo, te alegras de que te las den.

Cuando alguien te da las gracias por algo, ¿no te dan más ganas de seguir haciendo cosas por ese alguien?

Al contrario que ocurre cuando te cruzas con personas desagradecidas.

Imagina que vas a por un café y te acuerdas de que a tu compi de curro le encanta el café.

Entonces compras uno para ti y otro para esta persona.

Desinteresadamente, sólo porque te acordarte que a esta persona le gusta el café y le quieres hacer ese pequeño regalo.

Cuando llegas a su lado y se lo ofreces, comenta lo siguiente:

“Parece que le falta azúcar…sabe raro, ¿de dónde lo has comprado?, no me gusta tomar café a las 11, mi hora del café son las 11:45…”

¿Mañana a las 11:45 le vas a llevar otro café?

¡Mañana a las 11:45 le va a llevar un café su padre en bicicleta!

¿Me equivoco?

Pues aplícate el cuento que a ti te pasa lo mismo con el universo, que no ha parado de hacerte regalos desde que te conoce.

Si no eres agradecida por todo lo que eres y tienes, no te va a dar nada más.

No merece la pena estar haciendo regalos continuamente a una persona que no sabe valorarlos.

Primero que aprenda a valorar y agradecer, y luego ya veremos.

¿No sería eso lo que tú pensarías de tu compi del café?

¡Eso, o peor!, efectivamente.

Del mismo modo que si pensamos en la situación a la inversa.

Le llevas el café a tu compi y se rompe en halagos hacia ti:

“Oh Fulanita, ¿cómo sabes que me gusta el café?, cuánto te lo agradezco, estaba deseando tomarme uno. Ummmm, que rico. ¡Me acabas de alegrar la mañana! ¡Muchísimas gracias!”

¿Acaso no te dan ganas de ponerle un piso en la playa?

Pues es lo mismo que pasa cuando damos las gracias al universo por todo lo que nos ofrece.

Al sentirte agradecida por todo lo que pone en tu camino, se pone tan contento que va a seguir llenándote de regalos hermosos.

Cada mañana, antes de salir de casa, acuérdate de todos los motivos que tienes paraestar agradecida con la vida.

Da gracias por cada cosa, a cada paso, y sigue haciéndolo cada vez que encuentres un motivo.

 

Poco a poco se va a convertir en un hábito precioso.

Todo a tu alrededor tomará otro color.

La gratitud nos llena el alma de alegría y bondad.

La gratitud es expande como el fuego y ya no hay quien la pare.

Sólo te va a traer cosas buenas.

¡Ahora a practicar!

GRACIAS POR LEERME,

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GRACIAS POR ESTAR A MI LADO,

GRACIAS POR COMPARTIR

PERO SOBRE TODO, GRACIAS POR SER TÚ 

el poder de la gratitud

 

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Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

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