superar la pérdida

CÓMO SUPERAR LA PÉRDIDA DE UN PADRE, APRENDER DE ELLO Y VOLVER A SER FELIZ HOY MISMO

Superar la pérdida de un ser querido nunca será fácil. Si además se trata del padre y se marcha antes de tiempo, la pérdida se convierte en un camino tortuoso pero del que se puede aprender mucho.

Curiosamente, aunque yo tengo la gran suerte de tener a mi padre conmigo, tengo bastantes amigas que han perdido a su padre mucho antes de lo que cabría esperar.

Una de estas amigas, que después de muchos años aún no ha conseguido superarlo, me pidió que escribiese un artículo sobre «cómo superar la pérdida», en este caso de su padre.

Me hizo mucha ilusión que me confesase algo tan íntimo que la estaba machacando todavía, pero lo que más ilusión me hizo fue la idea de poder ayudarla con uno de mis artículos. Pero enseguida se me quitó la ilusión…

  • ¿Cómo iba yo a ayudar a una persona a superar algo por lo que yo no había pasado?
  • ¿Qué consejos iba a darle a alguien sobre una cosa tan seria de la que yo no tenía ni idea?
  • ¿Con qué autoridad podía ponerme a hablar de pérdidas tan importantes si yo no podía ni imaginar el dolor tan grande que se debía sentir?

¡Imposible! Tendría que decirle a mi amiga que no podía escribir lo que me pedía.

Pero entonces recordé que tengo otras muchas amigas que sí que han pasado por lo mismo, que han podido sanar esa herida, en la medida de lo posible, y que han salido reforzadas de una experiencia tan traumática.

¡Le pediría a mis amigas que me contasen su experiencia para escribir el artículo! ¡Genial!

Enseguida me puse a mandar algunos emails y las respuestas no tardaron en llegar, todas ellas estuvieron encantadas de contarme su experiencia y de abrirme su corazón.

 

 

UNA DE LAS SITUACIONES MÁS DURAS DE TU VIDA

Si tú también has perdido a tu padre o a algún ser querido muy importante para ti, conocerás la sensación de profundo vacío que se siente.

Para esta amiga de la que te hablo, vamos a llamarla Estrella, la pérdida de su padre ha marcado toda su vida. Ha sido tan fuerte que después de más de 10 años sigue sin poder superarlo. Se agarra al recuerdo de lo que fue y fantasea con lo que podía haber sido, sin hacer el luto ni dejar marchar a ese padre que, físicamente, ya no está.

En mi caso, he perdido a mis dos abuelas, a mi abuelo, a un amigo, a varias mascotas…pero no me atrevo ni a comparar estas situaciones con lo que puede suponer la pérdida de un padre…

 

 

TESTIMONIOS

 

Estos testimonios que te muestro a continuación son la historia de 4 buenas amigas que han tenido que sufrir que su padre se marchase, antes de tiempo. Sus relatos salen del corazón y espero que puedan ayudarte si has tenido que pasar por la misma situación que ellas.

Te dejo con sus historias:

 

 

LA HISTORIA DE NOELIA:

 

«Me desperté un día y en mi casa sólo se escuchaba jaleo y a mi madre sollozar. Mi hermano esa noche se había quedado a dormir en casa de mi abuela y yo dormía con mi hermana y mi madre en casa. Cuando me desperté ese día mi sexto sentido ya sabía que nuestra vida había cambiado para siempre…

Mi tía vino a despertarnos y nos dijo que mi padre había tenido un accidente y que nos teníamos que ir a casa de mi abuela. Nos vestimos y mi madre entre lloros nos dio un beso. ¿Tanto drama sólo por un accidente? Yo ya sabía que no…

Cuando llegamos a casa de mi abuela y comentamos lo ocurrido con mi hermano (que sólo tenía 9 años) me dijo con esa templanza que aún hoy le caracteriza: «bueno…sólo es un accidente, aún no sabemos nada»

La «Noe anticipatoria», ósea yo, que también a día de hoy sigo siendo igual, no entendía por qué nadie compartía lo que ella opinaba, ¡cuando estaba claro que aquello no era normal!

Fue después, en casa de nuestra tía Mari, cuando ella y la tía Lola nos sentaron en el sofá y nos dijeron: «cariño: papá se ha ido al cielo»…

En ese momento la tierra se abrió ante nuestros pies…

A las pobres les tocó el peor de los papeles y allí estaban acunando a tres pequeños, cuando ellas mismas estaban viviendo también su duelo.

Yo recuerdo que todo lo que hacía era llorar y repetir: «¿Por qué? ¿Por qué se ha tenido que ir? ¿Por qué nos hace esto?»…

Aunque supongo que lo hicieron de buena fé, no nos dejaron ir al entierro, «ese no es lugar para niños tan pequeños», pero la sensación con la que yo me quedé es que no pude despedirme de mi padre.

Mi padre era camionero y hacía viajes largos. Muchas veces cuando llegaba ya estábamos durmiendo, así que el día del accidente hacía 3 días que no le veíamos.

Recuerdo cuando volvimos a casa, a la realidad. Me iba a poner el pijama y sentada en la cama vino mi madre se sentó conmigo y me dijo: «Noelia, papá no va a venir más, tú me tienes que ayudar con esto porque yo sola no puedo».

«¿Yo?…¡¡¡pero si sólo tengo 12 años!!!»

¡¡¡Bye bye infancia!!!

Mis profesores del colegio ya habían avisado a mis padres de que yo era una persona muy exigente y que sino empezaba a aceptar que podía equivocarme, como todo hijo de vecino, iba a tener que lidiar con muchas frustraciones a lo largo de mi vida, lo que se agudizó bastante después de esta sentencia de mi madre.

Esto me ha pasado grandes facturas.

Desde ese momento yo, la mayor de 3 hermanos que se habían quedado huérfanos de padre, era la que tenía que hacer todo bien y estar a todo y para todos. O al menos así lo viví yo.

Ese verano me pusieron a trabajar. Mientras todas mis amigas se iban a la piscina, o a la plaza, yo me pasaba el día en un taller de confección, y luego tenía que sacar buenas notas. Y todo perfecto, por supuesto.

Mi hermana era harina de otro costal, siempre iba regular en los estudios, su carácter era difícil y yo veía que llegaba a mi edad y no la trataban igual que a mi. Cuando yo reclamaba, la excusa de mi madre era que tenía que ir a clases de refuerzo en verano….

En ese momento creo que no era consciente de los efectos que iban a tener todas estas situaciones para mi…Siento que me he perdido mi adolescencia y que hay muchas cosas que no he vivido. Siento que mis relaciones personales, tanto con las amigas como con los chicos, eran muy pobres. Me sentía «la pava» del grupo, no sé cómo explicarlo.

He hecho muchas cosas de las que me arrepiento (arrepentida porque las consecuencias me han afectado pero agradecida por haber aprendido de ellas) y que han sido fruto de mi inmadurez emocional.

Si tengo que elegir un momento en el que me doy cuenta de que algo pasa conmigo es cuando me saco el carnet de conducir y no soy capaz de coger el coche sin pensar que va a ser mi último viaje.

Algo no funcionaba, estaba claro, y entonces me planteo: «has estudiado lo que te gusta, eres joven, guapa, independiente económicamente y en todos los aspectos, tienes todo lo bueno que está establecido socialmente que hay que tener y ¿no eres feliz?, ¿qué pasa?».

Como todo pasa por algo acepté un contrato de un día en un pueblo al que jamás habría ido y al que de hecho no volví nunca. Soy enfermera. Ese día, hablando con mi compañera, me recomendó ir a conocer a Carlos, un terapeuta que resultó convertirse en mi bote salvavidas. Estuve haciendo terapia con Carlos unos años hasta tuve que cambiar de residencia.

Si algo me liberó fue entender cómo funciona el ser humano, que todos nos podemos equivocar y que no pasa nada, que aprendes o tendrás que seguir lidiando con las mismas situaciones una y otra vez. La terapia me permitió entender por qué la imagen que tenía de mi padre era tan destructiva.

Hay que tener en cuenta que esta imagen la forjé siendo una niña y que le culpé mucho tiempo por habernos abandonado y por el papel que se me había asignado por culpa de su pérdida. 

Soy otra desde ese día, desde el día en que entendí todo esto.

Mi padre, como todos, venimos con un propósito y él ya había cumplido con el suyo. Se fue cuando se tuvo que ir y, aunque pueda sonar feo, de no haber salido las cosas como salieron probablemente no habría llegado donde estoy en muchos aspectos. A pesar de la pena, me siento muy agradecida.

Las cosas no se aprenden de un día para otro y saber que estoy en el camino que quiero estar me hace estar mas tranquila, aunque me quede mucho por limar aún».

 

 

LA HISTORIA DE SONIA:

 

«Tengo 34 años y también soy Enfermera.

Mi amiga Tania me ha pedido que escriba de algo que me afectó hace ya 9 años, cuando mi padre falleció a los 54 años de forma inesperada.

No se si es fácil expresar lo que se siente cuando pierdes a uno de tus pilares más importantes, pero te pondré en contexto para que entiendas el impacto que yo viví desde mi rol de hija.

Allá por el año 2008 yo llevaba 6 meses con el título de enfermera, y eso supone que tenía mucha información pero no la suficiente experiencia seguramente.

Mi padre acababa de ser despedido porque la crisis estaba en plena incandescencia, y comenzó con unas molestias en el estómago que le estuvieron estudiando.

Yo soy la pequeña de 2 hermanas pero por mi personalidad siempre he sido la más sensata y la que he cogido “el toro por los cuernos” cuando ha sido preciso.

Mi padre fue hospitalizado durante una semana para estudiarlo y le dieron el alta con un aspecto físico mejorable pero con un diagnóstico nada preocupante.

Yo me ocupé de la carga de la casa en esa semana, y cuando fue dado de alta me fui a ver a una amiga que acababan de operar, Tania, la misma que me ha pedido que os cuente mi historia.

Justo esa noche, cuando estuve en su casa, pude ver a sus padres que se encontraban allí tomando algo con sus tíos. El padre de Tania, bastante gordito, como estaba mi padre, parecía que iba a explotar. Su aspecto me asustó y le intenté  prevenir a cerca de su sobrepeso, por si le pasaba lo que le estaba pasando a mi padre.

Después, nos fuimos todos los amigos a tomar algo a nuestro lugar de referencia y, una vez allí, mi hermana me llamó muy angustiada gritando “¡papá, papá, corre!”. Volé, aunque para mí fue eterno.

Al llegar a casa lo vi allí tirado y monitorizado, y miré su ritmo cardíaco. Pregunté al médico si estaba muerto y su respuesta fue: “Si, claro”.

Desde ese momento mi reacción fue saber cómo estaba mi madre porque sabía que no podría hacer nada más por él.

Me parece muy importante saber que para una persona que se dedica a cuidar e intentar que la vida de la gente no corra peligro, perder a “el invencible” de su casa, “el cabeza de familia”, “el juez” en las discusiones, era algo impensable y muy duro de asimilar.

Cuando quien tiene el rol de cabeza de familia se marcha y yo soy la que “menos” pierde la compostura, se me es asignado el rol de cabeza de familia prácticamente al instante.

Gracias a dios, a mí alrededor siempre he contado con amigos que se olvidaron de estar de fiesta, o disfrazarse en carnaval de mi cantante favorito, por estar conmigo y mi familia apoyándonos. Aún se me saltan las lágrimas pensando en lo que ellos han hecho por mí.

Mi duelo ha sido largo y, aunque de forma muy sensata identifico que él no está ni va a volver, durante mucho tiempo me pregunté: “y si yo hubiese estado presente ¿lo habría salvado?», «¿y si no hubiese permitido que le diesen el alta hospitalaria?», ¿habría que haber denunciado al hospital?»…

Preguntas y más preguntas de «¿y si…?», de esas que no llevan a ninguna parte.

Después de mil formaciones en duelo te das cuenta de que es una parte más del proceso. No a mi no, y si…y si…Pero la verdad es que poco a poco empiezas a aprender a vivir sin él y consigues ser más útil en casa.

Siempre se le echa de menos, teniendo en cuenta además que el entorno no es muy favorecedor para hacer que no duela. Cada vez que quieres hacer que pase el dolor de la pérdida, viene algún “conocido” que sin mala intención (quiero pensar) te hace revivir ese dolor que tú ya habías calmado con tiempo e introspección, ayudándote a identificar eso que tanto duele y mitigando la culpa que sin querer te asignas.

Si algo he aprendido de toda esta situación es que estamos aquí para ser felices y no para preocuparnos de gilipolleces. Que la vida es corta y nunca se sabe dónde nos lleva, pero que corta o larga es para disfrutarla de verdad. 

Te puede sonar tópico, porque lo es, pero cuando te lo cuenta alguien que ha perdido a su padre joven y ha tenido que aprender a vivir con ello, esas frases tópicas se trasforman en un único camino, en tu ideal de vida».

 

 

LA HISTORIA DE SILVIA:

 

«Durante dos años puedo decir que mi cumpleaños era la fecha maldita.

Cuando cumplía los 23, un septiembre, empezó todo. Ingresaron a mi padre por un color amarillento en los ojos y desde ese día, hasta navidad, el hospital se convirtió en mi hogar.

Tenía un tumor en el colédoco y la operación era muy muy complicada. ¿Cole qué? En ese momento no sabía lo que era, ni quería saber mucho más para no asustarme. Recuerdo que lo único que pensaba es que íbamos a tener suerte y que todo iba a salir bien.

Después de una recuperación eterna, empezó la quimio que duró 6 meses. Finamente llegaba el verano y parecía que todo estaba bien, que mi padre había logrado lo que parecía tan improbable. Durante ese verano todavía estaba muy delgado y mi madre no paraba de cocinar mil cosas para que comiera.

Y entonces, cuando cumplía los 24, llegó la gran ostia…, habían vuelto a aparecer células peligrosas. Segundo septiembre de mierda.

El plan que le ofrecían a partir de ahora era vivir controlando estas células, es decir, haciendo quimio cada cierto tiempo. Él, obviamente, nos lo pintaba como que no pasaba nada, que mucha gente vivía así durante más de 10 años y que podía hacerlo.

Este segundo año fue el más duro con diferencia porque mi sensación era que estaba luchando por luchar y no tenía sentido. ¿Para qué? ¿Para estar cada vez más débil y más delgado?

El primer año de la enfermedad tenía esperanza y podía agarrarme a eso. Este segundo año me costaba mucho más tener pensamientos positivos, básicamente necesitaba un milagro.

Durante el segundo ciclo, después de 6 meses de quimio de nuevo, podía estar tranquilo en casa. Pero sólo parecía él en ciertos instantes, el resto del tiempo no lo parecía. Mi madre, la pobre, estaba desesperada. Al final, era ella la que estaba 24h con él y, como siempre, cuando no estás bien con quien lo pagas es con las personas que más quieres.

Al tener fiebre muy fuerte, lo ingresaron y a partir de allí vino la decaída: Ictus y clínica para esperar que llegara el momento.

Ese último mes mi padre no podía hablar ni reconocernos. Recuerdo que me sentaba en su habitación a leerle historias de libros y me miraba con una cara…Nunca olvidaré esos ojos azules

Finalmente el día llegó, fue un 26 de mayo y pudimos empezar a respirar, sobretodo mi madre. Puede parecer feo pero es la verdad. Llega un momento que lo único que haces es alargar la agonía. Y…¿vale la pena? Ya te digo yo que no.

Si pudiera borrar muchas de las imágenes de esos últimos dos años lo haría sin pensarlo.

El día del entierro fue un día inolvidable. Recuerdo que vino tanta gente que la iglesia estaba petada. Mi padre era una persona muy conocida y querida en mi barrio, así que había gente de pie por todos lados. Recuerdo personas que vinieron a apoyarme que me hicieron emocionarme tanto…

  • Mi entrenadora de gimnasia de toda la vida de gimnasia a la cual hacía años que no veía,
  • el ex novio de mi hermana,
  • alguna amiga de la infancia que también llevaba mucho tiempo sin ver,
  • mis jefes, mis compañeros…esos que tantísimo me habían ayudado en el trabajo durante estos dos años.

Y por supuesto, mi novio de toda la vida…Ah no, que no vino, ¡zasca!, ostia de nuevo.

Pues eso, el que era mi novio en ese momento, con el que llevaba desde los 18, estaba en león en los campeonatos de España de baloncesto. Mi padre murió un martes y el entierro fue un jueves por la mañana, pero no, no pudo venir hasta el jueves por la noche.

Realmente creo que fue la primera lección que quiso darme mi padre, su primer regalo.

2 meses más tarde esa relación se terminó. Al principio no tenía ganas de afrontarlo, como que no era el momento, así que decidí auto engañarme, que se me da muy bien, y hacer como si no hubiese pasado, sin darle importancia.

Era una relación de estas que todo va bien y que nos llevamos bien, no discutimos, una relación de las que parece perfecta desde fuera. Pero no, las relaciones perfectas no existen. Realmente me di cuenta que no estaba enamorada y que no podía seguir por seguir, que lo importante es el ahora y por fin tomé la decisión.

A partir de ese día me di cuenta que yo era mucho más importante y que tenía que estar con alguien que me hiciera sentirme valorada 100%. Y si no es así, pues puedo estar sola perfectamente.

La muerte de mi padre me hizo mirar la vida de otra manera.

Al venir de familia humilde, mi obsesión era estudiar una buena carrera (por eso hice ingeniería) y ganar mucho dinero para poder vivir bien. Lo que yo pensaba que era vivir bien vamos: una bonita casa, un marido perfecto y unos hijos maravillosos. Además de poderles comprar a mis padres un apartamento en la playa 🙂

Y cuando empezó la enfermedad fue como: ¿y para qué todo esto? ¿Realmente vale la pena?

Decidí que el futuro me importaba una mierda y por eso eliminé de mi vida la vía fácil que había escogido con mi novio perfecto. Me mudé de nuevo con mi madre y a empezar de nuevo.

Durante el año siguiente sólo me importó mi madre, mi hermana y yo. Punto. Siempre habíamos estados muy unidas pero nunca de esta manera, juntas éramos y somos invencibles.

Recuerdo el verano de la muerte de mi padre, toda la familia de mi madre se juntó durante una semana en el pueblo para estar todos juntos. Esto hacía más de 10 años que no lo hacíamos, desde que éramos pequeños. Gracias a mi padre, volvíamos a estar pasando tiempo todos juntos de nuevo.

Desde ese verano se ha convertido en una tradición y cada año somos más. Puedo decir que la muerte de mi padre nos unió mucho más y a todos nos hizo recordar que aunque cada uno tenga sus problemas, y su vida, la familia siempre va a estar ahí.

Durante ese año empecé a hacerme muchas preguntas y decidí que iba a hacer aquello que llevaba años y años diciendo que haría: un viaje. Mi viaje, para mi.

Además, conocí a una persona muy especial que me ayudó mucho a hacerme todavía más preguntas para así encontrar mis respuestas y finalmente decidirme. ¡Dejo el trabajo y nos vamos de viaje 6 meses! Abandono mi zona de confort, la buena posición de trabajo que tanto me había costado conseguir, mi estabilidad económica (mi obsesión) y me voy.

¿Y por qué? ¡Porque me lo merezco! Porque mañana no sé lo que va a pasar, pero hoy sí: lo que yo quiera.

Y aquí, el segundo regalo de mi padre. Este viaje no lo hubiese hecho nunca si no hubiese sido por lo que pasó.

Creo que la muerte de mi padre me ha hecho ser mucho más «egoísta», me he hecho más protagonista de mi vida y a la vez me ha hecho ser mucho más familiar, cosa que no era antes…Mientras mi hermana era la familiar, yo era la ambiciosa, la que iba a lo suyo.

Además, he aprendido a priorizar en mi vida. Todo aquello que me suma le presto atención, del resto paso. Puedo decir que soy mucho más exigente con mi tiempo y por lo tanto, con mis amistades. Antes intentaba quedar bien con todo el mundo, ahora ¿para qué?

Es mi tiempo, y es muy valioso, así que invierto mi tiempo en lo que realmente me apetece y no tanto en lo que se supone que toca. De hecho, puedo decir que lo que pasó cambió mi vida por completo.

Si la vida no me hubiese dado esta gran ostia, seguiría con mi anterior pareja en mi piso y en mi buen trabajo, lo que hubiese derivado en una «felicidad indiferente», un estado de todo va bien pero que en realidad no significa nada. En 5-10 años sería una infeliz de la vida, con una vida estable de mierda.

En cambio, ahora estoy en Bali, en mi tercer mes de mi viaje, dejándome llevar, haciendo lo que me apetece y después de irme desconectando de todo, conectarme de nuevo conmigo misma.

Para personas que estén pasando por esto, no sé qué decir porque cada historia es un mundo. Pero bueno, sea lo que sea, a mi me ayudó siempre pensar que todo iba a salir bien. Aunque sea auto engañándome, me hacía más fuerte pensar así.

Obviamente en el fondo sabes que no a veces, pero tienes que pensar fuerte que sí para hacer desaparecer las otras voces. Pase lo que pase al final se trata de vivir y te puedo asegurar que es la única manera de vivir. Además, es muy importante no olvidarse del todo de una misma.

Entre todo lo que comporta una enfermedad, es muy importante seguir dándote tiempo para ti o te vuelves completamente loca. En mi caso, yo hacía Yoga dos días por semana. Era mi momento para coger impulso y seguir con fuerza, volver al hospital con una sonrisa. Piensa que el enfermo, y en mi caso mi madre, necesitan verte bien.

Mi padre me ha hecho muchos regalos con su marcha, así que no puedo estar más agradecida«.

 

 

LA HISTORIA DE VIRGINIA:

 

«Todos los seres humanos pasamos por cosas similares, todos nos parecemos mucho más de lo que pensamos. La muerte de un ser querido, es algo que antes o después todos transitamos.

Desde pequeños nos ocultan la muerte, es algo que se esconde, es un tema tabú. Por eso nos cuesta tanto entenderla y aceptarla, porque durante nuestros primeros años de vida la “evitamos”.

La perdida de mi padre es el dolor más grande que he sentido nunca. No solo su muerte, cada día que pasaba enfermo, era un dolor inmenso. No saber cómo ayudarle, no encontrar una cura, contemplar su deterioro. Tras su muerte me sentía culpable, culpable por no haber pasado más tiempo con él, culpable por no haberle cuidado más y mejor.

Me sentía tan triste. Tan desconsolada. Ya nada volvería a ser igual. Se había marchado muy pronto.

Nos había dejado el “gran papa”, nuestra flecha, nuestro chico. Nunca más podría volver a escuchar su voz, ni tocar sus manos, ni darle un beso. Ya no podría pedirle ayuda ni salir a pasear por el campo con él. ¡Le gustaba tanto!

Pero poco a poco comencé a sentir que él sigue aquí conmigo, que nunca se ha ido. Si necesito hablar con él le llamo por las noches, cuándo hay silencio para poder escucharle. Siempre encuentro amor, su amor, porque le escucho con el corazón. Y me siento enormemente agradecida con él por darme la vida, por regalarme esta preciosa y maravillosa vida, por enseñarme tantas cosas increíbles, por su presencia.

He aprendido muchas cosas de esta experiencia:

  • He aprendido que la muerte hay que abrazarla porque forma parte de la vida y que, para integrarla, hay que hablar de ella con naturalidad desde nuestros primeros años de vida.
  • He aprendido también que como energía que somos, al morir, sólo nos transformamos. Al igual que nos pasa en vida, con cada cambio que experimentamos, nos estamos transformando.

Cuándo siento tristeza lloro, simplemente lloro. Otras veces me acuerdo de él, y río. Y le le siento, le veo y le escucho. Le siento en la brisa del viento que corre por el bosque, le oigo en el canto de los pájaros, le veo en los lagos y en los árboles. Y si quiero pasear con él, le invito a que venga conmigo.

Sigue haciendo todas esas cosas que te hubiera gustado hacer con tu padre en vida, y que no pudisteis llegar a hacer, o aquellas que te gustaría repetir. Invita a tu padre a pasear por la playa, a tomar un café, al teatro… Nunca será igual porque todo ha cambiado, pero estoy segura de que lo vas a sentir muy cerca.

Como yo siento a mi papa, con un amor infinito».

 

 

CONCLUSIONES

 

Me ha parecido un relato que sale de lo más profundo de almas que han sufrido un gran aprendizaje, un relato que seguro que te ha podido ayudar mucho.

Yo sólo he vivido algo parecido cuando se fue mi abuelo Juan, el padre de mi madre. Aunque la tristeza era inmensa, justo en ese momento estaba leyendo «El Libro Tibetano de la vida y la muerte» De esa manera pude acompañar a mi madre y a mi abuelo a hacer el camino que no nos quedaba más remedio que transitar.

Parecía que él se resistía a irse, tuvimos que decirle muchas veces que se marchase tranquilo, que todo estaba bien, que le queríamos mucho y que siempre estaríamos juntos. Creo que sentía que dejaba sola a mi madre antes de tiempo y por eso no se quería marchar.

Te recomiendo encarecidamente ese libro, tanto si tienes alguna pérdida importante que superar como sino. Es una obra maestra.

Y como conclusiones, me quedo con el agradecimiento que sienten mis amigas por la cantidad de cosas que han podido aprender de la muerte de sus padre.

En tu caso, si te encuentras en una situación parecida y aún no puedes salir de ella:

  • Superar el duelo tiene sus fases, mira a ver si has podido afrontarlas todas.
  • Si sientes que no te has podido despedir busca la manera de hacerlo.
  • Si te resulta muy complicado recorrer este camino en soledad, busca ayuda. La terapia ayudó mucho a Noelia y podría ayudarte a ti también.
  • Entiende que venimos con un propósito y nos vamos cuando ese propósito ya se ha cumplido.
  • La vida está para vivirla, disfrutarla y construirla a nuestra manera, porque nunca sabemos qué día tendremos que despedirnos de ella.

Tu padre vino a enseñarte muchas cosas buenas, y te ha dejado muchas cosas buenas. Aprende de lo malo que tuvo la pérdida, céntrate en lo bueno que te dejó e intenta hablar con él cuando lo necesitas, como bien te aconseja Virginia en su relato.

Tu padre sigue contigo pero no va a volver de la manera en que a ti te gustaría. Pero piensa:

  • ¿Tu padre querría la vida que has elegido para ti?
  • ¿Has aprovechado todo lo bueno que él te ha querido enseñar?
  • ¿Te ha servido para algo su marcha?
  • ¿Cómo puedes hacer, a partir de ahora, para que tu vida sea mucho mejor y tu padre tenga una sonrisa de oreja a oreja?

 

MILLONES DE GRACIAS A LAS AMIGAS QUE HAN PARTICIPADO EN ESTE ARTÍCULO Y A LA AMIGA QUE ME LO PIDIÓ. 

Sois grandes mujeres con una gran sabiduría y yo soy muy afortunada de teneos cerca.

 

Y ahora, por favor, ME ENCANTARÍA CONOCER TU EXPERIENCIA o tu opinión a cerca del tema.

Si también has perdido a tu padre o a algún ser querido importante, sería genial que pudieses contarnos tu experiencia. Yo solo puedo ayudarte con este artículo, pero conozco a alguien que tiene más herramientas para estos casos. 

¡Te espero en los comentarios!

¡QUE TENGAS UNA FELIZ SEMANA!

 

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Acerca de la autora

Tania Carrasco Cesteros

Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

Reader Interactions

Comments

  1. Nerea Campos says

    Brutal!!!!! ❤❤Me ha encantado que gran aprendizaje y que valioso cada uno de los testimonios de esta personas. Gracias,gracias, gracias❤❤❤

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Gracias a ti Nerea!

      Es verdad, yo también creo que son testimonios realmente valiosos.

      Espero haber conseguido el objetivo de poder haber aportado algo, sin haber pasado por esa situación. Ojalá me quede mucho para poder contarlo en primera persona, pero con los testimonios de estas mujeres he tenido los mejores ejemplos que se podían tener.

      Un abrazo Nerea

  2. Lydia says

    En primer lugar GRACIAS!! De todo corazón por intentar ayudarme. Cada narración es diferente e igual de impactante.
    GRACIAS! A tus amigas por contar su historia, la que a mí es difícil de narrar en muchísimas ocasiones. Sus familias se unieron y superaron la pérdida, la mía se desintegró y yo quede a cargo de todo sin que nadie me preguntara. Pero ellas me han hecho leer que todo se supera, sólo hay que aprender a dejar ir y aceptar la ausencia.
    Quizás es el momento de dejar de vivir la vida que me impusieron y vivir, sin más, pero es difícil salir de la zona de confort sabiendo que no tienes respaldo de nadie si te estrellas.

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Hola cariño!

      Si te das cuenta, la historia de Noelia se parece mucho a la tuya. Su familia no se unió más, para nada, también se desintegró bastante y hubo muchas cosas que a Noelia le hubiese gustado vivir de otra manera. Se pasó muchos años arrastrando sus traumas hasta que decidió acabar con ello y hacer terapia. Gracias a eso consiguió darse cuenta de muchas cosas, superarlo y perdonar a sus padres por el papel que a ella le tocó jugar en la situación.

      Ninguna de estas historias es fácil, aunque el final haya quedado bonito, pero para llegar a ello han tenido que trabajar mucho, luchar por salir del agujero y comprometerse con su propia felicidad.

      Nunca sabes el respaldo que tienes hasta que lo necesitas, y aunque no hubieses nadie respaldándote, la decisión sigue siendo tuya.

      Crees que a Noelia la animaron mucho para que dejase todo a un lado y empezase a hacer su vida? Crees que fue fácil para Virgina que el día de su boda tuvo que dejar a su padre en casa muy malito? Crees que fue fácil para Sonia adoptar el rol que había dejado su padre, cuando ella misma se sentía morir? O acaso crees que la madre de Silvia le ha dicho «si hija mía, déjalo todo y vete de viaje que la vida es corta»? Para nada, ninguna de ellas lo ha tenido fácil, sólo que si hubiese contado la historia completa estaríamos aquí años.

      Todo es lo fácil o lo difícil que queramos que sea, y tú eres una de las personas más fuertes que conozco y tienes el respaldo de mucha gente.

      Habla con tu padre, seguro que te diría lo mismo que yo!

      Te quiero! Esto es para que te vengas arriba, no abajo, ok?

  3. ARNAU says

    Tengo 15 años, un hermano gemelo y una madre especial, tuve padre hasta que un accidente de tráfico me lo arrebató con 13 años, mi madre me ha enseñado el artículo y queria darte las gracias por tratar de forma tan bonita algo tan triste, hay momentos en que lo encuentro tanto a faltar que me gustaria morir para estar con el y poder hablar, volver hacer cosas juntos, papa tendras 40 años para siempre, yo tengo la inmensa suerte de tener mucha gente que me quiere, te recuerdo en mi cabeza y te quiero en mi corazón.
    Somos tres supervivientes aceptando que no volveras, una parte de mí se ha quedado en ese dia para siempre y otra parte creció de golpe, la mama se ha convertido en una luchadora, ya no puede permitirse dudar ni tener miedo, tiene que sacarnos adelante y lo esta haciendo muy bien!!!pero las palabras «nunca más» son demasiado fuertes, yo no me habia planteado la idea de que pudieras morir, estuve mucho tiempo muy enfadado, fue mama quien me ha ido enseñando a querer la vida aunque sea injusta a veces, quiere ser un hombre de provecho para que estes orgulloso de mi,pienso mucho en tí, te dedico todos mis goles, hemos aprobado la ESO con nota y he aprendido a priorizar las cosas, cuando mis amigos se quejan siento que no tienen motivos…Hacemos vida normal pero nos faltas tu, vamos aguantando, viviendo, hacemos lo mismo que todo el mundo pero con la gran pena de que nos faltas tu.

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Arnau! Muchísimas gracias por tu testimonio! Creo que tu historia también va a ayudar a quien la lea.

      Aún estoy muy emocionada mientras te contesto. Ojalá también pudiera darle las gracias a tu madre, dáselas de mi parte.

      No puedo ni tan siquiera imaginarme lo que tiene que significar pasar por algo tan duro. Sois una familia de valientes, y tú en particular un gran hombre que no tiene miedo de contar su historia y hablar con su padre cuando le necesita.

      Tienes mucha razón cuando siente que la gente se queja sin motivos, con lo que tú estarás pasando, pero claro, toda esa gente no es capaz de valorar la vida como lo haces tú, puesto que no ha vivido nada tan fuerte.

      Esto es un regalo que te ha hecho tu padre, como decía Silvia: te ha enseñado a valorar muchas cosas que seguramente antes no valorabas tanto, te ha dado fuerzas para querer ser un hombre de provecho, para reconocer en tu madre a una gran luchadora, para querer marcar tantos goles como sea posible con tal de dedicárselos a él…Esta situación te ha hecho mejor persona, estoy segura.

      Es muy duro que te digan estas cosas, espero que entiendas que se dicen muchas veces desde la ignorancia de no haberlo vivido, como estoy haciendo yo, porque inmediatamente piensas: «Sí, soy mejor persona pero preferiría que mi padre no se hubiese ido».

      Pero como muy bien cuenta Virginia, tu padre está contigo, te acompaña siempre, te ama como sólo puede amarte un padre y eso no te lo quita nadie.

      Mucho ánimo Arnau! Para ti y para todo tu familia!
      Me siento muy agradecida de que hayas tenido la fuerza para dejarme un comentario. Si puedo hacer algo más por ti ya sabes dónde estoy.

      Millones de gracias y un fuerte abrazo

  4. Virginia says

    GRACIAS Tania!por darnos esta preciosa oportunidad de sanar a través de la palabra!ha sido una auténtica catarsis!me he emocionado con cada relato y con cada comentario!todos los que hemos pasado por esta experiencia de perder a nuestro papa, tenemos sentimientos comunes!Lydia me gustaría que llegues a ver qué no estás sola!ninguno lo estamos!siempre estamos acompañados, tanto físicamente como espiritualmente!estoy segura que aquí en el planeta tierra, tienes montones de personas que te quieren!una de ellas Tania, que con este artículo nos ha echo a todas y a todos, un valiosisimo regalo!cuando un familiar se nos va, cada uno vivimos el duelo a nuestra manera querida, cada uno lo hace lo mejor que puede, de ahí creo q viene lo que tú estás percibiendo como la desintegración de tu familia. No sé exactamente q es lo q ha ocurrido, pero cuando se dan estos cambios tan grandes, todo se mueve y se recoloca. Cada uno tiene su ritmo en el proceso de superar la perdida. Intuyo que sientes un peso muy grande sobre tus espaldas cuando dices que te quedaste a cargo de todo sin que nadie te preguntara. Pregúntate porque asumiste esa responsabilidad en aquel momento, y si la sigues asumiendo a día de hoy, quieres seguir asumiéndola ?Noelia habla de aquel peso tan grande que su mamá le colocó sobre los hombros con tan solo 12 añitos, un peso que se ha logrado sacudir gracias a su valentía y a su trabajo personal con Carlos. Tú eres otra valiente Lydia, y estás en el camino. Tranquila porque todo está bien. Todo Tiene un aprendizaje para nosotros!

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Gracias Viriginia!

      Por tu testimonio, tu amor y sabiduría y estas palabras tan hermosas que le has dedicado a Lydia.

      Las 5, Lydia incluída, sois un ejemplo de que se puede salir adelante con todo el éxito que cada una quiera a sus espaldas. Podemos utilizar lo malo para estancarnos o para darnos impulso. Está claro que el dolor que experimentáis con una pérdida de tal calibre no podemos imaginarlo quienes no hemos pasado por ello, pero el hecho de que haya personas como vosotras que lo hayan superado de esa manera seguro que ayuda a aquellas que aún estén en el camino del duelo.

      Gracias de nuevo Virginia por ser una mujer tan maravillosa y tan llena de energía positiva!

      Dale las gracias a mi «jefe» por acercame a ti!

      Un abrazo

  5. Virginia says

    Arnau!también quiero escribirte unas palabras a ti!lo primero de todo, decirte que tu papá ya se siente inmensamente orgulloso de ti!solo con ver como escribes, observo el maravilloso trabajo que han echo tus papás contigo!!eres un ser excepcional!está genial que le dediques los goles que metes!te animo q que lo sigas haciendo!eso, y que cada vez que le quieras contar algo, se lo cuentes!!!yo lo sigo haciendo con mi padre!le cuento cuando me pasan cosas y me siento alegre, o cuando me acuerdo de él y me siento triste, incluso pienso que consejos me daría el cuando tengo dudas!y tu mamá Arnau claro que puede permitirse dudar y tener miedo! Y tú también amigo!peemitete dudar y tener miedo y tener pena!su ausencia y la tristeza siempre estarán ahí, no te puedo decir que se irán, pero si te puedo asegurar que todo el amor que sientes por tu papá, también seguirá contigo
    . Siempre! todo lo que te enseñó, todos los momentos que compartisteis juntos, todos vuestros recuerdos!y eso es hermoso!

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Nada oye, que aquí no deja una de llorar nunca…

      Arnau, quédate con lo que te dice Virginia, que sabe mucho mejor que yo de lo que habla.

      Es cierto que se nota enseguida en tus palabras la obra maravillosa que crearon vuestros padres al daos la vida, y ese sí que es un gran regalo que nadie te puede quitar.

      Muchísimas gracias otra vez Virginia por implicarte tanto en esto.

      El mundo necesita más gente como vosotras, y como Arnau!

  6. Sonya says

    Yo también te doy las gracias por dejar contar algo tan íntimo y que tal vez nadie ha sabido ver o escuchar en el contexto en el que se desarrolló todo.
    Yo siempre estaré agradecida a mi entorno más cercano ( amigos y compañeros de trabajo) porque son los que más pendientes estuvieron para que yo pudiese vivir mi duelo de la forma más sana posible. La verdad que trabajar de enfermera rodeada de médicos, psiquiatras y psicólogas es un apoyo brutal.
    Parezco la mujer de los tópicos, pero es verdad que el tiempo hace que duela menos y que el recuerdo que al principio iba cargado de rabia, ahora es más una sonrisa y un añoranza desde la tranquilidad de que todo está bien.
    Un saludo.
    Te quiero Tan❤️??

    • Tania Carrasco Cesteros says

      La fuerza que tienes se palpa con cada palabras que has escrito…Supiste liarte la manta a la cabeza y tirar del carro, prácticamente sola, y aún hoy lo sigues haciendo.

      Mujeres con ese coraje hay pocas, qué suerte que tengo a mi lado 4 como vosotras, y alguna que otra más por ahí…Jejeje.

      He sido muy afortunada de poder vivir estas historias bastante cerca, al menos leyendo vuestras emociones en ese mail que tenía que continuar a ratos, cuando las lágrimas me dejaban.

      Vamos a ayudar a mucha gente con este artículo, lo sé. Vuestro testimonio es un ejemplo de valor y de esperanza.

      Yo también te quiero Sonyas!!!!!! Mucho!

  7. Silvia says

    Gracias Tania por darme un empujoncito a hacer esta gran reflexión. Ha sido un ejercicio muy gratificante que me ha ayudado muchísimo. Me costó una barbaridad pero ahora estoy muy contenta. Si todo paso por algo, a veces que es necesario hacerse muchas preguntas para averiguar el por qué.

    Y Arnau, estoy flipando con tu valentía. Estoy muy segura que conseguirás lo que te propongas y que tu padre está muy muy orgulloso de ti.

    Un abrazo a tod@s

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Las gracias te las tengo que dar yo a ti! Yo y todas las personas a las que has ayudado con tu testimonio.

      Es muy reciente y tú también has sido muy valiente a la hora de ponerle palabras a una situación tan dura. Eres un gran ejemplo.

      Un abrazo muy grande Silvia!

  8. LOLI HERNANDEZ says

    Hola, cariño: Siento no poder ayudarte aún es muy pronto para mí para poder explicar la experiencia tan dolorosa por la que estoy atravesando, te prometo que cuando esté más fuerte te contaré punto por punto, mis emociones, sensaciones y alguna que otra decepción con personas de las que jamás creí recibiría.
    Te quiero mucho

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Si Loli, no es tu mejor momento tampoco.

      Tú ahora a disfrutar de mamá en la medida de lo posible y a pensar que, al igual que mi abuelo, tu padre ha vivido como ha querido. Al menor tu padre ha podido ser feliz, algo que mi abuelo creo que no consiguió.

      Miles de abrazos para ti y tu familia en este momento tan duro que estáis pasando. Ya me contarás todo en persona.

      Te quiero

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Sí, a mi también me da mucha rabia cuando busco información de un tema que para mi es muy importante y me encuentro con artículos basados sólo en la teoría sin ninguna base que parta de la experiencia. Por eso yo no quería hacer lo mismo…

      Creo que este es uno de los artículo más emotivos que he publicado hasta el momento.

      Muchísimas gracias por tu comentario Renaud!

    • Mary says

      Yo perdí a mi padre cuando solo era una pequeña de 2 años de edad todo ocurrió en 1996 en el mes de Abril día 6 para ser exactos, fue un accidente automovilístico en el cual falleció uno de mis tíos y mi padre a los 32 años fue un golpe duro para toda mi familia pero sobre todo mi madre, yo en ese entonces no tenía idea de lo que sucedía; pero años más tarde comprendía que en la escuela no miraba como mi padre me recogía del colegio o asistiese a mis eventos escolares y eso dolía bastante, cuando mis amigas hablaban de cómo su papá les enseñaba andar en bici y yo ni siquiera tenía una. Es irónico que me duela tanto su pérdida cuando no lo conocí! Pero su ausencia a marcado mi vida tuve siempre que ser fuerte más que todos siempre me auto protegía de las emociones nunca lloraba al menos en público jamás!!! Mi madre fue y es muy fuerte así que yo tenía que ser aún más para no preocuparla. Ahora tengo 25 años y me sigue doliendo su partida pero sigo sintiendo su amor y se que siempre cuidará de mi madre y de mi y que algún día podré verle

      • taniacarrasco says

        Hola Mary!

        Te agradezco mucho que nos hayas contado tu historia.

        Aunque fuese pequeña claro que lo conociste y claro que el dolor y el vacío existe. Los dos primeros años de tu vida él estuvo contigo, cuidándote y protegiéndote y luego se marchó. Pero como dices, su amor se siente y te acompañará siempre.

        Eres fuerte, pero es importante que mires la herida que sin duda existe y le des su lugar. Quizá llegará un momento en que tengas que llorar todo lo que no lloraste y quedarte del todo tranquila con la situación. Al final, las emociones que dejamos guardadas son pequeños traumas por resolver que ayudan mucho a avanzar cuando nos hacemos conscientes y los liberamos.

        Un abrazo grande,

        Tania

  9. Ana says

    Muchísimas gracias.
    Por fin una publicación que he sentido cercana y me ha distraído en esta noche llena de: recuerdos, culpabilidad y tristeza…
    Gracias por hablar de algo tan duro pero qué forma parte de esta vida…
    Mi padre falleció en noviembre de cáncer y ahora todo ha cambiado mucho…. Pero he aprendido bastante y me he sentido muy identificada con la historia de Silvia.
    Un saludo y un beso para todas las que pusieron su granito de arena para escribir algo tan puro.

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Muchísimas gracias Ana!

      Cuando se escribe desde el corazón salen artículos de este tipo.

      Lamento mucho tu pérdida pero, como bien dices, es parte de la vida. Tendrían que educarnos para que estuviésemos mejor preparadas para este tipo de situaciones.

      Yo no sé lo que se siente, y espero tardar mucho en sentirlo, pero es evidente que es una de las situaciones más duras que se pueden vivir en la vida así que muchísimo ánimo.

      Un abrazo enorme Ana

  10. Isabel says

    Muchas gracias por tu publicación, me ha encantando. Perdí a mi padre hace dos meses y aún ando muy perdida. Bien es verdad que tenía 83 años y que yo ya tengo 41 pero fue muy inesperado.

    A mi padre le ingresaron en el hospital a principios de diciembre del año pasado, no parecía nada grave, cosas normales de su edad, problemas respiratorios que el ya padecía de manera crónica y luego le diagnosticaron una leve insuficiencia renal. Le dieron el alta para la lotería de navidad y un mes después volvieron a ingresarle. Terminaron haciéndole una biopsia y le diagnosticaron una enfermedad de riñón contra la que ya no podían hacer nada. En marzo de este año falleció en casa. Había perdido la cabeza, no nos conocía, no dormía, había que darle de comer, asearle, todo….fue muy duro verle así.

    Se agradece poder leer los sentimientos y sensaciones de otras personas, a veces no sabes si lo que sientes es normal.

    Mil gracias.

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Hola Isabel!

      Siento muchísimo tu pérdida. No importa si él tenía 83 años y tú 41, el dolor de perder a un padre supongo que tiene que ser enorme a cualquier edad.

      Tengo la inmensa suerte de tener a mis padres conmigo y no puedo imaginar cómo tienes que estar pasándolo, pero ellas, las protagonistas del artículo, seguro que te habrán ayudado mucho.

      Cuando estamos sufriendo tanto, viene genial escuchar los testimonios de las personas que ya han pasado por ello y que han podido seguir hacia delante.

      Desde luego, sois todas unas auténticas valientes.

      Un abrazo enorme y mil gracias a ti por escribir!

  11. Miriam says

    He llegado a este artículo buscando ayuda para una amiga y, aunque tampoco puedo entenderos, tenéis mi admiración! Sois un ejemplo de valentía, fortaleza y superación!!

    Muchas gracias por compartirlo, no debe ser fácil!! y a mi me ha servido de mucho.

    Sí que me surge una duda y es que habéis repetido varías veces que el problema es que no se trata la muerte desde la infancia. Tengo un peque de 3 añitos y ahora me planteo cómo hablarle del tema con naturalidad, no me gustaría perderme su infancia, su vida!! Pero inevitablemente ese día llegará y no me gustaría que arrastrara más cargas de las que contáis… nada más que el dolor por la pérdida! Y más si puedo evitarlo!

    Como madre, solo puedo deciros que es ley de vida, que ellos querrían estar, para verlo todo, para ayudaros con vuestras frustraciones, para veros triunfar, enamoraros… pero también para dejaros cometer errores y veros superarlos.

    Seguro que temían que no entiendíeseis por qué se fueron o que sintáis que os abandonaron… que con el paso del tiempo no consigáis acordaros de ellos, de vuestras risas, peleas, juegos, conversaciones…

    Os querían, muchísimo y ese no habría sido el final si hubieran podido elegir! Recordadlos en los pequeños detalles y siempre estarán ahí!! Un olor, un sabor, una película… cualquier cosa que os recuerde a ellos y os haga sentirlos cerca… y no se habrán ido del todo!

    Gracias por la ayuda, mucha fuerza a todxs!

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Hola Miriam!

      Aunque yo tampoco puedo entenderlo, me he emocionado mucho con tu comentario. Se nota que nace del corazón de una madre que no querría dejar solo a su hijo.

      Sí que se menciona el tema de que nos tendrían que hablar de la muerte de otra manera durante la infancia.

      Se nos inculca miedo a la muerte, se la asocia con algo malo, con el final, con la pérdida, cuando realmente no es más que un cambio de conciencia, de estado.

      Y sin ir más lejos, para quienes no creen en estas ideas, la muerte es el siguiente paso y no tiene por qué resultar traumático si la asociamos con creencias más positivas.

      Un libro que me ayudó muchísimo a entender esto, por si puede servirte, es «El Libro Tibetano de la Vida y la Muerte».

      Muchísimas gracias por dejar tu comentario Miriam.

      Un abrazo fuerte de mi parte y de parte de todas las mujeres que me ayudaron con este artículo.

      Espero que tu amiga se recupere pronto.

      Muuuuá

  12. Karen says

    Me he quedado sin palabras de verdad y no voy a mentir al decir que no he llorado porque si que lo he hecho…y mucho.
    Mi padre falleció hace tan solo 2 meses…y aún no le veía sentido a nada si él no está conmigo.
    Era mi gran pilar y yo era su ojito derecho,su niña consentida…con tan solo 18 años he tenido que experimentar el dolor más grande que podría haber sentido en mi corta vida.
    Los relatos de tus amigas me han ayudado y me han hecho reflexionar…de verdad muchas gracias,has hecho que me sienta algo mejor!Muchsimas Gracias!!❤️

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Hola Karen!

      Lamento muchísimo tu pérdida y te agradezco en el alma que te hayas atrevido a dejar un comentario contándonos tu dolor.

      Cómo me alegro de que el relato de mis amigas te haya dado algo de luz en estos momentos tan oscuros.

      Ya has visto que si ellas pudieron superarlo y sacar algo bonito de tanto dolor, tú también podrás. Solo necesitas un poco de tiempo.

      Tu padre no se ha marchado realmente, solo ha cambiado de estado, pero sigue ahí contigo, abrazándote y dándote toda su fuerza. Agárrate a ella para seguir adelante y sigue en contacto con él. Como contaba Virginia, háblale, dile cómo te sientes, apoyáte en él para salir de esto porque sigue muy cerca de ti y eso no te lo puede quitar nadie.

      Ojalá muy pronto remita el dolor.

      Te mando un abrazo lleno de amor Karen.

      Muchísimo ánimo!

  13. Sandra says

    Impresionantes todos los testimonios. Me siento totalmente identificada con Silvia: Mi padre murió hace unos meses de cáncer pero aun me falta el valor para tomar las riendas de mi propia vida. Me refugio en la rutina y me viene a la mente recuerdos muy bonitos pero todavía pesan más las horribles ultimas semanas que pasamos en el hospital sabiendo que era el final

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Hola Sandra!

      Muchísimas gracias por atreverte a comentar con tanta sinceridad.

      Este artículo es muy bonito y ha ayudado a mucha gente gracias a los testimonios tan reales de otras mujeres que han pasado por situaciones parecidas, a veces casi iguales.

      Porque al final, casi todas las personas sentimos muy parecido y vivimos las cosas de maneras muy similares.

      Espero que recurras a este artículo siempre que lo necesites porque entender que hay otras personas que ya han pasado por esto y que lo han sabido superar y aprender de ello te va a ayudar muchísimo en tu proceso.

      Lamento mucho lo de tu padre y de mi parte, y de parte de todas las mujeres que han participado en este artículo, nuestro más sentido pésame y todo nuestro cariño para que te acompañe en estos duros momentos.

      Montones de abrazos

      Tania

  14. Nerea says

    Hola buenas noches ! Perdi a mi padre hace 18 dias de 72 años asi de repente de un infarto .aun estoy en shock.es dura la perdida pensar en que no lo volvere a ver .su sonrisa su manera de ver la vida era un pilar fundamental de mi vida estoy perdida y sin rumbo sin el me falta el norte …..muchas gracias por los testimonios son de gran ayuda

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Lo siento muchísimo Nerea!

      Como has podido comprobar en el artículo, no solo se puede superar sino que además puedes extraer de esta dura situación aprendizajes y herramientas para afrontar el resto de tu vida.

      Ahora te toca llorar, asumir la pérdida, perdonarle a él por haberte «abandonado» y a ti misma por todo eso que crees que te quedó por decirle.

      Apóyate en las personas que más te quieren y habla con él como si aún estuviese físicamente.

      A mí con las pérdidas me ayuda mucho releer el «Libro Tibetano de la Vida y la Muerte», por si quieres probar.

      Todo mi cariño para estos duros momentos.

      Un gran abrazo

      Tania

  15. Cristian Véliz says

    Hola Tania, veo que la mayoría de los comentarios son del género femenino, es más, entiendo que tu enfoque es para con tu género. Sin embargo, para mí leer estos testimonios me ha sido de gran ayuda, la verdad es que cuando vives el duelo de perder a un padre no hay palabras que te reconforten, pero siempre es bueno escuchar o leer opiniones de otras personas que han vivido un duelo similar al que estás cursando.

    Mi padre falleció a sus 68 años el 14 de Diciembre del 2018 (hace poco más de 3 semanas), él se encontraba de vacaciones con mi madre y tuvo un infarto que lo envió al cielo inmediatamente. El resto del mes de Diciembre fue muy difícil, se venían fechas muy importantes. El 21-dic estaban de aniversario con mi madre, cumplían 35 años de matrimonio, luego se acercó la navidad y el año nuevo, fechas que te traen demasiados recuerdos, donde ves a toda la gente feliz celebrando, fuegos artificiales y el positivismo general de la gente en pensar que este nuevo año será un mejor año. Lamentablemente, para mi hermano y madre no fue posible estar felices o positivos, mas bien nos encontrábamos con tristeza y en estado de shock por lo reciente de nuestra pérdida. Al leer los testimonios de tus amigas, de alguna forma me reconfortó.

    Agradezco a mi padre que fue una persona íntegra, que siempre corrió por su familia, que siempre nos dio el mejor ejemplo y que hasta con su muerte sigue haciendo cosas buenas. Nos ha ocurrido similar a los otros testimonios, hemos vuelto a establecer contacto con gente que no veíamos hace años, sean familiares o amigos. Siento empatía con la historia de Sonia, yo también soy hijo menor y automáticamente se me ha asignado el rol de cabeza de la familia. La verdad es que no sé si está bien que me hayan asignado este rol, todo mi entorno me dice que soy muy parecido a mi padre y que me toca ser el pilar de la familia, me dicen que soy mas fuerte y que debo apoyar a mi madre y hermano mayor… Pero me pregunto, ¿es correcto cargar con lo que la gente me dice? Me es difícil complacer a mi entorno y hacerme cargo, puesto que mi padre era el pilar principal en mi vida y actualmente estoy quebrado… Siento mucho dolor y tristeza, si pudiera describirlo de alguna forma, diría que estoy navegando en mar abierto, un día veo el sol y aprecio la belleza de vivir y al otro día estoy en medio de una tormenta que no se puede evitar.

    Un gran abrazo y gracias por este tópico.

    Cristian Véliz Prado

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Hola Cristian!!!

      Antes de nada, lamento muchísimo tu pérdida. No puedo imaginar lo dolorosísimo que tiene que ser.

      Como sabes, yo aún tengo a mi padre y por eso quise reunir a esas grandes amigas que no lo tienen y que han podido ver la luz al final del túnel.

      El mensaje es en femenino porque la gran mayoría de mis lectoras son mujeres, pero ya has podido comprobar que da igual si la palabra acaba en «a» o en «o» porque lo que tenemos por dentro es exactamente igual.

      De hecho, me da muchísima alegría cuando veo hombres por aquí.

      Por lo que dices y por cómo escribes me pareces un hombre de los pies a la cabeza, pero eso no implica que tengas que recoger un papel que no es el tuyo. Quizá no hay que sustituir a tu padre sino dejarle su lugar y que cada uno de los que os quedáis ocupéis el vuestro.

      Por la experiencia de Sonia sabemos que no es fácil cuando te cargan con una responsabilidad tan grande que tú no has elegido.

      Ojalá muy pronto podáis «normalizar» vuestras vidas, seguir recordando a tu padres con el amor que lo recuerdas ahora y que quede vivo lo mucho que os quiso y que os enseñó.

      Me viene a la cabeza el testimonio de Virginia cuando contaba que ella seguía hablando con él y recordándole a propósito vivamente, para sentirle cerca. Eso también me parece muy hermoso y de una gran fortaleza.

      Muchísimo ánimo y mil gracias por dejarnos tu comentario para seguir ayudando a personas que estén pasando por lo mismo.

      Un abrazo muy grande de mi parte y de parte de todas las personas que han escrito este artículo.

      ¡Adelante!

  16. Diana Nuñez says

    Hola Tania,
    Leyendo cada testimonio de tus amigas me ha dado un vuelco el corazón al saber que se han armado de valentía a través del amor, escogiendo vivir la vida en honor a todo lo que compartieron con su Padre. Hace 3 meses exactos yo perdí a mi padre en un accidente de transito, y desde ahí toda lo que conocíamos como una hermosa vida familiar se ha ido, la alegría de mi hogar se ha apagado y aun estamos aprendiendo a aceptar su ausencia. En medio de todo el caos que se forma cuando pierdes a alguien de forma inesperada, he aprendido a mirar hacia adentro a demostrar todos y cada uno de mis sentimientos a no guardármelos, a dejar que fluyan para ir soltando día tras día todo el dolor que siento, yo soy la mayor de mis hermanos y ademas la «consentida» de papa, ya podrás hacerte una idea lo duro que es para mi rearmar mi vida con muchas nuevas responsabilidades y con la idea de él en el cielo, pero a pesar de ello voy aprendiendo a renovarme como una mejor versión de mi, con una nueva manera de ver la vida y el presente para continuar, y este ha sido un regalo muy bonito que mi papa me ha dejado en este último tiempo. Vaya si lo extraño muchísimo pero ya las sonrisas al recordarlo le van ganando a las lágrimas por perderle y creo que eso es un buen síntoma. Muchas gracias por esta publicación que me ha alivianado el corazón, un abrazo!

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Gracias a ti Diana por ser una mujer tan valiente y por pasarte por aquí a contarlo.

      El artículo quedó precioso gracias a los testimonios de estas amigas, también mujeres muy valientes, que un día decidieron seguir adelante con todo lo aprendido y que han querido plasmarlo para ayudar a personas como tú.

      Yo no acierto a imaginarme el dolor tan profundo por el que habéis tenido que pasar.

      Lo que sí sé es que todo lo que ocurre en la vida trae un gran aprendizaje y que vosotras sois un ejemplo grandioso de que la vida tiene que seguir, y además tiene que seguir desde otro lugar.

      Me enseñáis que incluso de los peores momentos se puede aprender y sacar algo «bueno».

      Gracias por vuestra inmensa sabiduría.

      Muchísimo ánimo para ti y toda tu familia.

      Un abrazo con todo mi cariño

      Tania

  17. Lilia Guadalupe Ku cogió says

    Ase diez meses perdí a mi madre la extraño muchísimo ,pero aún no extraño ablele como todos los días yo abla con ella por teléfono y mis descansos eran para ella ella murió de diabetes fase 2 muchas idas al medico murió de shocke ivolemico aún pasan los meses y no me gusta ir a su casa no se si sea normal para mí era todo mi mamita

    • Tania Carrasco Cesteros says

      Hola Lilia!

      Tiene que ser durísimo perder a la persona a la que estamos más unidos.

      El hecho de que no te guste ir a su casa no sé si es normal o no, o si ni siquiera podríamos encasillar estos comportamientos con el adjetivo de «normal».

      Cada persona tiene su proceso y lleva su duelo de la mejor manera que puede y sabe.

      Solo espero que el paso del tiempo y la aceptación de su muerte te permitan estar mejor cada día.

      Ella está contigo siempre, eso ya lo sabes.

      Muchas gracias por compartir un trocito de tu historia.

      Un abrazo muy grande y todo mi apoyo!

      Tania

  18. Maria says

    Hace 13 años perdi a mi padre y no puedo quitarmelo de mi cabesa le opéreron su corazon y Esteba todo bien hasta que Lego el dia maldito un mes despues de la operacion tubo una imfecion generalisada y en 24 boras mudio yo tenia un bebe de un año y no lo puedo cuidar como yo quéria y est me percigue en mi cabesa tengo Elsa culpabilise que no me déjà vivir y muchas veses me gustaria partir con le tengo una culpabilise que me percigue toda la vida cambie de mais y es lo mis mi no se como hacer para poser serfeliz

    • taniacarrasco says

      Hola María!

      Siento mucho tu pérdida…

      Como has podido leer en el artículo, todo se supera si tomas la decisión de hacerlo.

      En tu caso, después de tantos años arrastrando esta culpabilidad, te recomendaría que hicieras terapia. La ayuda profesional es la manera más rápida y eficaz de conseguir superar este tipo de traumas.

      Si necesitas más orientación al respecto puedes escribirme a taniacarrasco@revolucionat.com y lo hablamos.

      Un abrazo grande

      Tania

  19. WENN Wagner-May says

    Hoy se cumplen 3 meses de la partida de mi padre, y aun no puedo canalizar mi dolor, hay dias que no quiero ni despertar, porque cuando lohago viene ami memoria que ya no esta, que no puedo marcarle y pedirle un consejo, mas que mi padre era mi amigo, me ayudo mucho este articulo y cada historia, en especial la de Virginia, hare lo que dice, invitare ami padre a caminar una vez mas…Gracias

    • taniacarrasco says

      Gracias por compartir tu sentir!

      Escuchar a otras personas que han pasado lo mismo que tú siempre ayuda, así que me alegro mucho de que hayas dado con este artículo escrito desde el corazón de estas mujeres valientes que han conseguido superar uno de los momentos más duros en la vida de cualquier persona.

      Tú también lo superarás, aprenderás a vivir con ello, a comunicarte con él desde otro lugar, a sentirle en absolutamente todo lo que hagas. Porque él está ahí siempre, para protegerte y darte su amor.

      Muchísimo ánimo y todo mi cariño.

      Tania

  20. Lujan says

    Muy lindas las experiencias. Creo que cada persona vive distinto ese momento .
    Yo perdí a mi padre en el año 2016.el 12 de octubre. A las 10:03 am y solo puedo decir que sigo muy pero muy triste .aunque no lo demuestro en mi pecho ahí muy en el fondo siento ese dolor que me quema .pero tengo 3 hijitos pequeños que no puedo mostrarles que estoy triste soy mamá y me debo a ellos.pero aveces a las 3 de la mañana no puedo dormirme por la ausencia de mi padre. Siento ese deseo de un abrazo y sentir su perfume .aveces me duermo pensando en el y sueño con el y puedo abrazarlo y decirle una vez más cuanto lo amo.y me despierto tan renovada que puedo lidiar con todo de buen humor.pero aveces no es así me cuesta cumplir con todo. Y me siento mal. Mi papa era super trabajador era gomero y es un trabajo muy sacrificado somos 9 hermanos y mantener una familia numerosa no es fácil, pero el siempre lo hizo y nunca nos hizo pasar necesidades. El falleció a los 59 años .el 6 de junio del 2016 le dio un ACV duro solo 4 meses mas porque fue tratado por un infarto.siempre me pregunto que hubiese pasado si los doctores se hubiesen dado cuenta que era un ACV y no hubiesen creído que era un infarto??? Nose . Solo se que no está más pero en mi corazón y mente sigue presente.siempre acompaño a mi mama al cementerio y trato de ser lo más fuerte que puedo para ayudar a mi madre que no puede evitar lograr en el cementerio y yo tengo que ser fuerte para no quebrarme porque siento que si lo hago mi acuesto en su tumba y no salgo más. Me quedaría ahí con el todo el día llorando estando ahí solo con el. Bueno nose si sirve lo que les escribo pero es parte de mi historia les mando un beso.

    • taniacarrasco says

      Hola Lujan!

      Muchas gracias por compartir tu historia.

      Es obvio que una situación así te marca y produce un gran dolor.

      No sé, si por lo que cuentas, te hayas podido quedar «atascada» en alguna fase del duelo.

      Mi recomendación sería que pidieses ayuda a algún/a especialista porque ya han pasado varios años y arrastrar una tristeza tan profunda puede pasarte factura.

      Espero que muy pronto, tanto tu como tu familia, encontréis la paz.

      Un abrazo muy grande con todo mi cariño.

      Tania

  21. Yovis says

    Leer todo los testimonios ,sinceramente me puso sencible ,yo perdí a mi padre para mi el fue y seguirá siendo el amor de mi vida ,mi ídolo mi admiración hacia su persona ,el amor q tenía por el quisas fue más grande q el q tenía hacia mi madre ….hay días en las que me siento triste y rme da como una crisis de llorar y de querer gritar ,cuando llego al extremo de mi tristeza me voy a la tumba de mi papá a llorar hasta no poder ,no se si esta ien o mal ….solo se queque el que realmente perdió un ser tan querido entenderá los sentimientos de una perdida tan grande

    • taniacarrasco says

      Hola Yovis!

      Lamento muchísimo tu pérdida.

      No se trata de si está bien o de si está mal, considero que es normal sentirse triste ante una gran pérdida como esa.

      Al final, solo se trata de aprender a vivir con ello porque siempre se sentirá la falta. Supongo…

      Muchísimas gracias por contar tu testimonio y un abrazo muy fuerte lleno de cariño.

      Tania

    • silvia says

      Hola Yovis.

      Te cuento que hace casi dos años perdi a mi papá, y no existe dia en que no lo extrañe, no lo sienta, no lo busque y no lo llore, hay veces en que siento que me duele el alma. Mi papu era tan compañero con sus hijos, en especial conmigo al ser la mas pequeña, el me decia que me amaba todos los dias, era un genio y sol de persona.
      A los meses de su partida me entere que estaba esperando un bebe ,mi primer hijo, fue tanta la alegria que deje de sentir esa tristeza, pero cuando nacio mi bebe lo necesite tanto, pienso como seria con mi hijo y no logro encontrar el consuelo, auqneue estoy segura que serie un gran abuelo.
      Bueno este es lo que me pasa, existen dias en los que siente muchisimo su ausencia.
      besos Yovis y abrazos al alma .

      • taniacarrasco says

        Hola Silvia!!!

        Siento muchísimo tu perdida y tu tristeza.

        No sé a quién te refieres por Yovis porque yo me llamo Tania 😉

        Es verdad que ya ha pasado tiempo desde que se «marchó», pero es una perdida muy grande con la que se hace triste vivir.

        Tengo una compañera con un proyecto muy chulo que ayuda a las personas a superar los duelos. Te lo dejo aquí para que puedas echarle un vistazo:

        https://serenamentetu.com/

        Te mando mucho cariño y un abrazo fuerte.

        Gracias por contarnos tu historia.

        Tania

  22. Carlos says

    Muchísimas gracias por vuestros textos sois un@s campeones.
    La verdad que me he puesto a llorar al ver vuestras historias, habéis conseguido llegar directo al corazón y no es fácil cuando una persona tiene una coraza.
    Después de una ruptura de pareja me he dado cuenta que no he sabido gestionar la muerte de mi padre.
    No me preocupaba por ello simplemente evitaba pensar como si fuera desaparecer evitándolo y ello a provocado en mi una enorme frustración y una desgana por no darle el lugar o entender mis emociones. He sido emocionalmente nulo, ahora a raíz de mi ruptura estoy aprendiendo mucho y enfrentándome a mis demonios.
    Mi padre falleció hace 13 años a causa de un cancer de colon después de 4 años con operaciones y recaídas.
    Tengo el recuerdo de acompañarlo a quimioterapia, estar sentado con el mientras se la administraban, pero a día de hoy esos recuerdos me siguen haciendo daño. Es muy duro ver a tu guía como se va deteriorando hasta no poder moverse de la cama. Yo en ese momento tenía 19 años, ahora 34 y pienso una parte de mi se quedo ahí. No he conseguido ser yo o feliz aunque tengo un buen trabajo, salud, una familia que me quiere y amigos que a pesar de veces no haber actuado bien en determinados momento siguen ahí. Todavía sigo teniendo el recuerdo de verlo en el hospital estirado en la cama cuando la máquina ya no lo sentía vivo.
    Estoy aprendiendo a darle el lugar que merece aunque es difícil porque a veces se impone lo negativo a todas las cosas buenas que me enseñó. El camino es largo pero gracias a testimonios como los vuestros me dais la fuerza para ver que se pueden llevar las cosas de otra manera dándoles el lugar correcto.

    Un abrazo enorme y muchas gracias!

    • taniacarrasco says

      Hola Carlos!

      Lamento mucho tu pérdida que, aunque haya pasado el tiempo, sigue siendo una de las mayores pérdidas a las que cualquier persona se puede enfrentar.

      Mucha gente hace eso mismo que hiciste tú, ponerse una coraza para seguir adelante y por un tiempo parece que funciona. Pero lo cierto es que un duelo no hecho es una herida que no cicatriza y repercute en el resto de aspectos de tu vida.

      Celebro que te hayas dado cuenta y que el artículo te haya servido para ver que cuando pasas el duelo, a pesar de que la pérdida se sigue sintiendo, las cosas se ven de otra manera.

      Darle el lugar correcto a tu padre, aunque no esté físicamente presente, te ayuda a vivir le vida con mucha más paz.

      Las amigas que protagonizan el artículo, y yo misma, te damos las gracias por tu testimonio y te mandamos todo nuestro cariño.

      Un abrazo muy grande,

      Tania

  23. Maria Isabel says

    Buenos días. El 7 de Agosto de 1982 , mi precioso padre sufrió un accidente de tráfico muy grave, que le mantuvo en coma una semana y falleció. Tenía 45 años. Yo 15 y mi madre 36. Nos quedamos muy solas pues era el eje de nuestra casa. Un hombre muy trabajador pero tamb. sabía disfrutar de la vida, de la música, cine, sus hermanos, cuñados, vecinos. Va a hacer 37 años y todavía late con fuerza su recuerdo en mí. Hay temporadas que no sé cómo he podido tirar para adelante sin él. Otras temporadas ha sido más fácil. Estoy casada, tengo una hija maravillosa, un marido muy bueno y mi madre que vive con nosotros. Pero la fuerza, el empuje, sus ojos azules y su sonrisa preciosa no se borran por muchos años que pasen. Le quiero muchísimo y le echo mucho de menos.

    • taniacarrasco says

      María Isabel, mucho ánimo!

      Como digo en muchos comentarios, tengo la suerte de no haber pasado por algo así todavía, aunque sabemos que a todas las personas nos llega ese momento.

      Sin embargo, este artículo y los comentarios de personas como tú ayudan al resto a superar estos momentos con mucha más fuerza. Así que gracias infinitas por participar para darle alivio a l@s demás.

      Un abrazo grande,

      Tania

      • Fatyma montania says

        E leido sus historia me hicieron llorar yo perdi a mi papá hace 2 meses nos dejó gusto en su dia el 16 de junio nse. Como superar tdo esto xqe tds los dias me pongo a llorar aunq me digan q no lo haga es peor aun estoy echas en mil pedasos xqe el era mi madre mi padre mi amigo mi condejero y lo echo demenos lo extraño bastante q no puedo resignarme a q ya no esta😭

        • taniacarrasco says

          Querida Fatyma!

          La palabra no sería resignación sino aceptación, pero esa no es la fase del duelo que te toca ahora linda.

          La fase que te toca es justo en la que estás: la de llorarlo y negarlo.

          Déjate sentir, que todo lo que tienes dentro salga hacia afuera. Rodéate de personas que te quieran y te den cariño.

          Según cuentan las amigas que hablan de su experiencia en el artículo, es una cuestión de tiempo y de ponerle mucho amor a lo ocurrido.

          Si ellas pudieron superarlo tú también podrás, eso seguro. Pero lo que necesitas ahora es mucho cariño.

          Así que te mando todo mi cariño desde aquí y ojalá la tormenta pase pronto porque tiene que ser super dolorosa.

          Un abrazo enooooooorme,

          Tania

  24. Katty Aquino says

    Perdí a mi padre este año 2019, 5 despues de mi cumpleaños y pues tengo 17 su partida fue muy repentina me siento muy triste, recuerdo que falleció en la mañana con una convulsión yo me levante y le dije a mi mamá me mando por ayuda pero cuando entre me dijeron q estaba en un mejor lugar, mi corazón tiene un agujero enorme cada vez q pienso en ese día lloro por no haberle dado abrazos y besos esos últimos días, por no haberle dicho lo MUCHO QUE LO AMO! en verdad me duele pensar que no está en cuerpo pero se que su espíritu Si esta conmigo.

    • taniacarrasco says

      Por supuesto que tu padre está contigo Katty!

      Ya has leído las historias de mis amigas, todas mujeres fuertes que tuvieron que aprender a vivir con esa «ausencia» física.

      Todas salieron adelante, con grandes aprendizajes y sintiéndose muy acompañadas en todo momento.

      Espero que la fuerza de tu padre te acompañe allá donde vayas y te doy las gracias por compartir tu historia.

      Un abrazo grande,

      Tania

  25. Mija says

    Mi abuelo como mi segundo padre se fue hace tres semanas y aún siento como que fue hoy. Tuve la oportunidad de cuidarlo por cuatro meses y poderlo consentir a mi manera mientras su cuerpo dejaba de Tener su función de un ser trabajador. Mi abuelo detestaba no poder hacer lo que siempre hacía. Yo detestaba verlo en un estado crítico. Nunca pensé y nunca pensaba que mi abuelo se me iría porque siempre lo vi fuerte., con mucha sabiduría y amor. Estando en muy país que no fue donde nací y tenerlo a el como familia única fue una lección más de mi vida. Muchas cosas que hablábamos y muchos consejos que me decía. También me regañaba. Lo extraño demasiado que mi alma se siente que existe un ollo vacío porque no lo puedo ver ni tocar ni abrazarlo ni contarle de que hize el día de hoy. Tampoco escucho el sonido de sus mensajes y las llamadas. Yo siempre quizá ir a Italia y siendo su lugar natal el quería irse conmigo y muchas cosas más que queríamos hacer juntos. Me dolía verlo enfermo me dolía no poder hacerlo sentir mejor. Cuando se llego el tiempo en donde perdía la voz y tenía más dolores. Yo le leía, le ponía música., le contaba cada cosa. El solo movía su cabeza. El último día me recuerdo decirle que lo amaba demasiado (todos los días se lo decía) y que si tenía que irse me dolería mucho pero que supiera que yo estaría fuerte y que no había nada de que preocuparse ya que yo me encargaba de todo. Mi tía especial, mi mamá, etc… segundos después mi abuelo ya no estaba más. Sentí algo como que y ahora que?…se fue?.. está descansando?….no está conmigo ya y empieza mi sistema a llorar con confusión de que estaba pasando. Lo extraño y lo peor de todo es que cuando estaba en vida mi pareja fue detestable y mi abuelo sabía y lo presentía y como siempre nos decíamos la verdad Lo comentábamos. Y me decían “Mija el está muy mal Mija” lo amo y extraño sus consejos.

    • taniacarrasco says

      Hola Mija!

      Lamento mucho tu pérdida…

      Es muy reciente y es normal que te sientas así de triste y desolada.

      Ya sabes que él sigue estando contigo.

      Para estos momentos tan duros déjame que te recomiende varios libros que te van a hacer transformar tu perspectiva y sentir a tu abuelo más cerca de ti:

      – El Libro Tibetano de la Vida y la Muerte
      – Autobiografía de un Yogui

      Si te los lees y te ayudan me cuentas 😉

      Muchísimo ánimo y todo mi cariño linda.

      Un abrazo,

      Tania

  26. Mercedes says

    Yo hace tan solo unos meses que mi padre se marchó, fue de manera inesperada…..se acostó y ya no se despertó más…..no está siendo nada fácil. Cuándo me llamaron a las 5.46 minutos de la mañana mi.madre me dijo que fuera a casa corriendo que mi padre estaba muy malito y aún no lo había entendido cuándo un policía le quitó el teléfono a mi madre y me dijo la verdad. Yo estaba a tres horas de camino en coche…..fue interminable….de ese día hay muchas cosas que no recuerdo pero lo que sí te puedo decir que sentí como el corazón se rompe literalmente y desde ese día no ha dejado de dolerme. Yo soy hija única, no tengo hijos y ese día recuerdo que pensé que estaba feliz de no tener hijos porque no iba a soportar la idea de que alguien a quien quisiera tanto tuviera que pasar por lo que yo estaba pasando. Desde entonces he cambiado mi vida, dejé mi trabajo, cambié de casa ….inexplicablemente me han ido ocurriendo cambios para mejor, algunos dicen que es mi.padre…..me lo dicen para que esté contenta, pero yo hubiese preferido seguir con mi vida de antes y tenerlo a él, no entiendo por qué no ha podido disfrutar de mis avances….estaría tan contento…..
    Me siento culpable hasta de sonreír muchas veces….en fin decís que es una fase del duelo…..
    Lo que sí es cierto es que hay un antes y un después, ya le das prioridad a las cosas y a las personas que de verdad te interesan, le das prioridad a vivir la vida y te empieza a sobrar el resto……me gustaría creer todo ese tema de la energía pero tengo que reconoceros que estoy en un momento en el que no me creo nada. Sólo sé que él no está ni estará conmigo nunca más. Han pasado 8 meses y sigue doliendo mucho.

    • taniacarrasco says

      Hola Mercedes!

      Lamento muchísimo tu pérdida.

      Pues para no creer en la energía fíjate la de cosas que te están pasando…

      Qué es entonces? Casualidad?

      Tu padre SIEMPRE estará contigo, y aunque ahora el enfado de sirva, después te ayudará entender que simplemente ha tenido que ser así, que no hay ninguna explicación lógica que te pueda satisfacer, pero que su presencia (aunque no sea físicamente) es algo de lo que vas a disfrutar toda tu vida.

      Cuando pase esta fase y aprendas a hablar con él podrás entender muchas de las cosas que te cuentan.

      Ahora mismo solo necesitas cariño, esforzarte por volver a sonríe y agradecerle el tiempo compartido.

      Te mando un abrazo gigante con todo mi cariño,
      Tania

  27. Rosario Medina says

    Hola Tania, llegué a este artículo muy lindo que escribiste porque estaba buscando formas de superar la pérdida de mi papá. Mi papá en realidad era mi abuelo materno pero me crió como hija y yo lo quería como mi papá, me enseñó tantas cosas tan lindas, él tenía tantos proyectos,sueños por delante,hasta que hace un par de semanas atrás lo llevó el cáncer. Sí, es extremadamente difícil seguir sin él porque todo me recuerda a él,a sus palabras, a su forma de ser, a lo que le gustaba y lo que no. Y creo en lo que dice una de tus amigas, es verdad que se lo puede sentir, se siente su energía, yo le digo que me acompañe o que me ayude y en seguida siento que él está cerca mío. Te agradezco infinitamente tu artículo. Saludos!

    • taniacarrasco says

      Hola Rosario!

      Y yo te agradezco a ti tu comentario.

      Espero que el dolor vaya remitiendo y que sigas sintiendo su energía siempre que lo necesites.

      Yo estoy convencida de que está contigo.

      Un abrazo grande,

      Tania

  28. Lilian says

    Perdí a mi papá hace una semana.
    Entró con fiebre al hospital, le encontraron una infección que resultó ser neumonía. Se fue en 6 días diciendo que Dios le dijo que se despida, que llegó su hora. Yo pude hablarle y despedirme diciéndole que aceptaba y respetaba su decisión de partir. Ya dormitaba, le hablé de los viajes que hicimos y que me quedaba con los mejores recuerdos. Le agradecí todo lo que hizo por mí, por su apoyo, su amor, por todo y por tanto… Después ya no despertó.
    No puedo llorar como quiero, busco los momentos para desahogarme y no puedo. Estoy muy triste y tiendo a aislarme. Tengo 2 hijos de 9 y 11 años, que me ven triste.
    Me dijo: «cuidate, que tenes dos hijos». Le prometí que lo haría.
    Si pudiera dormiría todo el tiempo pero sé que es para no pensar ni procesar tanto dolor. Me duele tanto el alma de haberme quedado sin mi papá.
    Me siento abrumada, estoy deprimida, sin ganas de nada y ahora escribiendo esto no paro de llorar. Tal vez sea el permiso que me doy para poder aceptar su partida. Era mi pilar, mi respaldo donde apoyarme. Nos decía que nos quería tanto…
    Gracias por este espacio y por los testimonios que hacen que una sepa que se puede salir adelante a pesar de ver todo tan oscuro.

    • taniacarrasco says

      Gracias a ti Lillian!

      Son momentos super duros y es normal que estés así de triste. No te escondas de tus hijos, así les ayudas a manifestar sus emociones a ellos también.

      Nos enseñan que nos tenemos que esconder para llorar, o directamente no hacerlo, pero ahora toca llorar para poder pasar el duelo de la forma más sana posible.

      Además, el hecho de haber podido despedirte de él seguro que te da paz, a pesar de la tristeza.

      Y no olvides que tu padre siempre va a estar contigo. Así que háblale, cuéntale, no dejes de sentirlo ni de traerlo a tu memoria porque así seguirá vivo, apoyándote como siempre.

      Un abrazo enorme y mucho ánimo para estos duros momentos.

      Tania

  29. Yan says

    Perdí a mi papá hace tan solo 9 días, no encuentro forma de sobrellevarlo, empecé terapia a los pocos días pero aún así lo que diga mi psicóloga no me ayuda en absoluto, tengo momentos de mucha angustia en los que no puedo parar de llorar y otros en los que pienso que él está en un mundo mejor, porque está vida es demasiado cruel y más si sos una persona de bien y honesta como era él, tan servicial y un maravilloso padre, lucho contra el cáncer durante cuatro años y aún así no me esperaba este desenlace porque él era invencible siempre lo vi fuerte aún en los momentos más duro, estaba con morfina pero no era impedimento para salir y vivir, siempre pensé que saldría adelante sabiendo que no tenía cura y era irreversible tenía la fe puesta en él y nada más, ya que soy atea y confiaba en que seguiria a mi lado, porque jamás dejé de darle esperanza y amor. Hoy sigo sin poder creerlo por momentos siento que se fue de viaje y pronto volverá más vivo que nunca, me niego a aceptarlo me cuestiono todo el tiempo por qué? Una pregunta que no tiene respuesta pero la vida es así sumamente injusta y estoy harta de que me pasen cosas malas, mi mamá tuvo cáncer en dos oportunidades cuando yo era aún más chica, hoy tengo 26 años y sigo siendo pequeña ya que no vivo sola y siempre sentí la necesidad de estar junto a mis padres, ellos eran mi felicidad más pura mi alegría, en fin cuando pasó lo de mi mamá él no solo dejó que yo no me venga abajo sino que me dio tanta fortaleza que pude transitar la primaria y secundaria mejor de lo esperado, porque cuando tenía un mal día él estaba ahí para hablarme, darme consejos y ayudarme a vencerlos, todos los días me pasaba a buscar por el colegio y ya eso me daba el sentimiento de protección de que con papá no iba a pasarme nada malo. Luego llegó el momento de la universidad y él fue un pilar sumamente importante para mí ya que gracias a él tomé la decisión correcta de cambiar la carrera que no me estaba haciendo bien por otra que me dio la felicidad de hacerla, durante mis primeros años de facultad a él le detectaron cáncer y ahí nuevamente sentí que mi vida era una porquería, fueron años sumamente duros en los que tuve que verlo sufrir tanto y ya no era el mismo de antes, había perdido peso y su rostro no era igual, pero aún así siempre pensé él se va a curar y seremos felices pero no fue así, año tras año las cosas empeoraron más y me tomó muy de sorpresa su partida, será que me negaba tanto a ver la realidad y siempre era positiva en que saldría adelante y eso me golpeó tanto que no logro conseguir querer vivir, odio con toda mi alma todo esto que esta sucediendo, no logro ni lograré nunca comprender porque esa maldita enfermedad me hizo odiar la vida al punto de querer morirme muchas veces porque es tan grande el sufrimiento que no puedo manejarlo, siento que cada día me duele más y todo se hace más difícil porque lo extraño un poco más momento a momento, desearía tanto poder estar junto a él. Éramos tan unidos y compinches, le di mi amor completo al máximo jamás estuve tanto tiempo sin él, no me imagino una vida sin su presencia. Me cuesta asimilar que esta es mi vida ahora y nada de lo que haga la cambiará. Pero quiero creer que él está mirándome y se que odiaba verme sufrir y llorar porque me lo decía todo el tiempo, pero me cuesta no hacerlo. Ojalá sea cierto que uno se reencuentra al morir con la gente que ama porque voy a luchar para que me vea crecer y cuando llegue mi hora estar junto a él eternamente.

    • taniacarrasco says

      Hola Yan!

      Lamento muchísimo la pérdida tan grande de alguien tan importante en tu vida, y en la de cualquier persona.

      Lo que piensas y sientes es más normal de lo que crees, hace poquísimo que tu papá falleció y todavía te queda un proceso de intenso de duelo hasta que puedas ver las cosas de otra manera.

      Ahora te parecerá que eso no va a suceder, y que no podrás vivir sin él nunca, pero poco a poco tus sentimientos se irán calmando y verás que, aunque él ya no está físicamente, te acompaña en todo lo que haces como siempre ha hecho.

      En cuanto a la terapia, dices que no te ayuda en nada, pero también tienes que tener paciencia con esto porque te ayudará muchísimo.

      Tampoco te culpes por estar mal y llorar todo el tiempo, es mejor liberar esas emociones que hacerte la fuerte, que se queden enquistadas y que salgan más adelante. Pero tampoco te dejes estar en esa situación demasiado tiempo. Ahora toca llorar, maldecir y no comprender por qué ha pasado todo esto. Pero más adelante tendrás que pasar a la siguiente fase con esa fuerza que tu papá te enseño a tener.

      Lo has tenido, y tienes, a él de ejemplo. Un hombre que a pesar de los malos momentos se mantenía positivo y luchaba. Y eso es lo mejor que puedes hacer tú por é, y por ti misma.

      Te mando todo mi cariño y un abrazo fuerte,

      Tania

    • Jessica says

      Yo perdi a mi papa hace 10 meses y aunque mi papa fue de enfermedad cardiaca siento que lei mi historia contigo… sabes? yo si creo en el cielo y que hay una vida después y diario trabajo en ser mejor persona para ganarme un lugar alado de el… sabes? he aprendido a hablarle en el corazón y aunque solo ha sido 2 o 3 veces he sentido cuando me responde he sentido mucho amor… y una noche a la semana que el fallecio lo soñé y el se despidió me tomo de los hombros y me dijo «todo va a estar bien»…. mi consejo es que llores, que le hables, que le digas cuanto lo amas… a mi me sirvió mucho la iglesia y fe pero en el caso de mi mama fue la terapia la que la ayudo… ahora creo es muy pronto para que lo superes yo tengo 10 meses y ayer que fue su cumple cai en una depresión que no logro superar, alguien me dijo que no te exijas, vive tu duelo, no des explicaciones, haz lo que necesites para salir adelante,,,, no necesitas arreglar sus cosas o ropa, espera a te sientas mejor…. te mando un fuerte abrazo de corazon

  30. Jessica says

    Gracias por tu relato…. yo perdi a mi papa hace 10 meses, ayer fue su cumpleaños y siento que me fui al fondo de nuevo…. mi papa hace 3 años fue diagnosticado de insuficiencia cardiaca severa y daño de valvula aortica… fue sometido a una cirugía y salio adelante… le pedi a Dios lo sacara y me diera la oportunidad de hacerlo feliz… salio de la cirugía pero su salud iba en declive, una noche me dijeron mi papa se veía muy mal la noche siguiente tuvo un infarto fulminante y fallecio…. tengo mi vida llena de «y si… si hubiera….» la culpa de esos «y si» no me deja tranquila… lo ame y se que el sabia que lo amaba con toda mi alma y el a mi… hablo desde el pedestal de saberme su favorita y su mayor orgullo pero también ahora de que mis hermanos sientan un celo normal e inocente y de extrañarlo y sentirme sola y desamparada sin el…. he seguido adelante, lo primero que hice fue enfocarme en mi madre que sentí que se moria de la tristeza y hoy ella esta bien… pero yo, mi hermana, mi hermano es muy duro… es duro ver su silla vacia, es duro saber que solo puedo hablarle en mi corazón… cuanto daría por abrazarlo, por verlo reir, ….. me da coraje ver gente anciana en la calle, me pregunto por que mi papa no pudo… mas coraje ver ancianitos abandonados por su familia…. yo que tanto daría por tener a mi padre.. hasta ayer pensaba todo iba bien hoy siento una profunda depresión porque también hace un año fue la ultima vez que lo vi y lo abrace…. el era medico y a veces pienso que el ya sabia venia el final y nos oculto sus síntomas…. lo bueno de esta experiencia? he iniciado clases de cocina que siempre lo había querido, pero es el único modo que escapo de mi mente para sobrellevar las cosas… mi familia esta unida aunque veo el dolor en la cara de todos….tengo un sueter de el con su aroma que no quiero abrirlo de su ziploc por miedo a que se vaya su aroma y solo lo he sacado un par de veces cuando extraño demasiado a mi papa, no se si es correcto hacerlo o solo ocasiona mas dolor pero en realidad tengo miedo de olvidar pequeños detalles…. lo extraño mucho y aunque lo siento en mi corazón en algunas ocasiones lo extraño mucho

    • taniacarrasco says

      Hola Jessica!

      Es precioso que quieras guardar su olor y recordar todos los detalles, no dejes de hacerlo.

      Ahora todavía lo haces con dolor pero algún día, tal y como te han contado las mujeres que salen en el artículo, lo harás con paz y su recuerdo te llenará de alegría.

      Un abrazo grande,

      Tania

      • Jessica says

        Gracias Tania… a veces siento que ese dia no llegara y solo aprendemos a vivir con ese dolor presente…. Gracias por tu blog de verdad esta publicación es muy hermosa

  31. Evelyn says

    Hola, hace cinco días que he perdido al hombre de mi vida, mi padre.
    Lo cierto es que era una muerte anunciada desde hace más de 20 años, en aquellos momentos le dieron 6 meses de vida, yo apenas tenía 13…
    Vives sumergido en la incertidumbre de cuando será el día, vives crisis tras crisis con una intensidad y un desgaste que tú ya no eres tú.
    Te acabas acostumbrado a una situación que no crees posible, y entonces zasss, un inctus, cuando piensas que ya no puede sufrir mas , ahí lo llevas…. Podría describieron mil episodios y varios diagnósticos, pero me centraré en el presente.
    He perdido a mi padre, si, pero no solo a mi padre, no solo al hombre de mi vida , sino a ese ser que acabó convirtiéndose incluso a ser algo más…. Sus cuidados y atenciones y las cosas que precisaba , acabaron haciendo que lo cuidara como a mí propia hija.
    Hoy… 5 días después, y cuando aún no has parado de hacer trámites, siento ante todo alivio, por fin no va a sufrir mas, ya no siento su dolor, su agonía y eso me consuela.
    Que me romperé? Que aún no he aterrizado? Que siento como si me faltarán cosas por hacer….
    Pues supongo que por eso acabe buscando y encontrando este post….
    Mi padre me dio mil lecciones, pero me las dio en vida, coraje, lucha y mucho sufrimiento… Pero ante todo mucho amor.
    Gracias por vuestras historias.

    • taniacarrasco says

      Gracias a ti Evelyn por compartir tu historia en un momento tan duro y siendo tan reciente.

      Ahora toca seguir adelante con todo lo que él te ha enseñado y seguir dándole ese lugar tan importante que tenía en tu vida, aunque físicamente no esté.

      Mi más sentido pésame.

      Un abrazo grande,

      Tania

  32. Cristina says

    Hola, hace 3 años ya que perdí a mi padre, cuando yo tenía 23.
    Ese mismo año en Febrero me ocurrió algo terrible y lo que me sacó de ello fue pensar en él. Cuando murió en Mayo, sentí un enorme vacío… Pensaba que no tenía ningún sentido que el motivo por el que había podido sobrevivir 3 meses antes pudiera desvanecerse así.
    Crecemos pensando que los padres son superhéroes inmortales que nunca nos van a faltar y en el momento en el que se van… todo se parte.
    Pase semanas que sentía que no tenía fuerzas ni para levantarme de la cama, creía que para mí la vida había acabado también, y en cierto modo tenía razón.
    Terminó esa vida de estrés, de auto castigo y exigimiento continuo por mantener el estilo de vida que llevaba y que creía que era el adecuado, al irse él me di cuenta de que tenía razón.
    Siempre me había sentido débil y él siempre me decía que como guerrera era la mejor, empecé a sentir una fuerza dentro de mí tan grande que en el fondo sentía que era él que estaba empujando de mi.
    Gracias a eso, pude seguir adelante, me encargué del cuidado de mi madre y de mi hermano, me involucré en todas esas cosas serias y de responsabilidad que pensé que nunca iba a asumir y me di cuenta de la suerte que tenía, por lo fuerte que él me había hecho.
    En conclusión, la muerte de un padre (y más aún cuando para ti es tu amor incondicional) es una oportunidad de demostrarte a ti misma lo especial que eres y la suerte que tienes de poder contar con tantos buenos momentos juntos y tantas y tantas enseñanzas suyas.
    Desde ese momento, perdí el miedo a todo y me di cuenta de lo importante que es vivir la vida, y no dejar nunca que pasen los días por pasar.
    El mayor regalo que puede hacerte un padre, es la suerte de haber tenido ese gran padre.

    • taniacarrasco says

      Cristina!!!

      Qué bonito lo que cuentas y cómo lo cuentas!!

      Te agradezco infinito tu comentario.

      Espero que muchas personas, cuando lleguen a este artículo, sean capaces de llegar hasta este comentario y nutrirse de esa energía, fuerza y gratitud que llevas dentro.

      Está claro que tienes un gran padres y una gran familia. Enhorabuena!!!!

      Un abrazo muy grande y que todo siga así de luminoso en tu vida.

      Tania

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