¿QUÉ TIPO DE MUJER ERES Y QUÉ TIPO DE MUJER TE GUSTARÍA SER?

Justo hoy, paseando a la orilla del mar muy cerca de casa, me surgió la idea para este artículo…

 

¿Qué tipo de mujer eres?, ¿lo sabes?

A mí cada día me cuesta más definirme a mí misma…Se supone que con tanto curso y tanta búsqueda debería ser al contrario, ¿no?

¡Pues resulta que no!

Porque ahora soy todo, todas, tengo de aquí y de allí, soy lo que quiero dependiendo del momento.

Unas veces te sientes imparable, otras veces sientes que podrías morirte hoy mismo y no pasaría nada, ¿verdad?

Hay días que eres alegre, pero no siempre, otros días no hay quien te aguante chiquilla.

A mí me pasa justo, justo, lo mismo que a ti (o lo “mismito” que dirían en mi pueblo).

 

Es probable que no sepas qué tipo de mujer eres, porque eso depende de muchos factores, pero sí que sepas qué tipo de mujer te gustaría llegar a ser.

Quizá tampoco, eres un mar de dudas.

Pero tranquila, dudar también es una opción y ahora mismo voy a aclarar contigo algunas de esas dudas.

Dudar también es una opción Clic para tuitear

¿Me acompañas?

 

 

¿Quién era la niña que fuiste?

De pequeña, no se te ocurrió nunca plantearte qué tipo de niña eras, ni qué tipo de niña te gustaría ser…¡simplemente eras!

Eras y disfrutabas de ser como eras, no había mucho más.

¿Qué pasó?

¿Cuándo empezaron las dudas, los planteamientos, las decepciones?

¿Cuándo empezaste a renegar de lo que eras?

Muy fácil.

Con el paso de los años, a lo que eras en realidad se va sumando:

  • Lo que los demás te dicen que eres
  • Lo que los demás quieren que seas
  • Lo que tú quieres ser y no eres

¡Ahora empieza el follón!

 

 

Lo que los demás te dicen que eres

Cada persona ve el mundo con sus “gafas” particulares y, normalmente, lo que decimos de l@s demás dice mucho más de nosotras mismas que de l@s demás.

A la inversa, lo que los demás te dicen que eres, no es una verdad absoluta.

Lo que los demás dicen que eres no es una verdad absoluta Clic para tuitear

Esa opinión está condicionada:

  • Por su visión de las cosas
  • Por lo que esa persona siente en ese momento
  • Por sus experiencias pasadas contigo
  • Y por otros miles de factores

Si un día no saludaste a alguien porque, simplemente, no tenías “el chichi pa farolillos” y estabas a tus cosas, no significa que seas una antipática siempre, ni que se te deba juzgar por ese acto para el resto de tu vida, ¿no crees?

Si alguien lo hace así, es esa persona la que tiene el problema.

Te haces un flaco favor a ti misma cuando te tragas lo que los demás te dicen que eres. Ni siquiera habría que ofenderse por ello.

Ya, esa parte es complicada…

Durante mi infancia, me llamaron “tonta” y “rechoncha” hasta la saciedad. Dos términos con los que no me identifico en absoluto.

Es cierto que puedo parecer tonta para determinadas qué cosas, y que he tenido épocas con más kilos que ahora.

Pero no soy tonta o gordita siempre, lo mire quien lo mire.

Recuerdo que hace pocos años, me dio por ponerme a ver mis vídeos de la infancia. De esa época en la que me decían gordita y que tanto me marcó.

Ya había trabajado mucho mi autoestima y ¡quedé sorprendidísima de lo que ví!

¡Yo no era una niña gordita! Al menos yo no veía eso en los vídeos.

Es cierto que era gordita si me comparabas con mi hermana, que era como un alfiler.

Pero me dí cuenta que no era la niña gordita que había pensando toda la vida que era, según lo que me decían los demás.

Todo, absolutamente todo, depende de cómo se mire. Por eso las comparaciones son odiosas.

 

Lo que los demás quieren que seas

A eso que eres y que te dicen que eres, hay que unir lo que quieren que seas.

  • Si eres gordita querrán que seas delgada.
  • Pero como seas demasiado delgada te llevarán al médico a ver si es que estás enferma.
  • Si eres muy inocente querrán que espabiles.
  • Si eres muy espabilada te tratarán de listilla.

Eso para dar por culo porque, en realidad, lo que los demás quieren que seas es lo que les gustaría ser a esas personas.

Eso en el mejor de los casos.

Hay quien quiere que seas justo lo contrario a lo que les gustaría ser a ellas, para que nadie les quite el puesto.

Así que quien quiera ser alta, guapa, inteligente, divertida y multimillonaria, que se vaya poniendo a la cola porque yo me lo he pedido antes. ¡Ese puesto es mío! 😉

 

 

Lo que tú quieres ser y no eres

Pero esta es la parte que más me preocupa: lo que tú quieres ser y no eres…

O sí que eres pero no eres capaz de ver.

Déjame adivinar:

  • Quieres ser una trabajadora exitosa, de esas que ganan mucho dinero y cuyo trabajo es reconocido por todo el mundo.
  • Quieres ser una madre coraje, de esas que lo hacen todo por sus hij@ y encima lo hacen bien.
  • Quieres que tus padres, a sus años, aprendan a verte como la hija que siempre han deseado.
  • Quieres tener un círculo de amistades de esas inseparables para toda la vida.
  • Quieres tener una pareja ideal, de revista, que se muera por tus huesos, te quiera hacer el amor todos los días varias veces y te dé masajes cada noche mientras veis la tele en el chalet de la playa.
  • Quieres tener 10 años menos.
  • Quieres tener el mismo cuerpo que cuando tenías 10 años menos, ¡o mejor!
  • Y si por algún milagro de la naturaleza consigues ser todo eso, ¡querrás ser otra cosa!

¡Oh my god!

¡Ay-dont-bilivit!

 

 

¿Qué puedes hacer entonces?

No te voy a contar ese rollo de que

  • Ya eres maravillosa
  • De que hay muchas cosas en tu vida que merecen la pena de verdad
  • Que conseguir todo eso que he enumerado antes solo pasa en las películas

Bla bla bla.

Porque quizá no es verdad.

Puede que seas una mierda de persona, que tu vida sea una bazofia y que conozcas a una hija de la gran p… que tiene esa pareja que se la folla todos los días y encima luego le da un masaje.

¡Puede que estés en el hoyo más profundo!

Y da igual si el hoyo existe o no porque tú sientes que está ahí.

  • Por mucho que yo te diga
  • Que me esfuerce en estructurar las frases para que queden más chulas
  • Que intente hacerte ver que eres una mujer magnífica

¡Tú no podrás verlo si piensas que no es verdad!

Así que voy a hacer algo mejor…

Voy a conseguir que seas tú:

  • La que se de cuenta de todo
  • La que aprenda a conocerse y a quererse
  • La que sepa valorar cada pasito que da y cada cosa que consigue
  • La que luche por ser lo que quiere ser (CASI cualquier cosa me parece posible)
  • La que ame su cuerpo, entienda sus emociones y establezca las prioridades de su vida
  • La que vuelva a sentir que puede comerse el mundo, aunque ya antes se haya comido un bollo de chocolate
  • La que se respete y se acepte, tome decisiones y se sienta más segura de sí misma que nunca

 

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Quiero ayudarte de verdad, conseguir que te sientas una mujer:

  • Auténtica
  • Libre
  • Dueña de tu vida
  • Sin complejos
  • Segura de ti misma
  • Sin miedo a fallar y ser juzgada

 

Qué es para mí una mujer auténtica

Me gustaría contarte un poquito más de mí.

Una de las chicas que ha comprado el curso, que me conoce personalmente, me ha dicho justo hoy que le sorprende todas las cosas que he vivido para tener solo 34 años.

Justo ayer, otra seguidora del blog, que también me conoce en persona, me decía que era muy joven para haber aprendido tantas cosas que se supone que se van aprendiendo más adelante en la vida.

No sé si he vivido mucho o poco para tener 34 años, ni si tengo una sabiduría impropia para mi edad.

Lo que sé es que no paro de aprender y de retarme a mí misma en tooooodo momento.

 

Empecé siendo una niña sensible, que lloraba con los anuncios de la tele y se retorcía de dolor con las injusticias.

El paso del tiempo y las circunstancias de mi vida, me fueron cambiando.

  • Bloqueé mis emociones
  • Me puse una gran coraza de chica fuerte
  • Fingí que todo estaba bien y que yo podía con todo

Hasta que esa máscara, que llevaba tan incrustada en la piel, dejó de valerme para continuar con mi vida.

Ha sido hace muy poco, cuando me he hecho consciente de que muchas de las experiencias que he vivido han sido voluntarias, buscando darle a mi vida autenticidad.

Tengo la sensación de que he podido parecer una mujer auténtica, libre y segura de mí misma a lo largo de mi vida, pero solo ahora yo lo siento de verdad.

Ahora sé dónde está la clave.

Antes, buscaba la autenticidad hacia fuera:

  • Siempre andaba cambiándome el color y el corte de pelo. Es por eso que he tenido la cabeza fucsia, azul, mitad roja y mitad negra, trenzas de africana que me llegaban hasta el culo y no me permitían moverme, etc.
  • Me hice mi primer tatuaje a los 14. Una bruja encima del pecho que me planté, y bien arriba, pensando que ese pecho tendría que crecer algún día. Nunca creció y ahí está mi bruja, más cerca de la garganta que de la teta.
  • Buscaba siempre las minifaldas más cortas y las plataformas más extravagantes. Me encantaba dar la nota.

Y así un largo etcétera de alardes de protagonismo patológico.

Y pensarás, ¿cómo puede tener baja autoestima una chica a la que le gusta tanto llamar la atención?

Porque esa era mi forma de decir:

“¡Oye, mírame, estoy aquí! Si no me miras, no valgo nada”.

Si hubiese tenido un mínimo de autoestima no me hubiese hecho falta intentar llamar la atención de esas maneras.

Quizá tú lo hagas al contrario, en lugar de llamar la atención, te escondes, pero el asunto es el mismo:

No creerse suficientemente valiosa con lo que ya eres.

 

La autenticidad es otra cosa, mucho más allá de cuál sea tu aspecto físico.

La autenticidad es:

  • Saber lo que quieres e intentar conseguirlo
  • Ser lo que pareces, sin tener que fingir nada
  • Amar lo que eres
  • Aprender a escucharte, a aceptarte, a mimarte
  • Vivir la vida a tu manera

¡Eso es para mí una mujer auténtica!

¡Eso es lo que me gustaría ayudarte a conseguir!

 

 

¿Qué tipo de mujer quieres ser tú de verdad?

Porque eso de querer ser multimillonaria y tener 10 años menos, está muy bien soñarlo pero podríamos descartarlo en el corto plazo. En el futuro ¿quién sabe? 😉

Ponte la mano en el corazón y piensa realmente en el tipo de mujer que te gustaría ser.

  • Quieres tener más seguridad en ti misma
  • Quieres perder el miedo a tomar decisiones porque si te equivocas te van a juzgar
  • Quieres tener menos michelines
  • Quieres conocerte, mimarte y saber escucharte
  • Quieres dejar de exigirte tanto
  • Quieres mirarte en el espejo y que te encante lo que ves
  • Quieres tener una relación de pareja sana, sin celos, ni inseguridades, ni dependencia
  • Quieres que tu autoestima crezca tanto que puedas conseguir todos tus sueños

Podemos ir empezando por aquí hasta que consigan el antídoto para rejuvenecer 10 años 😉

 

No te voy a engañar, no es fácil.

Me ha costado muchos años llegar a tener una autoestima sana, o relativamente sana, porque este camino no se acaba nunca.

Pero te das cuenta de que:

  • Cada día consigues algo más
  • Las cosas que tanto te afectaban antes ya no son tan importantes
  • Te das cuenta de que los michelines solo eran culpa de esa falta de autoestima

¿Cuántas veces has empezado la casa por el tejado?

  • Has hecho miles de dietas
  • Te has machacado en el gimnasio
  • Te has hecho vegetariana
  • Has leído una decena de libros de auto ayuda
  • Has soñado con poder pagar una personal shopper para que te dijese qué ropa es la que más te favorece, qué colores resaltarán tu figura y qué modelito te hará parecer una actriz
  • Has aprendido a maquillarte mejor

¡La de pasta que te habrías ahorrado si hubieses empezado por un curso de autoestima!

Quizá después hubieses comprado ese mismo maquillaje, pero lo habrías hecho de forma consciente, no por la presión social.

 

 

Te entiendo mucho más de lo que piensas

Yo, aún cuando más hundida estaba, no era capaz de darme cuenta de que lo que me pasaba era que no tenía autoestima.

Así que seguí muchos años buscando soluciones fuera, cuando lo tenía todo dentro.

Necesité muchas cosas:

  • Aprender a manifestar mis emociones, las tenía bloqueadas
  • Aceptar lo que me estaba pasando
  • Pedir ayuda porque me cansé de luchar sola contra mi misma

Pedir ayuda fue la mejor decisión que pude tomar.

Tener a alguien que te apoya y te acompaña en un proceso tan delicado como es el de la búsqueda de amor propio, es muy importante para avanzar con más confianza, con alguien que te tiende la mano y te sostiene para que no caigas, o para que el golpe no sea tan brusco.

¡Yo quiero ser esa mano en la que puedas apoyarte!

 

¡QUIERO ENSEÑARTE TODO LO QUE HE APRENDIDO!

¡OFRECERTE TODO MI AMOR PARA QUE CONSIGAS LO QUE TE PROPONES!

¡QUIERO QUE SEAS UNA MUJER LIBRE, SANA, ENAMORADA DE TI Y DE LA VIDA!

¡QUIERO QUE VUELVAS A DISFRUTAR DE TI Y DE TODO LO QUE TE RODEA!

¡QUIERO QUE TENGAS ESA SEGURIDAD QUE TE FALTA PARA ATRAVESAR EL MIEDO!

¡QUIERO QUE DEJES DE PENSAR EN LO QUE QUIEREN LOS DEMÁS DE TI!

¡Y EMPIECES A PENSAR QUÉ QUIERES TÚ!

 

  • Sanar tu autoestima
  • Que aprendas a confiar en ti
  • Que te des permiso para vivir tu vida

¡ESO QUIERO PARA TI!

¡QUIERO SOSTENERTE EN ESTE CAMINO PRECIOSO DE AMOR PROPIO Y SABIDURÍA FEMENINA!

 

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Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

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2 comentarios en “¿QUÉ TIPO DE MUJER ERES Y QUÉ TIPO DE MUJER TE GUSTARÍA SER?

  1. Hola!! Me parece muy interesante lo del curso, todas necesitamos un empujón en nuestra autoestima, en mi caso, con los años no la he cuidado y no confío en mí lo suficiente.
    Tengo una pregunta: ¿le podría regalar el curso a una amiga?

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