LA RELIGIÓN NO VA CONMIGO. POR QUÉ NO ME GUSTA LA RELIGIÓN

Para explicarte por qué no me gusta la religión, voy a ofrecerte los mejores argumentos que tengo y que son fruto de un largo debate interno y una búsqueda insatisfecha de agarrarme a algo mayor que yo.

Aunque te pueda parecer un tema pasado de moda, creo que no es así. Las religiones habituales están ya más que discutidas, pero tenemos otras emergentes de las que todavía hay mucho que hablar.

¡Espero, al menos, no dejarte indiferente!

 

 

 

NO ME GUSTA LA RELIGIÓN AHORA PERO ¿Y ANTES?

 

Hay muchos motivos por los que no me gusta la religión, pero no siempre fue así…

Recuerdo perfectamente mi obsesión por ir a misa cada domingo, cuando era pequeña. No entendía porqué mis padres no hacían lo mismo que yo, y eso me enfadaba.

Mi padre se reía de mi afición y aquello me enfadaba aún más. Solía decirme: “cuando seas mayor, lo entenderás”.

Ahora que soy mayor, tengo la misma estatura que entonces pero algunos años más, tengo que darle la razón a mi padre, como en tantas otras cosas…

No sólo era una asidua de la misa de domingo. También cantaba en el coro, era la más aplicada en las clases de religión y me elegían para hacer de Virgen María en los belenes.

Por supuesto, hice la primera comunión con el convencimiento total de que así me acercaba más a Dios. En mi caso no fue sólo un capricho para que me llenasen de regalos y me organizasen una fiesta.

Todas mis catequistas, me ponían de ejemplo como alumna aplicada y formal. Si me escuchasen ahora…

Más adelante, yo misma me convertí en catequista.

Altar religioso

Quería hacer llegar la palabra de dios a los jóvenes que estaban en el camino de hacer la primera comunión. Ese camino que yo hice con tanta ilusión.

 

 

EL PRIMER DESENGAÑO RELIGIOSO

 

Las reuniones de catequistas, donde nos reuníamos para poner los temas en común, eran una sucesión de riñas y críticas de unos a otros. Los libros sobre los que teníamos que dar las clases, eran retrógrados e incluso insultantes en muchos aspectos.

Comprendí muy pronto que lo que estaba obligada a enseñarle a esos niños, nada tenía que ver con la forma en que yo entendía el mensaje de dios.

Aunque no volví a repetir como catequista, continué creyendo y también fui confirmada. Otros tantos años de catequesis para acabar recibiendo un tortazo de un cura

Me desencanté con el tipo de religión que había conocido pero seguía creyendo en ella y estremeciéndome con las canciones del coro.

Con el paso de los años, mi postura se fue radicalizando. No quería ni oír hablar de religión católica, ni de curas o monjas. Definitivamente la religión no iba conmigo, no encontré en ella lo que buscaba pero, sin embargo, cada día encontraba más motivos para alejarme.

 

 

UN GRAN EJEMPLO

 

Recuerdo muy bien el momento en que mi Nú, mi hermana pequeña, tenía que confirmarse…Ella se quejaba de lo poco que le gustaba ir a las clases de catequesis.

  • “¿Por qué vas entonces?”,  le pregunté yo.
  • “Porque sino no me dejan hacer la confirmación”, me dijo.
  • “¿Y por qué quieres confirmarte?”, volví a insistir.

Mi hermana, que era muy lista e intuía perfectamente por dónde iban los tiros, se molestó con mis preguntas.

“¡Todo el mundo se confirma!”, me decía.

Intenté explicarle, de la manera más relajada posible, que porque todo el mundo hiciese algo ella no tenía que ser igual. Que tenía que hacer lo que ella creyese que tenía que hacer, independientemente de lo que hiciesen los demás.

Pero todo eso que yo le estaba diciendo, ella ya lo sabía. Ella solita ya se había hecho esas preguntas. Ella, por si misma, estaba llegando a la misma conclusión que había llegado yo algunos años antes. Por eso se enfadaba con mis comentarios, porque lo único que yo estaba haciendo era hurgar en una llaga que se había abierto sin mi previa intervención.

Mi hermana pequeña se estaba dando cuenta de que algo no cuadraba:

Si estábamos hablando de un sacramento de acercamiento a Dios, ¿por qué de lo que todo el mundo hablaba era de fiesta, regalos y cosas que nada tenían que ver con el sentimiento profundo que el sacramento implicaba?

Manifestar sus ideas con mi madre y conmigo, le hizo tomar la decisión que ella quería tomar, con más apoyo del que pensaba que obtendría. Se estaba alejando de la manada y creía que no lo comprenderíamos.

Mi hermana Nuria se convirtió en la única persona de su promoción en no hacer la confirmación.

¡Era algo insólito!

Como muy bien argumentaba mi hermana, ¡todo el mundo lo hacía! Y cuando es algo que todo el mundo hace por inercia, por costumbre, nadie se plantea lo contrario. ¡Se hace y punto!

Mi padre, el mismo que me decía que ya entendería porqué él no iba a misa, se pilló un buen cabreo porque mi hermana no quería seguir lo que estaba establecido. Una cosa era no ir a misa y otra muy diferente salirse del camino con tanto descaro.

Nuria, que ya había tomado una decisión firme y meditada, no se bajó del burro. Fue fiel a lo que creía y razonó muy bien cuáles eran sus ideas.

Sin embargo, sentía que navegaba a contracorriente y que sería juzgada por ello. Se sentía una rebelde sin causa a ojos de los demás, y eso siempre da un poco de miedo. Al final, se mantuvo firme en su decisión y no hubo ninguna catástrofe.

No la exiliaron, ni la apedrearon en la plaza del pueblo, ni le retiraron el bautismo, ni ninguna de esas tonterías que se cuentan a veces.

Seguramente fue muy criticada entre catequistas, curas, profesores y familiares de sus compañeros. ¡Eso era inevitable!

Pero ¿que supone eso al lado de ser fiel a ti misma?

 

 

 

NO ESCUPAS PARA ARRIBA

 

A pesar de mi pasado, finalmente me retiré del panorama religioso, aún con admiración por muchos de mis profes de religión, que llevaban una vida muy moderna a pesar de que su institución no les reconocía tal privilegio.

Con el paso de los años, acabé manifestando abiertamente mis pensamientos y declarando con vehemencia que ¡jamás me casaría por la Iglesia!

Recalcando: “a no ser que para mi pareja sea muy importante”. Pero con la convicción absoluta de que era muy poco probable que yo me relacionase con parejas para las que aquello fuese muy importante.

Al ser la vida como es, puso en mi camino a una de esas parejas muy religiosas, para las que el casamiento eclesiástico era más que un dogma.

Ya me lo dicen mis amigas: “no escupas tanto para arriba que al final te cae”. ¡Y cayó, empapándome del todo vaya!

Después de renegar de la iglesia católica y alejarme completamente de ella, acabé vestida de blanco y casada por la Iglesia, sin pensármelo demasiado. 

Es que si me lo llego a pensar…

Lo que para mí era un trámite absurdo y sin sentido, para mi pareja era una necesidad imperiosa, así que desde luego la balanza se inclinaba hacia su lado.

Pero como todo lo que hacemos en contra de nuestros principios, salió mal. Muy mal. Lo que no hizo otra cosa que reafirmarme en la idea de lo hipócrita que resulta el mundo religioso, en muchas ocasiones, no diré que en todas por supuesto.

Y no, no me gusta la religión, al menos la que me pilla más cerca.

Con las ideas más claras que nunca en lo que a la Iglesia Católica como institución se refiere, pensé que en otras religiones la cosa sería diferente.

 

 

 

NO DEJÉ DE BUSCAR

 

Somos muchos los que buscamos algo donde agarrarnos cuando vienen curvas.

El islam, el budismo, el hinduismo, el judaísmo…quizá en alguna de esas religiones podía encontrar un camino más acorde a mis creencias y pensamientos. Quizá existía una religión más moderna que tuviese más que ver conmigo.

“Quizá eso de que no me gusta la religión puede ser algo puntual”, pensé.

Ahora que estoy en Asia, cuna de las religiones que tanto nos gustan a los modernos occidentales, puedo hacer un análisis diferente del panorama religioso y quizá encontrar aquí lo que no he podido encontrar en “casa”.

 

 

NO ME GUSTA LA RELIGIÓN CATÓLICA PERO ¿QUÉ PASA CON LAS ORIENTALES?

 

Queda muy guay y muy progre decir que eres budista, hinduista, o convertirte a cualquier religión que no sea la que te ha tocado geográficamente hablando, lo sé. Yo también quería ser moderna. Estaba convencida de que en Asia encontraría la religión perfecta, la adecuada, la que me haría retractarme de eso de que no me gusta la religión.

  • Este ha sido el primer lugar donde he visto un burka…
  • En el centro de meditación budista de Sri Lanka nos aconsejaban llevar ropa ancha y larga, así como evitar el contacto con el sexo contrario.
  • Tampoco podíamos sentarnos al lado de un monje si éramos mujeres, ni ellos al lado de las monjas.
  • La zona de descanso estaba bien separada por si se nos ocurría mantener algún tipo de acercamiento nocturno.
  • En los autobuses los asientos delanteros suelen estar reservados para los monjes.
  • Aún no he visto ninguna monja, ni en los asientos delanteros ni en los asientos traseros.

Igual si yo fuese monje y una señora tuviese que levantarse de su asiento para dejármelo a mí (como ya he visto en alguna ocasión), se me caería la cara de vergüenza.

  • En muchos templos, las mujeres y los hombres se tienen que sentar por separado.

Religion

  • Los carteles que hay a la entrada, donde hablan del decoro en la vestimenta, sólo contienen fotos de mujeres. Somos nosotras las que no podemos enseñar las rodillas, ni los hombros, ni pasarnos de la raya. Mientras, al mismo tiempo, los monjes llevan una túnica discreta, en color naranja estridente, que deja completamente al descubierto uno de sus brazos y, con ello, uno de sus hombros.
  • En algunos lugares, sólo los hombres pueden acercarse a los señores de dios, las mujeres tenemos prohibido cualquier acercamiento.

Si ya nos metemos en el tema de la homosexualidad, ¡es para morirse! ¿Cuántas religiones conoces que acepten el amor entre las personas del mismo sexo?

Tengo otra pregunta interesante: ¿Cuántas religiones conoces donde las que instruyen y ocupan puestos de poder sean las mujeres?

 

 

RELIGIONES MODERNAS: LA CIENCIOLOGÍA

 

Discutiendo de estos temas con mi chico, nos vino a la cabeza esta nueva “religión” bautizada como “Cienciología”. Habrás oído hablar de ella porque muchos famosos le están dando bastante publicidad.

Hace ya muchos años que la Cienciología está considerada una religión en muchos países, en otros tantos se la tacha de secta y se persigue a sus divulgadores.

¡La Santa Inquisición vestida de modernidad!

Me picó la curiosidad por la Cienciología y empecé a devorar toda la información que me era posible. Sonaba muy bien…Una religión moderna, laica, que pone el bien psicológico del individuo en el centro de toda su filosofía.

La religión de la Cienciología

Claramente una ofensa para las religiones de toda la vida.

La Cienciología aparecía para llevarse a los desencantados con las religiones tradicionales y ¡eso no se podía permitir! Hay países que imponen pena de cárcel a sus defensores y otros países que respetan abiertamente su ideología.

¡En España, la Cienciología es considerada una religión desde 2007! ¡Hace 10 años ya!

Apuesto a que no lo sabías…

Con sede en Madrid, cuenta con miles de feligreses.

Sede de la Cienciología en Madrid

Por supuesto, cuenta también con los beneficios propios de toda ideología que sea considerada religión, como la exención fiscal.

¡La Cienciología está libre de impuestos en nuestro país! Y en muchos otros…

Las críticas han sido feroces. ¿Tú las has escuchado?

Indagando un poco más en los principios de esta “religión”, me empezó a parecer una buenísima forma de defender unas creencias mucho más acordes con los tiempos que vivimos. De nuevo, pequé de ilusa.

La Cienciología no sólo tiene a la cabeza hombres, famosos y no famosos, sino que habla de la homosexualidad como enfermedad que ellos pueden curar. ¡Muy moderna esta religión!

No voy a entrar a valorar cada una de las diversas críticas que son vertidas sobre la Cienciología. Con esa anotación me es más que suficiente para no reconocerla como válida, para mi. No, no me gusta la religión…esta tampoco.

Ha habido muchas investigaciones, como la de una periodista que se hizo pasar por seguidora con la intención de hacer público que la Cienciología no servía nada más que para sacar dinero.

Efectivamente, la Cienciología te hace una serie de entrevistas y te propone un plan de acción para cambiar tu vida y que seas más feliz. Para ello, tienes que pagar una elevada cantidad de dinero para costear una terapia de la que ellos se hacen cargo.

¿Así es cómo se desacredita a esta “religión”? ¿Porque te hace pagar para hacerte terapia?

Hasta donde yo tengo entendido, así funcionan todas, de una u otra manera.

Tú no pagas al cura directamente por confesarte, para eso está el “cestillo” y las donaciones “voluntarias”. Pero sí pagas por casarte, por entrar a muchos templos, etc.

 

 

 

¿QUÉ ES LO REALMENTE IMPORTANTE AQUÍ?

 

Pongamos el foco en lo realmente importante y hablemos de valores.

Cualquier religión que no considere a todas las personas como iguales, ¡no merece mi credibilidad! Y aunque el respeto no se debería negar a nadie, es muy difícil respetar a quien no te respeta.

Respeto a todas las personas que decidan seguir los preceptos de una religión, siempre y cuando esas personas respeten los preceptos religiosos, o no religiosos, del resto.

Las instituciones me merecen menos credibilidad, si cabe. En las altas esferas, no se suele hacer gala de los mismos principios por los que luchan sus feligreses.

¡No me vengas con lo de que la religión también hace muchas cosas buenas!

¡Eso ya lo sabemos todos! No tenía intención de negar lo evidente…Pero esas cosas se pueden hacer exactamente igual sin tener que relacionarlas con ninguna religión.

Las buenas obras no están relacionadas con la religión, sino con la gente de buen corazón. Y la gente de buen corazón puede pertenecer a una religión, o no.

 

 

¿DÓNDE ESTÁN LOS VALORES QUE PREDICABA “DIOS”?

 

¿Acaso no hay muchísima gente buena que es agnóstica?

Los valores que intentó difundir nuestro dios católico, Buda, Mahona o como lo quieras llamar, suelen ser valores de amor e igualdad, sin excepciones. No he encontrado ninguna religión que comparta esos principios, sin excepciones.

Sin

Ex

Cep

Ciones.

Tampoco he encontrado ninguna religión donde la mujer tenga un papel significativo.

Acabo de hablar de Jesucritso, Buda, Mahoma, pero también podemos hablar de Alá, de Brahma, de Shiva. Todos representados como hombres.

  • Cuando haya alguna religión que me represente a mi como individuo mujer, que alguien me avise.
  • Cuando haya alguna religión donde los homosexuales sean reconocidos, me avisas también.
  • Cuando las mujeres puedan dar misa, estaré encantada de poder tragarme mis palabras.

Mientras tanto, seguiré reconociendo a la gente buena, independientemente de la religión a la que pertenezca y seguiré pensando en las instituciones y sus altos cargos como algo obsoleto y discriminatorio.

 

 

 

¿POR QUÉ TENEMOS TANTO MIEDO DE NO PERTENECER A NINGUNA CREENCIA?

 

¿Por qué nos sentimos abandonados a nuestra suerte sin una religión a la que seguir?

¿Por qué es necesario crear religiones nuevas para seguir dirigiendo a la gente que está muerta de miedo?

¿Y por qué tenemos que perseguir a los que no son iguales que nosotros o tienen ideas diferentes?

¿Qué problema tenemos en hacer el bien, siendo como es el único camino para que todas las personas puedan vivir en paz?

Nos aterra “no pertenecer” cuando ya, por el mero hecho de existir, pertenecemos.

Reconozco que mi búsqueda religiosa ha sido fruto del miedo también. Fruto de la necesidad de sentirme protegida en una supuesta seguridad que algo más grande que yo podía darme. Pero poco a poco estoy encontrando el camino que buscaba…

 

 

ESTO ES EN LO QUE CREO

 

Gracias a ¿dios?, me siento rodeada de gente magnífica…

  • Creo en el ser humano como ser esencialmente bueno, amoroso, entregado y dispuesto a colaborar en el bien común.
  • Creo que hay gente buena por todos sitios, dentro y fuera de las religiones.
  • Creo en el mensaje de Dios, independientemente de que vista con taparrabos o lleve túnica naranja. 
  • Creo en Dios como un ente que siembra el amor en el mundo, no como una persona de sexo masculino que vino a salvarnos de nuestros horribles pecados.
  • Creo en la gente buena de corazón, aquella para la que el respeto y la empatía son los valores que rigen su conducta.

Pero no me digas que tengo que creer en un señor:

  • con barba que te castiga si no haces las cosas que te pide su séquito de adoradores,
  • que te condena al infierno si amas a una persona con el mismo sexo que el tuyo,
  • que te pondrá en su lista negra si entras a un templo en minifalda
  • o que te culpará gravemente si, como mujer, no tengo hijos o no cuido de los varones de mi familia como hizo la Virgen María.

Por que en eso, no voy a creer.

 

 

 

 CUANDO TUS CREENCIAS EMPIEZAN A CAMBIAR, OTRA VEZ

 

Curiosamente, yo que tampoco creo en las casualidades, el mismo día que decido escribir este artículo, cae en mis manos “Un Curso de Milagros”.

Llevaba años con ganas de leer este libro, pero supongo que el momento tenía que llegar…

Auguro que después de leer esta grandiosa obra quizá tenga que rehacer este artículo, y esto es lo que estoy haciendo en este preciso momento.

Todo lo que has leído arriba lo escribí hace meses, y mi opinión ha cambiado poco, la verdad. Como ya dije entonces: “dudo mucho que ciertas afirmaciones varíen demasiado en mi forma de ver las religiones”.

Lo que sí está cambiando es mi forma de ver ciertas cosas, como por ejemplo la manera que hemos tenido de recibir el mensaje de Dios.

En cuanto lo acabe, estaré encantada de compartir mi experiencia contigo porque ya te adelanto que es un libro que me está cambiando la vida.

 

¡Ama a los demás como te gustaría que te amasen a ti!

No creo que haga falta darle muchas vueltas a eso.

TODO MI AMOR PARA TI 💜

 

Estaré encantada de escuchar tu opinión. Sea para darme la razón o para rebatir mis opiniones. Todos los comentarios son bien recibidos y escuchar opiniones de los demás siempre ayuda a crecer.

¡Te animo a que compartas y comentes!😉

 

 

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Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

21 comentarios en “LA RELIGIÓN NO VA CONMIGO. POR QUÉ NO ME GUSTA LA RELIGIÓN

  1. Hola Tania, estoy totalmente de acuerdo contigo. Yo tampoco me confirme nunca y doy las gracias a mis padres por concederle a eso la importancia justa. Es decir: ninguna.
    Se buena o mala persona, justa o injusta no depende de ninguna religión sino de principios básicos de justicia e igualdad. Eso no lo aprendemos encatequesis. Si en las personas buenas que te enseñan el justo valor de las cosas y las acciones.
    Aunque no te comenté todo lo que escribes puedo asegurarte que los leo todos y estoy encantada.
    Un beso guapetona, porque estás mucho más guapa.

    • Gracias Trini! Que suerte de padres tuviste entonces. La gente buena está en todas partes. Dentro de las iglesias también, aunque yo no comparta sus creencias, claro.
      Un abrazo

  2. Creo q no todo el mundo se agarra a una religión para ser feliz pq hay gente feliz q no creen en nada. Sin bargo a mi la religión me ayuda a esforzarme por ser mejor y me aporta cosas positivas. Procuro quedarme con lo bueno.
    Un beso Tania. Me pasaría horas charlando de esto contigo.

    • Hola Maria José! Dejamos la conversación pendiente para cuando quieras. A mí también me encantaría. Claro que hay mucha gente que no necesita agarrarse a la religión para ser feliz. Yo misma. Y mucha otra gente que no por miedo, sino por firme convicción, permanece en una religión para siempre. Como tú dices, te quedas con lo bueno porque te aporta muchas cosas positivas. Yo valoro mucho lo bueno. Pero no puedo quedarme de lado cuando llega lo malo. No puedo compartirlo, ni pasarlo por alto. Son simplemente diferentes maneras de ver las cosas. Lo bueno está en que sabemos respetar las opiniones diferentes, y eso no suele pasar cuando se trata de instituciones religiosas, que imponen y se aprovechan del miedo de la gente para controlarles.
      Muchísimas gracias por escribir! Ojalá podamos hablarlo en persona algún día. Un abrazo enorme

  3. Soy de la opinión y así lo he manifestado a quien ha querido oírme y no pocas veces a quien no también, que entre los grandes males que han lastrado el desarrollo de la humanidad sobresalen por méritos propios las religiones y los nacionalismos. Han sido y son los avales y coartadas para las mayores barbaridades. El poder en cualquiera de sus formas no deja pasar la oportunidad de aprovechar la inseguridad y un cierto deseo de trascendencia para barrer para casa y proporcionar un placebo patriótico o muleta existencial que a la postre cercena la libertad, y sirve a fines que están en las antípodas de lo que presume defender. Hay una vieja máxima anarquista que dice ¡Ni Dios ni amo! Pues eso.

    • Muy de acuerdo Paco. Tenía muchas ganas de escribir esto y manifestar abiertamente mi sentimiento. Aunque creo que, en algún sitio y de alguna manera, tiene que haber alguien que no ejerza el poder así. Y sino lo hay, lo habrá. Mientras tanto, no tenemos buenos ejemplos, eso ese cierto. Gracias por tu intervención Paco. Un abrazo enorme

    • Gracias “aquímellamanjuanjosé”. Algún día contaré tu historia también. Que me da para un libro. 😉😘😘

  4. Me quito el sombrero. Dejando claro tu postura sin miedo al que dirán 😉

    Nosotros comenzamos el día 1 de enero de 2017 con los ejercicios de Un Curso de Milagros. No te va a dejar indiferente. Ahora, prepárate para formatear tus conceptos y terminología religiosa! ajjaja.

    Ya me contarás. Sigue así que lo estás haciendo genial 😉

    Un abrazo

    • Alaaaaaaa, que ilusión tu comentario!!!! Si, no me ha hecho falta leer muchas páginas para darme cuenta de que iba a ver un cambio atroz en mi forma de ver la religión. Madre mía qué mamotreto de libro y qué momento ha elegido el dichoso para ponerse en mi camino. Un abrazo Antonio! Y más que voy a mejorar 😉😉😉 Me estoy rodeando de los mejores 😙😙😙

  5. Hola preciosa. Eres un pozo sin fondo de sabiduría. Me siento afortunada por tener la oportunidad de disfrutar con tus relatos, reflexiones y vivencias. Me gustaría tener tu virtud y poder expresarme así pero no es lo mío jaja. Lo que sí comparto contigo es que también estuve en el coro de la parroquia, me confirmé y fui catequista. También dejé de ser practicante y de creer en la religión heredada por muchos motivos: hipocresía de los poderosos pero también de feligreses cercanos de comunión diaria, ansias de poder, intolerancia, crueldad y un sinfín de adjetivos que fui descubriendo y que eran contrarios a lo que considero ser buena persona. Suscribo todo lo que dices y espero impaciente el próximo. Un abrazo

    • Gracias Anita de mi corazón! Tú y yo tenemos similitudes hasta en nuestro pasado religioso, jajajajajjjajaja. Es una pena vivir ese tipo de cosas dentro de un ámbito que presume de ejemplarizante. Basta de milongas y que cada uno trabaje por el bien desde lo profundo del corazón. Rezar y criticar al que no lo hace, nada nos aporta. Pero viva por aquellos que rezan y consiguen quedarse sólo con lo bueno de estas instituciones. Viva por aquellos que enarbolando la bandera de alguna religión son infinitamente más honestos que los que les quedan por encima. Y viva por los que sin tener buenos ejemplos son capaces de profesar con unas creencias que nacieron para sembrar paz. Pero lo siento, yo no soy capaz. Un abrazo enorme Ana

      • Su abundaran más personas con tus principios y nobleza, los que viven de la parafernalia que rodea la religión se morían de hambre jajaja. Eres increíble princesa.muakkkkk

        • 😶😶😶😶 Me dejas sin palabras Ana!!!! Lo mismo, lo mismo, pienso yo de ti!!!!!! MILLONES DE BESOS

  6. Hola Tania:

    Muy buen post, concuerdo contigo. A mi tampoco me gustan las religiones. Fui criada como católica, pero existen muchas contradicciones entre los dirigentes de la iglesia y las enseñanzas de Jesús. Últimamente me cuestiono incluso quién fue Jesús en realidad, puesto que poco sabemos de él históricamente, salvo lo que se dice en la Biblia. Pero si le preguntas a un judío, seguramente él te dirá que Jesús no fue el mesías.
    Pienso que viviríamos mejor sin religiones. Pero debemos ajustarnos a ciertas reglas y normas puesto que vivimos en sociedad. Y se nos debería instruir únicamente en ética y moral para poder respetar el derecho que todos los seres vivos tenemos de existir. También me he cuestionado porqué las mujeres no pueden oficiar una misa y creo esto es sólo porque la mayoría de las religiones se basan en un sistema patriarcal. En cuanto a la homosexualidad, no creo que sea un pecado pues Dios nos da el libre albedrío y eso implica que podemos amar a quien queramos, siempre que no hagamos daño a terceras personas. Punto a parte es mencionar los diversos crímenes cometidos en nombre de la iglesia católica como las guerras santas, la inquisición o la pederastia de algunos sacerdotes. En fin, hay mucho qué decir al respecto. Gracias por este post, me hace pensar que no estoy sola en el mundo y hay más gente que piensa igual que yo. Saludos afectuosos.

    • Hola Gema!

      Claro que hay mucha gente que piensa como tú!!!

      Justo hace un par de días fui al cine a ve María Magdalena, y salí igual de cabreada que antes. Pensé que vería una peli distinta, donde se le daría más protagonismo a las mujeres y, bueno, la cosa está más o menos como siempre.

      Lo que sí me pareció curioso es que hayan reconocido a María Magdalenta “apóstol de los apóstoles” en 2016, por su cercanía a Jesús, pero que las mujeres sigan relegadas a un segundo plano en la iglesia católica.

      Y recalco, de nuevo, que el problema no está en los que prohíben sino en las que acatamos sin cuestionar nada. Si las mujeres, los homesexuales, y todas las personas que somos discriminadas por la Iglesia, nos alejásemos de ella, verías como evolucionaban rápido.

      En fin…es cierto que este tema da para mucho y comparto tu opinión Gema.

      Muchas gracias por tu comentario.

      Un abrazo

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