Abuelo y nieta- miedo a la muerte

HAY ALGO PEOR QUE EL MIEDO A LA MUERTE…¡EL MIEDO A LA VIDA! (Adiós abuelito)

Mi abuelo ha decidido quitarse la vida porque él no le tenía miedo a la muerte. Ha preferido irse que seguir viviendo y, claro, no me ha quedado otra que reflexionar al respecto e intentar sacar algo bueno.

Me gustaría poder hablarte de algo diferente, pero he decidido que te voy a contar los días buenos y los menos buenos también. Porque en la vida de todo el mundo hay altos y bajos, y yo no soy diferente. Quizá me tomo las cosas de buena manera, pero no significa que no sufra con ellas.

La semana pasada 4 amigas te contaban su experiencia al haber perdido a su padre antes de tiempo. Fue un artículo muy emotivo, cargado de aprendizajes hermosos y lleno de verdad, que puedes leer aquí.

Los padres de mis amigas eran hombres que no decidieron morirse, les llegó el día sin haberlo planificado y, seguramente, ninguno estaba conforme.

Pero hay gente que sí elige el día que se quiere morir, y eso es lo que ha hecho mi abuelito…

 

TENERLE MIEDO A LA MUERTE TIENE SUS VENTAJAS

Cuando le tienes miedo a la muerte intentas que tu día te llegue lo más tarde posible, no quieres verle la cara a la señora de la guadaña. Para conseguir tu objetivo:

  • intentas comer bien,
  • intentas hacer ejercicio,
  • intentas no hacer cosas temerarias,
  • etc.

Sin embargo, hay personas que le tienen más miedo a la vida.

 

 

MIEDO A LA VIDA

Es difícil de explicar, para alguien con una vida relativamente fácil, que haya personas que no quieran vivir. Personas que no se quieran volver a la levantar de la cama a la mañana siguiente, que no quieran seguir disfrutando de sus días y que, incluso, estén tan cansadas de este mundo que pongan fin a su vida.

El miedo a la vida me parece igual de trágico que el miedo a la muerte. Ya sabes que eso de los miedos es algo que intento mantener a raya aunque no siempre lo consiga.

Desde que murió mi abuela hace 15 años, mi abuelo le tenía miedo a la vida.

 

 

¿TE GUSTARÍA ELEGIR EL DÍA DE TU MUERTE?

No voy a entrar a defender el tema de la eutanasia porque los tiros no van por ahí y cada vez me parece un tema más complicado, pero…

¿Por qué alguien que tiene una enfermedad que le imposibilita físicamente puede decidir cuándo se quiere morir y una persona en plenas facultades físicas y mentales no puede tomar esa decisión?

¿Por qué nos suenan tan diferentes las palabras eutanasia y suicidio?

Sí, la eutanasia es una muerte asistida, pero ambas situaciones responden a una actitud de incapacidad para afrontar la vida, de una u otra manera. Eso sí, la eutanasia se prevee, un suicidio no.

Que todas las personas pudiésemos elegir el día de nuestra muerte, como pasa en casos de eutanasia o suicidio, nos pondría en una situación complicada.

Si nadie le tuviese miedo a la muerte y pudiese elegir su hora, mucha gente se iría en el momento equivocado, fruto de la desesperación, sin posibilidad alguna de volver atrás.

 

 

CAUSAS DE SUICIDIO

Sólo encuentro una:

  • incapacidad para afrontar la propia vida.

Y eso es lo que le ha pasado a mi abuelito este mismo sábado.

 

CONSECUENCIAS DE UN SUICIDIO

Está claro que las personas que deciden quitarse la vida no le tienen miedo a la muerte.

Mi abuelo estaba enfadado con la vida, se cansó de estar aquí, no sabía disfrutarla…Yo, cuando no sé jugar a algo, tampoco quiero jugar.

Las consecuencias de todo esto es el papel que les queda a las personas que se quedan para sufrirlo.

¿Qué es lo primero que pasa cuando alguien se suicida? Que el cabreo de los familiares es monumental.

No entiendes por qué tu abuelo se ha marchado de esa manera. Te enfadas por egoísmo, porque no ha contado contigo, porque tú querías seguir disfrutando de su compañía y él ya no quería estar aquí.

Cuando te cabreas con la persona que se va, te estás cabreando contigo:

  • Por no haberlo previsto,
  • por no haber podido evitarlo,
  • por no haber dicho antes todas esas cosas que ya no podrás decir,
  • porque no ha pensado en cómo te ibas a sentir tú,
  • ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?
  • ¿y si…? ¿y si…? ¿y si…?

Pero si se ha ido hoy, es porque hoy era su día. No había forma de preveerlo, no vale la culpabilidad ni el enfado.

 

 

CARTA A MI ABUELITO

Llevo toda la vida intentando quererte y que me quieras. Toda la vida pensando que tu carácter era una máscara que escondía a un hombre amoroso.

Cuando te hacía bromas y te molestabas creía sinceramente que en el fondo te agradaban.

Cuando decías que no querías venir a las celebraciones familiares, pensaba que era una forma de llamar la atención para que cuando te llevásemos te hiciésemos más caso.

Cuando gruñías y refunfuñabas pensaba que en el fondo lo hacías porque tenías mucho genio, pero que realmente no pensabas lo que decías.

Intenté hacerte reír, hacerte rabiar y darte cariño, hasta el último momento.

Pero ¡qué difícil es darle cariño a alguien que no sabe recibirlo!

Me he enfadado mucho abuelo, pero ya se me ha pasado.

Ahora sé que lo hacías lo mejor que sabías:

  • No sabías dar besos, porque nadie te había enseñado,
  • no podías querernos, porque nunca te habías sentido querido…

Nadie puede dar lo que no tiene.

Pero nosotros, todos, te queríamos mucho más de lo que te pudieras imaginar, quizá incluso mucho más de lo que te merecías.

No te enfades abuelo por lo que te estoy diciendo, yo ya no estoy enfadada. Te lo digo con todo el amor del mundo, con mi carácter, que es un poco tuyo también.

Te vamos a echar de menos.

Se ha ido el último, el que quedaba, el que acaparaba toda nuestra atención.

Ya estáis los 4 juntos, así que cuida de la abuela, a la que tanto echabas de menos, que nosotros nos quedamos cuidándonos unos a otros.

Seguro que el abuelo Juan te ha echado una buena bronca, que tienes muy mala leche, pero luego de un rato sin dirigios la palabra, se os pasaba y tan amigos.

Descansa abuelo. Espero que donde estés encuentres todo el amor que necesitas y que nosotros no hemos podido darte.

 

 

CARTA A LOS “APITILLOS”

Fui el primer bebé de la familia: la primera hija, la primera sobrina, la primera nieta…

Mi abuelo se llamaba Agapito, así que mi padre y sus 3 hermanos, eran para mi los “Apitillos”. Mi tía Mari siempre me recuerda que así era como llamaba a todos los hijos de mi abuelo (a mi padre y mis tres tíos).

Mis Apitillos están enfadados porque no saben estar tristes, no lloran porque les enseñaron a ser fuertes, no se abrazan porque eso no procede…

Han tenido que despedir a su padre de la manera en que nunca imaginaron. Y, por mucha dureza que parezca haber en sus corazón, son 4 hombres con un corazón muy grande que están sufriendo mucho.

Papá, titos, el abuelo os quería a su manera, porque no sabía hacerlo de otra. Habéis hecho por él todo lo que ha estado en vuestra mano, y podéis estar orgullosos.

Que esto sirva para quereos más, no como os enseñó el abuelo sino de la otra manera. Que os una y os ayude a comprendeos los unos a los otros.

No estéis enfadados, quitaos ese peso, que descanse el abuelo y podáis descansar vosotros también.

El abuelo no lo decía pero, en el fondo, sabía que había criado a 4 hombres como la copa de un pino.

 

 

PARA FINALIZAR…

…unas cosillas:

  • Cuida de tu vida como si no supieses lo que te espera después, pero sin miedo a lo que venga, por si acaso viene algo mejor.
  • Cuida de tus seres queridos, aunque ellos no te correspondan como a ti te gustaría. Todo lo que sale del corazón dará sus frutos aunque no sean inmediatos.
  • Cada persona elije su camino y sólo nos queda respetar y seguir haciendo llegar nuestro amor a nuestros seres queridos, allá donde quiera que estén.
  • Perdona para conseguir liberarte del dolor.

 

Abuelo, aún así, te queremos igual.

Quizá ahora, incluso te queremos más…

 

 

Si has pasado por una situación parecida o conoces a alguien que haya pasado, esto te puede ayudar.

Hoy siento no poder hacer nada más por ti.

GRACIAS POR TU COMPRENSIÓN

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Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

30 comentarios en “HAY ALGO PEOR QUE EL MIEDO A LA MUERTE…¡EL MIEDO A LA VIDA! (Adiós abuelito)

  1. Hola 🙂
    A mí me ayudó la carta a tu abuelo. Podria enviar la misma a mi padre,que es bien vivo y siempre ha sobrevivido en vez de vivir.Gracias por esto. No sé si tuviera que decirte lo que realmente pienso ya que estás en un momento de vulnerabilidad,pero al mismo tiempo seguiré tu ejemplo y seré auténtica.Te lo digo con todo mi cariño y lo poco que he llegado a entender al día de hoy. Pensamos saber muchas cosas sobre la vida y el manual del buen vivir pero realmente somos insignificantes en un universo cuyo límite desconocemos,sin hablar del cerebro y todo lo que hace que reaccionamos de una forma u otra. Lo más importante es siempre respetar a los seres queridos y a toda persona que nos rodea, pero tenemos entera libertad de hacer lo que queremos con uno mismo,especialmente si tenemos 91 años y una grande familia. Nunca podremos ponernos en la piel de tu abuelo y entenderlo porque casi somos de otro planeta por haber nacido en una generación tan diferente de la suya, mucho más privilegiada en muchos sentidos,especialmente en psicología y el respeto que se debe a un ser humano a partir de su nacimiento.Todo esto es muy reciente y nuestros abuelos y padres llevan una vida más complicada por no entender /saber nada de ello. Tenemos mucha suerte. Creo que los que se dan la muerte tienen otra forma de ver la vida y no podemos juzgarlos porque tenemos otra. Sólo hay que llevar con nosotros mismo todo lo bueno que nos han dado mientras pasaron por aquí. Un abrazo fuerte.

    • Gracias por tus palabras Marie! Tienes mucha razón y es un tema controvertido…

      Se lo digo continuamente a mis familiares, él lo ha hecho lo mejor que ha sabido. Su infancia no fue fácil, y nunca tuvo herramientas para mirar hacia dentro y ver qué estaba pasando. Ha vivido 91 años como ha querido, y cuando ha visto que ya no podía estar como quería ha decidido marchar.

      No creo que fuese el momento, ni la forma, pero ha sido su decisión y como tal tendremos que respetarla. Pero una muerte así produce tanto dolor…

      Al mismo tiempo, me surgían muchas preguntas sobre la forma que tenemos de tratar con la muerte desde pequeños. Quizá habría que empezar por ahí…

      Muchísimas gracias por tus palabras! Te mando un gran abrazo

  2. Hola Tania,

    Me enteré justo anoche de todo esto. Poco te puedo decir tanto ante el post como ante la situación que os ha tocado vivir. Únicamente que lo siento mucho y que espero que tanto tú como tu familia paséis este mal trago lo mejor que se pueda. Es duro y cualquier cosa que yo pueda decir sé que no va a consolar en absoluto, pero no queda otra que avanzar.

    Mucho ánimo y un fortísimo abrazo.

  3. Lo siento muchísimo pequeña, hay veces que sientes que no quieres vivir, que no entiendes porque sigues eso…despertando cada día. Sólo cuando piensas que aún hay quien te necesita porque aun no saben defenderse en la vida, o que como le vas a hacer eso a las personas que quieres, aunque no sientas la reciprocidad porque no la ves.
    Entonces decides tengo que seguir despertando por ellos.
    Tu abuelo ya debía tener la convicción de que todo estaba hecho, y como la película “todos están bien” y él mal. Sintió que estaría mejor así y aunque duela en ese momento se sintió feliz por hacer lo que más necesitaba. Es duro!!!
    Gracias por compartir. Un beso muy grande preciosa mia

    • Sí Rosa, imagino que así era como se sentía mi abuelo. Es más, espero que fuese así. Que sintiese que ya estaba todo hecho y decidiese que era el momento de marchar, porque la idea de vivir muchos años más no le apetecía nada, a pesar de estar perfectamente sano y casi autosuficiente.

      Gracias a ti por estar aquí conmigo, como siempre!

  4. Lamento mucho tu pérdida y más de esta manera, que es más difícil de entender.
    Hace unos años un primo mío decidió suicidarse. Llevaba unos años en tratamiento psicológico porque pensaba que padecía enfermedades que no tenía, tenía 45 años y su madre lo había llevado a todas las clínicas posibles públicas y privadas para hacerle estudios y análisis y que él viese que no tenía nada. En casa nadie imaginaba que podría llegar a eso, pero no lo dejaban nunca solo porque estaba deprimido. Un día, por casualidad, se quedó solo y decidió ahorcarse. Su madre fue quien lo encontró después de buscarlo varias veces por toda la casa el resto de familiares. Nadie se explicaba cómo había podido hacer eso en ese sitio. Ni por que su madre tuvo que ser quien lo encontrará, aquella que tanto había luchado por él y todo lo que se había desvivido para que él viviera su vida como la quería.
    Su familia más cercana padres, hermana y sobrinos fueron y son los que más están sufriendo su ausencia y los demás no entendemos el por qué.
    Es totalmente cierto que te haces cientos de preguntas de y si…? Pero ya no queda más que aceptar su decisión y apoyar a los que están sufriendo tanto sin por su decisión.
    Un beso muy grande!!

    • Ese es el problema…ninguna madre y ningún hijo (como ha sido en este caso) deberían pasar por esos trances tan duros…¿Cómo te quitas ahora esas imágenes de la cabeza? ¿Cómo se lleva eso? No me gustaría estar en la piel de mi padre, de mis tíos, incluso de mi prima que también se encontró con el pastel y mi hermana pequeña que no dudó en pasar a verlo…Yo no pude.

      Nos han educado muy mal para hacer frente a este tipo de situaciones…Vemos la muerte de forma tan trágica que nos cuesta muchísimo salir del bucle. Pero se sale, que te lo digan a ti. Con mucho tiempo y dolor, porque es lo que nos han enseñado, repito. Pero se puede!

      Gracias Lydia por compartir esta historia!

  5. Lo siento mucho Tania, te mando un beso y un abrazo enorme. Simplemente quería añadir un par de cosas, yo he aprendido tras las muertes de las personas que mas he querido que tenemos que decir mas veces TE QUIERO. Y no tenemos que dejar para mas adelante los buenos momentos que podemos disfrutar con la gente que queremos, si quieres hacer un viaje hazlo, si quieres darle un abrazo daselo… carpe diem!!!! Tenemos que aprender a vivir y disfrutar del presente.

    • Precisamente tú eres la más indicada para hablar de este tipo de cosas, con la etapa tan dura que estás pasando.

      Es alentador escuchar palabras como esas de alguien que está sufriendo tanto. Palabras de esperanza, de ánimo, de aliento…Hay que vivir, disfrutando, sino no merece la pena. Así que en lugar de quitarnos del medio porque no sabemos disfrutar, nos hace más cuenta aprender a hacerlo.

      Es mejor hacer terapia que hacerle un nudo a una soga…es mejor leerse un libro, darse un paseo o pedir perdón, que tomarse un bote de pastillas. Y sobre todo por las personas a las que les encantaría vivir, pero se van sin que la vida les pregunta si querían marcharse.

      Graicas Oihana y muchos muchos abrazos!

      Tus palabras son muy importantes para mi

  6. En estas situaciones, uno nunca sabe que decir y lo que diga le hace sentir un poco tonto, o al menos eso me pasa a mi…
    Sabes que esto me toca muy de cerca y me has hecho emocionarme, solo decirte que lo siento con todo mi corazón y que siento no estar contigo como tu estuviste conmigo sin dejarme ni un solo minuto, aunque si no hubiera pasado asi, querría estar contigo de igual manera…
    Te quiero muchisimo mi niña.
    Ánimo.

    • Gracias amiga!

      Sé que te encantaría estar conmigo, yo tuve la “suerte” de poderte acompañar. Pero pronto nos vemos y nos achuchamos. No hay nada que decir, siento vuestro cariño a miles de kilómetros.

      Un abrazo

  7. Hola Tania,

    qué bonito artículo, escrito desde el corazón y qué trago más amargo el que estais pasando. Desde aquí todo mi cariño.

    Hace ya bastantes años perdimos a un amigo cercano de la misma manera.

    Solo había preguntas y ninguna respuesta.

    Tardé muchísimos años en encontrar alguna explicación que me transmitiera paz.

    La naturaleza humana está programada para el sí a la vida. Cuando una persona llega a tenerle miedo al bien más preciado que tenemos, el nivel de sufrimiento al que ha llegado es tan indescriptible como imcomprensible para los que le rodean.

    Y quienes somos nosotros para juzgar una vida y unas circunstancias de las que desconocemos casi todo.

    La única explicación que logró darme sosiego y que tu también comentas en tu artículo fue que todos lo hacemos los mejor que sabemos y podemos, nadie es culpable de nada.

    Solo nos queda aprender de ello lo que podamos y seguir adelante.

    Un abrazo fuerte para ti y tu familia.

    Kiki

    • Así es Kiki. No entendemos a aquellas personas que no piensan ni actúan como nosotras, pero en este mundo estamos gente de todo tipo y el respeto es lo más importante en estos momentos.

      Tampoco hay mucha más opción…o renegar toda la vida de algo que para ti es incomprensible o, aún sin entenderlo, intentar respetarlo y seguir con tu vida de la mejor manera posible.

      Intento recordar todo lo bueno vivido con mi abuelo, aunque no haya mucho donde agarrarse, y pensar que ahora ya está tranquilo.

      Gracias por tus palabras compi!

      UN ABRAZO ENORME

  8. Hola Tania. Siento muchísimo tu pérdida. En estos casos nunca sabes qué decir, porque pienso que digas lo que digas, el dolor de esa persona a la que quieres ayudar, no se va a mitigar. Eso solo lo cura el tiempo. Te podría hablar de cuando perdí a mi abuela materna, después de muchísimos años viéndola consumirse por el Alzheimer. Había momentos que deseabas que todo terminará para que el resto de la familia pudiésemos descansar y ella también. Sé que puede sonar muy egoísta, pero te puedo asegurar que junto a la angustia de pasar por un cancer en la familia, es de las cosas más duras que te pueden ocurrir en esta vida ( en cuanto a salud se refiere, claro). Después de unos 14 años viendo cómo se desintegraba mi familia y justo el día que yo no sabía que estaba de parto de mi segunda hija, recibí una llamada en la que mi madre hecha añicos me decía que la abuela había muerto. El mundo se me cayó al suelo. No sabía si ir al pueblo para despedirme, quedarme, salir corriendo… no lo sabía. Todos me decían que en mi estado ni se me ocurriera hacerme tantos kilómetros… al final de mucho llorar y muchos dolores de barriga, opté por quedarme y no despedirme de ella. Y aún creo que no lo he hecho. De esto hace ya casi 6 años, los mimos que tiene mi nena. A los cinco días de su muerte, empezaron conmigo los mismos dolores de aquel día, y oh sorpresa, resulta que lo que estaba era de parto. Si tardo cinco minutos más en ir al hospital, hubiera tenido a la pequeña en la calle. Comprendí entonces lo que me ocurrió el día de la muerte de mi abu. Creo que fue una vida por otra. La sigo echando mucho de menos, al igual que a mis otros abuelos, pero sigo teniendo la sensación de que nunca se fue realmente, que sigue ahí. De hecho tengo una planta de ella, que me regaló cuando me casé, y que aunque apenas le damos cuidados porque está a muchos kilómetros, desde que ella murió la planta está cada vez con más vida, por eso soy incapaz de traérmela conmigo, porque creo que cuando la cambie de sitio se morirá, y al fin y al cabo es lo único que me queda de ella. Sabes de sobra que este año ha sido especialmente duro para mí también, y tienes razón. No se que es peor: si tenerle miedo a la vida o a la muerte. Por ahora pesa más la incertidumbre del no saber qué pasará con los de alrededor si eliges no vivir. Realmente miedo a la muerte no tengo. A lo que tengo miedo es al daño que podría infringir a los demás. Por eso intento cada día que me levanto mirar hacia adelante y sobre todo, no hacer planes absolutamente de nada. Las cosas cuando tienen que pasar pasan, y lo único que podemos hacer es intentar aprender de ello, sin más pretensión.
    Un abrazo muy fuerte.

    • Sabias palabras…¡Eres un ejemplo de mujer!

      Siempre es duro perder a un familiar, siempre, lo peor han sido las circunstancias…

      Es muy bonito eso que cuentas de tu hija y seguro que te dio mucha paz. Quédate con eso porque como tú dices tu abuela no se ha marchado y sigue con vosotros.

      Sin embargo, espero que mi abuelo sí que se haya ido, lejos, porque eso era lo que él quería. Ahora nos toca aprender y seguir, sobre todo a sus hijos.

      Gracias Laura! Sigo contigo muy cerca!

  9. ¡Hola bonita!

    Está muy bien que te hayas “atrevido” a hablar sobre lo que le ha ocurrido a tu abuelo. Los blogs no son para mostrar sólo la cara bonita de la vida, sino para mostrar las cosas tal y como son, con sus momentos buenos y los no tan buenos… eso te hace mucho más humana.

    Es dificil entender que haya personas que tengan miedo a vivir, pero puedo entender perfectamente que haya personas que piensen o sientan diferente a mi y que ellas tengan sus propios motivos. Creo que su marcha deja una gran lección de vida para todos. Los que se quedan aquí tienen que aprender el mensaje de la vida para que el rencor, la ira o la culpabilidad no impregne el resto de sus días.

    La muerte es una gran maestra, y para aceptarla tan sólo se puede hacer desde la aceptación y el desapego… algo que no es fácil, pero que cuando se alcanza, es sumamente liberador.

    Preciosas palabras las que le envías a tu abuelo… cómo le muestras tu amor, sin rencor, cuando él nunca os pudo amar abiertamente y aun así, en estos momentos, eso ya queda atrás. Eso dice mucho de ti, tienes un alma muy bonita, noble e inocente.

    Te mando un abrazo enorme Tania!!! Ya sabes que no estás sola y que los que te queremos estamos a tu lado para lo que nos necesites.

    Él tenía miedo la la vida, y tu estás demasiado viva y aún tienes mucha guerra que darnos a todos. ¡Feliz vida!

    • Tengo que desapegarme mucho de lo sucedido para poder contestar sin emocionarme…Y más con estas palabras que me dedicas…

      La muerte es una gran maestra, eso es una gran verdad, y en este caso una maestra muy estricta. Se pueden adoptar muchas actitudes en estos momentos pero yo he decidido que como ya no puedo hacer nada por él, tendré que hacerlo por mis familiares y por mi misma.

      No me salen muchas palabras ya.

      Gracias por tu apoyo incondicional! ¡Feliz vida!

  10. Tania tienes un don especial. tus palabras escritas llegan al alma ,te tocan la fibra sensible y te impactan en el corazón ,sepas que leyendo tus comentarios sobre el abuelo me has hecho llorar de emoción gracias por tus palabras . Besos de tu tío Angel que te quiere un mogollón.

  11. Me falta en este articulo, todo lo aprendido en Asia. O no?
    Estimados Manu y Tania, vengo de ver la más limpia despedida, los “sky burials tibetanos” . Para ellos el cuerpo ya no es nada sin alma, y es mejor devolverlo a la naturaleza,
    No es agradable, pero un cuerpo ya “no humano” troceado dura 5 minutos a los buitres. En fin es solo un ejemplo,, Solo pido que apliqueis lo aprendido sobre la muerte, en el Sudeste Asiatico, se que es dificil con nuestra mentalidad, pero hay que hacer un esfuerzo por cambiar esta vision tan final de la muerte. Es un final de ciclo o es un principio. En fin todo comienza con el desapego tan necesario que debemos comenzar a practicar ya!!!
    Un beso muy fuerte y ya estoy de vuelta a casa (despues de este increible año) UN ABRAZO

    • Lo de poner que te llamas “Agustín” me ha despistado…jejejejjej.

      No se puede cambiar de cultura en 7 meses, ni mucho menos, pero sí que hemos aprendido mucho y que lo ponemos en práctica cada día. Nos educan mal en lo que a la muerte se refiere, pero tengo la suerte de ser buena estudiante e intentar aplicar lo aprendido siempre que puedo.

      Mis palabras salen del alma, a veces serán sabias y otras no, no pretendo sentar cátedra, sólo expresar como persona lo que siento, por si mis pensamientos, vivencias y experiencias pueden ayudar a alguien.

      Ya en casa? Espero que todo maravillosamente bien. Espero que hablemos pronto y nos cuentes.

      UN ABRAZO ENORME

  12. En mi comentario he olvidado decir algo esencial, es que lo siento muchísimo que tú y tu familia hayais tenido que experimentar violencia, porque nunca es lo que se dice (no quiero vivir) pero la forma que se utiliza para decirlo. Tengo mucho que aprender en comunicar, pero estoy segura de que con las cualidades que tienes podrás ir adelante y tu familia tiene mucha suerte de tenerte a su lado. Con cariño

  13. Vaya, lamento mucho lo de tu abuelo. Se me habia pasado. Una cuestión esta dificil si no imposible, de abordar y que ya alguien llamo la verdadera y única cuestión filosófica.
    Un abrazo y mucho animo.

  14. Querida Tania, acabo de leer este artículo, no conocia los duros momentos que tu familia está pasando. En la mía hay algún caso similar pero ocurrió antes de mi nacimiento y en familiares de segundo grado pero si que en los últimos años he vivido cerca varios casos, peor aún, de personas muy jóvenes., veintipocos años. Es un tema que, al tiempo que me estremece, me despierta curiosidad por conocer qué le ocurre a la mente humana para actuar así. Unos piensan que es un acto de valentía, otros de cobardía. Qué difícil es opinar en estos casos.
    Gracias por tu artículo, por desnudarte en estos momentos tan duros y en un asunto tan personal. Gracias por tu generosidad ya que con ello estás ayudando a mucha gente. Estoy totalmente de acuerdo con tu actitud ante lo ocurrido aunque lo importante es tener la convicción para que sirva de verdadera ayuda en superarlo.
    Un abrazo fuerte fuerte.

    • Preciosa!

      Sí, no está siendo fácil, sobre todo para mi padre y sus hermanos que son los que han tenido la gran pérdida…No puede ser lo mismo perder un padre que perder un abuelo, creo yo.

      Yo también me pregunto cómo funciona la cabeza en esos momentos, porque claro, no nos lo puede contar nadie. Tú con tu trabajo verás muchas situaciones complicadas de este tipo.

      En la cuestión de valentía o cobardía, yo también tengo mi opinión. Mi abuelo lo hizo con un par de “coj….”, porque hay maneras y maneras. Una persona que se pega un tiro porque tiene deudas de juego y le van a partir las piernas, para mi es un cobarde. Al fin y al cabo acabas con tu vida de una forma sencilla, dejándole la carga a los que se quedan.

      Pero una persona que podría vivir tranquilamente, sin ninguna preocupación y que elige una muerte lenta y agónica, preparada de antemano de forma voluntaria, me parece valiente de más. Hay que tener narices para quitarse la vida de determinadas maneras.

      Sea como fuere, lo importante es los que se quedan aquí para seguir luchando e intentando entender lo que ha pasado. Que muchas veces va más allá del entendimiento y sólo se trata de respeto.

      Las personas que se quitan la vida tienen sus motivos y hay que respetarlos para poder seguir adelante. De nada vale culparse, culpar a los demás o arrastrar el rencor porque esa persona se ha ido sin pedirte permiso. Sólo hay que respetarlo, quedarte con lo bueno e intentar aprender algo de lo malo. No hay más caminos.

      Un gran abrazo Ana

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