MI MADRE DESTRUYÓ MI AUTOESTIMA Y NO CONSIGO SUPERARLO

Aunque jamás he dicho “mi madre destruyó mi autoestima”, cada día soy más consciente del importante papel que tuvo ella en la formación de mi baja autoestima.

En este artículo vas a entender mucho mejor de dónde viene lo poco que te valoras. El conocimiento es poder, y cuando más sepas más capacitada estarás de afrontar las consecuencias de todo lo que ha pasado en tu vida, para poder seguir hacia delante.

Normalmente le doy mucha caña a la figura del padre, porque parece ser que es de donde vienen la mayoría de tus traumas, pero no es así. No puedes dejar pasar el papel de tu madre porque es tanto o más importante que el de tu padre.

Como mujer adulta que eres, mantienes con tu madre una buena relación. Para ti es una relación especial, es la única madre que tienes y tendrás nunca, pero en el fondo le guardas ciertos rencores que se manifiestan más a menudo de lo que te gustaría.

Con tu madre tienes un conflicto, un amor-odio que afecta a tu vida más de lo que te imaginas.
Si la relación con tu madre no es sana, es muy complicado que puedas tener paz mental.

Sí sí,
–          Tienes mucho estrés
–          A tu día le faltan horas
–          Y no duermes lo suficiente, de acuerdo.

Pero los conflictos internos, los conflictos emocionales, eso que no se ve a simple vista, afecta mucho más a tu vida que el hecho de que el día solo tenga 24 horas.

¡Va!, arremángate que empezamos 😉

 

 

 

 

 

POR QUÉ MI MADRE DESTRUYÓ MI AUTOESTIMA

No se me ocurre tarea más difícil en el mundo que el hecho de ser madre, y para eso no hay carreras universitarias, ni formaciones de ningún tipo.

Cualquier mujer, capacitada biológicamente, puede ser madre sin pasar ningún psicotécnico. Partiendo de esa base ya vamos mal, así que corramos un estúpido velo.

Que tu madre se quedase embarazada de ti y decidiese dar a luz y criar una hija, no significa que tuviese en sus manos las herramientas o los conocimientos necesarios para sacar matrícula de honor en esa licenciatura de la vida.

Ser madre es una carrera de fondo donde se empieza con lo que tienes y se van adquiriendo aprendizajes por el camino, o eso me han contando. Si tienes esto en cuenta, está claro que la autoestima que tuviese tu madre mientras te gestaba y te criaba, influirá directamente en ti.

¿Conoces alguna mujer que se haya puesto a trabajar su autoestima para que esta influyera positivamente en su bebé? Si conoces alguna házmelo saber por favor, quiero entrevistarla.

Con esto no trato de criticar a ninguna madre, ni muchíiiiisimo menos, solo reitero la idea de que a tu madre nadie la preparó para serlo y como no la enseñaron a darle importancia a estas cuestiones ni siquiera se las planteó.

Así que si tu madre destruyó tu autoestima es porque la suya ya estaba destruida de antemano y quizá ni siquiera lo supiese.

 

 

MADRE TÍMIDA Y VERGONZOSA

 

Existe una relación directa entre la timidez y la vergüenza con la baja autoestima.
Si tienes una madre tímida, como es mi caso, habrás comprobado que eso te afecta en muchas ocasiones. Más que afectar, incluso te molesta.

Aunque hasta ahora no lo sabías seguro, intuías que el hecho de que tu madre fuese tan tímida tenía mucho que ver con su falta de autoestima.

Es una mujer que quiere pasar desapercibida a toda costa, que se mete en su mundo y no hay narices a que nadie más entre allí.

Como tu madre no se considera valiosa, ni digna de amor, crece para dentro, escondiendo sus temores, deseos o necesidades para que nadie le haga daño. Y eso te afecta. 

mi madre destruye mi autoestima

 

A pesar de que tú hayas desarrollado más el rol de tu padre, sobre todo porque estaba ausente y alguien lo tenía que desarrollar, la personalidad de tu madre también te marcó.

Si tu madre se encerraba en sí misma porque no se creía valiosa, tú interiorizaste eso tanto para adquirirlo como para cuestionarlo. Si ella no creía en sí misma ni en sus capacidades, ¿qué confianza en ti misma ibas a tener tú?

Entre madre e hija existe un importante vínculo de identificación que no puede pasarse por alto.

 

 

ACTITUDES DE TU MADRE QUE INFLUYERON NEGATIVAMENTE EN TU AUTOESTIMA

 

1.      NO VALORABA TUS LOGROS

Cuando eras pequeña te esforzabas mucho para que tu madre valorase todo lo que hacías, pero eso no ocurría. Pocas veces tu madre te dio palmaditas por lo bien que lo habías hecho. Pocas veces te dio un abrazo por el esfuerzo realizado o por hacer lo que te había pedido que hicieses.

 

2.      TE COMPARABA CONSTANTEMENTE

Sin intención de herirte ni de mermar tu autoestima, tu madre te comparaba continuamente con tus hermanas, tus amigas o incluso con ella misma. Lo de los demás siempre estaba mejor que lo tuyo, o al menos esa fue la lectura que tú hiciste.

 

3.      TE PONÍA ETIQUETAS

Llevas grabadas a fuego muchas de las palabras que te decía tu madre en tu infancia:

–          “Eres mala”
–          “Eres torpe”
–          “Eres gordita”
–          “Eres egoísta”
–          “Eres mal educada”
–          “Eres incorregible”
–          Etc, etc, etc.

Y como las cosas buenas no se te decían para que no te las creyeses, lo único que pudiste interiorizar fue todo lo malo que te atribuía tu madre. Así eras tú, una persona horrible. Y sin querer te lo creíste.

 

4.      TE EXIGÍA COSAS QUE NO IBAN CON TU EDAD

Entre la timidez de tu madre y el hecho de que ella no se valoraba lo suficiente, seguro que te tocó en más de una ocasión hacer cosas que te quedaban grandes como niña que eras.

Pero tú parecías tan echada para delante y tu madre tan echada para atrás, que parecía la mejor elección.

Tanto si lo hacías mal, como si lo hacías bien, tú sentirías que la presión que se ponía sobre ti era demasiado grande y que no podías llegar a alcanzar las expectativas que tu madre tenía puestas en ti.

Volverías a fracasar y tu mamá te añadiría otra etiqueta, la de inútil por ejemplo, para ir haciendo la lista cada vez más grande.

 

5.      NO TOLERABA TUS ERRORES

En tu casa los errores se pagaban, el castigo era seguro. Independientemente de que asumieras el error o no, tenías que pagar por ello. Eso te llevó a pensar que tu madre sólo toleraba la perfección. Había que ser perfecta o encerrarse en una misma, como hacía ella.

 

6.      NO TENÍA NINGUNA CREDIBILIDAD

Lo que no se puede cuestionar es que tu madre quería lo mejor para ti pero se apoyaba demasiado en la frase “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”.

–          Quería que estuvieses bien alimentada.
–          Quería que sacases buenas notas para que tuvieses un futuro mejor que el suyo.
–          Quería que hicieses ejercicio para estar más sana.
–          Quería que encontrases un buen hombre que no te reprimiese.
–          Quería que fueses una mujer libre.

Sin embargo, lo que quería para ti no era lo que hacía para ella. Tu madre:

–          Se alimentaba fatal.
–          Fumaba muchísimo.
–          Le costaba la misma vida hacer ejercicio.
–          Se sometía a tu padre.
–          Se enfadaba si pasabas demasiado tiempo con chicos…

Todas esas actitudes te confundían bastante y no sabías qué era lo mejor ni por qué tu madre actuaba así.

 

7.      SE APOYABA DEMASIADO EN TI

En lugar de tener en cuenta sus propias capacidades o apoyarse en tu padre o en cualquier amiga o familiar, tu madre te tenía a ti como:

–          Amiga
–          Confidente
–          Cuidadora
–          Hombro para llorar
–          Lugar donde volcar sus frustraciones…

Y eso es demasiado trabajo para cualquier niña.

No podías llegar a todo, era imposible, así que tu autoestima caía en picado junto con la de tu madre. Aunque a ella se le notase muchísimo y tú lo supieras disimular mejor.

 

MI MADRE DESTRUYÓ MI AUTOESTIMA PERO LO VOY A SUPERAR

 

Y no te queda otra más que superarlo si quieres ser feliz y vivir tranquila.

La figura de una madre es la figura más importante de la vida de cualquier persona. La relación que tengas con ella, tanto si está físicamente contigo como si no, será crucial para que seas una mujer emocionalmente sana.

Tu madre hizo muchas cosas “mal”, con toda seguridad. Eso mismo te pasa a ti, o te pasará, con tus hij@s porque nadie es perfecta. Sin embargo, hay muchas cosas que puedes hacer por ti para que esa falta de autoestima que te persigue desde la infancia se convierta en un amor profundo hacia ti misma y hacia todo lo que te rodea.

Voy a contarte lo que yo he tenido que hacer en mi camino para dejar de guardarle rencor a mi madre por todo lo que creía que había hecho mal.

 

1.      SUELTA EL VICTIMISMO

Sé que durante mucho tiempo te ha venido genial pensar que la culpa de muchos de tus problemas la tenía tu madre. Has intentado cambiarla a ella para que así te afectasen menos sus cosas, pero no ha funcionado.

Ya eres una niña grande, así que responsabilizar a los demás por los problemas que tú tienes no te va a permitir avanzar.

¡Deja de hacerte la víctima y toma las riendas!

 

2.      PONTE EN SU LUGAR

Si eres madre, ahora entenderás mucho mejor todas esas cosas que pensabas que tu mamá hacía mal puesto que ya lo estás viviendo en tus propias carnes.

Si no eres madre, lo único que tienes que hacer es empatizar un poco con ella. Si no conoces demasiado de su historia pregúntale:

¿Cómo era la relación con sus padres?

¿Cómo fue su infancia?

Intenta comprender de dónde viene su comportamiento, porque todo el mundo tiene una historia que le lleva a actuar de una u otra manera.

 

3.      PERDONA

¡Menuda herramienta esta del perdón! Maravillosa en cualquier etapa de tu vida para sanar tus heridas y seguir adelante.

Al fin y al cabo tu madre tampoco es mala, todo lo contrario, es una buena mujer que ha querido hacerlo siempre lo mejor que ha podido (sabido).

 

4.      ESTRECHA LOS LAZOS CON ELLA

Quizá pienses que con perdonar, a tu manera, está el tema resuelto. Sin embargo, no consigues olvidar todas esas cosas que te han hecho tener la autoestima tan baja.

Si perdonas de verdad, lo siguiente será estrechar lazos con tu madre y dejar de criticarla para reforzar sus virtudes.

Así la estarás ayudando a ella a sanar su autoestima y te vendrá genial a ti para que su forma de actuar deje de perjudicarte.

 

5.      APRENDE DE SUS ERRORES PARA QUE TÚ NO LOS COMETAS

Mi madre siempre me ha dicho que ella hacía conmigo y con mis hermanas justo lo contrario de lo que habían hecho con ella. O al menos eso intentaba.

En la realidad, no es frecuente conseguir hacer justo lo contrario que han hecho contigo, porque muchas de esas cosas van grabadas en tu ADN y te salen de forma inconsciente.

Por eso, en cuanto a la libertad que tenía o los consejos que recibía, probablemente eran totalmente contrarios a lo que mi abuela hacía con ella. Sin embargo, en otras muchas cosas como no valorar los logros por ejemplo, mi madre no pudo evitar comportarse como mi abuela porque no era consciente de que lo hacía.

Así que observa bien todas esos comportamientos de tu madre que consideras que han acabado con tu autoestima y refuerza el aprendizaje para que tú no hagas lo mismo.

Está claro que si consigues sanar tu autoestima dañada podrás ser una madre que sepa reforzar la autoestima de tus churumbeles.

Puede que gracias a tu madre tengas baja autoestima, pero también tienes otras cosas: gracias a tu madre has conseguido convertirte en la mujer admirable que eres hoy, eso que tampoco se te olvide.

 

 

CASO REAL

 

Tengo una amiga, una tía genial, cuya madre es el vivo ejemplo de todo lo que te estoy contando. Desde luego no es mi caso, pero sí que es un caso que me pareció muy claro cuando lo conocí.

La primera vez que mi amiga me presentó a su madre, lo primero que esta señora le dijo a su hija fue:

“Mira qué delgadita está tu amiga, no como tú que cada vez estás más gorda”.

¡Me quedé helada!

Mi amiga se lo tomó tan bien que no me preocupé demasiado, es una chica que tiene muy claras cuáles son sus cualidades y que necesita mucho más que eso para que le afecte a su autoestima.
Pero no me quiero ni imaginar qué tipo de infancia tuvo que pasar siendo criticada y comparada constantemente y de una forma nada suave, y de qué manera tuvo que protegerse de aquello para convertirse en la mujer y madre maravillosa que es hoy.

 

 

CONCLUSIONES

 

Como se explica perfectamente en este artículo:

“La autoestima es uno de los componentes de la vida afectiva que tienen mayor incidencia en la calidad de vida de las personas y en su salud”.

Afirmación que me parece indiscutible porque he podido comprobarlo a lo largo de toda mi trayectoria, y por eso me dedico a lo que me dedico hoy en día.

No sólo tus padres han tenido influencia en tu autoestima, aunque la infancia sea el período más crucial para ello. Hay muchos factores que afectan día a día a que te sientas bien contigo misma.

No pretendo en ningún caso decirle a ninguna madre cómo tiene que actuar, qué podría haber hecho mejor, ni me atrevería jamás a hacerlo puesto que no me puedo poner en su piel.

Mi intención es que tú entiendas que aunque la figura de tu madre tuvo mucho que ver con la autoestima que has desarrollado, a día de hoy solo lo puedes mejorar tú.

Si crees que tienes una vida mediocre y que tu madre, o cualquier otro factor externo, tiene la culpa te va a resultar muy complicado avanzar.

Cuando más te quieras más querrás a los demás y, por tanto, la relación con tu madre mejorará muchísimo.

La relación con mi madre es muy buena, tengo una madre especial aunque sea un poquito “padentro”. Pero desde el momento en que yo empecé a valorarme, empecé a valorarla más a ella también.

Juntas, hemos hecho un camino de desarrollo personal y de evolución constante que me hace seguir aprendiendo de ella cada día y dar gracias por la madre que tengo. 

Tanto tu madre como la mía se dejaron la piel para darnos lo mejor, las heridas sólo sanan cuando perdonamos lo “malo” y recordamos lo bueno.

“Gracias mamá por inspirarme a convertirme en una gran mujer como tú”.

mi madre destruyo mi autoestima

 

Y para finalizar ¡me encantaría verte en los comentarios!

¿Aún culpas a tu madre de muchas cosas?

¿Sabes que tienes una madre genial pero no consigues perdonarla?

¡Entre todas nos ayudamos muchísimo, no dudes en comentar!

 

Un súper abrazo revolucionario

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Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

16 comentarios en “MI MADRE DESTRUYÓ MI AUTOESTIMA Y NO CONSIGO SUPERARLO

  1. Muy lindo articulo. Es cierto como nos marca la relación con nuestras madres. La mía ademas de ser hermosa, es una chica superpoderosa, excelente profesional y super perfeccionista. Te imaginaras, no es fácil crecer junto a una mujer así. Demasiada presión. 🙂 . La amo y admiro, pero aun a los 40 me es imposible abrirme con ella. No salí como esperaba, no soy perfecta, ni hermosa, ni elegante como a ella le gustaría :). Pero soy inmensamente feliz y tengo muy en claro que cosas no hacer con mi hija.

    • Hola Ana!!

      Tiene que ser complicado crecer pensando que no cumples las expectativas, porque en el fondo eso es lo que nos pasa a muchas hijas. Pero seguro, como la gran mayoría de madres, que ha intentado hacer siempre lo que creía mejor para ti.

      No serás perfecta pero acabas de dejar constancia de una humildad y honestidad que sólo pueden salir de un gran mujer.

      Gracias por tu testimonio.

      Un abrazo

  2. Interesante tema, no hace mucho hable sobre esto con un amigo y me hizo ver lo mismo q dice el articulo, de ahí q veo las cosas de otra forma pero aun siento algo de rencor, mas hacia mi padre q a mi madre, ambos son buenisimos, y se q el q yo me encerrara en mi misma muchas veces impidió q ellos se acercaran a mi, sobre todo en mi adolescencia. Y hoy tb. Hay frases de mi padre mas q nada q aun permanecen en mi. Yo ahora intento transmitirles lo q leo sobre el autoestima o el trato hacia los demás.. Mas q nada xq hay un bebe en casa y me preocupa en q ambiente crecerá, A mi nadie me hablo sobre el autoestima y lo q era, lo descubrí sola de grande, se q no debo culparlos de algo q tal vez ni ellos sabían, ellos hicieron lo q podian, Pero amor es algo q no me falto. Ni una buena flia con valores tampoco.

    • Exacto Ana!

      Se trata precisamente de eso, de quedarnos con todo lo buenísimo que nos aportan cada día porque lo hicieron lo mejor que supieron. Al menos en la mayoría de los casos.

      Una de las cosas que también aprendí con los años y las diferentes terapias es que mis padres no van a cambiar con mi opinión, mis quejas o mis intentos de enseñarles teóricamente. Si algo cambia será con el ejemplo, el amor y la comprensión.

      Muchas gracias por contarnos tu historia y estar aquí compartiendo camino.

      Un fuerte abrazo

      • Cierto. A veces quisiera q no me afecte lo q me dicen, sobre todo alguna ofensa pero no puedo, o soy demasiado sensible q cualquier critica negativa hacia mi, me duele y me enojo conmigo misma.. Algún consejo??

        • Hola Ana!

          Si, es difícil aceptar de buen grado las ofensas y críticas, sobre todo si tienen algo de verdad, porque entonces nos enfadamos todavía más con nosotras mismas.

          Hay otra cosa muy común cuando alguien nos critica: que esa persona esté proyectando en nosotros sus propias críticas a sí misma. Siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro.

          Consejo: que intentes tomártelo como eso, como algo ajeno a ti que tiene más que ver con la persona que lo dice que con la persona que lo recibe.

          El otro día escuchando una conferencia decían que cuando alguien nos ofende o crítica hay que darle las gracias porque puede ser karma que estamos quemando. Lo explicaban desde el punto de vista de que quizá nosotras, en otra vida, hicimos daño a esa persona y ahora nos lo está devolviendo. Al devolvernos el desplante quemamos ese karma y pagamos nuestra deuda con el universo.

          Así que, visto así, bienvenidas las ofensas porque nos ayudan a seguir hacia delante con menos peso.

          No te tomes lo que te dicen como algo personal, ni pagues con la misma moneda. Quien ofende es responsable de la ofenda, pero tú eres responsable de cómo te tomas eso que te dicen.

          Ojalá haya podido ayudarte un poquito 😉

          Un abrazo grande

  3. Muy bueno el artículo, muy bonito y clarificador. Yo elegí una conclusión q no se recoge aquí, y q es la q realmente me ha ayudado a seguir con mi vida y reforzarse, poner tierra por medio, dura, muy dura pero a veces debemos romper ese vínculo para poder avanzar .

    • Hola Oldas!

      Muy de acuerdo contigo, en parte. De esa conclusión yo no podía hablar porque no lo he vivido. De hecho, cuanto yo más me alejaba mayor ser hacía el problema.

      Hay casos y casos, y esto de la familia y los padres da para mucho, pero tienes razón que a veces la mejor forma de sanar es alejarnos de lo que no nos va bien.

      Espero que esa lejanía haya ido acompañada de perdón y que no haya rencores que hagan aflorar tus heridas. Que avances con paso firme y te llenes de amor y admiración hacia ti porque hay que ser muy valiente para tomar esas decisiones.

      Muchísimas gracias por dejarnos tu testimonio con ese punto de vista tan especial porque es una manera preciosa de enriquecernos mutuamente.

      Un abrazo Oldas

  4. Mararavilloso artículo, lo has echo genial!!! Mucho donde reflexionar, te agradezco mucho poder tener el privilegio de leer tus artículos. Tu madre estará super orgullosa de ti y tu de ella. Un abrazo para las dos.

    • Hola Milagros!

      Me he quejado tanto de la familia que tenía (a día de hoy sé que yo la elegí a pesar de que pensamos que la familia no se elige) para acabar dándome cuenta de que el camino era justo el contrario.

      Tengo una familia maravillosa, unos padres EXCEPCIONALES sin los que no sería lo que soy ni habría aprendido tanto, pero tienen que pasar los años para darte cuenta de ciertas cosas.

      Agradezco cada día la madre que he elegido y la familia que tengo. Mi amor por ellos crece por momentos, y cuanto más me amo a mi todavía más les amo a ellos.

      El privilegio es mío por tenerte leyendo Milagros.

      Un abrazo

  5. Dios mio estaba leyendo y estaba viendo mi infancia pasar a la vez con las letras… casualmente hace unos días tuve una discusión fuerte con mi madre reprochandole porque me había tratado así y porque me hacía sentir que me trataba diferente a mis hermanos y hoy por cosas de la vida me sale este artículo en Facebook y me quedé sorprendida. Todo esto me pasa a mi se que tengo la mejor de la madres y que no la cambiaría por ninguna a pesar de todo pero aunque trato de perdonar todo no se si esque no lo consigo o es que no lo olvido. Pero me gustaría quitarme ese peso de encima ya porque me hace sufrir y como bien dice el artículo no soy una mujer emocionalmente sana y creo que estoy cometiendo los mismos errores que ella sin darme cuenta.
    Mil gracias por tu artículo.

    • Hola Isabel!

      Bueno, el perdón es una fase del proceso de sanación y llegará cuando tenga que llegar.

      Muchas veces, el miedo a tomar las riendas de nuestra vida es lo que nos lleva a reprocharles a los demás lo que creemos que no han hecho bien. Y, para ello, el blanco más habitual son los padres.

      Mientras otras personas tengan la “culpa” de lo que nos pasa, el victimismo nos sirve de protección para no tener que machacarnos a nosotras mismas.

      Quizá antes de perdonar a tu madre tendrías que perdonarte a ti por no haberla perdonado aún. Parece una incongruencia pero es justo al revés.

      Sea como sea, tu proceso es consciente y ya te has dado cuenta de muchas cosas, así que el primer paso lo tienes. Poco a poco Isabel.

      Un abrazo muy grande y mil gracias por compartirnos tu experiencia!

  6. Hola Tania,
    yo también tuve una madre de este estilo. Tenia buenas notas, pero siempre se enfocaba en lo que faltaba. Iperprotectora, controladora y un montón de cosas. Pero aquí no está el punto. La he odiado mucho antes de rendirme y entender que hizo lo que pudo según su forma de ver las cosas. Todavía me critica, a veces, sobre cosas como: este vestido no te lo pongas que se te ve la barriga. Realmente es un trabajo profundo no dejarse llevar por tus emociones negativas. Yo personalmente, hice años de terapia para sanar el tema con mi madre. Ahora estamos bien. Mejores amigas no diría. Esto no puede ser ya que ella tiene una forma de ver la vida completamente diferente a la mia. Gracias a ella soy lo que soy hoy y de esto me siento muy orgullosa. Soy una mujer que ha salido de su zona de confort, que ha roto y todavía sigo rompiendo con estos esquemas familiares que han afectado mi vida. De toda manera, esto siempre es muy personal. Tengo hermanos y cada uno tiene una forma diferente de vivir la relación con mi madre. Esto siempre depende de nuestra percepción. También tengo amigas que tienes una buena relación con sus madres pero sufren de baja autoestima. Creo que hay algo que va más allá de todo esto. Pero, al final, nuestra alma ha elegido esta familia por algo y para llegar a sanar siempre hay que empezar por ti mismo. Cambiar el otro es imposible y no sirve de nada.

    Mi madre ha sigo mi enemigo numero 1 pero ha sido también mi desafio numero 1. Me ha ayudado, a su manera, a salir totalmente de mi zona de confort,a abrir mi mente, justo para no ser como era ella, a vivir la vida y viajar si miedo, justo porque ella es miedosa. En fin creo que la madre es una proyección de una parte nuestra muy inconsciente. No queda otra manera que perdonar porque perdonar a ella es perdonarte a tí.
    Gracias por tu articulo ♥
    Federica

    • De acuerdo con todo lo que dices Federica!

      En el fondo da igual como haya sido tu madre, tu familia o tu entorno, porque siempre pesa más la percepción que hayas tenido de ello. Al final, esa percepción es tu realidad, porque la “verdad” también es subjetiva y son muchos los factores que intervienen en nuestra autoestima.

      Quería tratar el tema de la madre porque me parece muy importante, muy de base, y gracias a que yo misma he sanado esa relación he podido tener una vida mucho más tranquila y una mirada mucho más pacífica hacia mi madre. Mi propia madre que además es una santa, con sus cosas como todo el mundo.

      Muy valioso tu testimonio Federica.

      Muchísimas gracias

      • Gracias Tania,
        tu blog es muy valioso también!! Es cierto que sanar la relación con la madre es imprescindible ya que influye totalmente en nuestra vida y en nuestras relaciones, consciente o inconscientemente.
        Un abrazo

        • Hola Federica!

          Sí, es importantísimo. En el fondo creo que siempre lo he sabido, pero reconocerlo era dejar de culpar a mi madre y empezar a responsabilizarme de lo que correspondía. No todas las personas están preparadas para responsabilizarse, cada cual tiene su camino.

          Cuando estuve lista, indagué, busqué y encontré la forma de sanar esa relación en la medida de lo posible. Ninguna relación va a ser perfecta, pero al menos que sea pacífica y se aleje del rencor y la culpabilidad.

          Un abrazo

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