EL DÍA QUE, POR FIN, ENTENDÍ A SERGI TORRES

Me sorprendería mucho que no conocieses a Sergi Torres aún…No hace mucho que hablé de él en este artículo que me salió de una forma muy espontánea, en un día en que me sentía algo diferente de lo habitual.

Justo después de aquel día en que Manué y yo nos sentamos a comer escuchando esa charla de Sergi, escribí el artículo que te acabo de mencionar y me quedé tan agustito.

A los pocos días, Manu que era la primera vez que escuchaba una charla de Sergi, llegó con dos entradas para asistir a una de sus conferencias en Madrid.

Aunque siempre te hace ilusión que te regalen cosas, no me acabó de convencer la idea…las charlas que había visto de Sergi Torres hasta entonces se me hacían un poco pesadas.

Todo el mundo hablaba de este hombre como si fuese un iluminado y a mi, había momentos, en que me parecía más bien un colgado. ¡Cómo son los juicios!

Las pocas charlas que había visto de él las veía con una mezcla de asombro, incredulidad y cierta envidia, porque intuía que estaba diciendo cosas muy interesantes…¡que yo no entendía!

  • ¿Sería que yo era muy tonta?
  • ¿Sería que nadie entendía nada y todos fingían que entendían para no parecer igual de tontos que yo?

Cuando la gente le preguntaba cosas durante las charlas yo pensaba:

“¿Pero de qué están hablando?”

Me parecían preguntas idiotas, sin sentido, porque yo no las entendía…

¡Ay que joderse!

Pero en lugar de contarle a Manué lo que pensaba cuando me regaló las entradas, sonreí y pensé:

“Ok, a ver qué sacamos en claro de todo esto…”

¡Y allá que fuimos!

Llegamos al Teatro Bellas Artes más de una hora antes de que empezase el espectáculo para coger buen sitio. En la puerta, grupos de amigos que habían quedado para venir a escuchar a este señor. ¡Jamás pensé que cuando llegásemos ya habría gente haciendo cola en la puerta!

No tenía idea de lo famosísimo que era este hombre…Claro, como yo no le entendía pensaba que nadie más podía.

El escenario era muy sencillo, una mesa y una silla en color negro y por delante cuatro adornos de la escenografía de Pablo Carbonell, que era el que solía actuar en ese escenario.

La charla empezó justo a la hora prevista, a las 7 de la tarde del 17 del 7 del 2017…No fui consciente de este detalle hasta que salió a hablar un espontáneo…¡llamado Julio! y rompimos en una carcajada general por tanta CAUSAlidad…

La charla había empezado precisamente hablando de las sincronías de la vida, de esas señales que yo te hablo muchas veces.

Desde que empezó la charla hasta que terminó, 2 horas cortísimas, no paramos de reír, llorar y abrir los ojos como platos cada vez que este señor soltaba alguna verdad. Aunque, como él dice, nada sea verdad.

Me gustaría resumirte las ideas principales de esta magnífica conferencia que parecía mágica.

Ten en cuenta que si conoces a alguien más que estuviese allí probablemente sacaría conclusiones diferentes a las mías. Cada persona ve el mundo de una manera y, en función de esa visión, así lo interpreta. 

Yo voy a exponerte las ideas que más me impactaron, las que más me conmovieron y las que consiguieron hacerme replantearme ciertas cosas.

 

 

 

No hemos venido a cambiar el mundo, hemos venido a aceptarlo

Pero nos pasamos la vida intentando cambiar a nuestros seres queridos (sobre todo a nuestros padres), pensando que si esas personas cambian nuestra vida será mucho mejor.

Cuando nos damos cuenta de que eso no es posible, hacemos mil y una cosas para cambiarnos a nosotras mismas, casi siempre por fuera.

Pensamos que cambiando lo de fuera, cambiando lo que más mostramos a l@s demás, lo de dentro pasa automáticamente a ser perfecto.

Llevo un tiempo hablándote de lo importante que es la aceptación, no porque quiera cambiarte a ti, sino porque la aceptación es precisamente lo que a mí misma me ha hecho ver que me estaba saltando un paso. 

Esto no significa que tengas que seguir quietecita en tu sofá viendo la vida pasar, no. Esto significa que, antes de intentar cambiar nada, acepta lo que eres y lo que tienes. Paso previo e imprescindible en cualquier proceso de cambio, si tu meta es vivir en mayor armonía y felicidad.

Antes de intentar cambiar nada, acepta lo que eres y lo que tienes Clic para tuitear

 

El único instante que tienes para ser feliz es este

Ya, lo has escuchado veinte millones de veces y no te convence, pero es una verdad como un castillo.

¿Cuántos otros momentos tienes si el pasado ya no existe y el futuro aún no ha llegado?

Este, ahora, ahora mismitico, no hay otro momento.

Solo ocúpate de ser feliz ahora, y después de este “ahora” el siguiente “ahora”, y así sucesivamente.

 

Todas las personas viven en la cúspide

Todas las personas vivimos arriba, en la cima de la montaña, en el mejor lugar que podríamos vivir y de la mejor manera. Pero no nos damos cuenta.

Ya nacimos en la cúspide y en ella seguimos, ¿por qué nos gustan más las otras cúspides? ¿Qué tiene esta de malo?

cúspide

 

No somos capaces de vivir felices con lo que tenemos porque siempre queremos más

Como te contaba en el punto anterior, no podemos ser felices ahora porque tenemos la vista puesta en el futuro (o en el pasado) y pensamos que lo que vendrá (o lo que ya pasó) es mejor que el momento en que vivimos.

Si a esto le añades que nunca tienes suficiente, no eres capaz de disfrutar de lo que consigues porque siempre quieres más.

Justo ayer le preguntaba a mi padre por su trabajo. Casi toda su vida ha sido constructor, pero hubo un tiempo, cuando la crisis le golpeó con crudeza, que tuvo que buscar otro curro.

Durante ese tiempo, consiguió pasar las pruebas para trabajar en el retén de incendios del pueblo, trabajo que le encantaba aunque no le diese el mismo dinero que su trabajo anterior.

Aún así, lo volvió a intentar en el sector del ladrillo y empezó a levantar cabeza de nuevo.

Pero papá, “¿lo que haces ahora te gusta más que lo que hacías antes?”.

Y me dijo: “Sé que si me mentalizo en que lo que hago me gusta, lo voy a disfrutar más, así que hago que mi trabajo me apasione, sea el que sea, porque esa es la manera de disfrutarlo”. 

Y yo creo que gracias a su actitud, consigue mejorar día a día en su trabajo. No es resignación, es conseguir construir la actitud adecuada en función de tus circunstancias, para poder ser lo más feliz posible.

 

Lo que vemos fuera es un reflejo de nosotras mismas

Es incuestionable que hay días en que todo se ve negro pero, si te fijas, son justo esos días en los que tú no estás bien.

El día que estás bien, todo se ve de otra manera.

Esto tiene mucho que ver con la ley del espejo.

Si lo que ves fuera es malo, mira para adentro porque probablemente allí vas a encontrar las respuestas que necesitas.

Si lo que ves fuera no te gusta, mira para adentro Clic para tuitear

 

Rechazando o enjuiciando algo que consideramos malo aportamos nuestra cuota de negatividad al proceso

Este punto es complicado…Y por esto precisamente evito ver las noticias desde hace algún tiempo.

Si te expones continuamente a lo malo que te rodea, es muy difícil que puedas vivir tranquila y feliz.

No se trata de estar desinformada, ni de ser egoísta, como algunas personas opinan cuando les cuento que no veo las noticias.

Se trata de que saber quién ha entrado en la cárcel, qué nuevo político nos está robando, qué peleas ha habido en este o aquel barrio, cuántas mujeres han sido asesinadas este año, no aporta absolutamente nada a mi vida.

Si las noticias me entristecen, me provocan ira, me roban energía, no podré enfrentarme al mundo de la manera que quiero.

Si me siento frente a la tele a despotricar, a ponerme mala con tanto suceso trágico, en lugar de intentar aportar bondad y paz al mundo, mi vida no tiene sentido. 

No quiero aportar mi cuota de negatividad a nada, porque ya demasiada negatividad nos aportan esos sucesos por sí solos.

Pero no se trata de ver las noticias o no, se trata de que cuando pasan cosas que consideramos malas, de nada sirve seguir aportando más juicios feos, más opiniones negativas, más quejas.

Pongamos los esfuerzos en aportar beneficios.

 

Algo es bueno o malo en función de qué…

¿Quién tiene la potestad de decir qué es lo malo y qué es lo bueno?

¿Quién pone esas etiquetas? ¿Quién tiene la verdad?

Todo depende del cristal con que se mire y de lo que nosotras mismas llevemos dentro.

  • Tirarse pedos es malo, ¿por qué?
  • Si eres una mujer tirarse pedos es casi un delito, ¿por qué?

Es un ejemplo absurdo, lo sé, pero se entiende muy bien lo que quiero explicar.

 

¿Quién decide estas cosas? ¿Quién pone estas etiquetas?

¿Y si no existieran?

 

Conclusiones

Te he contado lo que yo aprendí en esa charla de Sergi, lo que no significa que comparta todo a pie juntillas.

Pero quería ponerlo sobre la mesa para abrir debate.

Son cuestiones importantes que no solemos plantearnos. No cuestionamos nada, vivimos agilipolladas.

Tengo que reconocer que salí de la charla con un subidón de energía importante, como si me hubiesen puesto las pilas. Pero, al mismo tiempo, con una sensación de paz inmensa, como si hubiese estado dos horas escuchando revelaciones.

Así que te invito a reflexionar conmigo sobre el tema y a que me cuentes tus impresiones.

 

¿Qué te parece lo que dice Sergi?

¿Estás de acuerdo con todas las ideas o discrepas en algún punto?

¿Ya te habías planteado antes estas cuestiones?

 

¡Cuéntamelo todo!

Un abrazo

Tu ayuda es fundamental para mí. Si te ha gustado PUEDES COMPARTIRLO EN TUS REDES SOCIALES. Muchísimas gracias🤗 Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
The following two tabs change content below.
Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

4 comentarios en “EL DÍA QUE, POR FIN, ENTENDÍ A SERGI TORRES

  1. Hola Tania,

    Gracias por compartir lo que aprendiste 😉 Seguro que escuchándole absorbiste muchísimo pero leer tus impresiones nos acerca un poquito a lo que pasó en la charla!
    La verdad es que sí me siento muy identificada con tus conclusiones, cada vez entiendo mejor que todas nuestras interpretaciones del mundo dependen de las gafas que llevemos puestas, y que en ellas está la clave para liberarnos de la frustración y e insatisfacción.

    A ver si consigo integrarlo en mi vida, poco a poco 🙂

    Un abrazo!

    • Hola Elena!!!

      Está claro que todo depende de nuestras gafas…Por eso al principio no entendía una palabra de lo que decía este señor y ahora me parece un iluminado 😉

      Intentamos cambiar mucho y aceptamos poco, y yo creo que combinando esas dos formas de proceder se encuentra el equilibrio.

      El problema con Sergi es que lo que dice choca frontalmente con lo que la mayoría creemos, pero si te paras a escucharle con el corazón algo hace clik y ya no hay vuelta atrás.

      Disfruté y aprendí tanto en la charla que quería compartirlo.

      Muchas gracias por comentar Elena!

      Un abrazo

  2. Hola Tania
    Me parece muy interesante lo que comentas, aportas algo de luz a mi vida en estos momentos.
    Un millón de gracias

    • Hola Marisol!

      Qué alegría poder aportar algo de luz en la vida de alguien.

      Para eso trabajo día a día, y espero poder seguir haciéndolo muchos años.

      Te agradezco muchísimo tus palabras y que te hayas pasado a comentar.

      Un abrazo enorme

Deja un comentario