padre ausente

¿DÓNDE ESTÁ MI PADRE? Consecuencias de tener un padre ausente

Crecer con un padre ausente no significa necesariamente que el padre haya fallecido o que se haya dado a la fuga en algún momento de tu vida.

Un padre ausente es aquel que, aún estando físicamente, no ejerce todas las funciones que como padre podría ejercer para que sus hij@s crezcan emocionalmente sanos.

¿Cuántas veces te has preguntado por qué te has convertido en la mujer que eres ahora?

–          ¿Por qué estás desconectada de tus emociones?

–          ¿Por qué sientes, muchas veces, que tienes un rol demasiado “masculino”?

–          ¿Por qué le guardas tanto rencor a tu padre, si no es tan malo?

–          ¿Por qué tienes la autoestima tan baja y sin embargo pareces tan dura?

–          ¿Por qué es tan importante para ti que ningún hombre te mantenga?

–          ¿Por qué has tenido parejas tan tóxicas?

–          ¿Por qué no eres capaz de quererte lo suficiente y tomar las decisiones que realmente quieres tomar?

Yo también me he hecho esas preguntas y poco a poco he ido consiguiendo mis respuestas.

Si te suena todo lo que te cuento, este artículo es para ti.

Descubriendo al padre ausente

Como se explica perfectamente en este artículo:

El padre ausente no es sólo el vacío físico de una figura que no tuvimos, en ocasiones, es también alguien que a “aún estando” no supo o no quiso ejercer su rol. Es una ausencia psicológica capaz de originar en la persona diversas heridas emocionales.

Lo que se conoce como el síndrome del padre ausente consiste en percibir a nuestro padre emocionalmente distante e inaccesible.

Tienes que tener en cuenta que voy a hablarte desde mi rol de hija en una familia de madre-padre. Sin embargo, como sabes, cada día aparecen nuevos tipos de familias con otro tipo de problemáticas a resolver. Pero de ese tipo de ejemplos sólo puedo dar mi opinión, no tengo experiencias ahí.

En mi caso, y casi con seguridad en el tuyo, madre y padre constituían el epicentro de la familia.

Aún así, solías sentir que tu padre “no estaba” en los momentos en que necesitabas que estuviese. Tenías un padre ausente, un padre cuya mayor preocupación era traer el sustento a casa y que consideraba que ahí terminaba su verdadera labor.

Los frutos del patriarcado

Este tipo de comportamientos que dan lugar a la figura del padre ausente, son frutos del patriarcado.

La figura del padre, del cabeza de familia, incapaz de mostrar sus emociones y afectos, y realmente ocupado en el sustento y la supervivencia económica de las personas que siente a su cargo, se relaciona sobre todo con las generaciones anteriores.

El patriarcado establece un sistema familiar muy estructurado, donde las supuestas diferencias en las capacidades masculinas y femeninas son las que marcan los roles a seguir.

La mamá se queda en casa cuidando de la prole, limpiando, cocinando y estando más accesible en lo emocional, mientras el papá sale a “cazar”.

Otra de las consecuencias del patriarcado en los hombres, es que muchos de ellos tienen tremendas dificultades para conectar con sus emociones.

La típica frase: “los niños no lloran”, sienta las bases de lo que ese niño interpreta que es su papel. El padre ausente fue un niño que tenía que tragarse las emociones para no parecer débil y dedicarse a las cosas de “niños” para no ser cuestionado.

No trato de establecer culpas, de ponerme en plan sexista, ni de hacer ningún tipo de recriminación.

Sólo trato de que entiendas por qué el trato que tuviste con tu padre ha podido afectar a la mujer que eres hoy, del mismo modo que lo que a tu padre le enseñaron de niño trajo consigo lo que tu padre fue después.

¿Dónde está mi padre?

Hablar de familia no es cómodo y suele reavivar heridas que parecían cicatrizadas, sobre todo cuando las heridas de tu padre ausente aún te afectan tanto.

No tengas miedo, volver a mirar tus heridas puede traerte muchas cosas buenas. Así que sigue conmigo 😉

¿Cuántas veces te has preguntado dónde estaba tu padre?

No dónde estaba físicamente, sino:

–          ¿Dónde estaba cuando bailabas en el cole?

–          ¿Dónde estaba cuando había que ir al médico?

–          ¿Dónde estaba cuando sacabas buenas notas y ni se inmutaba?

–          ¿Dónde estaba cuando te dejaba tu novio y llorabas desconsoladamente?

–          ¿Dónde estaba cuando conseguías tu primer trabajo y había que celebrarlo?

Tampoco quiero ser injusta, porque estar estaba en muchas de esas ocasiones, pero no para darte un abrazo, decirte una palabra de consuelo o felicitarte, estaba para:

–          Quitarle importancia a tus logros.

–          Quitarle importancia a tus llantos.

–          Menospreciar tu trabajo.

Podrías contar con los dedos de una mano las veces que tu padre te ha demostrado el afecto que necesitabas, te ha dicho las palabras que querías oír o ha corrido a salvarte.

Todas estas circunstancias han marcado tu vida, te han hecho crecer con un rencor terrible hacia tu padre y aún te duele recordarlo.

“El hecho de crecer junto a una figura paterna que a pesar de estar, es incapaz de aportar plenitud, cariño o reconocimiento, deja corrientes de vacío en el corazón de un niño que está aprendiendo a construir su mundo”.

La otra realidad del padre ausente

Voy a intentar darte otra perspectiva del asunto, que ha sido la que a mí me ha ayudado a sobreponerme a tantas heridas.

Ya sabes que muchas veces la forma en la que interpretamos las cosas no es la realidad. Si te paras a pensar, ¿qué es la realidad? ¿dónde está? ¿quién ve solo la realidad?.

Yo siempre consideré que tenía un padre ausente, que mi padre no ejercía la función que tenía que ejercer.

A nivel económico nunca me faltó de nada, tenía mucho más de lo que cualquier niña puede tener. Sin embargo, había muchos momentos (prácticamente todos) en los que pensaba que mi padre tenía que haberse comportado de otra manera.

Fui una niña que acumulé rencor hacia mi padre hasta el límite de la explosión. De hecho, pasé de ser una niña buena que no daba problemas, a convertirme en una tirana que por todo discutía.

El ambiente en casa no era cómodo, si mi padre abría la boca le saltaba a la yugular. Tenía que pagar por su “mal comportamiento”.

Sin embargo, ahora, después de trabajar mucho la relación con mi padre, cuando miro hacia atrás me acuerdo de tantísimas cosas buenas que en su momento era incapaz de ver.

–          Nunca me dio una palmadita en la espalda, pero siempre que su hija tenía alguna actuación (y eso podía ser una media de 5 veces al año), allí estaba él.

–          Jamás me dijo “¡qué buenas notas!, ¡enhorabuena!”, pero me pagó todos los estudios que he querido realizar a lo largo de toda mi vida.

–          Nunca le pareció bien que mi pasión fuese bailar, pero ahí estaba él para llevarme a ver musicales, para pagarme las formaciones y para recorrer cientos de kilómetros para llevarme a maratones, clases de danza y cualquier cosa que quisiera hacer.

–          Le molestaba que te pusieras mala, era un síntoma de debilidad, pero era el primero que te llamaba para preguntarte, a su manera, cómo estabas.

Consecuencias de haber tenido un padre ausente

Fuiste una niña con un padre ausente, creciste con esa falta y todo eso, irremediablemente, ha afectado a la construcción de tu personalidad.

Has estado muchos años culpando a tu padre del carácter que tienes hoy.

No se puede negar que sufriste muchísimo debido al comportamiento de tu padre y a las expectativas que cualquier niña tendría al respecto.

Pero ahora eres una mujer, has cambiado, evolucionas (aunque a veces te parezca que no) y luchas cada día por no convertirte en la persona que era tu padre.

El día que tengas hij@s, si aún no los tienes, no permitirás que crezcan con un padre ausente.

El hecho de que hayas crecido sintiendo que tenías un padre ausente, implica consecuencias que probablemente te siguen afectando en el día de hoy:

–          Dependencia emocional

A pesar de parecer una mujer independiente y segura, dependes emocionalmente de los demás.  Bien, no se nota, y además te encargas de esconderlo divinamente, pero tú sabes que muchos de tus comportamientos tienen que ver con una dependencia emocional que no llegabas a entender.

Hay ciertos vínculos que sabes que te hacen daño pero que no cortas por el miedo a sentirte sola, y de ese modo te ves metida en relaciones tóxicas de las que no sabes cómo salir.

–          Inseguridad

La inseguridad tampoco es algo que se vea en ti a simple vista, pero tú sabes que tus celos y tus desconfianzas tienen que ver con una inseguridad casi patológica que en ocasiones no te deja vivir tranquila.

Se debe al mismo miedo de antes, miedo a sentirte sola o abandonada.

–          Desapego afectivo

El hecho de haber crecido junto a un padre ausente hace que no quieras depositar demasiado afecto en nadie para evitar ser traicionada o, lo que es peor, ignorada.

Ya te ha ignorado suficiente tu padre.

–          Hostilidad

Estás a la defensiva, esperando el ataque.

Quizá tenías un padre ausente para lo bueno pero en lo malo sí que estaba ahí para machacarte.

–          Abuso de poder o dificultad para ejercer tu autoridad

O te comportas como una déspota o no te atreves a abrir la boca para decir lo que piensas.

Es muy probable que fueses una niña asustadiza al principio y que según ibas creciendo, y dándote cuenta de las cosas, empezases a comportarte como tu padre.

–          Indisciplina y falta de voluntad

Mientras hay personas que imitan la conducta que tanto criticaban en su padre ausente, otras personas se van al extremo contrario.

Las mujeres que se van al extremo contrario suelen convertirse en personas indisciplinadas e incapaces de tomar decisiones.

–          Problemas con la autoridad

Recuerdo haber sido una niña buena, siempre y cuando el viento soplase a mi favor. Si en algún momento algo me parecía injusto, hacia mí o hacia los demás, hacía lo que me daba la real de la gana.

–          Falta de autoestima

Si creciste con un padre que te hacía de menos todo el tiempo, que te ignoraba, que incluso se reía de las cosas que eran importantes para ti, tendrás una falta de autoestima importante, por mucho que te empeñes en ocultarla.

3 cosas que te ayudarán a sanar tus heridas

Desde el momento en que asumes que tienes traumas infantiles que afectan a tu vida y que una vez que los superes podrás evolucionar mucho mejor,  algo hace “clik” y puedes empezar a buscar respuestas a muchos de tus comportamientos.

Quien no haya tenido traumas infantiles que levante la mano.

¿Nadie en la sala?

Nadie. Eso creía…

Muy pocas personas, al menos que yo conozca, no tienen algún tipo de trauma que arrastran desde la infancia, es muy normal.

Sin embargo, como casi todo en la vida, tiene solución.

Aunque el vacío que te haya dejado la figura de tu padre ausente te haya hecho mucho daño, en tu mano está que el daño cada vez sea menor.

1.      Intenta comprender

Si tu padre también tuvo un padre ausente y nadie le enseño a manifestar afecto, era muy difícil que él, llegado el momento de convertirse en padre, supiera hacerlo mejor.

Sí, es verdad que si tú estás encontrando herramientas él también podría haberlas buscado, pero por lo que sea no lo hizo.

Él también sufrió por no saber darte afecto, por no saber hacerte feliz, por ser incapaz de abrazarte cuando lo necesitabas.

Si se dio cuenta, que es muy probable que sí, te aseguro que también sufrió por ello.

¿No te ha pasado a ti que a veces te enfadas con alguien, sabes que no llevas razón, y aún así eres incapaz de recular?

Pues también puede ser que el orgullo de tu padre no le permitiera ser de otra manera, aún dándose cuenta que esa no era la mejor manera para ti.

2.      Vive el presente

El pasado ya no existe, eso es incuestionable.

Vamos a suponer que tu padre sigue siendo un padre ausente, pero que gracias a que tú estás trabajando tus traumas infantiles ahora le comprendes mejor.

Si le comprendes mejor no seguirás culpándole de todos tus males, podrás responsabilizarte de tu vida, mirarle con más amor y conseguir curar tus heridas.

Vive el presente y valora a tu padre por lo que es hoy, con lo que tú sabes ahora que antes no sabías, y sobre todo por tu propia felicidad.

3.      Busca ayuda profesional

Si te das cuenta de que no hay forma de superar ese vacío que dejó tu padre ausente, busca ayuda de profesionales.

A veces, el dolor es tan grande y las heridas son tan profundas que no vale con tener empatía e intentar comprender a tu padre.

Hacer terapia, constelaciones familiares, reforzar tu propia autoestima, son las herramientas más potentes para sanar heridas y conseguir tomar las decisiones que siempre has querido tomar para ser más feliz.

Conclusiones

He llorado muchísimo a consecuencia de la relación que tenía con mi padre.

No comprendía lo que hacía, cómo pensaba, cómo trataba a sus hijas…Si luego resulta que cuando salía a la calle era bueno y accesible para todo el mundo.

Lo comprendí el día que me di cuenta que me había convertido en él.

¡Me había convertido en mi padre ausente!

–          Tenía dificultad para manifestar mis emociones.

–          Era bastante tiránica, inflexible, estricta.

–          Me creía en posesión de la verdad absoluta.

–          Pensaba que el mundo giraba en torno a mí.

–          Trataba regular a mi familia más cercana y entre algodones a todos los demás.

–          Tenía la autoestima por los suelos, pero como la debilidad no estaba bien vista había que disimular.

Recuerdo a mi ex marido diciéndome: “parece que te has tragado a tu padre”.

Pero cuando te haces consciente de que tienes heridas y pones los remedios necesarios para curarlas, tu mundo cambia.

Cuando empiezas a dar amor a esa persona a la que recriminabas continuamente, a la que rechazabas y con la que peleabas, esa persona cambia, aunque sea solo un poquito.

A ti no te gustaba cómo se comportaba tu padre contigo, a ti no te gustaba que tu padre fuese un padre ausente…

Pues compórtate como te hubiese gustado que se comportasen contigo y verás que poco a poco los cambios se irán produciendo. ¡Garantizado! 😉

¡Cuidado que aquí me pillo los dedos! “Poco a poco los cambios se irán produciendo” no significa que de aquí a una semana tu padre ausente se convierta en el padre amoroso que siempre has echado de menos, eso es poco probable.

Pero ten paciencia, hazlo sobre todo porque así te sientes mejor contigo misma, y ve cosechando los frutos lentamente.

No podemos rebobinar hasta nuestra infancia, ponerle a nuestro padre el “chip de padre amoroso” en el cerebro, y volver a revivir esa etapa de nuestra vida para construir un futuro mejor.

El futuro mejor se construye ahora, en el presente.

Es ahora cuando tienes la posibilidad de sanar las heridas provocadas por tu padre ausente.

Si el rencor es tan grande para no querer saber nada de él, estupendo, es tu decisión, pero eso no significa que te tengas que quedar con el rencor.  Puedes usar el perdón para sanar, aunque no quieres volver a ver a las personas que te hicieron daño.

Pero si crees que es posible reconciliarte con tu pasado para ser más feliz, ¡adelante!, sé valiente y construye relaciones diferentes a la que tenías con tu padre ausente.

Pero ahora quiero escucharte a ti, porque este es un tema que me interesa mucho y por el que sufren muchas mujeres.

¿Creciste con un padre ausente?

¿Has conseguido curar las heridas provocadas por ello?

¿Puedes contarnos algo que pueda ayudar a las personas que hayan pasado por esto?

Un abrazo grande

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Acerca de la autora

Tania Carrasco Cesteros

Ayudo a las mujeres a superar sus complejos, a quererse como son y a mejorar la autoestima porque para mí es la base de la verdadera felicidad. Si necesitas adornarte para sentirte segura es que algo no marcha bien. Es el momento de empezar a amarte y construir la vida de tus sueños.

Interacciones del lector

Comments

  1. ¡¡Hola guapa!!

    ¡Qué identificada me siento con todo lo que dices! Yo tuve un padre ausente del todo básicamente porque murió cuando tenía 6 años y no se de que manera habrá actuado mi cabeza pero no recuerdo nada de él… eso si, me tocó vivir con una madre que adoptó ese rol masculino y en consecuencia, ahora dándome cuenta yo también lo tengo. Siempre tiendo a ser la fuerte, la que lleva todos los temas complejos… aunque ahora en esta fase de autoconocimiento en la que estamos me doy cuenta que va mucho más allá de simples rasgos de mi personalidad y tienen mucho que ver con todo esto.

    Gracias por tus artículos, por darme un poquito más de claridad en todo este camino. Haces un trabajo estupendo 🙂

    ¡Un abrazo preciosa!

    • Hola cariño!!

      Muchas gracias por dejar tu comentario porque creo que en este artículo muchas nos identificamos pero no es un tema cómodo de comentar.

      Si además tu padre no sólo estuvo ausente emocionalmente sino también físicamente, la tarea se hace más dura. No podría llegar a imaginar tu pesar.

      Es inevitable que tanto tú como tu madre hayáis adoptado ese rol, digamos que de esa manera se busca el equilibrio y a veces no nos damos cuenta de hasta qué punto eso es lo sano. La verdad que no sabría decirte.

      Me alegra mucho saber que he podido darte un poquito de claridad. Para mí también es difícil escribir determinadas cosas, sabiendo que mucha gente que me lee conoce a mi familia perfectamente y pude ser incómodo. Pero si sirve para ayudar, bienvenido sea pues por ello lo hago.

      Un abrazo enorme

      • Pues ya soy una adulta y aun reciento cuando mi padre se vuelve un cobarde al irse que yo lo traduzco a huir de los pequeños problemas que le da la vida, por ejemplo enfermedades que tengo, el prefiere irse y ni siquiera nos llama para saber cómo estamos, y como dices nunca ha tolerado las equivocaciones, incluso cuando era niña en vez de llevarme a jugar basket, etc, el no iba en plan de juego, y le molestaba que yo sonriera, el decía que tenía que ver el juego de forma seria, casi quería que yo me volviera deportista profesional, me di cuenta después de un hecho fatídico que únicamente me afecto a mi de forma emocional que el lo único que quería era vivir a través de mi, lo que el no vivió ya sea por circunstancias o simple indecisión, y aunado al hecho de que el no quería tener más hijos, con dos hombres para el era más que suficiente, pero mi mamá fue muy incistente y quería tener una hija mujer, entonces me planearon y me tuvieron, y para colmo mi papá vio supuestamente más potencial en mi que en sus dos hijos anteriores, y de niña recuerdo que siempre me hacía llorar, pero se enojaba y argumentaba que con llorar no se soluciona nada, cosa que ocasiona que siempre que quiero llorar me escondo para hacerlo, y cuando yo trabajo el espera mucho altruismo de mi parte, y casi se enferma cuando no consigue lo que quiere y eso me hace sentir culpable

        • Hola María!

          Claro, es normal que la situación te haga sentir culpable aunque no tengas la culpa de nada.

          Si cambiamos la palabra «culpa» por «responsabilidad» el tema cambia de matiz.

          Siento decirte que no vas a poder cambiar el comportamiento de tu papá nada más que a través de la aceptación de lo ocurrido y la preocupación por sanar tu autoestima.

          Él, a igual que tú, aunque a veces haga cosas incomprensibles, no lo hace mejor porque no sabes hacerlo mejor.

          Ya sé que esto es una justificación, es simplemente la realidad.

          Así que si quieres poder empezar a mirar atrás con amor, piensa en ti y aprende la manera de gestionar tus emociones. Cuando consigues eso, cuando tú te amas a pesar de lo ocurrido, la vida se transforma. Incluso a veces las relaciones familiares mejoran una barbaridad.

          Muchísimas gracias por contar tu testimonio, ahora te toca pasar a la acción 😉

          Un abrazo grande,

          Tania

          • Hola me siento algo identificada con su historia😕, en mi caso mi papa nunca estuvo conmigo y para mi hablar de el en la familia de mi madre osea con mis tias es un tema tabu me da mucha pena,
            Ya tengo casi 30 años pero siento que actuo como una adolescente en muchas cosas y eso es debido ala insguridad que tengo por que mi papa no me quiso y lo mas lamentable es que tengo un relacion que no deberia….
            Y nunca e podido tener un novio estable porque siempre e pensado que mi papa que fue mi papa no me quizo no creo que ningun otro hombre me quiera y pienso que solo van a jugar conmigo 😢
            Y me da mucho miedo el compromiso
            En cierta parte soy independiente aunque aun viva con mi mama yo trabajo y me pago mis propios gastos y salgo a pasear y de vacaciones y me siento super bien porque se que me estoy pagando mis propios gastos y a la vez eso me hace semtir que no necesito de ningun hombre pero la reaidad es que si necesito de una pareja estable y que me ame y que yo lo ame pero no puedo creer en ningun hombre 😢😢😢
            Y no entiendo como a su otra hja si la quiere y a mi no si yo tambien soy sangre de su sangre 😢 porque como puede ser eso que ella si la proteja la cuide y la quiera 😢
            Nose son muchas cosas que me hacen llorar muchas veces y verlo a veces por la calle me hace sentir una miserable bastarda siento que se burla de mi al pasar enfrente de mi con la niña y el niño dandoles todo el amor que a mi nunca me dio….

          • Hola Yazmin!

            Tienes que ser durísimo ver a tu padre por la calle, de esta manera, y tú sintiéndote tan sola por su abandono.

            Sin embargo, veo en ti mucha lucidez y conciencia respecto a lo que te pasa y por qué necesitas lo que necesitas de tus parejas.

            Tienes muchas herramientas para afrontar lo ocurrido, así que pon el foco en todo lo que te enseña la situación:

            – A ser fuerte
            – Valerte por ti misma
            – No necesitar un hombre a nivel económico que te mantenga

            Y actúa sobre esas carencias que ves:

            – La necesidad de tener una pareja que te ame.

            Porque eso que le pides a una pareja es justo lo que necesitas darte tú a ti misma.

            Cuando eso ocurra, que ocurrirá porque te veo muy dispuesta a seguir en un camino de mejora constante, verás que el amor es una energía que sale únicamente de ti. Y cuando tú aprendas a darte eso no vas a necesitar que nadie te lo dé. Te gustará que te lo den, como nos pasa a todas las personas, pero ya no lo necesitarás de forma patológica sino que será una decisión personal.

            Todo mi cariño y amor para tu proceso, y muchísimas gracias por tu comentario.

            Un abrazo,

            Tania

  2. Hola!
    Me siento bastante identificada; mi padre era del tipo que no expresaba sus sentimientos y se preocupaba bastante por traer el sustento, siempre luchó por darnos lo mejor ( a mi a mi hermana), y ella y yo somos tremendamente independientes en muchos aspectos y en mucha ocasiones tremendamente reservadas, tal cual mi padre. Siempre hemos sido «las fuertes», pero nos hemos encontrado en momento de caos por no expresar o canalizar los sentimientos. Personalmente no había hecho consciencia de cuanto podria causar en mi personalidad tener un «padre ausente» a parte ciertas características, mil gracias me has dejado pensado con este post.
    Muy desafortunadamente el falleció hace pocos años, cosa que también me llevo a renovar varias cosas en mi vida.
    Gracias!

    • Gracias a ti Laura!

      Un padre ausente trae consigo muchos «traumas» que hay que ir resolviendo. Teniendo en cuenta que, en realidad, nosotros antes de nacer elegimos a nuestros padres en función de lo que necesitamos aprender en este vida. Al menos eso dicen ciertas teorías, y yo las suscribo y me siento muy cómoda pensando así.

      Cuando te das cuenta que no canalizar los sentimientos afecta negativamente en muchos aspectos, ya es un gran paso para empezar a ponerle remedio. Buscar algún tipo de terapia que te ayude a sacar fuera todo lo que te has guardado hasta este momento, te ayudaría muchísimo.

      Para este caso concreto me ayudó mucho hacer constelaciones familiares, por si quieres planteártelo.

      Siento mucho que tu padre ya no esté físicamente para resolver estas cosas juntos pero igualmente tú y tu hermana podéis trabajar para resolver estas cuestiones aunque él ya no «esté».

      Muchas gracias por compartir tus vivencias Laura.

      Un abrazo

  3. Hola Tania!

    Aquí tienes otra más con la misma problemática. Yo he sufrido mucho con el tema, sobre todo en la adolescencia e incluso ahora, (tengo 27), al analizar desde otra perspectiva y comprender otras cosas y sentir ciertas carencias… Ahora es como que comprendo que muchos problemas de control de emociones, ansiedad o tristeza me vienen de ahí.

    Desde pequeña siempre he tenido que luchar contra un padre que parecía que no tenía sentimientos, era injusto, y no mostraba ninguna pizca de tacto ni empatía, además de la problemática añadida de que mis padres nunca se llevaron bien y desde la cuna tuve que escuchar sus discusiones (sí, aún siguen casados después de 30 años de peleas, falta de amor y respeto). Por eso, tengo la impresión que desde niña es como si madurara de un golpazo y me tuve que hacer peleona para sobrevivir. Yo fui de las que le plantaban cara sin miedos (lo que en el pasado no se atrevía a hacer mi madre) y al final quien salía siempre peor parada (también he sido muy sensible siempre).

    Yo acaba dolida y él como si nada, tan pronto como te cantaba las cuarenta sin venir a cuento (tiene unas creencias muy cerradas), como hacía como si nada, como si no acabárais de discutir. Él es de esos que siempre piensan que tienen razón, que tienen que inculcar su verdad y sus normas, que hay que acatar las leyes e intentan manipularte inconscientemente, que te echan charlas tremendas hablando de su perspectiva, que culpan a los demás y que no saben comprender a los otros, ni mucho menos dar apoyo. Todo lo que me gustaba e ilusionaba siempre se ponían en contra.

    Y he pasado de ser una persona con muchas ilusiones a estar cada vez más baja de ánimos, más apática y más pasota… Me he sentido muy identificada con tu post, además él siempre ha estado muy enfocado en el trabajo (trabaja muchísimo y es muy inteligente) y hace un montón de cosas con sus amigos y círculos de fuera, que para ellos es alguien totalmente generoso (cuando en casa lo contrario). Ahora es diferente porque antes era mucho más agresivo y ya directamente siempre está fuera y cuando viene aquí muchas veces como si no estuviera.

    Hace nada he leído un libro sobre TLP («Dejar de pisar sobre cáscaras de huevo») y me he quedado impresionada de los rasgos comunes que he encontrado. Quizás tenga ese trastorno u otros parecidos, no lo sé, pero he podido comprender muchas cosas… Aún así, es difícil superar toda esa brecha o trauma que ha generado convivir con alguien así desde el primer día de tu vida tantos años.

    Yo la verdad que no le guardaba rencor, y aunque, de vez en cuando, seguimos teniendo grandes discusiones, intento que no me afecten (en el momento siempre me afecta) y seguir siendo fiel a mis ideales.

    Podría contar mucho más pero ya está siendo el comentario demasiado largo. Así que, me despido y muchísimas gracias por el blog y por escribir de temas que realmente son importantes.

    Un abrazo!

    • Hola Ishtar!

      Me suena muchísimo todo lo que cuentas, lo he vivido en mis propias carnes también desde muy pequeña. Me ha causado grandes problemas que se mantuvieron demasiado tiempo hasta que intenté comprender, perdonar y seguir adelante a pesar de lo que pensasen los demás (incluso él al que siempre trataba de agradar).

      Puedo afirmar abiertamente que los años de terapia, formaciones y auto conocimiento, me han llevado a resolver muchos de estos traumas y a relacionarme con mi padre desde el amor. Hoy día tenemos una relación estupenda, porque también él ha cambiado mucho. Llega un momento en que no sabes si él ha cambiado porque tú has cambiado, o al revés, y da igual. Lo que está claro es que cuando tú cambias la actitud que tienes respecto a algo, ese algo va a cambiar por poquito que sea.

      Te animo a que recuperes tus ilusiones, no le des a nadie el poder de arrebatártelas. Eres muy consciente de lo que pasa y eso te guiará en el camino hacia la solución que te haga crecer y estar más en paz contigo misma.

      Muchísimas gracias por un testimonio tan valioso.

      Un abrazo grande

  4. Hola Tania, hoy vi el facebook live en el grupo d la semana anterior y eso me llevo a pasar x este post, me siento muy identificada. Con mi papá tuve buena relación hasta los 8, 9. Eramos muy unidos, y después todo cambio, el no tenia paciencia para enseñarme las cosas d la escuela, y comencé a ir a una maestra particular, nació mi hermana después d 12 años y yo me aleje mas, el siempre fue d decir las cosas sin ver si Heria a alguien con sus pbras, aun lo hace, recuerdo q todos los días discutía con el x tonteras y yo terminaba llorando encerrada en mi cuarto, y después el como si nada, todo esto me hizo clic hará un par d meses atrás, y me di cuenta q a veces soy como el, y no quiero ser así, lastimar a los demás con mis pbras, o ser fría a veces, nunca me calle cdo discutía con el, pero bueno el siempre debia tener razón. Ahora trato d no llevarle el apunte, ya es mayor, e intento comprender xq es así, y al leer tu post lo entendí un poco, aunq el no es demostrativo nunca nos hizo faltar nada, pero quisiera poder llegarle d alguna forma, veo q con mis hermanas no es asi, quizas yo tb contribui a esto, a veces me alejo demasiado, solo espero poder sanar estas heridas q aun están abiertas. Gracias por este post

    • Hola Ana!

      Según cuentas tu historia se parece bastante a la mía y te garantizo que la situación puede mejorar muchísimo.

      Ten en cuenta que, probablemente, tú tienes muchas más herramientas que él para curar estas heridas por la época en la que te ha tocado nacer. Tenemos más conocimientos a nivel emocional, más formas de ver las cosas…

      Si no hubo grandes problemas, más allá de la falta de comprensión o la soledad que sentiste por su forma de ser, no hay grandes motivos para guardar un rencor que sobre todo te perjudica a ti y, de paso, al resto de tu familia.

      No es que seas responsable de cómo se sientan los demás, ni tengas la culpa de nada, pero el hecho de darte cuenta de que puedes hacer algo por tu parte para que las cosas estén mejor te pone en la situación adecuada para que lo hagas.

      Si además tu padre aún vive, no dejes que pase más tiempo para sanar esta relación. Que no se te haga tarde (ya me entiendes).

      Lo que a mí me ayudó más en este sentido fue hacer constelaciones familiares, como ya he contado en varias ocasiones. Pero puedes ir haciendo pequeñas cositas como:

      – Escribirle una carta (puedes dársela o no) pero al menos sacas fuera lo que sientes y deja de doler tanto.
      – Hablar con él de su vida, de cómo fue su infancia, de qué sintió cuando naciste. Temas que te hagan conocerlo mejor y quizá entender un poco más por qué es así.
      – Intenta pagarle todo con amor y comprensión. Incluso las personas aparentemente duras, como puede ser tu padre, se derriten con el amor. Quizá no la primera vez, quizá te cueste un poco, pero lo normal es que cuando pagas a alguien con amor, al final te devuelva amor.

      Y en el caso de que las cosas no salgan como te gustaría, en el caso de que él no responda como tú necesitas, perdónale, no ha podido hacerlo mejor. Pero perdona de corazón, mira su niño interior que casi seguro está como tú, dolido.

      Mucho ánimo Ana. Son situaciones complicadas pero pueden mejorar muchísimo por la parte que nos toca.

      Un abrazo grande

  5. Hola tañía
    Me sentí muy identificada en varios aspecto sobre el padre ausente y si muy sierto eso q parte de nuestros problemas emocionales surgen de ahí por lo menos a mi me pasa que tengo miedo al abandono a que la gente se aleje de mi y creo que mi problema viene de ahí de la ausencia de mi padre , hoy ya reconoci que tengo un problema y en estos días e querido buscar a mi padre para entablar una relacion por que creo que guardar rencor o recentimiento sólo me daña ami, no se la verdad si estoy bien queriéndolo buscar y tratar de tener ese relación hija padre lo mas norma a mis 24 años no se por que tengo esa necesidad de buscarlo

    • Hola Stephani!

      Creo que querer buscar a tu padre y tener una relación con él es normal a cualquier edad. Es una ausencia que se siente mucho.

      Cuando el alejamiento es grave y ha sido por algo demasiado doloroso, tampoco es necesario tener que encontrarse con él para perdonarle.

      El proceso del perdón se puede hacer igualmente aunque la persona a la que perdonas ni siquiera lo sepa directamente.

      Tú haz lo que tengas que hacer pero ten en cuenta que perdonar es una opción en cualquier momento. No es necesario mantener una relación con la otra persona necesariamente.

      Desde luego, cuanto mejor relación tengamos con las personas importantes de nuestra vida, mejor nos sentiremos. Pero a veces no se puede, no depende del todo de nosotras y tenemos que limitarnos a perdonar sin más para poder seguir adelante.

      Ánimo y mucha mucha suerte en tu búsqueda!

      Un abrazo

  6. Hola
    Recientemente he terminado una relación con una chica y estoy muy seguro de que ella ha tenido un padre ausente. Lo he deducido porque a sus 32 años nunca se enamoró, ni quiso a ninguna pareja. Su relación más estable fue a sus 18 años y tan sólo duro un año. A partir de ahí sólo tuvo relaciones esporádicas de entre 3 o 4 meses, las cuales rompió ella. Es bastante promiscua. Conmigo ha estado unos 4 meses y siempre noté que no se ilusionaba pero sí parecía buscar estabilidad, aunque luego lo negó. Hizo un comentario acerca de su padre que me dio a entender que este no muestra ningún interés en llamar a sus hijos por teléfono (viven en otras ciudades). Uno de sus hermanos tiene una depresión profunda y está en tratamiento, creo que este hecho también está relacionado con el padre. Algo que me sorprendió mucho fue el cambio brusco que vi en ella al decirme que no quería seguir conmigo, era absolutamente otra persona. Hasta dos días antes había sido cercana y de pronto era diametralmente opuesta; fría e inmadura. Se muestra muy autosuficiente, apenas expresa sus sentimientos y cuando lo hace, sólo habla acerca de un sentimiento de soledad que percibí como arraigado, pero huye de profundizar en eso. Han pasado unas dos semanas de que dejamos la relación y no nos hablamos, pero tengo el gran dilema de si debería quedar con ella para intentar hablar de su padre, porque está claro que ella aún no ha relacionado todos estos aspectos, con la relación entre ella y su padre. No sé qué debería hacer. Tal y como se portó al final conmigo, como si no le hubiese importado yo en absoluto, el 99% de la gente se limitaría a ignorarla por completo. Ya incluso es muy posible que esté en otra relación… Qué debo hacer??

    • Hola Luis!

      Como has podido comprobar con el artículo este caso me suena.

      Desde fuera se ve todo fácil, tú atas cabos y quieres ayudarla pero si ella no ve todo eso es que no ha llegado su momento.

      Piensa si realmente quieres hablar con ella para ayudarla de corazón o si es un último esfuerzo por recuperarla…

      Queremos salvar a nuestras parejas, pero solo podemos salvarnos a nosotros mismos realmente.

      Yo no puedo decirte lo que tienes que hacer, porque si ella no ha querido tocar ese tema contigo antes, ¿por qué iba a querer hacerlo ahora?

      Sin embargo, si es un intento de ayuda desinteresada, nada pierdes por hacerlo, ¿no?

      Haz lo que te dicte tu corazón pero asume que puede ser que ella no reaccione como te gustaría y tendrás que respetarla.

      Muchísimas gracias por contar este testimonio tan instructivo y por confiar en mí.

      Si necesitas lo que sea me tienes al otro lado.

      Mucho ánimo con esa ruptura y un abrazo muy grande!

      Tania

  7. Hola Tania!
    Gracias por este artículo tan constructivo.
    Creo que en el fondo, desde siempre supe que el tipo de relación con mi padre había calado hondo en mi, pero traté de ignorarlo y de no mirar profundamente mis heridas, creyéndome mi pantomima de que era autosuficiente sin él y para nada me afectaba. Tengo un vivo recuerdo de mi muy pequeña, escribiendo en mis primeros diarios las preguntas de ¿por qué papá no me habla ni me hace caso?. El caso es que esa relación se fué haciendo cada vez mas fría y distante, sintiéndome ignorada por él y sin saber como acercarme por mi parte, a pesar de que vivimos en la misma casa hasta que yo tuve 20 años y nos mudamos mi madre, mi hermano y yo. El panorama era ya insostenible. Gritos, broncas y reproches debido a la precariedad económica a la que su falta de responsabilidad nos tenía sometidos a lo largo de los años, eran la tónica habitual. Lo que supimos al cabo del tiempo era de las adicciones al alcohol y las drogas que siempre mantuvo (la intensidad creo que fué en aumento) en total secreto, Por eso también supuso un alivio para él que nos fuéramos, y así nunca pretendió volver a contactar. Eso explicó mucho.
    Pero Oh Voilà! aquí me encuentro yo hoy en día, mujer fuerte e independiente que cae en relaciones tóxicas con los hombres. La última y muy reciente que ya por fin me hace tomar contacto con mi realidad; con un hombre seductor y misterioso, y por supuesto inaccesible emocionalmente y adicto a las drogas, (de forma muy sutil y elegante, no te creas) parecido incluso físicamente a mi padre, quien me tuvo loquita por conseguir que me quisiera!. ¿Da miedito y todo verdad? En fin, aunque está siendo duro, al menos agradezco al Universo la oportunidad que me ha dado de ser consciente y tratar de reparar mi historia, así como mi débil autoestima y amor propio. Estoy sin embargo todavía en la búsqueda de la mejor manera de hacerlo.

    Un abrazo y gracias de nuevo por estos espacios que nos regalas con tanta dedicación!

    • Lo primero que me ha salido decirte es «qué bonita tu historia»…No porque tenga nada de bonito todo lo que has tenido que vivir al tener un padre ausente, sino qué bonita esa capacidad tuya de reparar tus heridas con amor.

      Te llamas Tania, nos parecemos en otras muchas cosas, y me llega tu energía desde el otro lado del mar.

      Vas a salir de esta muy reforzada, las heridas igual las limpias con lágrimas, pero te ha llegado el momento de:

      – Soltar dolor
      – Soltar rencor
      – Y perdonar (a ti también)

      Cada cual recorre su camino lo mejor que sabe, y juzgar a los demás nos hace juzgarnos duramente a nosotras mismas.

      Ama las cosas tal y como son porque no pudieron pasar de otra manera y sigue tomando conciencia porque eso te salvará.

      Muchísimas gracias por compartir una historia tan sincera, por confiar en mí y por estar cerca para recorrer este camino «juntas».

      Un abrazo muy muy muy grande

  8. Hola Tania:

    Recientemente he descubierto el blog y sinceramente me siento muy identificada con este post en concreto. Crecí con un padre ausente, un hombre hecho a sí mismo, que consiguió llegar al éxito desde la nada pero muy inflexible, las cosas deben hacerse como él dice, los demás no sabemos nada, él es el modelo a seguir porque él es el que ha llegado alto, el comportamiento debía ser el que él decía no había opción a réplica. Eso ha provocado en mí sensaciones de vacío, baja autoestima, soledad, sensación de no valer para nada ni de ser merecedora de nada, tener un carácter huidizo que hace que me aleje de aquello que me importa conseguir, autosabotaje cuando estoy a punto de lograr algo que es importante para mí… Desde muy pequeña lo único que quería era escapar de mi padre, hacer con mi vida lo que me diera la gana, porque siempre he creído que nadie tiene el derecho a decidir por tí como debe ser tu vida, sin embargo llevo muchos años intentándolo y nunca lo consigo, cuando estoy a punto ocurren cosas que hacen que todo se desmorone, no soy capaz de acceder a mis recursos que sé que los tengo para cambiar esta situación y superar esa relación tóxica, sé que en el fondo quiere lo mejor para mí que ninguna de las decisiones que ha tomado pretendían perjudicarme, pero emocionalmente me han destrozado, creo que tengo derecho a decidir por mi misma, a conseguir lo que me propongo, pero ahí hay algo que no logro romper y que hace que no pueda separar mi vida de la suya. ¿algún consejo?

    • Hola María!

      Yo también me siento muy identificada con todo lo que cuentas.

      Me pides un consejo y lo tengo muy claro: TRABAJA EL PERDÓN. El perdón hacia ti misma por autosabotearte y no conseguir lo que quieres, y el perdón hacia tu padre por no haber sabido hacerlo mejor.

      La aceptación y el perdón son herramientas súper poderosas e imprescindibles en esto casos.

      En mi curso online de Autoestima trato mucho estos temas. Tanto la aceptación y el perdón como la relación con los padres y cómo esas situaciones conforman nuestra autoestima.

      Si quieres echarle un vistazo encontrarás un apartado en el menú del blog.

      Otra cosa que provocó un antes y un después en la relación con mis padres fueron las constelaciones familiares.

      Te puedes hinchar a leer consejos de todo tipo pero no notarás muchos resultados hasta que pases a la acción. Deja de pensar en qué hacer y prueba cosas. Experimenta, haz ejercicios relacionados, busca ayuda.

      Pero no te quedes en lo que yo u otras personas podamos aconsejarte. Compruébalo por ti misma.

      Te aseguro que esa situación y cómo te sientes ¡se puede solucionar! Aquí delante tienes un ejemplo 😉

      Mucho ánimo María y adelante con la experimentación.

      Un abrazo

  9. Hola buenas , soy un chico y soy homosexual , tengo 19 años. Nunca conocí a mi padre y trato de ser feliz, pero me cuesta mucho. Tengo muy poca autoestima , no me creo merecedor de amor , me veo feo aunque la gente me diga que soy guapo y voy por la vida sintiéndome poco. No tengo pareja y me gustaría conocer a un chico y llevar a cabo una relación sana aunque pienso que dependería mucho emocionalmente luego de él ¿Cómo solucionarlo?

    Pienso que es importante perdonar pero sólo cuando uno se siente capaz, si no no sirve de nada. El corazón es el que tiene toda la verdad.

    Saludos y buen blog =)

    • Hola Borja!

      Me encanta tener hombres por aquí 😉

      Eres muy joven y es una suerte que ya te estés dando cuenta de estas cosas y tengas la intención de trabajarlas para tener relaciones más sanas.

      No me gusta hacer creer a la gente que hasta que no resuelvan sus traumas no podrán tener una relación de pareja sana. Quizá no podrán tener una relación de pareja decente cuando hay muchos traumas, pero las parejas también son grandes maestras y nos dan la posibilidad de trabajar muchas cosas de nosotr@s mism@s.

      Por supuesto, cuanto más sana esté la autoestima en el momento de construir una pareja, más garantía de éxito tendrás, eso está claro.

      Pero no te cierres al amor aunque tengas «procesos» que superar.

      En cuanto a lo que dices del perdón, por supuesto que si el perdón no sale del corazón no hay nada que hacer. Sin embargo, si tienes la voluntad de perdonar, antes o después lo conseguirás.

      Esto de la autoestima, las creencias limitantes, los traumas infantiles y la evolución personal, requiere dedicación y paciencia. No hay una clave mágica, ni un libro mágico, ni una persona que te resuelvas los problemas de un tirón.

      Si lo que quieres es solucionar esos traumas infantiles propios de no haber conocido a tu padre, para que eso no te haga depender emocionalmente de tus parejas, tienes muchas maneras de hacerlo.

      Hoy en día, con la maravilla de Internet, encontrarás muchísim@s profesionales como yo que pueden ayudarte a sanar la autoestima.

      Justo esta mañana le decía lo mismo a otra lectora: por mucho que leas, que preguntes y que escuches, si no pasas a la acción no habrá nada que hacer. Será un proceso lento y tedioso.

      Pero:
      – Si te apoyas en alguien para avanzar,
      – si pruebas las recomendaciones que leas o escuches,
      – si perseveras y de verdad quieres superarlo

      ¡Lo harás!

      Confía en que así será y trabaja para que así sea.

      Ser feliz es mucho más fácil de lo que nos cuentan, lo que pasa es que no nos enseñan y hay que aprenderlo sobre la marcha.

      Ánimo que puedes y lo conseguirás!

      Un abrazo muy fuerte y gracias por tu testimonio

  10. Buenas tardes!

    Mi nombre. . . no importa. . de donde soy. . . tampoco. . . he leído el contenido de este blog, y me he dado cuenta de muchas cosas muy interesantes; sin embargo, la posición que guardo no es la de un hijo que perdió a su padre, o que tuve uno ausente (física o emocionalmente) sino la contraria; la de ser el padre que perdió a su hijo; que por cuestiones legales y después de un duro, desgastante y largo divorcio mi único hijo tuvo que pagar las tristes y lamentables consecuencias de una madre que a toda costa me impide el contacto con mi hijo; escudándose en triviales e inmaduros argumentos, es el niño quien tiene una ausencia forzada de su padre.

    ¿De la madre? Puedo decir que con un marcado y recalcitrante complejo de Electra se enamoró de una persona 25 años mayor que ella; desembocando en lo que cité en el párrafo anterior, pero para el caso que nos atañe, sistemáticamente ella ha tratado de suplantar mi ausencia con otra persona imponiéndole una figura paterna a la cual el niño evidentemente sabe que no es su papá pero que no le queda otra mas que aceptarlo, aunque no haya sido su voluntad.

    Durante las últimas convivencias, eran evidentes los síntomas causados por la falta de amor y afecto paterno, ya que, al ser un niño muy sentimental, y al ser abruptamente llevado lejos de mi, las consecuencias no se hicieron esperar, dando como resultado un niño retraído, ido, que llora por todo, que no se integra en su salón de clase con sus compañeritos, que no tiene amigos, que sus calificaciones bajaron, mostrando una fuerte falta de atención en clase; todo eso lo sé por que la madre ha tratado de descalificarme legalmente queriendo hacer una cortina de humo de que es por mi causa que el niño ahora es así. Siendo que antes jamás ocultó su alegría y emoción al convivir conmigo; volar cometas, pasear en bicicleta, jugar videojuegos juntos, leer cuentos, cantar como locos en el coche sus canciones favoritas, dejarme ganar en juegos de mesa, hacer de cocinar juntos, abrazarnos, tomarnos fotos, dispararnos con pistolas de agua, ver películas, hacer experimentos científicos, hacer manualidades, bañarnos juntos inclusive (tenía 6 años en ese entonces); todo eso dejó de ser.

    Hoy después de mucho sufrimiento por mi parte, me he dado por vencido, porque sabe ella que es la única arma que tiene para usar en mi contra (como muchas mujeres lo hacen) y puede sonar egoísta, que solo me importo yo, pero ¿qué gusto masoquista debería tener para soportar tanto dolor?, Mi felicidad me fue arrebatada, fui obligado a renunciar a la mitad de mi alegría, ¿Mi salud mental no importa?, ¿Perdí también el derecho a querer buscar una vida feliz con lo que me queda?, ¿Debo estarme lamentando por lo que pudo ser y jamás será? No; mi vida sigue, y aún y a pesar de que existe una personita para quien yo era todo, tuvimos que separarnos, nos vimos forzados a no vernos; pero eso es algo que ya no me preocupa más.

    Desafortunadamente el marco legal que impera en mi país privilegia mayormente a la madre, agravado por un sistema judicial lento, huecos en la ley junto con ambigüedades y vacíos que dejan en un casi completo estado de indefensión a los derechos del padre; siendo que la ley se está volcando más a defender a las mujeres, dejando de lado que como bien dice mi padre: Ni todos los hombres son malos, ni todas las mujeres son buenas. No pretendo cubrir el asunto con un manto sexista de hombres contra mujeres, sino de hacer conciencia de que también los padres tenemos derechos con nuestros hijos (no escritos) sino de sangre, de amor, de sentido común y de que, a pesar de las diferencias entre los padres por cuestiones de distinta índole, nunca deberían ser los hijos quienes tengan qué sufrir porque sus padres (en este caso la madre) tienen más grande el orgullo que la voluntad de desear el mejor de los bienestares para su hijo.

    Es una lástima que tengo que ver como es que será el futuro de mi hijo sin mi, y que a pesar de los múltiples y no pocos esfuerzos de querer brindarle a mi unigénito no el mejor de los futuros, sino uno no tan golpeteado, el resultado es siempre el mismo (y más porque vive en una ciudad distinta), el que mi única presencia es la económica (Porque pago pensión alimenticia) y que muy seguramente hasta ese único rastro de presencia le es ocultado. Es así mismo también una lástima, el que tenga que renunciar a ser padre. Consolándome en que si no puedo ser buen padre, cuando menos seré buen hijo, y me he volcado en mi relación con mis padres, visitándolos más seguido, compartiendo más tiempo con ellos, abrazándolos y diciéndoles lo mucho que los amo; porque creo que aunque tengamos derecho de vivir en felicidad, no todo mundo puede; no todos pueden tenerlo todo; he aprendido a vivir con esa ausencia, la ausencia del hijo robado, la ausencia del reflejo de un niño que será físicamente parecido a mi, pero con traumas que él no pidió tener, con heridas que se le infringieron sin tener él la capacidad de lidiar con problemas que rebasan su entendimiento y su lógica.

    Él tiene 8 años ya, y tengo más de 1 año sin saber de él; los días pasan; quise guardar la esperanza, pero sería aferrarme a un sueño que puede no quieren que se cumpla; quise atenuar el dolor, la soledad me ayudó mucho a eso. ¿Pelear?, la vida es muy corta para pasármela enojado o guardando odio; Es necesario aprender a dejar ir; la vida es como la rueda de la fortuna, a veces estás arriba, otras, abajo. Un día las cosas han de ser diferentes, y el día en que la conciencia, la cordura y el vacío de mi amor sean significativos otra cosa será; ¡Lucha por lo que deseas!, ¡a pesar de ella búscalo!; no se puede nadar contra corriente, lo que se pudo se hizo y por mí nunca quedó.

    Tengo que vivir con el estigma de ser yo el padre ausente; y donde es muy fácil desbocarse culpando a un padre que no estuvo presente, sin tener el contexto del porqué de su frialdad, su rudeza, su lejanía; todo tiene un porqué y tengan presente que la verdad es como las monedas: Tiene dos caras. No juzguemos a esos padres que no estuvieron, que no supieron ser empáticos con la forma de amar requerida; tal vez a su forma creyeron que hacían lo correcto. La capa de víctima es muy fácil de ponerse en los hombros, no seamos prontos para juzgar, ni rápidos para señalar; Los papás también sufrimos, también lloramos, también tenemos que soportar muchas cosas, pero también somos el semblante de la fortaleza, de la lucha incansable, de la paciencia infinita, aunque muchas veces no sepamos demostrarlo; abemos padres que fuimos forzados a ser ausentes y también es necesario que se nos haga justicia.

    • Desde luego no es necesario tu nombre, en cuanto pueda soltar la emoción de tus palabras intento responderte lo más humanamente posible.

      Antes de empezar, te pido disculpas por todas y cada una de mis palabras porque no puedo meterme en tu piel y, por tanto, todo lo que diga forma parte de mi realidad.

      Tu testimonio es emocionante a la par que desgarrador y, quizá te parezca raro, pero te comprendo y comparto casi todo lo que dices.

      Esto no tiene nada que ver con las luchas entre hombres y mujeres que, por cierto, no tienen sentido para mí. Esto tiene que ver con unos padres que por no entenderse hacen que su hijo se vea afectado.

      Tampoco sabemos cuál es el motivo de que la madre actúe así…Como tú dices, habría que ver la verdad desde las dos caras. Y con esto no pretendo juzgarte ni mucho menos, sino hacerte entender que lo que yo pueda pensar de tu ex pareja también está sesgado por la única realidad que conozco que es la tuya.

      Cuando hablas de pelear y de luchar y de lo mucho que te has cansado de hacerlo, te pediría una reflexión que es probable que hayas hecho ya: luchar contra algo es agotador y desgasta por completo a cualquiera. Si hay amor verdadero no hay lucha. Quizá seguir intentando acercarte a tu hijo desde el amor que le profesas no tenga nada que ver con luchar contra esa persona que no te deja verlo y ha decidido apartarte.

      Porque por muy mala que sea ella, y ateniéndonos a esa ley que da más «privilegios» a las mujeres en determinadas cosas, a ningún padre que haya cumplido de forma «normal» con sus responsabilidades se le puede tener alejado de su hijo durante un año.

      Quiero decir…Me encantaría saber qué tipo de ley, y por qué, ampara que tú no hayas podido ver a tu hijo en tanto tiempo. ¿Por qué esa madre utiliza este arma contra ti? ¿Qué necesidad hay de usar ningún arma por su parte?

      Tu visión y tu forma de explicarla me parece tan interesante y tan necesaria que te agradezco en el alma este testimonio tan esclarecedor, aunque duro.

      Claro que los padres también sufrís, claro que hay padres ausentes de forma forzada, pero todo esto me sigue pareciendo relativo.

      Tú has decidido dejarlo estar, tú has decidido tirar la toalla, independientemente de los obstáculos que te hayas encontrado, siempre habrá algo que puedas hacer para que tu hijo sienta tu amor. Y más tarde o más temprano, tendrás que hacerte cargo de la responsabilidad que conllevan estas decisiones que estás tomando. Que no son buenas ni malas, pero todas las decisiones desembocan en algún cambio que habrá que asumir.

      Te entiendo hasta el punto de que cuando entendí esto que dices de los padres, perdoné al mío su ausencia y nuestra relación mejoró. Al menos mi visión de él mejoró muchísmo. Admiro y amo a mi padre con todo mi corazón a pesar de su «ausencia». Seguro que algún día a tu hijo le pasará lo mismo cuando sea capaz de entender.

      Si tú consideras que has hecho absolutamente todo lo que podías hacer, enhorabuena, algún día tu hijo se dará cuenta seguro y podréis retomar la relación a pesar del tiempo separados.

      Enhorabuena también por haber puesto foco en la relación con tus propios padres, honrándoles con tu amor y tu cariño. Eso dice muchísimo de ti como persona y como hijo.

      Ojalá nadie, ni madres ni padres, tuvieran que pasar por situaciones así de injustas. Nadie se merece estar alejado de lo que más ama en el mundo.

      Si crees que es el momento de tirar la toalla, dejar esto a un lado y empezar a vivir la vida desde otra perspectiva, te deseo todo lo mejor.

      Pero si crees que aún hay algo, por pequeño que sea, que puedes hacer para recuperar a tu hijo, que no se te quede dentro ni una oportunidad para intentarlo. De nuevo, sin lucha contra ella por mala que sea, solo por el gran amor que le tienes a tu hijo. Todo lo que se hace desde la lucha y el rencor solo sirve para empeorar.

      Ya, ya sé que habrá mucha rabia, mucha ira, mucho dolor, pero la lucha solo te lleva a más de eso.

      Haz alguna terapia que te ayude a liberar esas emociones de la manera más sana posible y luego vuelve a intentarlo.

      Ojalá algún día vuelvas a escribirme para contarme que por fin lo conseguiste.

      De verdad, te agradezco muchísimo este testimonio.

      Montones y montones de abrazos y todo mi ánimo.

      Tania

    • Hace tiempo de este comentario, pero hoy lo he leído. Yo quisiera darte mi opinión desde el punto de vista de hija de padre ausente físicamente . Mi padre se fue cuando nací yo. Fue un divorcio traumatico. Y mi madre se sumió en una grave depresión. Así que también sufrí la ausencia de mi madre, aunque estuviera físicamente, quien cogió el rol de padre, fue mi hermana mayor, que me trato muy severamente, ya que me echaba la culpa del divorcio. «Otra boca más, y por eso papá se fue». Era una niña de 8 años la que lo decía, pero aunque ha pasado el tiempo, aún me sigue echando la culpa. ¿Por qué se fue mi padre? No lo sé. Llegué a conocerle, le ví tres veces en mi vida, y la última vez que le ví, al mes siguiente murió de un infarto de corazón. En esa última vez, le pregunté porque se había ido, qué necesitaba que me lo explicara, yo tenía 34 años, y él no me supo decir, me dijo que era por mi madre, que había renunciado porque se llevaba mal con ella. Ok, entiendo que ellos no se llevarán bien, lo entiendo, pero yo, qué culpa tenía?. No vino a verme nunca, y esa última vez vino con una mujer, él no se atrevió a venir a visitarnos nunca, por él mismo. Ya sé que la situación era en plan, o mi madre o él. No había opción intermedia. Pero, yo lo sufrí mucho. No llegué a tener una pareja estable. En mi vida, no existió hombre ninguno que me quisiera, que me viera, que se quedará a mi lado. He tenido que ir a muchas terapias, pero no consigo perdonar. Es una huella muy honda, y no se llena con nada. Siempre me dicen que soy muy insegura, muy cerrada y autosuficiente. Pero, no puedo ser de otra manera, no llegué a conocerle. Me hubiera gustado que me hubiera mandado cartas, al menos una o dos, que me hubiera dejado un dinero para cuando muriese, para ayudarme en mi vida, no dejó nada en el testamento, sólo la legítima, que ni siquiera se ha podido cobrar porque no tenía pertenencias. No hay nada, por parte de él que yo tenga, nada más que sus genes. Sabes qué te digo…lucha por tu hijo, escribirle, cuando sea mayor, tenga 18 años, déjale la puerta abierta, para que te contacte, hazlo…es necesario…que no tenga que venir ninguna mujer que te esté contigo a decírtelo que contactes con tu hijo, hazlo tú, deja el orgullo a un lado, y aunque su madre no quiera, tú lucha, que al menos a él le quede el mensaje de que su papa sí le quería. Déjale también una cuenta para él, se la das cuando mueras o para cuando él la necesite, en un momento dado, puede tener problemas económico y pueda disponer de ese dinero. Y lo veas como un acto materialista, sino porque yo me he pasado muchas veces sin trabajo y en trabajos malos que me trataban mal y que no podía dejarlos porque no tenía ayudas, ni nada….que sepa que tiene a su papa para todo, no te alejes de él, es muy importante, no le hagas un desgraciado…no sabes cuánto yo necesité a mi papá, y no vino nunca a conocerme. Cuando murió, lloré mucho, y mi hermana me preguntaba, por qué lloras? Lloro por la familia que no tuve. Era tan injusto ver en el entierro a la otra mujer con su hija y su novio allí, y yo tan sóla, nadie me vino a consolar, y yo era su hija legítima.
      No dejes de luchar, puedes hacerlo emocionalmente, envíale esa carta, diciéndole a tu hijo que tu estás ahí, y que cuando quiera que contacte contigo y cuando sea mayor de edad, te puede ver y que le tienes preparado un dinerito para emergencias. Y sino quieres que tu mujer se entere, hazlo por medio de un abogado, pero hazle llegar el mensaje de que tu hijo tiene a su padre, que no lo ha perdido y que no prescinda de él.
      Un abrazo

      • Muchísimas gracias por este comentario Ros!

        Seguro que este hombre lo agradece muchísimo también.

        Tus palabras están cargadas de honestidad.

        Pero déjame que te diga, justo lo que tú le estás diciendo a este padre: nunca te rindas, tienes muchas maneras de ser feliz y de abrazar todo lo que te ha ocurrido.

        Para perdonar no se necesita nada más que a ti misma. Sigue buscando una terapia que te ayude hasta que lo logres, pero para que te ayude tienes que estar decidida a pasar página de verdad.

        Montones de abrazos con todo mi cariño

        Tania

  11. Pues mi caso es algo parecido y diferente al mismo tiempo, mi padre verdadero nunca lo conocí, no digo que lo odio pero si me dejo un gran vacío, mi madre nunca estuvo mucho tiempo sola y nos fuimos a vivir con un hombre que ya tenía hijos, él fue mi padre hasta que me hice mayor ellos se separaron pues él era como un mounstro, no lo dejo antes por que supongo le gustaba tener una relación tóxica a mi madre. (Siempre fue dependiente emocional, pasiva-agresiva, era una masoquista).
    No se por dónde empezar a contar todo el maltrato y abuzo que obtuve de parte de él los 17 años que estuve bajo su techo, humillación, ausencia, menos precio, y maltrato, claro, yo quede marcada para siempre y aún así yo no odio a los hombres no los considero mis enemigos aun que de pequeña sintiera que nadie me amaba puesto que me maltrataron bastante, amo a mi madre pero no logro perdonarla, a mi padrastro lo odio lo odio con todas mis fuerzas, y se que es malo es arrastrar un peso muy grande, y me a traído mucha soledad y desconfianza hacia los hombres no confío en ellos, los mantengo a distancia, no los quiero muy cerca de mi, aveces pienso que es eso lo que no me deja continuar tengo a mi esposo pero él y yo luchamos mucho para que yo dejara de ser esa mujer tan agresiva, desconfiada y hasta déspota que llegue a ser, pero aún que e mejorado muchísimo aún siento que no dejo eso atrás, siento que no termino de despegarme de ese mal recuerdo, y no quiero lastimar a la persona que tanto amo por causa de algo que ya paso…. gracias por tus publicaciones son muy buenas, abrieron viejas heridas pero también abren mi mente…

    • Querida Verónica!

      Aunque leo mucho sufrimiento en tu historia también leo mucha sabiduría.

      Te sientes dolida y dañada pero sigues intentando responsabilizarte de lo que sientes ahora con mucha entereza.

      Si has mejorado muchísimo eso significa que puedes seguir haciéndolo, así que adelante en este camino del perdón, tan duro y tan asbolutamente liberador.

      Hace muy poco escuché un capítulo de un podcast que se llama «Mujeres Poderosas» donde la locutora hablaba con un profesional especialista en todos los conflictos internos que tienen que ver con el perdón.

      Cuando lo escuché, me acordé de todas vosotras, de las personas que me escribís en los artículos relacionados con la familia porque aún no conseguís perdonar del todo. Sois tremendamente valientes y te aseguro que el perdón absoluto es posible.

      Así que a por todas con esa valentía y sabiduría que estás demostrando.

      Muchísimas gracias por contar un trocito de tu historia y confiar en mí.

      Un abrazo muy muy grande Verónica

      Tania

  12. Hola Tania,

    Me he sentido tan identificada con tu artículo que me atrevo a escribirte. Mi padre desde pequeña siempre tuvo mano dura conmigo, yo el recuerdo que tengo de él es de temor, mi papá me daba miedo. Siempre me dejaba cosas por hacer y yo las hacía porque si llegaba y no encontraba listo lo que me había dejado me regañaba. Igual cuando me enseñaba matemáticas, siempre terminaba llorando porque me gritaba. Nunca me atreví a decirle nada, siempre lloraba y mi madre era la que me consolaba. Pasó el tiempo y las discusiones entres mis papás se hicieron mas constantes. Recuerdo que mi hermana la pequeñita no se percataba de nada, pero yo, yo fui testigo de las múltiples peleas, maltratos y lagrimas de mi madre. Hasta ya me sabía el nombre de todas las tipas con las que andaba mi papá. Siempre llegaba borracjo, todos los fines de semana. Eso fue una tortura para mi. Sin embargo, siempre fui la alumna ejemplar para que mi papá se sienta orgulloso de mi. Recuerdo que le daban un bono en su trabajo por ser la alumna estrella, esa plata de mi bono se la gastaba tomando. Cuando decidieron separarse, yo tenía 10 u 11 años y nso fuimos a vivir a casa de mis abuelos, desde ese momento la figura paterna que yo tuve fue mi abuelito, él siempre me consentía desde pequeñita, después de su embarazo mi mamá se quedó un tiempo en casa de mis abuelos porque mi papa trabajaba lejos y mi abuelo me sacaba de mi cuna y me llevaba afuera a cantarme canciones y a ver a la gente pasar, me llevaba a la tienda, me compraba mis golosinas. Cuando estuvimos allí vi a mi madre sufrir en exceso, me partia el corazón cuando mi hermana lloraba porque mi papa se iba. Nos llegab a visitar a veces, muy pocas veces, nos dejó de pasar dinero y recuerdo mucho el esfuerzo que tuvo que hacer mi madre, trabajar mucho para al menos comprarnos diario 1 plátano, 1 manza y una torreja de sandía. Mi papá se lucía con otra señora, mi mamá los veía y yo sufria por todo eso. Desde allí comencé a sentir mucho rencor por mi papá, en demasía. Nunca estuvo en mis actuaciones, nunca estuvo en mis momentos de niñez donde yo lo quería. Sin embargo, para los momentos más felices de mi hermana menor siempre estuvo, ella siempre fue la preferida, a ella cuando le enseñaba nunca la gritaba, siempre la concentida. A mi hermana nunca le tuve ningún rencor, nunca la amo con todo mi corazón, pero a él sí. A veces hasta creía que lo hacía a propósito por eso me esforzaba más para al menos se sienta orgulloso de yo ser en algo mejor que mi hermana. Incluso hasta me sentía más fea que ella. En mi época de adolescente me refugié mucho en la hermana de mi papá, mi tía. No quería estar en mi casa estaba harta de ver todas las peleas que aun separados había en mi casa. Mi época de quinceañeros me la pasé con mi madre llevándome a todos, mientras que él nunca estuvo. Para mi quinceañero fue todo una hipocresía estaban juntos pero se mataban por dentro, mi papá ya estaba con otra y yo en mi fiesta me sentí tan infeliz. Después vino mi primer enamorado, sentía que era mi todo. PEro, lo engañe, en una discoteca me besé con un tipo desconocido que solo me habló bonito, él obviamente terminó conmigo y yo sufrí demasiado, le rogaba por volver, pero no había marcha atrás. Me volví a enamorar luego de un chico 10 años mayor que yo. Vino mi. Vino mi época universitaria y mi papá quería obligarme a estudiar en una universidad nacional la carrera de contabilidad. Yo no quería eso, estaba allí solo porque el me lo habia pedido. Mi mamá me ayudó a postular a un examen de becas en una privada, la mejor e ingresé. Me dieron la beca. Se lo contó a mi papá y én principio se rehusaba, pero finalmente aceptó. Ese año había sido uno de los mas duros, pero se convirtió en el pero. A mi madre le detectaron cáncer al útero en etapa terminal. Mi mundo se derrumbaba y se derrumbó más cuando me enteré que el causante de ese cáncer fue mi padre. Él Por su conciencia volvió y acompañó a mi madre en su tratamiento, pagó todos sus ahorros en eso todo lo que no nos dio en tanto tiempo. Entré en un estado de shock, me quede sola con mi hermana, fui su madre por 6 meses, además tenía que mantener la beca. Fue un milagro que mi madre viviera. PEro nunca lloré, nunca desfogué, tuve el mayor de los miedos, pero me hice la fuerte. Después de ello mi papá volvió y mi rencor hacia él aumentaba más. Conocí a un chico mayor, 10 años mayor y estaba loco por mi, me dio todo su amor, yo sentía que lo quería pero me sentía oprimida yo quería salir, vivir, y para ello le mentía, él se enteró se hartó y me dejó. Sufrí tanto por eso, tanto, bajé 10 kilos por la depresión, lo buscaba, le rogaba, pero no volvimos nunca. Meses después, el que fue mi primer enamorado volvió, me encontró hecha pedazos por la anterior relación, me quiso ayudar, yo acepté, fue mi refugio, pero a veces me veía con el otro y él terminó por enterarse, me perdonó, seguimos, pero nada fue igual, me traicionó como quiso con una con otra, realmente fue una pesadilla. Despegarme de él fue un desgarro terrible. En el 2013 mis pap´´as que trataban de llevarse mejor me enviaron de intercambio a otro país, eso es lo que le agradezco a mi padre, aunque se encargó por mucho tiempo de sacarme en cara que gracias a él me fui a otro país. Cuando volví mi ex ya tenia enamorada y yo pasé de ser la enamorada a ser la otra, tengo tantos recuerdos terribles de esa etapa. Mi papá siempre veía como lloraba con mi madre, sin embargo nunca me preguntó que me pasaba. Después de ello vino otro suceso que me desgarró el alma, mi abuelo, mi PAPA DE VERDAD, murió de un cáncer. Hasta ahora yo no puedo superar su partida, me duele el alma. Cuando eso pasó mi papá trató de acercarse más a nosotros porque veía como sufríamos, pero nada fue igual. Tuve una relación más a distancia, con una persona drogadicta y adicta al trago, cantante me fui por él a otro país, dejándolo todo, pero tuve que regresar, estuve en ese circulo por 2 añosa, no podía dejarle. Hasta que lo hice y ahora último tuve una relación más donde al principio sentía que no lo amaba, pero me terminé enamorando y él se fue, ahora le sigo rogando, perdiéndome. Es hasta ahora, leyéndote que reconozco que tengo este síndrome del padre ausente. Yo le tengo mucho rencor a mi padre, ni siquiera le saludo, no me nace abrazarlo por nada del mundo,detesto que este con mi madre y que mi madre este con una persona como él, sigue saliendo todos los fines de semana, llegando borracho. Estoy dispuesta a tal vez llevar una terapia para poder sanar todo esto que no me deja estar bien. Me siento fea, inservible, en mi trabajo no me siento bien. Estoy bastante desconectada. Espero salir pronto de todo esto.

    Gracias por leerme.

  13. Hola Tania,

    Me he sentido tan identificada con tu artículo que me atrevo a escribirte. Mi padre desde pequeña siempre tuvo mano dura conmigo, yo el recuerdo que tengo de él es de temor, mi papá me daba miedo. Siempre me dejaba cosas por hacer y yo las hacía porque si llegaba y no encontraba listo lo que me había dejado me regañaba. Igual cuando me enseñaba matemáticas, siempre terminaba llorando porque me gritaba. Nunca me atreví a decirle nada, siempre lloraba y mi madre era la que me consolaba. Pasó el tiempo y las discusiones entres mis papás se hicieron mas constantes. Recuerdo que mi hermana la pequeñita no se percataba de nada, pero yo, yo fui testigo de las múltiples peleas, maltratos y lagrimas de mi madre. Hasta ya me sabía el nombre de todas las tipas con las que andaba mi papá. Siempre llegaba borracjo, todos los fines de semana. Eso fue una tortura para mi. Sin embargo, siempre fui la alumna ejemplar para que mi papá se sienta orgulloso de mi. Recuerdo que le daban un bono en su trabajo por ser la alumna estrella, esa plata de mi bono se la gastaba tomando. Cuando decidieron separarse, yo tenía 10 u 11 años y nso fuimos a vivir a casa de mis abuelos, desde ese momento la figura paterna que yo tuve fue mi abuelito, él siempre me consentía desde pequeñita, después de su embarazo mi mamá se quedó un tiempo en casa de mis abuelos porque mi papa trabajaba lejos y mi abuelo me sacaba de mi cuna y me llevaba afuera a cantarme canciones y a ver a la gente pasar, me llevaba a la tienda, me compraba mis golosinas. Cuando estuvimos allí vi a mi madre sufrir en exceso, me partia el corazón cuando mi hermana lloraba porque mi papa se iba. Nos llegab a visitar a veces, muy pocas veces, nos dejó de pasar dinero y recuerdo mucho el esfuerzo que tuvo que hacer mi madre, trabajar mucho para al menos comprarnos diario 1 plátano, 1 manza y una torreja de sandía. Mi papá se lucía con otra señora, mi mamá los veía y yo sufria por todo eso. Desde allí comencé a sentir mucho rencor por mi papá, en demasía. Nunca estuvo en mis actuaciones, nunca estuvo en mis momentos de niñez donde yo lo quería. Sin embargo, para los momentos más felices de mi hermana menor siempre estuvo, ella siempre fue la preferida, a ella cuando le enseñaba nunca la gritaba, siempre la concentida. A mi hermana nunca le tuve ningún rencor, nunca la amo con todo mi corazón, pero a él sí. A veces hasta creía que lo hacía a propósito por eso me esforzaba más para al menos se sienta orgulloso de yo ser en algo mejor que mi hermana. Incluso hasta me sentía más fea que ella. En mi época de adolescente me refugié mucho en la hermana de mi papá, mi tía. No quería estar en mi casa estaba harta de ver todas las peleas que aun separados había en mi casa. Mi época de quinceañeros me la pasé con mi madre llevándome a todos, mientras que él nunca estuvo. Para mi quinceañero fue todo una hipocresía estaban juntos pero se mataban por dentro, mi papá ya estaba con otra y yo en mi fiesta me sentí tan infeliz. Después vino mi primer enamorado, sentía que era mi todo. PEro, lo engañe, en una discoteca me besé con un tipo desconocido que solo me habló bonito, él obviamente terminó conmigo y yo sufrí demasiado, le rogaba por volver, pero no había marcha atrás. Me volví a enamorar luego de un chico 10 años mayor que yo. Vino mi. Vino mi época universitaria y mi papá quería obligarme a estudiar en una universidad nacional la carrera de contabilidad. Yo no quería eso, estaba allí solo porque el me lo habia pedido. Mi mamá me ayudó a postular a un examen de becas en una privada, la mejor e ingresé. Me dieron la beca. Se lo contó a mi papá y én principio se rehusaba, pero finalmente aceptó. Ese año había sido uno de los mas duros, pero se convirtió en el pero. A mi madre le detectaron cáncer al útero en etapa terminal. Mi mundo se derrumbaba y se derrumbó más cuando me enteré que el causante de ese cáncer fue mi padre. Él Por su conciencia volvió y acompañó a mi madre en su tratamiento, pagó todos sus ahorros en eso todo lo que no nos dio en tanto tiempo. Entré en un estado de shock, me quede sola con mi hermana, fui su madre por 6 meses, además tenía que mantener la beca. Fue un milagro que mi madre viviera. PEro nunca lloré, nunca desfogué, tuve el mayor de los miedos, pero me hice la fuerte. Después de ello mi papá volvió y mi rencor hacia él aumentaba más. Conocí a un chico mayor, 10 años mayor y estaba loco por mi, me dio todo su amor, yo sentía que lo quería pero me sentía oprimida yo quería salir, vivir, y para ello le mentía, él se enteró se hartó y me dejó. Sufrí tanto por eso, tanto, bajé 10 kilos por la depresión, lo buscaba, le rogaba, pero no volvimos nunca. Meses después, el que fue mi primer enamorado volvió, me encontró hecha pedazos por la anterior relación, me quiso ayudar, yo acepté, fue mi refugio, pero a veces me veía con el otro y él terminó por enterarse, me perdonó, seguimos, pero nada fue igual, me traicionó como quiso con una con otra, realmente fue una pesadilla. Despegarme de él fue un desgarro terrible. En el 2013 mis pap´´as que trataban de llevarse mejor me enviaron de intercambio a otro país, eso es lo que le agradezco a mi padre, aunque se encargó por mucho tiempo de sacarme en cara que gracias a él me fui a otro país. Cuando volví mi ex ya tenia enamorada y yo pasé de ser la enamorada a ser la otra, tengo tantos recuerdos terribles de esa etapa. Mi papá siempre veía como lloraba con mi madre, sin embargo nunca me preguntó que me pasaba. Después de ello vino otro suceso que me desgarró el alma, mi abuelo, mi PAPA DE VERDAD, murió de un cáncer. Hasta ahora yo no puedo superar su partida, me duele el alma. Cuando eso pasó mi papá trató de acercarse más a nosotros porque veía como sufríamos, pero nada fue igual. Tuve una relación más a distancia, con una persona drogadicta y adicta al trago, cantante me fui por él a otro país, dejándolo todo, pero tuve que regresar, estuve en ese circulo por 2 añosa, no podía dejarle. Hasta que lo hice y ahora último tuve una relación más donde al principio sentía que no lo amaba, pero me terminé enamorando y él se fue, ahora le sigo rogando, perdiéndome. Es hasta ahora, leyéndote que reconozco que tengo este síndrome del padre ausente. Yo le tengo mucho rencor a mi padre, ni siquiera le saludo, no me nace abrazarlo por nada del mundo,detesto que este con mi madre y que mi madre este con una persona como él, sigue saliendo todos los fines de semana, llegando borracho. Estoy dispuesta a tal vez llevar una terapia para poder sanar todo esto que no me deja estar bien. Me siento fea, inservible, en mi trabajo no me siento bien. Estoy bastante desconectada. Espero salir pronto de todo esto.

    Gracias por leerme.

    • Hola Aracely!

      Tu historia es conmovedora y está claro que has sufrido mucho por el comportamiento de tu padre y la relación con tu madre.

      También la enfermedad y posterior muerte de tu abuelito han tenido que ser muy duras.

      La dependencia emocional que tienes con los hombres puede precisamente por eso, porque el hecho de que tu padre no te haya dado el cariño o la atención que necesitabas te hacía buscarlo fuera.

      Pero, independientemente de lo que haya ocurrido, de cuál sea tu historia y la relación con tus padres, todo el amor que puedes necesitar lo tienes dentro.

      El primer paso que necesitas dar para sentirte mejor contigo misma es el perdón.

      Es muy importante que aprendas a perdonarte por todo lo que crees que has hecho mal. De ese modo, podrás perdonar también a las personas que te hirieron en alguna de las etapas de tu vida.

      Los casos como el tuyo empiezan desde ahí, desde el reconocimiento de que hay una herida profunda, sabiendo que la responsabilidad de sanar solo está en ti, y perdonando lo que sea que haya ocurrido.

      Te pongo enlace a este artículo que escribí sobre el perdón que seguro que te sirve. Pincha aquí y te llevará al artículo directamente.

      Conforme te vayas perdonando a ti misma, aprenderás a respetarte y a valorarte y no necesitarás el reconocimiento externo.

      De acuerdo, hubiese sido genial que lo hubieses tenido, pero como no ha sido así es mejor seguir adelante y superar el rencor que corroe el alma.

      Como tú dices, sería maravilloso que pudieras empezar un proceso terapéutico porque este camino siempre es mejor hacerlo acompañada por alguien que te sostenga.

      Muchísimas gracias por contarnos tu historia, por servir de inspiración a otras personas y por confiar en mí.

      Un abrazo enorme

      Tania

  14. Hola
    Hoy ha sido un día agridulce . Leer tu blog no me ha ayudado a solucionar nada pero si a indentificar claramente mis emociones .
    Hoy mis hermanos y yo hemos vendido la casa que compartían mi padre y mi madre recientemente fallecida .
    Yo no he viajado al pueblo 1 por trabajo y 2 por miedo a ese momento después de 9 años de verlo a él así que ha acudido con nuestros poderes y abogado mi hermano . Me siento tan apenada de imaginar cómo entraban en una notaría padre e hijo y su hijo le daba la espalda sin hablarle y caso omiso que no se como mi padre podrá dormir esta noche .
    Mis padres fueron matrimonio durante 45 años . El siempre fue un hombre muy Bruto y antiguo . Obsesionado por su dinero y por aportar lo menos posible en casa a pesar de que mi madre era trabajadora y con su sueldo casi comíamos todos . Fue un mueble . Cuando el llegaba de trabajar se acababa el canal que veíamos , apretones por debajo de la mesa para que no dijiera esto o lo otro . Mi hermana que vive en Alemania es la mayor . Fue la primera en tener hijos y todo empezó con los celos de el hacía ella y el odio a los nińos. Mi madre nunca fue sumisa lugar de ellos siempre discutía y hacía lo que quería pero con mucho dolor y pena . Jamás se planteó separarse porque decía “que hará tu padre solo “ . Pues en cuanto el hizo los 65 años con su jubilación debajo del brazo se fue . Cerró la Puerta a su familia . Empezó a contaminar a su familia con la idea de que sus hijos lo habíamos echado . Que solo queríamos dinero ( Nadie le pedía nada ) etc etc empezó con una señora de su edad . Me enteré porque yo luché por tener una relación con mi padre ( mi madre apoyaba mucho a que lo hiciera ) el me decía que estaba muy solo la gente que las persianas estaban bajadas hasta que me enteré que no estaba ni tan solo ni tan mal . Ardí en llamas reaccione como si la engañada fuera yo . Me empecé a apegar extremadamente con mi madre . Ella pasó a ser mi motivo de vivir y mi responsabilidad. El era el cabron.
    El año pasado ella empezó a sentirse mal . Se intervino del corazón . Surgió una gran complicación . Pero lo supero . Volvió a casa . El jamas llamó ni se preocupó por esa mujer que le dio 3 hijos y 5 nietos . Jamás pensó en cómo estarían sus hijos ante esta situación . Yo he llorado mucho muchas madrugadas subiendo con el frío del hospital a casa pensando porque papá no me quita ni una noche de Frío . Sabía que estaba enferma porque interpuso tras 8 años una demanda de divorcio a la que ella a Acuidio la pobre muy débil . Fue por videoconferencia. El Frivolizo con esos problemas de salud ante el juez alegando que con el veranito se le pasarían . Un mes y medio más tarde mi princesa murió tras mucho sufrimiento en el hospital clinic de Barcelona . No salió la sentencia de divorcio y tuve que luchar para que el no se quedara con sus pocos ahorros que en vida me dejo a mi por un testamento por ser la pequeña . Tuve que luchar por que no cobrara viudedad . …
    Que alguien me diga como enamorarme de un hombre después de esto.

    Gracias

    Sara . 33 años . Barcelona

    • Hola Sara!

      Realmente es una historia muy triste y, efectivamente, ni mi blog ni ninguno te, van a ayudar a solucionar nada.

      La acumulación de desesperación y rencor es tan grande en ti que creo que sería muy bueno que te pusieras en manos de profesionales.

      Nunca podremos entender cómo un padre puede comportarse de esta manera, eso desde luego, pero no podemos agarrarnos a eso para victimizarnos.

      Para lo que nos tiene que servir es para saber cómo no tenemos que actuar, qué tipo de personas no queremos a nuestro lado y empoderarnos para seguir adelante con nuestra vida lo mejor posible. Eso es lo que tu madre habría querido seguro.

      En cuanto a lo de enamorarte de un hombre después de esto, no solo es posible sino que llegará. Pero primero tendrás que hacer un proceso interno con toda la paciencia y la ilusión que puedas.

      Espero que muy pronto el dolor de la pérdida de tu madre vaya remitiendo y que encuentres la paz haciendo terapia o cualquier cosa que consideres que puede ayudarte. Pero no te quedes con ese rencor.

      Un abrazo grandísimo

      Tania

  15. Hola. Soy Tathiana. Soy mama soltera. Una psicologa ne dijo un dia que no le diga a mi hija que su papa no la queria. Me dijo que lw diga que esta de vuaje y eso hice pero ahora ella lo espera y yo no puedo explicarle la realidad porque ella solo tiene 7 añoa por favor deme un consejo para afroeontar esta realidad. Yo tengo fe que las cosas posrian camviar pero y si no? Pues quieeo ser lo mas cautelosa con mi hijita poeque no quiero que sufra por mi culpa por mia malas decisiones. Eapero Dios pueda cambiar mi suerte por el bienestar de mi hija ya qye ella quiere mucho a su papa.

    • Hola Tathiana!

      Estoy muy de acuerdo con esa psicóloga en que no es necesario decirle a tu niña que su papá no la quiere.

      Ni siquiera podemos saber a ciencia cierta si esto es verdad. Si él ha decidido no estar con vosotras quizá no es porque no la quiera sino por sus propios miedos…No sabemos. Al menos yo no lo sé porque solo nos has contado una parte muy pequeña de la historia.

      Por otro lado, pienso que si les explicásemos a l@s niñ@s desde el primer momento lo que ocurre, de una forma respetuosa con su proceso por supuesto, estarían más preparad@s en un futuro para afrontar la frustración de que las cosas no siempre son como se quiere que sean.

      De todas formas, lo hagas como lo hagas, con la mejor de las intenciones y todo el amor de tu corazón, nunca podrás ahorrarle a tu hija el dolor por las cosas que le pasen en la vida. Pero sí que puedes enseñarle a afrontarlas desde el respeto por ella misma.

      No hay nada que tenga que cambiar, las cosas son así ahora, verdad? Pues eso es lo que tiene que saber tu hija, que las cosas son como son en este momento y que no podemos controlarlo todo.

      Pero esta opinión que te cuento es totalmente personal y subjetiva, desde el punto de vista de la hija (porque yo no soy madre todavía).

      Piensa, en la misma situación, cómo te hubieses gustado a ti que se comportase tu madre contigo. Seguro que de esta manera obtienes muchas respuestas.

      Un abrazo grande

      Tania

  16. Hola. Tania me he sentido muy identificada con el tema.
    Tengo 20 años y mi padre se aparto de mi a los 13 años. El tenía problemas de adicción a las drogas y fue ese el motivo,de la. Separación. Las drogas fueron más fuertes que su amor por la familia. El nunca se hizo cargo de nosotros, mi madre era la que traía el sustento a casa y el se preocupaba siempre por el y los demás ya que se escondía detrás de una religión.
    El no tuvo más hijos aún así no supo apoyarme ni emocionalmente menos económicamente y yo siempre fui piadosa con el por su problemas de drogas. A pesar q fui testigo también de episodios muy dolorosos como el que se drogo frente a mi y mi hermano y mi madre intentó suicidarse.
    Aún así salí adelante y termine mi carrera y con mi madre llevo una relación excelente.
    Pero por mi padre siento un gran resentimiento y te comento que tengo problemas para socializar con hombres mayores que yo. Y quería que me ayudes a identificar mi problema.Tomé la decisión de buscar ayuda psicológica. Por que no se como superar esto.
    Gracias. Tania

    • Hola Aurora!

      Si ya tomaste la determinación de hablar con una psicóloga para solucionarlo, adelante! Es muy buena decisión.

      Sin embargo, yo te recomendaría que hicieras también alguna terapia relacionada con tu árbol genealógico: terapia transgeneracional, constelaciones familiares…

      En muchas ocasiones, traemos información de sucesos ocurridos en la familia que no permiten que sigamos adelante. Una vez que te das cuenta y lo comprendes, todo es mucho más fácil.

      Mucho ánimo en el proceso que inicias, seguro que irá genial.

      Un abrazo

      Tania

  17. Me siento muy indentificada con todo lo que dices pero me gustaría saber como saliste adelante, como te enfrentaste a todo esto. ¿tuviste ayuda de un profesional?, he intentado ir a uno pero me cuesta mucho abrirme y no puedo hablar del tema sin sentirme mal. Por eso necesito saber si se puede superar esto sola o necesito ayuda.
    Muchas gracias.

    • Hola Irene!

      Desde mi punto de vista necesitas ayuda. De hecho, creo que todo el mundo tendría que hacer terapia. El mundo iría mucho mejor.

      Yo tuve ayuda durante todo mi proceso, durante años. Aún hoy sigo recurriendo a terapia cada vez que me hace falta.

      Quizá haya cosas que podamos resolver solas, pero siempre iremos más rápidas y seguras si vamos acompañadas.

      No tengas miedo a sentirte mal cuando hablas del tema. Lo normal es sentirte mal y tendrás que aceptarlo si quieres pasar al siguiente nivel 😉

      Si quieres referencias, que te recomiende a alguien o empezar a trabajar conmigo, puede solicitarme una sesión de valoración gratuita para que veamos juntas si te puedo ayudar.

      Un abrazo,

      Tania

  18. Muchas gracias por este artículo, lo necesitaba.

    Hace días tuve la oportunidad de ir a la universidad de mis sueños, pero tuve que despedirme de la oportunidad debido a la falta de apoyo (tanto emocional cómo económica) de mi padre.

    Este hecho abrió viejas heridas en mí, y me puso a reflexionar sobre la ausencia de el en mi vida y cómo me afecta.

    Siempre fue alguien frío y distante, y solo estaba para criticarnos a mi mamá o a mí. Y a pesar de que ambos están separados desde hace años, nunca le dio el divorcio.

    Tú artículo me ha dejado reflexionando, y es que creo que nunca me di cuenta de lo mucho que su ausencia emocional (y física) me afectó.

    Nunca he tenido una relación romántica con nadie, en mis casi 18 años de vida, a pesar de haber tenido muchas oportunidades de empezar una, ¿Será porque inconscientemente tengo miedo al abandono? O, ¿Por qué soy demasiado independiente y me repele el hecho de estar con alguien?

    Son cosas en las que seguiré reflexionando, e incluso espero acudir con algún experto.

    • Hola Hania!

      Me alegro muchísimo de que el artículo te haya ayudado o, al menos, aportado algo de luz.

      A mí me pasó algo parecido, no era consciente de que esa ausencia marcaba mi vida.

      Cuando empecé a hacer terapia y a verlo todo más claro, las cosas empezaron a cambiar poco a poco. Ahora hablo mucho más con mi padre, es más cercano, más «blandito», más empático. A veces incluso me escucha, jajajajaj.

      Pero todo lo que tiene que ver con traumas infantiles, heridas del pasado y más si están relacionadas con mamá o papá, es fabuloso trabajarlas en terapia porque te cambian la vida desde la raíz.

      Te invito a que busques la manera de empezar a limpiar todas esas heridas. Se nota que eres una mujer fuerte con una inteligencia emocional bastante grande, enseguida notarás los resultados.

      Muchas gracias por compartir tu experiencia y un abrazo muy grande,

      Tania

    • Hola Paco!

      Yo también hacía estas cosas antes: cuando encontraba algo, aunque fuese solo una palabra, que chocaba frontalmente con mis creencias dejaba inmediatamente de leer y le restaba toda credibilidad a la persona que hubiese detrás.

      Hasta que me di cuenta que de todo se aprende, sobre todo de las personas que no piensan como nosotros, y que es más inteligente seguir leyendo para poder hablar con conocimiento de causa.

      Pero cada cual tiene su camino e igualmente agradezco tu comentario.

      Un abrazo,

      Tania

  19. Hola Tania,

    Estoy planteándome muy seriamente ser madre soltera por inseminación, ya que me estoy acercando a los 40 años, no encuentro pareja, y tengo un gran deseo de ser madre.

    Desde el punto de vista sistémico, hacer esto es alterar el orden y tiene graves consecuencias para el niño? Privarle de la figura paterna puede convertirle en una futura persona infeliz o fracasada?

    Millones de gracias por cualquier comentario, lo agradecería enormemente, este tema me preocupa enormemente…

    • Hola Elena!

      Entiendo tu inquietud…

      Te cuento:

      No hay forma humana de ahorrarle a una niña o niño el proceso de aprendizaje vital que traen implícito cuando vienen a este mundo.

      Todas las personas traemos debajo del brazo el plan maestro que nos ayudará a convertirnos en la persona que hemos venido a ser.

      Es cierto que el desarrollo de una persona puede ser más «sencillo» si cuenta con esas dos figuras tan importantes: mamá y papá. Pero también sabemos que hay muchas parejas disfuncionales que tienen hij@s a quienes causan grandes traumas.

      Es imposible evitar esto y, desde el punto de vista transgeneracional, se dice que esa hija o hijo elige la familia en la que quiere nacer antes incluso de ser concebido.

      Si tú tienes ganas de ser madre, aunque no tengas pareja, lo haces desde el amor profundo por traer un ser al mundo, y ese ser te elige a ti para compartir sus aprendizajes, no veo más problema que el que tendría cualquier familia.

      Así que simplemente haz lo que el corazón te pida, con todo el amor del mundo, cuidando tu propio proceso personal para que el de tu hija o hijo sea lo más sencillo posible, y abréte a la verdad de que por muchos remedios que pongas esa personita tendrá que tener su propio proceso.

      Tanto si tiene padre como si no, será una persona con traumas que trabajar, esto es inherente al ser humano. Así que yo no veo motivos para sabotear tu deseo de ser mamá 😉

      Un abrazo grande,

      Tania

  20. Me reencontré con mi padre 30 años después, él tiene más hijos está separado y ha sido difícil sostener una relación, el solo busca quien cuide de él en su vejez, en 6 meses no ha sido capaz de abrazarme, ni siquiera cuando nos vimos por vez primera, le hablé de mis necesidades como hija pero él solo se limita a hacerse el ofendido pero no busca alguna forma de poder enmendar el presente, hay ocasiones en q me pidió q ya no lo buscara y respete su decisión y al final termina llamándome, reconozco q es un padre tóxico y q el pasado no regresa.

    • Hola Ana!

      Lamento mucho lo que te ocurre…Crecer con ese vacío no es nada fácil, y mucho menos seguir lidiando con ello si cuando por fin conoces a tu padres él tiene estas reacciones.

      Sin embargo, las cosas no suelen funcionar cuando explicamos a alguien todo lo que han hecho mal…El refuerzo negativo suele generar el efecto contrario.

      Si no estás dispuesta a aceptar a tu padre tal y como es (lo que no quiere decir que tengas que aguantarle) tampoco estás dispuesta a aceptarte a ti misma ni a tu propia vida.

      Ya pasa a convertirse más en un proceso tuyo como persona, que en un proceso que hay que arreglar padre-hija.

      Al mismo tiempo, me gustaría recalcar que se puede aceptar y perdonar sin tener que mantener una relación con personas que nos hacen daño.

      Tienes que decidir si estar cerca de tu padre te compensa o si sería más saludable alejarte, respetando que él hace las cosas como puede, y tú también.

      Sé que cuesta mucho aceptarlo pero nadie hace las cosas mejor que otra persona, cada cual las hace todo lo bien que sabe.

      Otro tema es que no nos guste o a nosotras no nos parezca bien, lo que es totalmente lícito, pero no podemos intentar transformar nuestra vida modificando los comportamientos de los demás.

      El cambio es siempre hacia dentro.

      Mucho amor para tu proceso Ana!

      Un abrazo grande,

      Tania

  21. Hola! Yo me crié con un padre ausente. Puedo entender porque el fue criado sin amor y hasta me da pena por él. Pero por más que entiendo de donde vienen mis heridas me cuesta relacionarme con los hombres. Siempre me termino sintiendo abandonada y atraigo hombres que al final no tienen interés en mi. Estoy trabajando en eso. Pero como cuesta!!! Gracias

    • Querida Lucía!

      Si ya estás trabajando en eso verás que poco a poco la situación se va a ir transformando.

      Es verdad que cuesta, yo también lo he vivido, pero no queda otro camino si queremos encontrar el amor propio para tener una vida en paz con nosotras mismas.

      Enhorabuena por haberte dado cuenta, por estar en proceso de sanarlo y por pasarte a contárnoslo 😉

      Un abrazo grande,

      Tania

  22. En mi caso no es un padre ausente, si no una madre ausente a la que le guardo mucho rencor. Debo decir que estoy en un momento de mi vida crucial, tengo dos niños, uno de 3,5 años, otra de 5 meses y estoy en pleno proceso de separación. Veo que he estado en una relación de dependencia emocional, y ahora mismo me da pánico no saber vivir sola. Pero me doy cuenta de que, aunque siendo madre no entiendo cosas que ha hecho mi madre conmigo, ahora está a mi lado a su manera. ¿Me gustaría que fuera de otra manera? Si. Pero es como ella sabe estar, y debo estarle agradecida. Estoy aprendiendo a ser mucho más empatica, a ser más agradecida a la gente, pero sobre todo, a no exigirme tanto como ella me exigió en su día. Es difícil, pero poco a poco se anda el camino

    • Hola Tamara!

      Vaya, siento de verdad el momento que tienes que estar pasando. Yo también soy divorciada pero como no tuvimos hij@s las cosas se hacen más fáciles.

      Aunque no entiendas cosas que ha hecho tu madre, percibo que estás abierta a respetar y seguir intentando comprender. Eso dice mucho de ti.

      El hecho de que seas madre te da mucha más potestad que a mí para hablar de tu caso puesto que yo aún no lo soy. Supongo que cuando eres madre, aunque no todo, se comprenden otras cosas que antes no se comprendían.

      Casi a todo el mundo nos gustaría que nuestra madre fuese de otra manera:

      – Más fuerte
      – Más cariñosa
      – Más lista
      – Más comprensiva

      Siempre hay algo que «mejorar» o que creemos que ella hace peor que nosotras. Incluso a veces llegamos a pensar que tenemos mucho que enseñarle a nuestra madre.

      En ocasiones es así, en otras no es más que el reflejo, como tú dices, de nuestra propia auto exigencia.

      Cuídate y mímate, piensa que tus hijos necesitan una madre que se respete a sí misma. Consiguiendo ese respeto hacia ti, a los demás no les quedará más remedio que respetarte también.

      Que salga todo lo mejor posible para ti y tu familia Tamara.

      Un abrazo muy muy grande,

      Tania

  23. Guau gracias por este bálsamo para el alma, si tuviera gracia para escribir, esas palabras podrían haber sido mías una a una. …la relación actual con mi padre es «buena» con un pero, y es que cuando estoy con él, me limito a ser como espera q sea.
    Di el paso hace un tiempo, le digo q lo quiero ,lo abrazo etc aunque ni siquiera me devuelve el abrazo ( para él ,signo de debilidad) pero si soy sincera y objetiva conmigo misma,no sé perdonarlo…

    Un abrazo y gracias por ser ,hoy, mi ángel mensajero

    • Hola Cris!

      Qué bonito tu mensaje!

      Bueno, aunque aún no hayas sabido perdonarlo, cada cual tiene su proceso y por lo que me cuentas estoy convencida de que lo acabarás consiguiendo.

      Sin embargo, déjame que te lance una pregunta: «Qué es lo que aún no has conseguido perdonar de ti misma».

      Continúa con ese acercamiento aunque ni siquiera te devuelva los abrazos, si eso te hace estar mejor contigo misma, ok? Sino no sirve. No lo hagas esperando algo a cambio sino por la necesidad de tu alma de tener ese gesto de amor.

      Cuando liberamos expectativas también es todo más fácil.

      Muchísimas gracias a ti por el comentario!!

      Un super abrazo,

      Tania

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