Tolerancia- Tailandia

CRÍTICA HACIA LA POBLACIÓN TAILANDESA: DIFERENCIAS ENTRE LA GENTE DE TAILANDIA Y LA DE ESPAÑA

No me ha quedado más remedio que escribir un artículo comentando las terribles diferencias que hay entre la población de España y la de Tailandia.

Hace meses que quiero escribir un artículo así, fruto de mi experiencia en aquel país.

Está claro que estamos hablando de culturas muy diferentes, la cultura española es occidental y la cultura tailandesa es asiática. Esto, por sí mismo, ya establece diferencias notables entre unas personas y otras, ¿no?

Lo que te voy a contar responde a mi propia experiencia y a la experiencia de las personas viajeras que me he ido encontrando por el camino. Aunque las opiniones no son iguales al 100%, las críticas se parecen bastante.

De este modo, me voy a centrar sobre todo en las críticas que he escuchado de otras personas, de Manué y de mí misma, conforme a lo que hemos ido viviendo en ese país.

Nosotros estuvimos en Tailandia dos meses, así que nos dio tiempo a conocer bastante la cultura de la que te hablo. Por otro lado, siempre llevas contigo prejuicios y pensamientos establecidos con anterioridad respecto de lo que otras personas te han contado o lo que has visto en algún medio de “descomunicación” (este es otro tema).

De todo en la vida tenemos formada una imagen, incluso antes de conocerlo, y con Tailandia nos pasó lo mismo. Llevábamos la idea de que en “el país de las mil sonrisas” todo el mundo era tremendamente alegre y feliz, la hospitalidad era su máxima para toda personas extranjera que tuviese la suerte de visitarles y los precios de cualquier cosas serían mucho menores que en España.

Para ponerte en antecedentes, cuando llegamos a Tailandia veníamos de Nepal ni más ni menos. Un país que nos había parecido realmente acogedor, donde todo era baratísimo y del que nos llevábamos muy buen recuerdo, a pesar de ser uno de los países donde más penurias habíamos pasado.

Al llegar a Tailandia fue como entrar en otro mundo. Veníamos de recorrer Sri Lanka, India y Nepal, en ese orden, y de repente entrábamos en una nueva dimensión, con nuevas reglas, nuevas costumbres y una cultura especial.

 

 

 

PARTICULARIDADES NEGATIVAS DE LAS PERSONAS TAILANDESAS EN COMPARACIÓN CON LAS PERSONAS ESPAÑOLAS

 

BAJO NIVEL DE INGLÉS

  • Tailandia: es curioso que un país con tantísimo turismo el nivel de inglés sea tan bajo. Fue gracioso comprobar que allí la que tenía más facilidad para comunicarse en inglés era yo. A Manué, que podría decirse que es prácticamente bilingüe, no le entendía nadie porque ese nivel de inglés era demasiado. Sin embargo, yo que chapurreo cuatro palabras y que hago frases sin sentido, me entendía perfectamente con todo el mundo.

  • España: ¡espera!, ¡pero si aquí pasa lo mismo! No tenemos presidentes del Gobierno que hablen inglés y le vamos a pedir al peluquero de la esquina o a la abogada del quinto que hablen inglés a la perfección. En los sitios turísticos ¡tampoco hablamos inglés!, con suerte te encuentras la carta en ese idioma pero anda, ve y pregúntale al camarero, en inglés, si te puede poner el pollo sin cebolla pero con trocitos de pimiento, a ver qué pasa.

 

NO TODO EL MUNDO TE VA A RECIBIR CON UNA SONRISA

  • Tailandia: este país también es llamado “el país de las mil sonrisas”, y eso te hace pensar que lo normal es que la gente te sonría por la calle, porque sí, por tu cara bonita. Siento decepcionarte pero eso no va a pasar. En Tailandia hay quien lleva la sonrisa de serie y quien no.

  • España: ¡otra vez!, en España pasa exactamente lo mismo. Los extranjeros pueden pensar que por nuestro carácter alegre y abierto, mediterráneo, somos siempre la alegría de la huerta. Sin embargo, más de una vez vas a cualquier establecimiento y parece que el personal está de funeral. ¡En España tampoco sonríe todo el mundo!

 

SI TE PUEDEN TIMAR, TE TIMAN

  • Tailandia: si titubeas, si te fías de todo el mundo, si no vas con cuidado, serás presa de más de un timo durante tu viaje a Tailandia. Donde te la puedan colar te la van a colar, así que ¡ándate con ojo!

  • España: ¿no hay timos en España? Creo que si. ¿Nunca te han cobrado de más en una tienda? ¿Nunca te ha paseado por Madrid ningún taxista para cobrarte más por la carrera?

ALGUNOS ALOJAMIENTOS ESTÁN MUY SUCIOS

  • Tailandia: A pesar de que Tailandia es quizá el país más limpio en el que hemos estado, te recuerdo que nos tuvimos que ir de un hostal porque estaba plagado de chinches. Es muy normal que los encargados de la limpieza sean chicos demasiado jóvenes como para preocuparse de ello en exceso. Así que no te asustes si te encuentras alojamientos asquerosos en Tailandia.

  • España: aquí te va a pasar lo mismo, te puedes encontrar alojamientos asquerosos casi en las mismas                 proporciones, ¡pero encima te costarán el triple!

 

LA COMIDA EN MAL ESTADO TE PUEDE PASAR FACTURA

  • Tailandia: aunque la comida es más variada que en muchos países, en España es difícil encontrar un sitio donde la comida te enferme, ¿no?. Pues en Tailandia puedes comprar la carne llena de moscas en cualquier mercado, la fruta cortada de ayer metida en bolsas de plástico y todo tipo de fritos que te esperan en la calle a 35 grados a la sombra. No sería nada raro que te pillases alguna diarrea que otra.

 

  • España: ¿aquí es raro que la comida te enferme? Pues la verdad es que no es lo normal, como tampoco es lo normal en Tailandia. Comida buena y mala hay en todos sitios, y los estándares sanitarios no son demasiado diferentes.

 

RACISMO

  • Tailandia: hay una palabra concreta para nombrar a los extranjeros: farangs. La traducción al español: patata blanca. Las primeras semanas que pasamos en Koh Kood, aquella isla paradisíaca de Tailandia, fueron muy raras porque no estamos acostumbrados a ser objeto de racismo, pero lo sentimos en nuestras carnes y nos dio mucha pena. Según cuentan, l@s Tailandes@s son bastante racistas y lo pudimos comprobar.

 

  • España: en España no somos racistas, ¿verdad? Al menos no todo el mundo…¡Pues igual que en Tailandia! Y si me crees, te cuento el día que iba con un amigo de color a comprar, aparcamos el coche en doble fila y por ese error tan gravísimo le llamaron negro de mierda. Y estábamos en España.

 

SON PERSONAS MUY RUIDOSAS

  • Tailandia: la gente hace mucho ruido. El tono que usan para hablar es alto y les da igual si hay gente cerca, durmiendo o rezando…

 

  • España: espera que creo que en España también pasan estas cosas, pero no me creas.

LA HOMOSEXUALIDAD NO ESTÁ BIEN VISTA

  • Tailandia: pasa una cosa curiosa en este país, según me ha contado un amigo que estudia temas de igualdad en Asia. En Tailandia, las familias prefieren tener descendientes transexuales que gays, como si eso se pudiese elegir. A diferencia de lo que pasa con el colectivo transexual , la homosexualidad no está bien vista. Aunque no verás gays de la mano por la calle como algo normal, los famosos “ladyboys” están totalmente reconocidos socialmente, o eso parece.

 

  • España: en nuestro país hemos asistido recientemente a la lucha de la plataforma Hazte Oír contra los             colectivos que defienden el respecto y aceptación de las personas transexuales. En cuanto a la homosexualidad, la misma historia, aparentemente parece que está todo bien pero la realidad, en muchísimo casos, es otra. Nos   gusta mucho dar buena cara hacia la galería, igual que pasa en Tailandia.

 

HAY POCA HOSPITALIDAD

  • Tailandia: piensas que va a ser llegar y que la primera persona con la que te vas a encontrar te va a ofrecer su casa gratis para que te quedes a vivir allí, y no, eso no va a pasar. O al menos no es lo normal. Sin embargo, en Tailandia tuvimos la posibilidad de destruir muchos de estos prejuicios el día que decidimos hacer autostop. Cada persona que se paraba a atendernos se preocupaba tanto en intentar solucionarnos la vida que fue un día de lo más emocionante.

 

  • España: en nuestro país también te puedes encontrar de todo.

 

 

CONCLUSIONES

 

A grandes rasgos sólo hay una conclusión fundamental:

¡Todas las personas somos iguales!

El problema viene cuando nos creamos ciertos prejuicios que inmediatamente se ven reflejados en las personas en las que los proyectamos.

En todos sitios hay gente que sonríe y gente que no, gente que habla inglés y gente que no, gente que te hará mil favores nada más conocerte y personas a las que les cuesta más relacionarse con los demás…

¡Por supuesto que hay diferencias! Algunas muy notables, puesto que somos culturas con muchas peculiaridades, pero en el fondo lo que más puedes encontrar son parecidos.

“Buah, ¡menuda obviedad está soltando esta!”

Lo sé, pero es una obviedad de la que incluso yo, que tengo la mente bastante abierta, me he tenido que dar cuenta a base de irle quitando etiquetas a las personas de diferentes culturas que me iba encontrando.

Y me han dado grandes lecciones…

En lugar de aprenderte los prejuicios que se han vertido hacia una u otra cultura, abre tu mente y ve un poco más allá. Intenta conocer a las personas como si nunca hubieses sabido nada de ellas, como si nadie te hubiese contado nada y como si no hubieses visto nada en la tele.

Cada persona cuenta la película como le va y ve el mundo en función de lo que tiene dentro. Normalmente, no siempre, proyectamos en los demás nuestros propios defectos, sobre todo si son extranjeros. 

Igual nos pasa en el día a día cuando nos presentan a alguien que no conocíamos personalmente pero de quien nos han hablado mucho.

“Mira, te presento a Luisa, la hija de Pedro”…

Y justo ayer te encontraste con Carmen que te contó que la hija de Pedro se había bebido 4 copas de más el otro día y estaba bailando provocativamente en una discoteca. ¡Y ahí llevas en tu mente la primera imagen que tienes de la hija de Pedro!

Y, por supuesto, no te apetece nada que tu hija se relacione con la hija de Pedro…

 

Me daba mucha rabia cuando me descubría enfadándome porque algún tailandés me había cobrado de más o alguna dependienta no me había sonreído al despacharme. Pero inmediatamente luego pensaba: “cuando vaya este verano a Ibiza y me engañen en mi cara cobrándome 5 euros por un refresco y encima me lo sirvan de mala manera, ¿me voy a enfadar con toda la gente de España también?”

¡No claro! En mi país que me timen todo lo que quieran…¡Porque es mi país!

Y si el azafato del avión no me recibe sonriéndome, ¿también le voy a decir, “oye, te importaría ser un poco más amable”?…¡Pues no! ¡En España nunca se me ha ocurrido hacer tal cosa! ¿Por qué?

Porque no medimos a todo el mundo por el mismo rasero, y eso es lo que nos condena a no entendernos. 

No digo que tengas que dejar que te timen en Tailandia para ser tolerante, sino que no es bueno para nadie rechazar actitudes simplemente porque vengan de alguien que no es de tu país.

¡Ojalá fuésemos un poquito más tolerantes!, yo la primera.

Presumimos de que no somos racistas, de que no ponemos etiquetas y de que no tenemos prejuicios y, en realidad, sabes muy bien que no es del todo cierto. 

Poco a poco está cambiando, tienes razón, pero aún queda mucho camino por recorrer. Además, el hecho de que una persona sea racista o tenga prejuicios no te da derecho a pagarle con la misma moneda, porque así sólo se perpetúa esa conducta dañina.

Aunque supieses a ciencia cierta que la gente de Tailandia es racista, comportarte como ellos sólo les da la razón.

Enseñemos tolerancia desde el respeto y el amor por nosotras mismas y por el resto del mundo porque el “ojo por ojo” no nos lleva a ningún sitio.

 

PRACTICA LA TOLERANCIA HACIA TI MISMA Y HACIA TODO LO QUE TE RODEA,

PORQUE SI HAY TOLERANCIA HAY AMOR

 

¿Has vivido alguna vez alguna situación de racismo’

¿Te apetecería contarme algún prejuicio del que hayas aprendido algo?

¿Has estado en Tailandia y quieres contarme tu experiencia?

¡ME ENCANTA VERTE EN LOS COMENTARIOS!

 

MIL ABRAZOS

 

 

 

 

 

 

 

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Ayudo a las personas a superar sus miedos a través de su propio autoconocimiento, para construir la vida que desean. Impulso a gente como tú para dejarse de excusas y pasar a la acción. Porque puedes hacer con tu vida lo que quieras, igual que hago yo cada día. Las respuestas a tus preguntas, las tienes tú. Yo sólo he venido a acompañarte, con todo mi amor.

2 comentarios en “CRÍTICA HACIA LA POBLACIÓN TAILANDESA: DIFERENCIAS ENTRE LA GENTE DE TAILANDIA Y LA DE ESPAÑA

  1. ¡Chapeau!
    En verano fui a Myanmar y ahí sí que te sonríen a lo loco. Creo que por la sorpresa, por cultura y porque aún no están hartos de guiris. Por lo demás todos somos humanos al final, ni más ni menos, ni idealizar lo exótico ni lo tuyo, ni echar pestes por cosas que en tu propio país pasan o pasaban hace 2 días…ni pensar que tu país es el peor del mundo.
    Mi corta estancia en Tailandia me gustó también, más “salvajes” que los birmanos, pero bien y con gente amable también, como dices tú misma, muy como aquí 😉
    Me hace gracia cuando las gente dice que los chinos son chillones y tal, ¿hola? ¿como nosotros? Como las hordas de turistas patrios o peor aún, nadie habla de cómo chillan las hordas anglos….no, ellos son muy educados, en su país imagino. Me ponen negra los estereotipos y los prejuicios que llevamos instalados incluso sobre nosotros mismos! Saludos

    • Jajajajaajaj, totalmente de acuerdo Marina!

      Se nos llena la boca de criticar a los demás, justo por todo aquello que pasamos por alto en nosotros mismos en muchas ocasiones. Los estereotipos y los prejuicios no nos aportan nada bueno.

      Más chillones que nosotros debe haber poca gente, eh? Pero no molesta más cuando viene de “fuera”.

      Ay qué contradicciones más tontas, por las que casi todas las personas pasamos y no nos damos cuenta hasta que nos toca a nosotros.

      Menuda tuvimos en Malaysia, en un workaway donde al señor dueño de la casa le dio por comentar con nosotros que si España era un país lento, que si trabajábamos menos que los chinos porque dormíamos la siesta, y una serie de cosas a las que hubo que contestar, con mucha educación por supuesto. Pero lo teníamos bien merecido por haber hecho nosotros lo mismo en anteriores ocasiones.

      Un abrazo Marina

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